segunda-feira, dezembro 13, 2010
sábado, novembro 27, 2010
quinta-feira, novembro 25, 2010
Assino por baixo
Eu não diria melhor.
Sugiro ainda a leitura destes três textos, todos do mais interessante sobre o assunto, e que igualmente não hesitaria em assinar por baixo:
- “A camisinha do “prostituto” e o Papa”, no “Contra Impugnantes”;
- “Un magisterio off the record !!! ???”, no “Ex Orbe”;
- “Much ado about Vatican latest gaffe”, no “Athanasius Contra Mundum”.
segunda-feira, novembro 22, 2010
Muito barulho por nada
Sem prejuízo, parece-me oportuno deixar sublinhados dois pontos de carácter mais pessoal sobre esta questão.
Primeiro, percebendo o real sentido que Bento XVI pretendeu dar às suas palavras (concordo com o que se escreve na “A Tribuna”), julgo que as mesmas foram infelizes e imprudentes. Infelizes, porque não é função papal determinar em que termos um prostituto se há-de relacionar sexualmente com os seus clientes e estes com aquele: uma relação sexual nestes moldes é sempre imoral e pecaminosa, independentemente de ser consumada com ou sem a utilização de um preservativo. Imprudentes, porque ambíguas, dando um novo fôlego à contestação dos “progressistas” ao magistério oficial e espalhando a confusão e a dúvida entre todos os católicos dignos desse nome - valerão a pena todos os sacrifícios, trabalhos e canseiras que estes suportam por causa da defesa da fé e moral católicas, e pela conformação quotidiana das suas vidas pessoais com essa mesma fé e moral?... Deploravelmente, nesta ocasião, foi o próprio Vigário de Cristo na Terra que se esqueceu do seguinte conselho evangélico: Seja este o vosso modo de falar: Sim, sim; não, não. Tudo o que for além disto procede do espírito do mal. (Mt 5, 37)
Segundo, mas não menos importante, ainda que Bento XVI porventura desejasse alterar neste ponto concreto o ensinamento da Igreja - e não o deseja! -, tal intento seria completamente contrário à tradição, não vinculando em consequência qualquer fiel católico. Mesmo que por hipótese se aceitasse o absurdo de que uma opinião privada emitida com esse fito numa entrevista concedida a um jornalista constitui um acto oficial de magistério, este acto, porque contrário ao ensinamento constante da Igreja, não gozaria da presunção de infalibilidade que é própria do magistério ordinário quando conforme à tradição. Como tal, jamais seria susceptível de produzir o efeito almejado, ao contrário do que supõem jornalistas analfabetos e hereges “progressistas” ignorantes, dominados que estão pelos erros evolucionista e imanentista.
domingo, novembro 14, 2010
Novo livro de Monsenhor Nicola Bux
Ora, ainda há pouco mais de dez anos, seria impensável que um livro com tal título pudesse ser editado fora dos então restritos círculos tradicionalistas. Hoje, o seu autor é um consultor da oficialíssima Congregação para o Culto Divino e Disciplina dos Sacramentos. A isto se pode chamar com propriedade o factor Bento XVI.
Abaixo, transcrevo a tradução espanhola (feita pelo excelente “La Buhardilla de Jerónimo”) da entrevista concedida por Monsenhor Nicola Bux ao sítio “Rinascimento Sacro”, por ocasião do lançamento da edição italiana deste seu último livro. Espera-se que o mesmo seja rapidamente vertido, senão para português, ao menos para espanhol pela “Buey Mudo”.
***
Monseñor, este segundo libro es todavía más explícito que el primero, “La reforma de Benedicto XVI. La liturgia entre innovación y tradición”. ¿Qué ha cambiado desde entonces?
También en este tiempo de escándalos, el Papa insiste en el hecho de que el mal viene desde dentro de la Iglesia. Por eso, continúa siendo el tiempo de aquella grave crisis que el Cardenal Ratzinger indicaba imputable en gran parte al derrumbamiento de la liturgia, a aquel “hazlo por ti mismo” que ya no la hace “sagrada” y que haría perder la fe a cualquiera. No ha cambiado mucho: “litúrgicamente, en nuestros días la Iglesia es un gran enfermo” porque la liturgia habría perdido su sentido, estaría sin reglas, olvidada del derecho de Dios.
*
El derecho de Dios… Usted, de hecho, en todo esto propone como eje de la nueva reforma litúrgica el redescubrimiento de un concepto poderoso y fascinante, el ius divinum. ¿Qué significa?
El concepto es muy sencillo. El Cardenal Ratzinger dice en Introducción al espíritu de la liturgia, en el primer capítulo, que la liturgia no existe si Dios no se muestra, es decir, en pocas palabras, si Él no revela Su Rostro. Más aún, en Jesús de Nazareth, en un cierto punto, él dice que la liturgia es la continuación de la Revelación; por lo tanto, si Dios se muestra, indica quién es y qué rostro tiene, dice también cómo quiere ser adorado, cómo quiere que se le rinda culto.
La antítesis es la célebre historia del becerro de oro, es decir, del hombre que se inventa a Dios y se inventa la liturgia: una danza vacía en torno al becerro de oro que somos nosotros mismos. Dios tiene un derecho en el Antiguo Testamento, cuando dijo cómo debía ser celebrada la Pascua, y habló de prescripciones y mandamientos. Así es también en el Nuevo. En otras palabras, la liturgia es inmanipulable.
*
La liturgia es inmanipulable para el hombre pero el arte es obra del hombre. Para el arte sagrado, que atraviesa un período de decadencia estructural extremadamente similar, ¿qué se puede decir?
¡El arte es lo mismo! La representación de Dios, tanto para la Iglesia de Oriente como para la Iglesia de Occidente, siempre ha estado sometida a los cánones. Lo mismo vale para la disciplina de la música sacra. El principio es siempre el mismo: no somos nosotros quienes decidimos, en base al prurito que tenemos encima, cómo debe pintarse al Señor, o cómo debe componerse un canto, o qué canto debo hacer en la liturgia. La Iglesia ha establecido los cánones para que pudieran estar en consonancia con el culto divino, para que no se diera una imagen o una idea distorsionada y deformada de Dios. Entre liturgia, arte y música, hay una unidad profunda que no permite afrontarlos separadamente.
*
El Santo Padre lo ha nombrado recientemente también consultor para Culto Divino, signo de la atención y de la competencia de su trabajo. Díganos: si tres años atrás Summorum Pontificum revolucionó la “cuestión litúrgica”, volviendo a traer al plano de la discusión elementos “incómodos” y esenciales como la liturgia gregoriana, ¿qué debemos esperar, en el futuro próximo, de este nuevo movimiento litúrgico que está naciendo?
En primer lugar, hablar de “nuevo movimiento” no quiere decir necesariamente que estamos hablando de otro movimiento respecto al conocido con un cierto fruto en el siglo XX. La Iglesia es semper reformanda: a quien no le gusta el término reforma de la reforma, hable también de continuación del movimiento litúrgico pero sepa que se trata siempre “de la renovación en la continuidad del único sujeto-Iglesia, que el Señor nos ha donado”, como dice Benedicto XVI. Con el Motu Proprio han sido puestas las bases del trabajo: confiamos tener pronto nuevos impulsos. Este Papa, manso y resuelto, quiere ir adelante y nosotros estamos con él. Con la misma mansedumbre y con la misma firmeza.
As três leis de uma verdadeira arquitectura eclesiástica católica

Uno de los principios básicos generalmente aceptados por los arquitectos, al menos durante un milenio, es que el entorno edilicio tiene la capacidad de afectar profundamente a la persona —la forma en que actúa, la manera en que siente y el modo en que ella es—. Los arquitectos eclesiásticos del pasado y del presente entienden que la atmósfera que genera el templo afecta no sólo el culto, sino también la fe. En última instancia, lo que creemos afecta la forma en que vivimos nuestras vidas. Es difícil separar la teología y la eclesiología del entorno de culto, sea una iglesia tradicional o una iglesia moderna. Si un templo católico no refleja la teología y eclesiología católica, si la construcción debilita y desprecia las leyes naturales de la arquitectura eclesiástica, los fieles arriesgan acepar una fe distinta al catolicismo [continuar a leitura aqui].
Do tempo em que a Espanha tinha reis católicos

segunda-feira, novembro 08, 2010
As acções são mais importantes do que as palavras
terça-feira, novembro 02, 2010
A passagem da Festa de Todos os Santos...
… é a ocasião ideal para lembrar a figura exemplar de bispo católico que foi Monsenhor Marcel Lefebvre.
segunda-feira, novembro 01, 2010
Cristo-Rei

No tengo tiempo de hablar sobre la otra herejía que niega la Reyecía de Cristo quizás más radicalmente; el modernismo que nació del Liberalismo; y es la herejía novísima, que está luchando ahora en el seno del Concilio Ecuménico. Debo decir algo sobre los malos soldados del Rey Cristo, es decir, los cristianos cobardes. Nada aborrece tanto un Rey como la cobardía de sus soldados; si sus soldados son cobardes, el Rey está listo.
No hacen honor al Rey Cristo los cristianos que tienen una especie de complejo de inferioridad de ser cristianos.
(…)
No de balde el pecado de San Pedro fue de cobardía. Cristo reprendió de “cobardes” a los Apóstoles durante la tempestad; y sintió tanto la cobardía de San Pedro que lo obligó a arrepentirse públicamente. “Pedro - le dijo con ironía - me amas tú más que todos estotros?”, porque Pedro antes del pecado había dicho: “Aunque todos éstos te abandonen, yo no te abandonaré!” Pedro se guardó muy bien de repetir su bravata y decir : “Sí, te amo más que todos éstos!”, aunque puede que entonces fuese verdad. Dijo humildemente: “Señor, Tú lo sabes todo; Tú sabes que yo te amo…” - punto.
Para que Cristo sea realmente Rey, por lo menos en nosotros, hemos de vencer el miedo, la cobardía, la pusilanimidad; no ser “hombres para poco”, como decía Santa Teresa, y pobre de aquél a quien ella se lo aplicaba! Y como podemos vencer al miedo? El miedo es un gigante!
“Os olvidasteis que Yo estaba con vosostros?”
Leonardo Castellani, in “Domingueras Prédicas I - Ediciones Jauja, Mendonza, 1997.
domingo, outubro 31, 2010
Castellani inédito

Depois da publicação de “Como sobrevivir intelectualmente al siglo XXI”, trata-se de mais uma iniciativa merecedora de todo o elogio e apoio, pois torna acessível ao grande público o conhecimento do trabalho de um autor que é, e sê-lo-á cada vez mais, uma figura essencial do pensamento católico tradicional contemporâneo e do combate contra a heresia modernista.
quarta-feira, outubro 27, 2010
Cristo Pantocrator

Nicolás Gómez Dávila
segunda-feira, outubro 25, 2010
Gabriel's Oboe
De autoria de Ennio Morricone, da banda sonora do filme "The Mission". Para terminar por hoje.
Barretes vermelhos ao alto!

Num outro plano, merece também destaque a subida ao cardinalato de Monsenhor Domenico Bartolucci, com a veneranda idade de noventa e três anos. Como não ver em tal subida um acto de justiça tardia e de desagravo papal feito a um homem que os progressistas, quando puderam, não hesitaram em achincalhar e humilhar em virtude das suas posições de defesa da tradição? De facto, é em pequenos gestos como este que se confirma onde é que o Papa Bento XVI tem as suas simpatias.
Agora, só resta esperar que num próximo consistório, aos recém-nomeados cardeais, se juntem Monsenhor Athanasius Schneider e… Monsenhor Bernard Fellay!
À atenção de políticos "católicos de letreiro"

domingo, outubro 24, 2010
Um Primeiro-Ministro com prazo de validade esgotado
José Sócrates é um Primeiro-Ministro com prazo de validade esgotado. E é-o por haver tido sempre uma relação muito difícil com a verdade, por ele entendida como uma grandeza de dimensão indefinida, moldável aos seus caprichos de cada momento. Como tal, não me causa qualquer surpresa o conteúdo do pequeno - e, num certo sentido, divertido - filme supra (protagonizado também pelo indizível Ministro das Finanças), sendo certo que os exemplos aí retratados até nem constituem o essencial do desprezo socrático pela verdade.
Entendamo-nos: um Primeiro-Ministro que faz tábua-rasa da lei natural como José Sócrates o fez, que aceita que um ser humano inocente e indefeso possa ser assassinado próprio no ventre materno através da prática iníqua do aborto a simples pedido ou que admite que duas pessoas do mesmo sexo se possam casar, é necessariamente um primeiro-ministro que não hesitará em faltar à verdade numa matéria instrumental - ainda que hipertrofiada na sua importância pelo materialismo decadente imperante - como é a da situação das contas públicas nacionais. Quem não é fiel aos grandes princípios enformadores de toda a vida em sociedade, também não o será às coisas menores…
Enfim, quanto ao projecto de Orçamento de Estado para 2011 que a parelha de terror retratada no filme pretende impor ao país, se o mesmo não for alvo de profundas alterações, não haverá outra solução que não seja a de reprová-lo liminarmente: trata-se de um Orçamento muito mau, profundamente anticristão, que viola de modo flagrante o direito de propriedade privada pressupondo que o património particular de todos os cidadãos tem de responder pessoal, solidária e ilimitadamente pelos desvarios do poder político socialista, que esmaga os mais fracos e humildes, que proletariza a classe média, que não acaba com o saque generalizado que a clique socrática tem vindo a fazer da coisa pública, e que não põe cobro à marcha para o Estado Servil - tal como Belloc o descreveu - que a mesma clique tem como objectivo final. E se tal reprovação levar a que José Sócrates deixe de ter condições para governar e abandone o poder, tanto melhor para Portugal!
quarta-feira, outubro 06, 2010
Monsenhor Nicola Bux em Portugal
Melhor mesmo, porém, é saber que o ilustre sacerdote católico regressará brevemente ao nosso país, para efectuar um ciclo de conferências a desenrolar em Lisboa, Fátima e Braga, por ocasião do lançamento da edição portuguesa do seu “A Reforma de Bento XVI: a liturgia entre a inovação e a tradição”, a ser publicado com a chancela da “Caminhos Romanos”, editora de inspiração tradicionalista merecedora de todo o apoio, que previamente já facultou ao público nacional um título tão importante como “Dominus Est”, de Monsenhor Athanasius Schneider.
Tais conferências serão uma óptima ocasião, tanto para sacerdotes como leigos, de travar contacto com o pensamento daquele que é actualmente uma das figuras de proa do novo movimento de restauração do sagrado na liturgia católica. Quanto ao livro “A Reforma de Bento XVI”, trata-se de obra de leitura obrigatória para todos os que se interessam por esta temática: a tal respeito, remeto para o que aqui escrevi depois de haver lido a tradução espanhola do mesmo.
domingo, setembro 26, 2010
A Inglaterra que eu amo

Con la única teología inglesa con la que me quedo es con la del Cardenal Newman. Y con ese otro Cardenal, Manning, que siempre me fascinó. Las comemierdeces de medio pelo de anglicanos y metodistas (salvo el movimiento de Oxford, que siempre pareció cuando menos interesante) me dejan con viento fresco. Hubiera querido ir a Misa en alguna parroquia de irlandeses emigrados a principios de siglo en Glasgow. Quizás incluso en la desolación de East London. Siempre me dijeron mucho más estas cosas que las ceremonias anglicanas, tan suntuosas como vacías, que presencié en la Catedral de Peterborough o en la no menos bella de Wells.
Con la única política británica que me quedo es con la de TS Elliot (anglicano de la High Church de acepción, católico de corazón). Con esos tibios de los “Tories”, advenedizos de los “Whigs”, con esos hijos bastardos de los “levellers” y los “diggers” que son los laboristas, no tengo nada que ver. Ni me interesa. Esos gustos y regustos por esos tipejos como Lord Disraeli (conservador) o por JS Mill (utilitarista) me traen bastante al pairo. Wilson me parece artificialmente ensalzado y de sujetos como la Thatcher, Blair o Cronwell prefiero ni hablar. Me dan demasiado asco.
Sigo pensando que Rommel era infinitamente mejor que Montgomery, que Wellington no fue un gran estratega. Admiro a Nelson, profundamente, sin duda alguna un genio. Por cierto (curioso), también católico. Y a mi militar y Rey favorito de Inglaterra, Alfred the Great, en cuyo Wantage natal se me quedaron ancladas tantas memorias.
No me acaba de convencer el Imperio británico, estructura primariamente comercial y –mucho me temo- poco civilizadora a juzgar por los resultados. Ni al Cardenal Newman, ni a Benson, ni a Chesterton, ni a Belloc, ni a JRR Tolkien ni a muchos otros hombres sensatos les hacía tampoco ninguna gracia el Imperio Británico. Será que todavía estoy fascinado por la obras histórica de Roma y por esas dos hijas suyas, continuadoras d ela tradición maternal: Portugal y España. Y, sin embargo la Inglaterra monástica, la Britannia evangelizada por José de Arimatea, me fascinan. Me fascina que hubiera más monjes y monjas por milla cuadrada en Inglaterra que en ningún otro país de la Cristiandad, ahora llamada Europa.
Puestos a escoger prefiero a los “Old Labour” que a los “New Ones”, a los back-benchers que a los “spin-doctors”. A los Lores que a los Comunes. Y a Charles Dickens, que se enfrentó en la Casa de los Comunes a Mill y lo trituró vivo en defensa de la causa de la Confederación. Prefiero los Parlamentos medievales y la Magna Carta a las insidias de los malditos “round-heads”. Prefiero a los Stuarts que a los Hannover.
Evidentemente la Inglaterra que me interesa es aquella del Medioevo. La que fue capaz de parir a todos los mártires y santos de la Reforma inglesa, como a Santo Tomás Moro o a San Edmund Champion. La Inglaterra que nos dio los ejemplos imborrables de un San Eduardo o a un Santo Tomás Cantuariense, de dicen por mi tierra, también de Canterbury. Los apasionados textos místicos de Juliana de Norwich. El paisaje poblado de monasterios por doquier, en vez de las Logias y toda su pervasiva simbología. Prefiero la Inglaterra rural a la urbana, York a Londres y Bath a Birmingham.
Prefiero a la Inglaterra romana y anglosajona y la de los normandos que esa otra que se aliaba con los holandeses y con los alemanes para laminar la Cristiandad. La Inglaterra que enviaba a sus caballeros a la Cruzada de Occidente contra los musulmanes frente a la otra que intentaba robar y usurpar a la Cristiandad. La Inglaterra de los santos y mártires que, siendo luminosísima, tiene poco de iluminada. Ni el primer Imperio Británico “de su Majestad” ni este segundo de los hijos de Nueva Inglaterra me llaman la atención. Estos son poco luminosos ambos, pero ciertamente bien iluministas.
La Inglaterra de hoy sirve otros intereses. En tiempos pretéritos fue designada por la Santa Sede como “Mary’s Dowry”, lo cual la hace junto con Portugal y España una tierra eminentemente mariana por excelencia. Hoy es una tierra cuyos habitantes exhiben una pasmosa irreligiosidad.
Y frente a este estado de cosas presente y pretérito prefiero agarrarme a esa profecía privada de San Juan María Vianney, el Santo Cura de Ars, quien no cesaba de maravillarse en la visión que tuvo de la restauración y regeneración católicas de Inglaterra. Así sea.
Foto: retirada blogue "The Hermeneutic of Continuity".
terça-feira, setembro 21, 2010
Juan Manuel de Prada sobre o Beato John Henry Newman

Que sea Benedicto XVI quien beatifique al cardenal Newman no es baladí. Ambos están hechos de la misma fibra: la de los maestros que enseñan no sólo mediante el pensamiento y la palabra, sino también mediante la propia vida, la de quienes tocan al corazón a la vez que iluminan la inteligencia. En diversas ocasiones, el Papa ha reconocido su deuda intelectual y vital con Newman, a quien leyó con gran aprovechamiento en sus años de estudio y cuya conversión al catolicismo siempre ha presentado como ejemplo de encuentro personal de Dios con el hombre. Newman, que en la juventud coqueteó con las tesis liberales, llegó a ordenarse como presbítero anglicano, antes de iniciar un gradual movimiento hacia el pensamiento católico y liderar el Movimiento de Oxford, que se rebeló contra el sometimiento de la iglesia de Inglaterra a una autoridad secularizada, reivindicando el legado de la Tradición. Tras diversos conflictos con las jerarquías anglicanas, Newman acabaría ingresando en la Iglesia católica en 1845 y ordenándose sacerdote dos años más tarde. Fueron muchos sus méritos en el ámbito académico y pastoral; pero fue, sobre todo, un escritor superdotado, de estilo límpido y vibrante, autor de una copiosísima obra —sermones, ensayos, novelas, etcétera—, entre la que se halla una autobiografía, Apologia Pro Vita Suaque, con permiso de San Agustín, puede considerarse el más hermoso testimonio literario jamás escrito sobre un proceso de conversión.
Los lectores curiosos podrán encontrar muchos títulos disponibles de Newman (mientras escribo estas líneas se anuncia la publicación, en El Buey Mudo, de sus Cuatro sermones sobre el Anticristo, de palpitante actualidad), en especial en la editorial Encuentro, que es la que más denodadamente se ha esforzado por divulgar la obra de este gran titán de la pluma; y les aseguro que nunca agradecerán suficientemente el tesoro de delicias (para el corazón y para la inteligencia) que Newman les tiene reservado. Leer a Newman es la mejor manera de entender y acompañar al Papa en esta visita a Gran Bretaña, tan erizada de hostilidades. Seguramente, Benedicto XVI tiene muy presentes aquellas palabras de San Agustín que Newman hace suyas en Apologia Pro Vita Sua: «Sean duros para con vosotros los que no saben por experiencia lo difícil que es distinguir el error de la verdad, y dar con el camino de la vida en medio de los engaños del mundo».