segunda-feira, maio 18, 2009

O Triunfo do Imaculado Coração de Maria


Não poderia deixar de assinalar o notável discurso que o Papa proferiu, no passado dia 13 de Maio, em Belém, durante a sua peregrinação à Terra Santa. Acredito com firmeza de que Bento XVI está perfeitamente convicto de qual o rumo que tem de seguir.

Eis pois uma excelente ocasião de os fiéis católicos tradicionais rezarem pelas intenções do Santo Padre, nomeadamente através da sua adesão à Cruzada de Rosários pela Consagração da Rússia ao Imaculado Coração de Maria, lançada pela Fraternidade Sacerdotal de São Pio X e a prosseguir até 25 de Março de 2010. Ler os seus pormenores aqui e aqui.

domingo, maio 17, 2009

"O Senhor do Mundo", de Robert Hugh Benson


Terminei a releitura de "Lord of the World", de Robert Hugh Benson. O autor é um sacerdote católico pertencente à brilhante plêiade de ingleses, na qual se integravam John Henry Newman, Gilbert K. Chesterton ou Hilaire Belloc, que, em finais do século XIX, começos do século XX, se converteram ao catolicismo provenientes do anglicanismo.

Escrito em 1907, "Lord of the World" é um romance premonitório e de antecipação, que em muitos pontos ombreia com o "Mil Novecentos e Oitenta e Quatro", de George Orwell, ou o "Admirável Mundo Novo", de Aldous Huxley. Nele o autor dá-nos a sua visão do mundo num futuro distante cerca de cem anos, ou seja, correspondente aos dias que vivemos. E pode-se dizer que acerta profeticamente no alvo.

Os primeiros anos do século XXI da distopia de Robert Hugh Benson trazem-nos uma sociedade ocidental dominada por uma ideologia humanitarista de cariz jacobino e marxista, onde a cultura da morte impera - a eutanásia é aplicada de modo amplo e irrestrito - e o catolicismo é tolerado no limiar da perseguição. Apenas na Irlanda e na cidade de Roma, esta regressada ao controlo do poder temporal do Papa, tal não sucede. O mundo vive pendente de um conflito Ocidente/Oriente - o Ocidente, composto pelos Estados Unidos e a Europa; o Oriente, o autor subentende tratar-se da Rússia, da China e da Índia.

É neste contexto que surge a pessoa de Julian Felsenburgh: jovem político norte-americano com cerca de trinta e três anos, que após uma meteórica carreira política o ter elevado às mais altas posições públicas do seu país, muito por força do estranho magnetismo que exerce sobre as multidões, consegue solucionar o conflito Ocidente/Oriente, estabelecer a paz universal e tornar-se Presidente do Mundo unificado. Massas ululantes aclamam-no histericamente pelas principais cidades da América e Europa - Nova Iorque, Moscovo, Berlim, Paris, Londres.

Felsenburgh, actuando como Presidente do Mundo, funda uma nova religião humanitária de adoração do homem em abstracto, a qual paulatinamente vai resvalando para a auto-adoração da sua pessoa. A adesão ao novo culto é compulsiva. O conflito estala com o que resta da Igreja Católica. Instaura-se a perseguição e o assassinato generalizado dos católicos. Roma é arrasada num pavoroso bombardeamento aéreo, no qual perece o Papa João XXIV e a quase totalidade do colégio cardinalício. A Presidência do Mundo parece ter o seu triunfo, o qual, todavia, não prevalece durante muito tempo…

Fugidos para a Terra Santa, os dois cardeais sobreviventes do bombardeamento romano (os Cardeais-Eleitores de Inglaterra e da Alemanha) reunidos num conclave improvisado realizado em Nazaré, no qual participa também o Patriarca de Jerusalém, elegem Papa o inglês Percy Franklin, sob o nome de Silvestre III.

Silvestre III inicia imediatamente a reorganização da Igreja pelo mundo inteiro, agora escondida de novo nas catacumbas. Tal notícia provoca enorme fúria a Felsenburgh, o qual supunha haver erradicado definitivamente a "praga" católica. Sabendo que o Papa permanece em Nazaré, ordena a destruição de tal localidade, mediante um novo bombardeamento aéreo. E quando tudo parece perdido para a causa da Igreja, eis que no céu…

Ignoro se "Lord of the World" foi alguma vez vertido para português; mas compreendo perfeitamente por que razão o seu tradutor para espanhol foi o Padre Leonardo Castellani - a Providência tem destas coisas.

segunda-feira, maio 11, 2009

¿"Milenio" o tiempo de paz?

El original se encuentra en la bitácora La Honda de David.

La promesa de la Santísima Virgen de Fátima para una vez efectuada la consagración de Rusia en la forma ordenada -esto es, por el Papa y todos los Obispos del mundo, en un mismo instante, haciendo mención explícita de Rusia- es la que le será dado al mundo "un cierto tiempo de paz" (amén de la conversión de Rusia).
¿Qué es exactamente ese tiempo de paz? ¿Tiene ese tiempo de paz algún paralelo en las Escrituras? ¿El tiempo de paz puede asimilarse a lo que se ha dado en llamar el "milenio"? Es lo que procuraremos desentrañar en esta nota.
No puede caber ninguna que cuando se habla de un "tiempo de paz" el mismo no puede revestir el significado de una simple época con ausencia de conflictos armados. Y esto porque las guerras son una consecuencia del pecado, del alejamiento de Dios. Por tanto cuando el Cielo refiere a la "paz", ésta no es la que entiende el mundo -"cuando digan paz y seguridad de repente vendrá sobre ellos la ruina" (1 Tes. 5, 3)- sino que presupone la paz de las conciencias.
Por otro lado, hace casi cincuenta años que la Cristiandad está en estado de apostasía, la cual no es posible que sea "una crisis más" de las tantas que ha tenido que sufrir la Iglesia, máxime cuando la misma ha invadido el Santuario: "Vete, mide el Templo de Dios y el altar, y haz el censo de los que vienen a adorar. No midas el patio exterior ni lo tomes en cuenta, pues ha sido entregado a los paganos, quienes pisotearán la Ciudad Santa durante cuarenta y dos meses" (meses que a mi juicio no deben tomarse en forma literal sino como tipo de tiempo de persecución) (Ap. 11, 1-2).
Y la apostasía es inseparable del “misterio de iniquidad” que "ya estaba actuando" en tiempos de Juan (1 Juan 2, 18-29).
Así es que no pueden quedar dudas en cuanto a que el "tiempo de paz" es de alcance escatológico, y como dice el Catecismo de la Iglesia católica (versión de Juan Pablo II):

"677 La Iglesia sólo entrará en la gloria del Reino a través de esta última Pascua en la que seguirá a su Señor en su muerte y su Resurrección. El Reino no se realizará, por tanto, mediante un triunfo histórico de la Iglesia en forma de un proceso creciente, sino por una victoria de Dios sobre el último desencadenamiento del mal que hará descender desde el Cielo a su Esposa. El triunfo de Dios sobre la rebelión del mal tomará la forma de Juicio final después de la última sacudida cósmica de este mundo que pasa".

Llegados a este punto debemos buscar si existe un paralelo de ese tiempo de paz en las Escrituras (no olvidemos que la promesa de Fátima se enmarca en lo que es una "revelación privada" aunque ciertamente aprobada y avalada desde la más alta jerarquía de la Iglesia) y efectivamente encontramos muchísimos pasajes que no pueden entenderse sino de una época futura. Para no cansar al lector citaremos dos que nos parecieron ilustrativos:

“El Señor juzgará a las gentes Y dictará sus leyes a numerosos pueblos, y de sus espadas harán rejas de arado y de sus lanzas, hoces. No alzarán las espadas gente contra gente, ni se ejercitarán para la guerra…” (Is. 2,4)
“He aquí que yo creo cielos nuevos y tierra nueva, y no serán recordados los primeros ni vendrán a la memoria; antes habrá gozo y regocijo por siempre jamás por lo que voy a crear. Me regocijaré por Jerusalén y me alegraré por mi pueblo, sin que se oiga ahí jamás lloro ni quejido. No habrá allí niño que viva pocos días ni viejo que no llene sus días, pues morir joven será morir a los cien años y el que no alcance los cien años será maldito. Edificarán casas y las habitarán, plantarán viñas y comerán sus frutos. No edificarán para que otro habite, no ablandarán para que otro coma, pues cuanto vive un árbol vivirá mi pueblo y mis elegidos disfrutarán del trabajo de sus manos. No se fatigarán en vano ni tendrán hijos por sobresalto, pues serán raza bendita de Yavéh ellos y sus retoños con ellos; el lobo y el cordero pacerán lado a lado y el león comerá paja con el buey, la serpiente se alimentará de polvo; no habrá daño ni destrucción en mi monte santo, porque la tierra estará llena del conocimiento del amor de Dios como una invasión de las aguas del mar, dice Yavéh” (Is. 65, 17).


Ahora bien, la derrota de los poderes anticristianos se dará por intervención directa de Dios:

“Y vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba era llamado Fiel, el Verdadero, el que con justicia juzga y hace la guerra. Sus ojos, como llamas de fuego; sobre su cabeza lleva muchas diademas, y tiene un nombre escrito que nadie conoce sino Él. Iba envuelto en un manto salpicado de sangre y es llamado por nombre el Verbo de Dios. Y las huestes del cielo le seguían montadas en caballos blancos y vestido de finísimo lino blanco y nítido. De la boca de Él sale una espada filosa con que herir a las naciones; él las regirá con vara de hierro, y él pisa el lagar del vino del furor de la ira de Dios Omnipotente; y sobre su muslo lleva escrito un nombre: Rey de reyes y Señor de señores...” (Ap. 19, 11).

Y también:

“Y vi a la bestia (el Anticristo) y a los reyes de la tierra reunidos para dar la batalla al que iba montado en el caballo blanco y a sus huestes. Y fue agarrada la bestia y con ella el falso profeta que en su presencia había obrado los prodigios con que había embaucado a los que recibieron la marca de la bestia y habían adorado su imagen. Y ambos fueron arrojados vivos al estanque de fuego y azufre.” (19, 19-20).

Con este aserto, ¿estamos afiliándonos a la tesis "milenarista"? En las "consideraciones sobre la escatología" hacíamos una distinción entre el “juicio de las naciones” y la Segunda Venida, no obstante nos sentimos en la obligación de precisar este aspecto atento a alguna evolución que hemos tenido al respecto.
Veamos lo que dice el enigmático pasaje de Ap. 20:

(1)Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. (2)Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; (3)y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo. (4)Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años. Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. (5)Esta es la primera resurrección. (6)Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años. (7)Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión, (8)y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlos para la batalla; el número de los cuales es como la arena del mar. (9)Y subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada; y de Dios descendió fuego de cielo, y los consumió. (10)Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.

Repasemos la tesis "alegórica" desarrollada por San Agustín y luego adoptada por la mayoría de los intérpretes: el “milenio” es el tiempo de la Iglesia desde la Ascensión hasta la Segunda Venida, la "primera resurrección" es la de los que murieron en estado de gracia y que en espera de la resurrección de los cuerpos ya reinan con Cristo en el Cielo. Los "demás muertos" en esta interpretación son aquellas almas que habrán de participar de la "segunda resurreción" o resurrección final.
Y ahora hagamos lo mismo con la tesis del "milenismo espiritual": el "milenio" se inicia con la Venida de Cristo, quien trae consigo a los suyos (los justos que resucitan en la "primera resurrección") a los que se suman los santos que quedan en la tierra los cuales son "arrebatados al encuentro del Señor" (1Tes. 4, 16-17). Hay un remanente que queda en la tierra para el reino milenario, que son los llamados “viadores”, los cuales a su tiempo mueren. Los "demás muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años", esto es, en la “segunda resurrección” o resurrección final.
Ahora bien, Jesús se pregunta:

“cuándo venga el Hijo del Hombre ¿encontrará fe en la tierra?" (Lc. 18, 8)

Lo cual dicho de otro modo y sin retórica implica que Cristo vendrá en un momento de apostasía general y no en un tiempo en el que “todos conocerán al Señor” (Jer. 31, 34).
Y es igualmente cierto que los "mil años" se terminan con el asalto de “Gog y Magog”, el cual es al mismo tiempo un asalto a la Iglesia y a la Tierra Santa (léanse los capítulos de Ezequiel 38 y 39). ¿Pero acaso el tiempo de paz no es un triunfo definido y categórico en el cual no habrá más guerras? Si. Y no sólo eso sino que es a partir de la guerra no simbólica sino real (puesto que a su finalización se "quemarán las armas" -Ez. 39, 9-) contra la tierra de Israel que los hebreos se convertirán a Cristo: “Entonces y para siempre la casa de Israel sabrá que yo soy Yavé, su Dios” (Ez. 39, 22). Ergo, esto no puede entenderse de una guerra al final del por así decirlo “milenio de los milenistas” donde supuestamente todos los pueblos ya se encuentran convertidos al Señor y no se usan armas.
¿Qué significa entonces "vivir y reinar con Cristo mil años"? La salvación del alma (por eso se dice que a ésta no le alcanza la "segunda muerte" que es la condenación eterna), ya sea durante la llamada "era de la Iglesia" (desde la Ascensión hasta un tiempo poco antes de la Segunda Venida) y esto para los "decapitados por causa del testimonio de Jesús" o bien durante la llamada "era de paz" (desde la Segunda Venida -juicio de vivos- hasta el juicio final) y esto para los que "no adoraron a la bestia ni a su imagen" (poderes ante-cristos). Los versículos 1 a 3 y 7 a 9 corresponden a la primera era y los versículos 4 a 6, según de qué "alma" se trate, a una era como a la otra.
Así pues, debemos descartar un milenarismo literal (que anticipa la resurrección de los muertos), pero afirmar un Reinado de Cristo sobre las naciones posterior a su "Venida" (porque Cristo le llama así a su intervención para castigar a las naciones y traer la paz al mundo) y anterior al juicio final o resurrección final. Si algunos pasajes de las Escrituras parecen hacer coincidir ambos eventos se debe simplemente a que Cristo no quiso desvirtuar el propósito principal de nuestro "velar y orar" que es el de estar prontos en todo tiempo para comparecer ante El a fin de ser dignos de alcanzar la salvación eterna y no tanto de ser partícipes de su Reino en la tierra por más que esto último pueda significar una prenda de la salvación por el grado de santidad que se experimentará en él.
Resumiendo: tenemos una única Segunda Venida dividida en dos fases: un juicio de vivos y un juicio de muertos separados por un tiempo de paz que no es el "milenio" tal como lo entienden los "milenistas", pero ciertamente es el Reino de los Corazones de Jesús y de María.

LHD

(RCS)

quinta-feira, maio 07, 2009

Dois Estados irremovivelmente independentes; duas Nações fraternalmente solidárias


Na sequência de um comentário feito pelo amigo "In diebus illis", a propósito da canonização de São Frei Nuno de Santa Maria, deparei providencialmente com o texto que abaixo transcrevo. Há uns dias que matutava publicá-lo. O notável artigo que o Rafael escreveu sobre a mesma questão, impeliu-me a concretizar tal desejo. Aqui fica, pois, o texto em causa:

Portugal e Espanha são obrigados a viver paredes meias na Península; a boa ou má vizinhança favorece-os ou prejudica-os a ambos. Muitas vezes em oito séculos de vida Portugal lutou contra a Espanha ou contra Estados espanhóis, para manter ou consolidar a sua independência; muitas vezes também lutou a seu lado contra terceiros. Este traço é característico e resume a em si a História das relações peninsulares: dois Estados irremovivelmente independentes; duas nações fraternalmente solidárias. Não sei porquê, mas a liberdade e a independência da Espanha parecem ser postulado da política portuguesa; e na última crise mais uma vez se fez ouvir a voz da História e Portugal se manteve fiel à tradição. (…)

Em todos os domínios onde era livre a nossa acção ajudámos no que pudemos o nacionalismo espanhol e a civilização cristã (…) arrostando com más vontades, ameaças e perigos; umas vezes acompanhados, algumas vezes sós e guiados apenas por mais exacto conhecimento das situações e mais clara visão dos interesses da Europa ocidental, que através de tudo pretendíamos defender; sem cansaço, sem desânimo, sem cálculo, fomos desde a primeira hora o que deveríamos ter sido - amigos fiéis da Espanha, no fundo peninsulares. Despendemos esforços, perdemos vidas, corremos riscos, compartilhámos sofrimentos; e não temos nada a pedir nem contas a apresentar. Vencemos - eis tudo.


Salazar - discurso de 22 de Maio de 1939, citado por Mendo Castro Henriques e Gonçalo de Sampaio Mello, in "Salazar - Pensamento e Doutrina Política - Textos Antológicos", Lisboa e São Paulo, Verbo, 2007, páginas 350 e 351.

segunda-feira, maio 04, 2009

San Nuno Alvares Pereira (carta abierta a R)

Querido R (In diebus illis):

He visto tus comentarios al texto de Monseñor Francisco Rendeiro sobre el nuevo Santo, Nuno Alvares Pereira, que mi hermano en la Fe y amigo JSarto reproduce en esta bitácora. Y permíteme que esté en desacuerdo contigo y te explique por qué.
Me parece que estás algo desenfocado con respecto a Aljubarrota. Aunque ahora entremos en detalles quiero recordarte que la Providencia selló este dualismo hispánico no sólo en Aljubarrota, sino también en Toro. La derrota del expansionismo castellano hacia Portugal tuvo el contrapunto de tener que ser derrotado el expansionismo portugués hacia Castilla.
Quisiera compartir contigo algunas consideraciones para aclararnos todos mejor y para aportar un granito de arena que, ojalá, sirva para mejorar las relaciones portugueso-españolas.

Unidad hispánica de partida
Es verdad, innegable, que hubo un interés de todos los Reyes de los distintos Reinos de la Reconquista, incluído el de León (o este más que todos los demás incluso), de reclamar la antigua legitimidad visigótica, la unidad hispánica, de la cual los portugueses también forman parte.
Admito que en algunos manuales, portugueses y algunos hoy día gallegos, se hace demasiada apología de los suevos para intentar buscar la diferencia donde no existe. Y sin embargo nadie habla de la herencia sueva más importante: la creación en Galicia del primer señorío católico de las Españas, que luego llegara a convertirse en seña de identidad ineludible de todos los Reinos españoles y de todas las Españas, y donde la abjuración del arrianismo por parte de los germanos antecede en 40 años a la de Recaredo en Toledo. Y, por cierto, un reino suevo que abarcaba por el 440 a la Bética y la Cartaginense. Lee el segundo capítulo de la obra conjunta de Elías de Tejada y Gabriela Pércopo titulada “El Reino de Galicia”. Ni lusitanos ni suevos justifican, de por sí, la independencia portuguesa.
El Profesor José Orlandis ha demostrado a lo largo de toda su obra la importancia de los visigodos y el hecho es incuestionable: Hubo un tiempo en que toda la Península Ibérica estaba sometida a la misma Ley (el Fuero Juzgo y la Lex Visigothorum) y a la misma Corona. Lo demás, bien lo sabemos, son especulaciones vacuas hechas para uso y disfrute de estos pseudohistoriadores con almas de político. Como es innegable que entre España y Portugal no existen fronteras naturales obvias, como mucho algún tramo de algún río y poco más, que bien poco separan. Un breve texto desapasionado, como el de Stanley Payne, de historia de Portugal, te confirmaría todo esto.
Dicho esto hay que analizar con detenimiento, y creo que los mejores han sido António Sardinha y Francisco Elías de Tejada –uno a cada lado no de la frontera, pero sí de la raya- el nacimiento de Portugal.

Nacimiento de Portugal como nación
Si sigues a estos autores te percatarás que Portugal fue la primera nación de Occidente (ya que las Españas de los visigodos fueron volatilizadas por la invasión musulmana) en configurarse como tal. A fecha de 1383 Portugal había dado ya muestras repetidas y evidentes que quería configurarse como nación. Aljubarrota sólo sella lo que ya existe: un Portugal independiente.
Es verdad, como reconocen insignes figuras como Alexandre Herculano, Oliveira Martins, Teophilo Braga, Carolina Michaëlis de Vasconcelos y otros, que hubo algo de fortuito y casual en el nacimiento de la Patria portuguesa. ¿Crees que la Providencia deja algo al azar? Yo, como católico, sé que no. Por eso, ¿qué pasa para que entre la batalla de Sao Mamede de 1128 y la de Aljubarrota en 1385 la Providencia selle a Portugal como nación distinta y separada del resto de las Españas que, siguiendo la tendencia natural, acaban confluyendo?
La independencia que tiene que ver con la historia, con lo jurídico (una interpretación “a la francesa” de la legislación Justiniano, de tinte electivo que luego otorga poderes cuasiabsolutos al Monarca) y con los designios de Dios; no con los burdos caracteres físicos y positivistas que la historiografía moderna nos presenta. Portugal, a diferencia de otras naciones, “nace de su monarquía en vez de cuajar en ella; fue poder antes que realidad sociológica”, como nos explica Elías de Tejada.
En este sentido decisionista cabe entender a Afonso Henriques, y el nacimiento de Portugal como nación, y a lo que se puede objetivamente entender como deslealtad hacia el Rey de León. De todas maneras, deslealtad o no, ésta es luego sancionada por el Rey de León en medio de otras vicisitudes, así que sea como fuere, aquello fue legitimado y nada hay que decir. No se puede negar habilidad política y guerrillera (no sé tanto si guerrera) a Afonso Henriques; menos aún deseo de ser Rey y, por tanto, de que Portugal fuera Reino propio y distinto.

San Nuño de Santa María
Pero yo, R, te quiero explicar que Nuno Alvares Pereira, el Santo Condestable, quien tomase por nombre de religión el de Nuño de Santa María, es esa figura que consagra todo esto, porque toda nación necesita un Santo fundador, y éste es para Portugal San Nuño de Santa María. Y ya era hora de que a este Santo Varón de vida ejemplar le canonizaran.
“Curiosamente” el Santo Condestable es canonizado en la Festividad de San Isidoro, el 26 de Abril. San Isidoro, sí, el Santo Fundador de España. Uno portugués, otro español: los dos hispanos. ¿No te parece incluso providencial y nada casual que la Voluntad Divina haya dispuesto que San Nuno Alvares Pereira fuera a ser canonizado el mismo día de la Festividad de San Isidoro? ¿Has reparado en el mensaje profundo que la Providencia envía a los súbditos de ambos lados de la raya con este pequeño detalle?
Acerca de cómo eran aquellas relaciones entre naciones católicas, por desavenidas que éstas pudieran ser en un momento dado, te quiero plantear una pregunta: ¿cómo es posible ver con claves de este nacionalismo moderno, espúreo, pútrido, romántico, ilustrado, iluminado y hasta iluminista, que el Regente del derrotado Reino de Castilla en Aljubarrota sea nada menos que un Arzobispo portugués, el de Toledo, Don Pedro Tenorio –natural de el Algarbe-? Evidentemente no hubo ni podía haber un sentimiento tan encontrado entre ambas patrias como el moderno nacionalismo, en especial la versión lusa, pretende.
Cuando quiera que en medio de las reyertas el enemigo común amenazaba, se dejaban de lado las diferencias. Esto fue siempre así durante la Reconquista y hasta hemos tenido un episodio reciente durante la Cruzada de 1936, cuando faltó tiempo a los voluntarios portugueses para ayudar a conjurar el peligro con que la hidra roja y atea amenazaba a España. ¿Te imaginas que no hubiera habido Portugal independiente en aquel momento crucial de nuestra historia?
Cómo no recordar, también, que el Santo Condestable quería llevar como escudo a Santiago, junto a San Jorge, pero a Santiago también. Porque Sant Yago es, precisamente, el Apóstol que nos dio la Fe a ambos pueblos. Y ambos debemos venerarle y respetarle como debe el discípulo respetar al Maestro que encima le enseñó lecciones de Salvación. Y el Santo Condestable se sabe deudor de Santiago, que tantas batallas ha ayudado a ganar frente al sarraceno y al que él siempre implora.

Hechos religiosos en la configuración de Portugal
Hay un factor configurador de Portugal que está en la génesis de su independencia, y este factor es de primer orden. Me refiero al Cluny, y al Cluny borgoñés a fuer de ser más específico … y don Enrique de Borgoña, claro está. Sobre ese sustrato inicial del Condado de Portugal añades ese Cluny de sabor borgoñés y tendrás el embrión de la nación portuguesa como tal. Primer dato que como católico te deberías plantear: el tema del Cluny como especificidad dentro de un señorío que es católico y quiere seguir siendo católico. Fíjate que hasta entonces los Reinos españoles, que intentan venir a ser todos uno, tienen como factor configurador lo benedictino y el Císter, que llegan por el Camino de Santiago. He aquí una diferencia aparentemente menor, pero significativa.
La independencia política de Portugal fue consolidada en Aljubarrota y consagrada a la Virgen María en el Monasterio de Batalha. La de España, a través de una Castilla todavía no unida a Aragón, en Toro y consagrada a Dios en los Reyes Nuevos, en Toledo. Esta última tendrá luego continuación a través de la Aparición del Sagrado Corazón al Padre Hoyos, su Promesa a España en la Basílica de Valladolid, y cristalizada en la Consagración de los Obispos españoles y el Rey al Sagrado Corazón. En esto se vuelve a ver más esta fecundidad del dualismo peninsular, donde lo portugués enfatiza –Fátima de por medio- el Inmaculado Corazón de María y lo español el Sagrado Corazón de Jesús. Y ambos, juntos, anticipan el Reinado de los Dos Corazones al que la Humanidad está abocada. Cuando se contempla todo esto, ¿se puede querer que seamos uno? Flaco favor le haríamos a los planes de Dios con semejante unidad.
Este dualismo hispánico es también mariano porque me atrevo a afirmar que las dos Apariciones marianas más grandes de la historia por su efecto y significado son las del Pilar y la de Fátima. Hace casi 2000 años una, la otra de ayer mismo, de 1917. Ambas en solares ibéricos. Ambas ratificadas y selladas con los dos milagros no eucarísticos más grandes de la historia, el del cojo de Calanda y la danza del sol, respectivamente. Ambas precediendo etapas de mártires (recuerdo siempre la Iglesia de los Innumerables Mártires de Zaragoza, por ejemplo), sean las persecuciones romanas o las persecuciones que ya se empiezan a palpar. Ambas precediendo, también, victorias decisivas. La primera la victoria de la Fe sobre el solar ibérico que no ha de quedarse ahí, sino que se expande –literalmente- sobre los cinco continentes. La segunda, nada menos, la victoria sobre el Anticristo, ya implícita en Fátima.
Los Reyes son designados de Dios e instrumentos predilectos del Altísimo en el gobierno de las naciones. ¿Te has preguntado las numerosas veces que ha habido intentos de unión dinástica para unión de los Reinos? Excluyamos a Felipe II, católico hasta la médula, por tanto respetuoso con la subsidiariedad y preservador hasta la saciedad de la independencia de Portugal, cosa que no se puede decir de su hijo Felipe III y muchísimo menos de su nieto Felipe IV. Hablo de las veces que ha habido esos acuerdos matrimoniales para unificar ambos Reinos. El epítome es la vida misma de Don Manuel I, que casa con dos hijas de los Reyes Católicos y con Leonor, hermana de Carlos I de España y V de Alemania. Las vicisitudes del Príncipe Miguel de la Paz, nacido en 1498, son la guinda de intentos siempre infructuosos de unificar ambas patrias. Y, sin embargo, ¡qué admiración la de la fecundidad de las Casas Reales de ambos lados de la raya! ¿Podremos olvidar que nuestra [Santa] Isabel la Católica era medio portuguesa?
Finalmente retomo el tema de Fátima. Porque Portugal es central, junto con Rusia, al mensaje de Fátima. Y España, en la continuación de Fátima que es Tuy, también aparece. Pero hay una promesa de la Santísima Virgen sobre la conservación del Dogma de la Fe en Portugal que es específica de Portugal. ¿No es esto una evidencia indirecta de la ratificación de la Santísima Virgen de que Portugal es distinto e independiente de España? ¿Iremos a contradecir a nuestra Santa Madre en esto?
Voy un punto más allá: ¿no podría ser, y los hechos así parecieran indicarlo, que en España se va a perder la Fe? Si así fuera, para que ésta se recuperara, debería permanecer firme e incólume en algún sitio. Este es Portugal. Y en este escencario, mucho me temo que bien plausible, Portugal salvará a España. ¿Qué habría sido de no permanecer Portugal independiente? Posiblemente la apostasía de todos.

Las lecciones del Santo Condestable
Hay que quedarse con varias virtudes, y todas ellas encomiables. La primera lección, sin duda, es la de su patriotismo, bien reflejada en el texto de Monseñor Francisco Rendeiro sobre Santo Nuño de Santa María. Y el patriotismo pertenece a la virtud de la Piedad. La Piedad hacia la Patria, que está esculpida en piedra en el Cuarto Mandamiento, y que obliga incluso más que la Piedad hacia la propia familia. San Nuño de Santa María sufrió a su propia familia, que mantenían rivalidades políticas, pero él nos dio ejemplo de estar con la Patria.
La segunda lección, conectada con la anterior, es lo que él regeneró a Portugal. Porque Portugal se encontraba en una pésima situación, como el XIV europeo en general. La decadencia de costumbres, quizás no tan pronunciada como en Castilla, era moneda de uso común en Portugal. El ejemplo de Fray Nuño de Santa María con sus oraciones, sus ayunos frecuentes, su vida frugal y su pureza contribuyó a regenerar las costumbres.
Cuando el Santo Condestable había conseguido a una joven edad los laureles de la gloria y de la victoria la pronta viudez le dejó desarbolado. Prefirió la viudez, la soledad y la castidad –no siempre fáciles, especialmente la primera-, que es un estado más perfecto que el de volverse a casar, legítimo siempre este último. Su pureza, rematada por el voto de castidad de la vida religiosa es todo un ejemplo en nuestros días de podredumbre sensual.
Nuno Alvares Pereira era hombre adinerado para sus tiempos, pero utilizó su fortuna en el fomento del bien común. Tras la victoria de Aljubarrota dio mucho dinero a los supervivientes de la misma. Financió la construcción de varias iglesias y monasterios mientras él vivía pobremente. De nuevo esto fue rematado por el voto de pobreza, que perfeccionó todo lo anterior. Más aún, atendía a los pobres con una solicitud realmente ejemplar. Pero en estos tiempos donde el hedonismo y el uso individual del dinero, con desprecio olímpico por el bien común, está tan instaurado, ¡qué noble ejemplo el del Santo Condestable!
No es fácil, humanamente hablando, que un hombre que ha sido la mano derecha del Rey y el Comandante de sus ejércitos (eso significa Condestable) se hiciera pequeño. Sin embargo Nuño, al entrar en la vida religiosa, escogió para sí el más humilde de los puestos dentro del Monasterio Carmelita en que entró, rechazando privilegio alguno pese a ser ya en vida un héroe para sus contemporáneos. Con una vivencia realmente heroica de la humildad allanaba así el camino de la obediencia, posiblemente el más difícil de los tres consejos evangélicos.
Fray Nuño de Santa María era un hombre de una grandísima devoción eucarística, que él siempre recibía cuanto le era posible. Su otra grande devoción, aparte del Santísimo Sacramento, era a la Virgen María. Se anticipa así a aspectos de la vida cristiana que han sido luego tremendamente subrayados por los Papas, incluso por nuestro actual Santo Padre, Benedicto XVI.
Verdaderamente Nuno Alvares Pereira, en su desprecio por todo lo mundano, en su Piedad, en su cumplimiento fiel de los tres consejos evangélicos, en su devoción a María y a la Santa Eucaristía, es un Santo terriblemente actual en nuestros días, tan mundanos ellos, tan promiscuos, tan soberbios, tan contrarios a la Santa Religión, tan laminadores de las patrias.

Algunas opiniones a tener en cuenta
Espigo aquí algunos textos de algunos autores que me parece debes ponderar antes de lamentarte por Aljubarrota. Aljubarrota fue bueno para Castilla y Toro fue bueno para Portugal. Manuel Múrias da en el clavo al afirmar que:

“Basta reparar que, libertando Portugal das hegemonias de Castela, ao mesmo tempo se definiam as circunstâncias em que haveriam de desenvolver-se a actividade de Portugal, alongando-se para o mar, e a de Castela, lançando as bases da Espanha futura.
Pensando bem, a vitória de Portugal em Aljubarrota corresponde ao triunfo da civilização — porque tão necessária era à civilização do Ocidente a independência de Portugal como a de Castela. Por isso é que, providencialmente, a fortuna das armas se inclinou no mesmo sentido civilizador, afinal, em Aljubarrota como em Toro.”

El Maestro António Sardinha, a quien tanto debo, afirmaba:

“Assim, por paradoxal que isso possa parecer, é exactamente na separação das duas pátrias que reside a sua unidade imortal. Olhemos para as páginas da história e sem demora se reconhecerá que o desastre de Toro consolidou a vitória de Aljubarrota!”

Conclusión
¿Portugal y España unidos? ¡Jamás!, debiera exclamar un católico. ¿Ir contra la Providencia, contra la historia, contra la Tradición …? No, gracias.
Que necesitamos coordinarnos y actuar como si fuéramos uno en materias de política exterior y de defensa, sin duda, como proponía Sardinha. Incluso más todavía, ¿una monarquía dual que preservase las identidades nacionales de ambas naciones? ¿Por qué no, siempre que eso permita acometer mejor la tarea metapolítica a la que estamos llamados?
Al menos esa última es la tesis de los hermanos de los acás y los allás, el Irmão de Cá y Fray Trabucaire, los del blog Sagrada Hispania. Y Dios les bendiga por esto, por seguir la estela que marcó Don Francisco Elías de Tejada.
Nosotros tenemos ya una hoja de ruta señalada: un Portugal y una España independientes, un dualismo hispánico inapelable, pero hermanados y conjuntados en la única tarea posible para nosotros. La de San Nuno Alvares Pereira y la de San Isidoro. La de Juan Vázquez de Mella y de António Sardinha.
Tarea única que no es otra que la misión que Dios nos dio a portugueses y españoles: defender la Fe y expandirla hasta los confines del mundo para hacer realidad encarnada a Cristo Rey. Hermanados y conjuntados porque la historia y la Tradición, que nos dieron diferencias, nos dan hasta el mismo solar ibérico y una historia parelela en victorias y castigos. No hay otra opción.
Lo demás, apartarnos de nuestra vocación, no es sino ruta inexorable hacia el desastre.
Espero, querido R, que estas consideraciones anteriores te hagan ver con ojos verdaderamente católicos, y quizás distintos a aquellos con que hiciste tus comentarios, la batalla de Aljubarrota y sus implicaciones. Las cortapisas nacionalistas de uno y otro lado no son sino una lacra inmensa; y mucho más a quienes por religión tenemos que ver la historia como el libro donde el plan de Dios se va escribiendo entre líneas.
Y en ese plan de Dios ya previó que la Hispania, o las Hispaniae –como prefieras-, tuvieran dos realidades concretas: Portugal y España. Gracias a Aljubarrota. Gracias a Toro.
Gracias a Dios.
Un cordial abrazo en Cristo Rey y María Reina,

Rafael Castela Santos

domingo, abril 26, 2009

Cruz e Ferro - São Frei Nuno de Santa Maria

A pátria não se discute, nem se condiciona a acordos e juramentos; está acima dos direitos dos homens. Se for necessário mudam-se as constituições, alteram-se os tratados, mas salva-se a pátria.

A pátria não se discute porque não se escolhe, como não se escolhe a família em que nascemos; ama-se, defende-se e engrandece-se, à custa da própria vida, se for preciso.

Tinha então apenas dois séculos a Pátria portuguesa. Mas já possuía um património bem definido. Estava estabelecido o seu território continental. Já possuía língua própria e rica literatura. Tinha a sua Universidade como expressão da sua cultura. Tinha os seus santos, e tinha sobretudo uma grande vontade de viver.

E viveu pela espada do Condestável, porque este a amou com o mesmo amor que amava a Deus.

Eu creio que se pode amar a pátria sem ser santo, mas também que só os santos encontram a medida exacta do amor da pátria no amor de Deus.

Seria um erro pensar que os santos se esquecem da sua pátria. Seria erro pensar que o Cristianismo, por ser religião universal e chamar o homem constantemente à Pátria do Céu, o desintegra da Pátria da Terra. O próprio Cristo, exemplo máximo da santidade, amou a sua pátria e chorou por ela quando a viu encaminhar-se para a ruína.

O amor da pátria é uma das mais belas virtudes ensinadas pelo Cristianismo.

Santidade e patriotismo são coisas tão unidas que eu tive o atrevimento de procurar os exemplos de santidade de Nuno Álvares, não nos claustros do Carmo, mas nos campos de batalha. É mais eloquente a santidade vestida de guerreiro do que vestida de frade carmelita.

Eu tenho receio de que haja quem imagine a santidade em formas tão exóticas que só se vejam noutro mundo. Quando afinal é uma coisa muito simples.

A santidade começa no fiel cumprimento dos nosso deveres cristãos e acaba numa intensa união com Deus.

Talvez esteja nesta definição a essência da santidade. O santo começa onde começa o cristão; nem pensemos que se possa separar um do outro.

Eu já disse que escolhia apenas dois testemunhos da santidade de Nuno Álvares, e que os escolhia nas batalhas de Aljubarrota e Valverde. Na primeira eu fixo-me no pormenor que se repete em todas as histórias. O Exército Português confessou-se, comungou e jejuou. O jejum era preceito da Igreja, a confissão e a comunhão foram por devoção.

Não faltaria decerto quem tranquilizasse a consciência de Nuno Álvares dizendo-lhe que em campo de batalha não estaria obrigado ao preceito do jejum. Mas ele não precisava de tal conselho, não queria tal dispensa. Jejuou, sem receio de ver enfraquecidas as forças para manejar a espada. Jejuou e comungou, porque sabia por experiência, costumava dizer, que da comunhão "lhe resultava todo o esforço e fortaleza com que vencia e desbaratava seus contrários". E naquele dia não se enganou, porque com 7.000 portugueses em jejum venceu 30.000 castelhanos que talvez não fossem tão cuidadosos em respeitar o preceito da Igreja.

Da batalha de Valverde destacarei apenas o pormenor, sempre apregoado, do chefe que se ausenta no momento mais crítico da peleja, para ajoelhar e rezar.

Dizem que é gesto de cavaleiro medieval. Talvez hoje nenhum general assim fizesse. Até mesmo porque já se afirmou que o homem quando ajoelha perde um terço da sua altura. É assim que o orgulho mede o homem.

Mas alguém respondeu que nunca o homem é tão grande como quando ajoelha diante de Deus.

É doutrina do Evangelho perder para ganhar; perder altura física pode ser a condição para ganhar a altura moral.

Por isso, os séculos admiram a figura do Condestável ajoelhado entre os penedos de Valverde, em íntima união com Deus.

O gesto não é medieval, é do Evangelho, é expressivo da autêntica santidade do herói de Portugal.

Eu disse, a principiar, que subordinaria as minhas palavras ao tema Nuno Álvares Pereira, Sempre. Se há valores na vida humana, que transcendem os escassos limites do tempo, são precisamente o amor da pátria e o amor de Deus.

A Pátria Portuguesa tem oito séculos de história. Nasceu em Guimarães e tomou o nome desta gloriosa cidade do Porto; estendeu-se a Coimbra, Santarém, Lisboa, Évora e Algarve. Passou à África, estabeleceu-se na Guiné, em Angola, em Moçambique. Chegou à Índia, à China, à Oceânia.

Criou-a a espada do Fundador, que desceu até aos campos de Ourique, e consolidou-a a espada do Condestável, que tornou possível a era do Infante das Caravelas.

Quando olhamos, ainda que de relance, a história da nossa pátria, sentimos nobre orgulho de sermos Portugueses. Não é orgulho, é amor. E a herança mais preciosa que nos deixaram os nossos antepassados, mais do que os feitos gloriosos das batalhas e das descobertas, foi precisamente a lição do seu amor a Portugal. Os feitos têm o carácter do tempo em que se realizam. Nem sempre é preciso pegar em armas para defender a pátria, como nem sempre há ocasião de desbravar terrenos incultos; mas de uma forma ou de outra é sempre necessário que vibre nos corações um intenso amor à Pátria.

E quando eu penso na idade que tinha Nuno Álvares Pereira quando assumiu a defesa nacional, quando penso que o Condestável do Reino, o braço direito do Mestre de Avis, a lutar contra o poderio ambicioso de Castela, era um jovem de 24 anos; quando penso que a batalha de Aljubarrota marcou o apogeu do génio militar, numa estratégia que ainda hoje causa a admiração dos generais de todo o mundo, e quando penso que ele tinha então 25 anos, convenço-me de que não foi apenas um herói, foi um génio. E direi até que foi um autêntico dom de Deus à Pátria Portuguesa.

Em muitas outras ocasiões Portugal sentiu que tinha Deus por si, a marcar-lhe um destino e a ajudá-lo na sua realização.

Atrevo-me até a dizer que Portugal tem Deus por si a fazer milagres quando é preciso.

A Idade Média viu um milagre em Ourique. Eu creio realmente que Ourique foi um milagre, se não no sentido em que o viu a Idade Média, no sentido não menos admirável de uma ajuda extraordinária da Providência a uma nação que nascia naquela hora.

E não será milagre o génio de Nuno Álvares, o valor desse jovem de 25 anos que salva a pátria numa das horas mais graves da sua história? Terá realmente explicação natural a série de triunfos que se chama Atoleiros, Aljubarrota, Valverde, com exércitos inimigos quatro e cinco vezes superiores?

Não será milagre a história dos nossos descobrimentos, da nossa civilização, da nossa evangelização?

Milagre não é só aquilo que se apresenta com o cenário deslumbrante do acontecimento que excede as leis comuns. Num sentido talvez mais modesto, mas não menos verdadeiro, a mão de Deus através da História portuguesa é um verdadeiro milagre da Providência.

Nuno Álvares, Hoje, foi o tema que me pediram. Pensei que deveria limitar-me a meditar os gestos rasgados do seu heroísmo e da sua virtude. Fazer a aplicação desses gestos à época conturbada em que vivemos, VV.Ex.as a farão com facilidade.

Tenho para mim que a actualidade de Nuno Álvares está no apelo que o seu heroísmo e a sua santidade fazem constantemente. A cada um de nós. Já no seu tempo ele soube galvanizar a alma da melhor juventude portuguesa. Esses moços da sua idade ouviram um dia a exposição do seu ideal, mas ouviram ao mesmo tempo a exposição das dificuldades que os esperavam. E todos à uma dispuseram-se a segui-lo para formar a invencível Ala dos Namorados.

A mensagem de Nuno Álvares é hoje exactamente a mesma, e os bons portugueses serão dignos dele na medida em que se dispuserem a tudo sacrificar pela Pátria.

Mas a mensagem do Condestável é ao mesmo tempo apelo ao amor de Deus.

Do acampamento de Nuno Álvares foram banidos os jogos de perdição e os elementos de corrupção dos costumes. Rezavam em comum, jejuavam, ouviam missa e comungavam. O cronista diz que me mais parecia uma comunidade de religiosos de que um acampamento de soldados. Era um santo que arrastava os outros, se não para o heroísmo da santidade, ao menos para a integridade do dever cristão.

Havemos de reconhecer que o Condestável ainda não teve a consagração que merece. As grandes praças, as grandes avenidas, têm outros nomes, não o dele. Há estátuas de figuras bem secundárias; ele não tem estátua. Até nas nossas igrejas é raro encontrar a imagem do santo herói de Portugal. Parece que ainda não o compreendemos.

Muito se enganam ao apelidar de medieval a sua vida cristã. O Evangelho não é medieval, é de sempre; e o Condestável, porque é santo, dá testemunho do Evangelho, numa actualidade impressionante.

Saiba Portugal meditar o exemplo dos seus heróis e dos seus santos; saiba meditar e seguir o exemplo deste que é dos maiores da nossa História, e Deus mais uma vez nos salvará.

D. Francisco Rendeiro, O.P., então Bispo do Algarve, no ano de 1961 - extraído do livro "S. Nuno de Santa Maria, Nuno Álvares Pereira, Antologia de Documentos e Estudos sobre a sua Espiritualidade", selecção e apresentação de J. Pinharanda Gomes, Lisboa, Zéfiro, 2009, páginas 120 a 124.

domingo, abril 19, 2009

Cristo ressuscitado


Enquanto isto diziam, Jesus apresentou-se no meio deles e disse-lhes: "A paz esteja convosco!" Dominados pelo espanto e cheios de temor, julgavam ver um espírito.

Disse-lhes, então: "Por que estais perturbados e por que surgem tais dúvidas nos vossos corações? Vede as minhas mãos e os meus pés: sou Eu mesmo. Tocai-me e olhai que um espírito não tem carne nem ossos, como verificais que Eu tenho."

Dizendo isto, mostrou-lhes as mãos e os pés. E como, na sua alegria, não queriam acreditar de assombrados que estavam, Ele perguntou-lhes: "Tendes aí alguma coisa que se coma?" Deram-lhe um bocado de peixe assado; e, tomando-o, comeu diante deles.
(Lc 24, 36-43)

Tomé, um dos Doze, a quem chamavam o Gémeo, não estava com eles quando Jesus veio. Diziam-lhe os outros discípulos: "Vimos o Senhor!"Mas ele respondeu-lhes: "Se eu não vir o sinal dos pregos nas suas mãos e não meter o meu dedo nesse sinal dos pregos e minha mão no seu peito, não acredito."

Oito dias depois estavam os discípulos outra vez dentro da casa e Tomé com eles. Estando as portas fechadas, Jesus veio, pôs-se no meio deles e disse. "A paz esteja convosco!" Depois, dirigiu-se a Tomé: "Olha as minhas mãos: chega cá o teu dedo! Estende a tua mão e põe-na no meu peito. E não sejas incrédulo, mas fiel."

Tomé respondeu-lhe: "Meu Senhor e meu Deus!" Disse-lhe Jesus: "Porque me viste, acreditaste. Felizes os que crêem sem terem visto!"
(Jo 21, 19-29)

A dimensão histórica da Ressurreição

Lido no sítio da "Agência Ecclesia", a propósito do discurso do Papa na audiência geral da última quarta-feira. Os destaques são meus:

Bento XVI defendeu esta Quarta-feira a verdade histórica da ressurreição de Jesus, que a Igreja Católica celebra na Páscoa.

“É fundamental para a nossa fé e para o nosso testemunho cristão que se proclame a ressurreição de Jesus de Nazaré como um acontecimento real, histórico, atestado por numerosas testemunhas que se tornaram autoridade”.

Num encontro em que já se ouviram cantar os “Parabéns a você” – Bento XVI completa 82 anos esta Quinta-feira, dia 16 – o Papa retomou um dos temas centrais do seu percurso teológico, que deu origem ao livro “Jesus de Nazaré”, publicado já após a eleição como sucessor de João Paulo II.

Esta manhã, Bento XVI disse que os católicos professam com convicção a fé na ressurreição, frisando que “também nos nossos tempos, não falta quem procure negar a sua historicidade, ao reduzir o relato evangélico a um mito”. O Papa diz que muitos “retomam e apresentam velhas teorias, já gastas, como novas e científicas”.

“A ressurreição não foi para Jesus um simples regresso à sua vida terrena precedente, mas foi a passagem a uma dimensão profundamente nova da vida, que também diz respeito a nós, que toca toda a família humana, a história e o universo”, prosseguiu.

Para o Papa, “a novidade surpreendente da ressurreição é tão importante que a Igreja não deixa de proclamá-la, prolongando a sua recordação, especialmente no Domingo, que é o dia do Senhor e a Páscoa semanal do povo de Deus”.

“Este evento mudou a vida das testemunhas oculares e, ao longo dos séculos, gerações inteiras de homens acolherem-no com fé e testemunharam-no até chegar mesmo ao martírio”, precisou.

sexta-feira, abril 17, 2009

Momentos bajos

Los incidentes de los últimos meses han sido demoledores. A más de uno se nos ha pegado la boca al paladar durante semanas. Mi sentimiento, y mi consiguiente apartamiento de la pluma de modo total, sólo puede ser expresado mediante el Salmo 22, porque con propias palabras no podría:

“12 No te quedes lejos, porque acecha el peligro y no hay nadie para socorrerme. 13 Me rodea una manada de novillos, me acorralan toros de Basán; 14 abren sus fauces contra mí como leones rapaces y rugientes. 15 Soy como agua que se derrama y todos mis huesos están dislocados; mi corazón se ha vuelto como cera y se derrite en mi interior; 16 mi garganta está seca como una teja y la lengua se me pega al paladar. 17 Me rodea una jauría de perros, me asalta una banda de malhechores; taladran mis manos y mis pies (*) y me hunden en el polvo de la muerte. 18 Yo puedo contar todos mis huesos; ellos me miran con aire de triunfo, 19 se reparten entre sí mi ropa y sortean mi túnica.”

En este momento el Santo Padre está solo, muy solo. Últimamente los enemigos de Cristo y de la Iglesia golpean duro al Santo Padre. No sólo mediante ataques y sedicciones. Son los orcos vaticanos: los Fisichellas, los Kasper, los Re, los Lombardis y demás ralea, no pocos de ellos criaturas del abismo que anidan en la Secretaría de Estado. Pero también se le acercan al Santo Padre a musitarle a los oídos cualesquiera tipos de mentiras sobre la Tradición. Le dicen que somos insolidarios con el Romano Pontífice, que no reconocemos ningún Magisterio posterior al siglo XVI y no sé cuántas barbaridades y mentiras más.
Al Santo Padre ya no le llega la voz de quienes somos tradicionalistas para ser más romanos, no para serlo menos, la voz de quienes somos tradicionalistas para estar con y por el Papa. ¡Si el Santo Padre supiera cuánto sufrimos algunos por verle solo y rodeado de lobos!
¡Qué mentira más grande que no se acepta el Magisterio posterior al XVI! Que cualquiera vaya a cualquier Capilla de la Hermandad de San Pío X, el mayor grupo tradicionalista del mundo, y que vea por sí mismo qué fotografía allí impera (la del actual Papa, como antes fue la de Juan Pablo II) y qué Encíclicas allí se venden. ¡Anda que no hay Magisterio posterior al siglo XVI! Es más, es dentro de la Tradición donde con más tino y perseverancia se defiende la Doctrina Social de la Iglesia (construcción del siglo XIX y XX sobre todo), de tan poco predicamento entre otros grupos católicos llamados conservadores.
A los tradicionalistas se les arroja cualquier cosa, todo vale, contra ellos por criticar o simplemente señalar aquellos puntos donde puede haber habido ruptura con la Tradición. Hay una labor ya abierta de oposición a la Tradición, con docenas y docenas de Obispos a lo largo y ancho del mundo que se oponen al Motu Proprio por activa y por pasiva. Por ejemplo un Obispo portugués, un hijo de Satanás, llamó a un Sacerdote luso de simpatías tradicionalistas a su despacho y le preguntó si había dicho alguna vez la Misa Tridentina. Cuando el cura le respondió que no, que nunca la había dicho, el Obispo replicó: “pues le prevengo y le prohíbo que la diga jamás”.
Entretanto Conferencias Episcopales enteras (y mucho me temo que la portuguesa se lleva la palma) no son más que una colección miserable de heresiarcas de la peor especie. Entretanto herejes y cismáticos reciben cualquier apoyo oficial, tolerancia máxima sin punición ni corrección alguna a sus aberraciones pero el menor problema administrativo de un tradicionalista es bestialmente castigado. Entretanto curas que favorecen abortos –como en Barcelona- reciben premios oficiales sin que su Obispo, el perro mudo Cardenal Sistach, haga nada ni le sancione o que en un Hospital supuestamente católico de una diócesis de la Lusitania interior –donde el Obispado tiene voz y voto en su Patronato … ¿o debería escribir “cabronato”?- se llegaran a hacer abortos durante años sin que el Obispo alzara siquiera su voz. Entretanto el todopoderoso Cardenal Rouco Varela de Madrid hostiga cuanto puede a la Tradición (y menos mal que no puede más, ¡gracias, Santo Padre, por el Motu Proprio!), pero devuelve una parroquia en Vallecas a un aquelarre de Sacerdotes liberacionistas donde cualquier abuso –alguno incluso sacrílego- contra la Fe y la Liturgia tiene lugar.
El catálogo de herejías, de desviaciones de la Doctrina, de desviaciones en la Teología Moral de cualquier índole, en todo el mundo es cuasi-infinito.
¿Y qué decir de esta otra tierra mía, Gran Bretaña? Baste leer el recuento de la persecución a cristianos que Martin Blackshaw, auténtico bastión de la Tradición en Escocia, nos proporciona. Igual que precedieron todas las revoluciones con su particular Guerra Civil los ingleses se anticipan a todas las estrategias de la persecución a los católicos que ya se palpa. La consecuencia que suele desprenderse del descreimiento no es otra que la persecución. Ya estamos en esas coordenadas.
El modernismo no es sólo la cloaca de todas las herejías; es prácticamente su exposición completa. Y encima interactiva.
El penoso affaire Williamson, donde pareciera que el Obispo inglés no tuviera suficientemente en cuenta las muchísimas debilidades argumentales de los historiadores revisionistas, ha servido de detonante para que la cola del diablo barra de un plumazo mucho trabajo –y bueno- de años. Pero que nadie se engañe: Williamson ha sido una excusa y una cortina de humo. Un Obispo enormemente ingenuo (y la ingenuidad a su edad y con el estado de perfección episcopal es pecado, y grave) que se dejó atrapar.
Es curioso que estas imprudentes y –desde mi punto de vista- erradas declaraciones de Monseñor Williamson salieran justo cuando el arreglo y remisión de las excomuniones tuvo lugar cuando habían sido hechas meses ha. Dios escribe recto con renglones torcidos, y el formidable error de Williamson ha servido para clarificar campos. Lo que Williamson sirvió para ocultar inicialmente fue el ataque taimado, perfectamente calculado, de aquellos que desde dentro de Roma arremetieron con fuerza inusitada contra la Iglesia y contra el Santo Padre. Luego ha resultado que se va viendo quiénes son los demoledores de la Fe y quiénes los defensores de ésta. Y el Papa va sabiendo quién es quién, cosa nada fácil en una estructura hiperburocratizada por Juan Pablo II puesto que con el Papa polaco la estructura vaticana pasó de 1000 a unos 3500 hombres, y esto acarrea problemas sinnúmero.
No deja de ser preocupante la acción concreta de la dirección de la Hermanad de San Pío X (SSPX): poder arreglar la situación canónica en que ellos se encuentran y no hacerlo. Algunos en la cúpula de la Hermandad sostienen que hay que arreglar primero lo doctrinal y luego lo canónico. Eso es pegarse un tiro en los pies en relación al apostolado que se puede hacer. La última carta al respecto del Santo Padre al enfatizar la irregularidad canónica da alas a los enemigos de la Tradición y flaco favor le ha hecho el Santo Padre a la Tradición con todo ello. Pero la SSPX bien pudo haber abortado todo esto. Honestamente no sé si algunos de estos ribetes del estado de necesidad pueden ser mantenidos en buena lógica. ¿Qué hubiera costado a Monseñor Fellay el pedir la regularización de todos los Sacerdotes de la SSPX al tiempo que se gestionó la remisión de las excomuniones? Craso error no haber aprovechado este punto para dar un paso más que hubiera facilitado la solución canónica que, a mi juicio, puede y debe preceder a las discusiones doctrinales. Y esto por motivos no solamente prácticos, sino también prudenciales.
Y esta regularización de los Sacerdotes tradicionalistas independientemente de la forma canónica que la regularización institucional pudiera tener después.
Desde mi punto de vista una figura emerge poderosa en su aparente derrota: el Cardenal Castrillón Hoyos. Su Eminencia es a día de hoy atacado por los mismos que atacan a la Iglesia y al Papa y existe un complot de desprestigio hacia el Cardenal. Estoy plenamente convencido que este hombre fue un Obispo “político” al uso, con tendencias liberales, pero los años, Roma y la cercanía a la Tradición le han transformado en un auténtico Príncipe de la Iglesia. Ha demostrado amar a la Esposa Mística de Cristo y lo que el pobre Cardenal ahora está pasando es un martirio seco en toda regla.
Si alguien sigue de cerca en particular lo que se está gestando en Colombia contra Su Eminencia, es enormemente curioso, porque resulta que es de medios vinculados la Logia masónica –El Espectador, por ejemplo, entre otros- en la Patria colombiana desde donde vienen los tiros hacia el Cardenal. Ante esta campaña de los medios masónicos hay que preguntarse por qué y para qué. Personalmente pienso que quieren desanimar a Su Eminencia al tiempo que ensuciar su reputación e imagen dentro de la Curia y distanciarle del Santo Padre. Dudo mucho que un hombre de la fibra del Cardenal, ya de vuelta de todo y curtido en mil y una batallas, se desanime; pero tengo miedo que el Papa caiga en la trampa de quienes ahora le mienten sobre el Cardenal y sobre otros asuntos relacionados con la Tradición.
La historia le hará justicia y la valentía que ha derrochado el Cardenal tendrá su justo pago porque ante Dios no hay héroe anónimo y Castrillón ha demostrado ser un hombre de Dios. Que haya sido poco comprendido por algunos –incluyendo algunos interlocutores de la SSPX no suficientemente capaces- y que haya sido golpeado hasta la saciedad por los enemigos de Dios y de la Iglesia que acechan en el Vaticano, nada quita ni pone.
Más aún diré: las actuaciones y declaraciones de Monseñor Fellay en tiempos recientes han sido prudentes, cabales y enormemente acertadas. Y esto es algo que da un hálito de esperanza incluso en estos momentos bajos.
Y más todavía: Monseñor Williamson con su pésima actuación no sólo ha machacado su apostolado episcopal sino, algo de lo que pocos hablan, se ha perdido posiblemente el mejor interlocutor que Roma hubiera podido tener entre los cuatro Obispos tradicionales, aquel con más capacidad de diálogo fructífero y con más Romanitas. Una pena para él pero, peor todavía, una pena para toda la Iglesia.
Son momentos bajos. Muy bajos. Porque la regeneración de la Iglesia tiene dos vectores fundamentales. En primer lugar la vivificación de la Fe por parte de la Tradición dentro de la Iglesia y, en segundo lugar, la Consagración de Rusia al Inmaculado Corazón. Y como acertadísimamente la SSPX ha propuesto con una Cruzada de millones de Rosarios para implorar al Altísimo y al Papa que esto suceda, ya hablaremos otro día sobre este particular. Pero de momento ni la reintegración de la Tradición ni la Consagración de Rusia al Inmaculado Corazón han sucedido. Así nos va.
Ahora no nos queda sino poner nuestra confianza en Dios. Rezar mucho y hacer mucha penitencia. Ya no es posible una esperanza humana en el momento que atravesamos. Sólo Dios, y a través de la Virgen María Santísima, nos sacará de este atolladero. Recemos, muy particularmente, para que el Papa pierda la frialdad que últimamente pareciera manifestar hacia la Tradición.
Pero a veces, como decía un excelente Cardenal hispanoamericano, la Misericordia de Dios es tal que hasta hace que se recupere cierta esperanza en algunos hombres … aunque nunca quepa confiar en estos últimos.

Rafael Castela Santos

quarta-feira, abril 15, 2009

Los opositores al aborto declarados peligrosos en EE.UU.

El Departamento de [in]Seguridad yanqui se sorprende ahora que haya una reacción de lo que él llama la “extrema derecha” en los Estados Unidos. Con una crisis económica brutal, amplificada por un pecado de usura y codicia sin límites (casos Madoff, Enron, etc.) se queja de las consecuencias que genera el propio quehacer del Quinto Imperio en palabras del Padre Castellani –el del Anticristo, el norteamericano-. Otros, los del Departamento de [in]Seguridad yanqui, que levantan altares a las causas y cadalsos a las consecuencias.
En esta noticia se lee lo siguiente:

“La advertencia está dirigida a las fuerzas de policía del país y está contenida en un informe sobre inteligencia del Departamento de Seguridad que define ese extremismo como el de grupos racistas y los que desafían la autoridad federal.
Entre esos grupos están los autores de lo que en EEUU se denomina ‘crímenes de odio’, es decir los cometidos contra personas por su tendencia sexual, su ideas políticas o sus características étnicas. ‘También puede incluir grupos o individuos dedicados a una sola tarea como la oposición al aborto o la inmigración’, dice la advertencia.”

Brutal esta identificación de racistas del Ku-Klux-Klan con los antiabortistas, la de hooligans de mierda con gente que está a favor de la descentralización y subsidiariedad. ¿Acaso es dogma aceptar la ominosa y tóxica concentración de poder por parte de los infumables de Nueva Inglaterra y aledaños? Estas equiparaciones son bestiales, injustas, falaces, mentirosas … ¿Se percatan de la gravedad de lo que el Departamento de [in]Seguridad dice? ¿Se dan Vds. cuenta de la gradualidad con la que se va estrechando el cerco que precede a la persecución de gente que se opone al aborto o a la inmigración?
Para más inri se prevé una dura ley de control de armas en los Estados Unidos. No es extraño. Otros políticos europeos y extraeuropeos han hecho grandes leyes de controles de armas antes de proceder a ejercer un poder tiránico y totalitario (o para amplificar el mismo), como fueron Lenin, Hitler, Stalin o Pol-Pot. Todos ellos ejecutaron leyes de control de armas antes de acometer matanzas. Sin la ley de control de armas de Hitler, por ejemplo, Kristallnacht no hubiera sucedido porque los judíos hubieran podido defenderse de las hordas miserables y cobardes de las SA.
No es extraño pues que los tejanos empiecen a estar hartos de todo esto. Que tengan suerte en poderse apartar de la iniquidad que de Washington emana.
Sorprende luego –o no, según se mire- que la Casa Blanca, presidida por este San Juan Bautista del Anticristo, por sobrenombre Obama, en colaboración de la germanía que le rodea, se desmarque de lo anterior. Quizás esos asuntos del Departamento de [in]Seguridad yanqui es políticamente correcto pero, evidentemente, resulta un poco “unpalatable”. Al menos todavía.
El Quinto Imperio y sus secuaces reventarán. Pero antes de eso, que nadie se engañe, tendrán su momento de gloria. Y en ese momento que precede a su caída la persecución contra los cristianos será infernal.
Estemos preparados.
Y recemos.
And, by the way, my dear Texan friends: Teach a yankee to drive, point his car north.

Rafael Castela Santos

terça-feira, abril 14, 2009

Abrazado a Ti, mi Dios, por Ti rodeado

Después de abrazarme a Ti, mi Dios,
ya no me desacostumbro de mirarte.
te tengo un amor tan ancho y desvalido
que sin él ya parece que no existo,
necesitado de ti
y admirado de este amor tuyo
que no me necesita para nada.
Ante Ti quiero vivir adolescente,
aunque sea entre amagos iniciales
comenzando siempre
más allá de las viejas torpezas …
Tanto tiempo contigo, Señor,
y no advertí tanta primavera
que de ti podía desprenderse.
Por eso, mi Dios,
he tirado todos mis dioses a la calle
y vivo en tus brazos
una vida libre y rescatada;
vivo en ti una llama sucesiva
de sueños y esperanzas.
Y cada mañana
se me viene un alud de vida y esperanza.
Quiero estar en la hermosa incertidumbre
de vivirte y de esperarte.
Por eso me envuelvo en tu Alianza
y quiero darte, mi Dios,
una respuesta fiel y de por vida.

E. Prados, Pbro.

(RCS)

sexta-feira, abril 10, 2009

Páscoa da Cruz


Mas foi ferido por causa dos nossos crimes,
esmagado por causa das nossas iniquidades.
O castigo que nos salva caiu sobre ele,
fomos curados pelas suas chagas.
Todos nós andávamos desgarrados
como ovelhas perdidas,
cada um seguindo o seu caminho.
Mas o Senhor carregou sobre ele todos os nossos crimes.
Foi maltratado, mas humilhou-se e não abriu a boca,
como um cordeiro que é levado ao matadouro,
ou como uma ovelha emudecida nas mãos do tosquiador.
Sem defesa, nem justiça, levaram-no à força.
Quem é que se preocupou com o seu destino?
Foi suprimido da terra dos vivos, mas por causa dos pecados do meu povo é que foi ferido.
Foi-lhe dada sepultura entre os ímpios, e uma tumba entre os malfeitores,
embora não tenha cometido crime algum,
nem praticado qualquer fraude.


(Isaías 53, 5-9)

Domingo de Ramos - o rito bracarense no exílio




No passado dia 5 de Abril, celebrou-se uma Procissão e Missa de Domingo de Ramos segundo o rito bracarense, não na diocese de Braga como seria de esperar, mas na cidade de Providence, Rhode Island, Estados Unidos, onde reside uma numerosa comunidade de portugueses provenientes da zona centro do continente e das ilhas açorianas. Oficiou o Padre José dos Santos, pertencente ao clero bracarense, apesar de radicado há vários anos na América do Norte, no uso da prerrogativa que permite aos membros daquele mesmo clero celebrar sempre em conformidade com o rito da diocese de que são originários.

É triste que correntemente seja impossível presenciar-se as cenas supra retratadas na diocese de Braga, o que por si só evidencia a crise calamitosa de identidade da Igreja em Portugal. De facto, o rito bracarense permanece inteiramente válido, tanto mais que não foi abarcado pela reforma litúrgica subsequente ao Vaticano II; porém, o seu uso tomou-se facultativo após esta última, em 18 de Novembro de 1971, o que em termos práticos modernistas significou a sua quase total desaparição.

Fotografias: "Una Voce Rhode Island".

Revisitando fontes de água puríssima ou a verdadeira voz da Igreja

Aproveitei o tempo livre de que dispus no passado fim-de-semana para rever e reler a carta "Notre Charge Apostolique", sobre os erros do Sillon, de São Pio X, bem como três das mais notáveis encíclicas escritas pelo Papa Pio XI: "Mortalium Animus", sobre a promoção da verdadeira unidade de religião; "Quas Primas", acerca da festa de Cristo Rei; e "Divini Redemptoris", sobre o comunismo ateu. Em todos estes documentos impressiona a clareza e o rigor da linguagem com que estão redigidos, sem lugar para quaisquer dúvidas ou ambiguidades, num autêntico "Sim! Sim! Não! Não!" evangélico.

Depois da sua releitura, foi-me impossível não deixar de pensar: a crise da Igreja é também, a um nível nada despiciendo, fruto do laxismo de muitos católicos desmazelados, que preferem perder o precioso tempo de que dispõem com inanidades e até imoralidades, em vez de esclarecerem e reforçarem doutrinariamente a sua fé. Na verdade, aqueles como que morrem de sede mesmo ao lado de autênticas fontes água puríssima, entre as quais se contam as encíclicas dos papas pré-conciliares compreendidos entre Gregório XVI e Pio XII.

Por exemplo, teriam as depredações dos modernistas e progressistas atingido o grau que atingiram, se um número realmente significativo de católicos tivesse sabido reconhecer e contradizer de imediato a ideia desfigurada que tais hereges dão de Cristo e do papel da sua Igreja no mundo? Creio firmemente que não! E passo a citar São Pio X, na "Notre Charge Apostolique":

Queremos chamar vossa atenção, Veneráveis Irmãos, sobre esta deformação do Evangelho e do carácter sagrado de Nosso Senhor Jesus Cristo, Deus e Homem, praticada no Sillon e algures. Desde que se aborda a questão social, está na moda, em certos meios, afastar primeiro a divindade de Jesus Cristo, e depois só falar de sua soberana mansidão, de sua compaixão por todas as misérias humanas, de suas instantes exortações ao amor do próximo e fraternidade. Certamente, Jesus nos amou com um amor imenso, infinito, e veio à terra sofrer e morrer, a fim de que, reunidos em redor dele na justiça e no amor, animados dos mesmos sentimentos de mútua caridade, todos os homens vivam na paz e na felicidade. Mas para a realização desta felicidade temporal e eterna, Ele impôs, com autoridade soberana, a condição de se fazer parte de seu rebanho, de se aceitar sua doutrina, de se praticar a virtude e de se deixar ensinar e guiar por Pedro e seus sucessores. Ademais se Jesus foi bom para os transviados e os pecadores, não respeitou suas convicções erróneas por sinceras que parecessem; amou-os a todos para os instruir, converter e salvar. Se chamou junto de si, para os consolar, os aflitos e os sofredores, não foi para lhes pregar o anseio de uma igualdade quimérica. Se levantou os humildes, não foi para lhes inspirar o sentimento de uma dignidade independente e rebelde à obediência. Se seu coração transbordava de mansidão pelas almas de boa vontade, soube igualmente armar-se de uma santa indignação contra os miseráveis que escandalizam os pequenos, contra as autoridades que acabrunham o povo sob a carga de pesados fardos, sem aliviá-la sequer com o dedo. Foi tão forte quão doce; repreendeu, ameaçou, castigou, sabendo e nos ensinando que, muitas vezes, o temor é o começo da sabedoria, e que, às vezes, convém cortar um membro para salvar o corpo. Enfim, não anunciou para a sociedade futura o reinado de uma felicidade ideal, de onde o sofrimento fosse banido; mas, por lições e exemplos, traçou o caminho da felicidade possível na terra e da felicidade perfeita no céu: a estrada real da cruz. Estes são ensinamentos eminentemente sociais, e nos mostram em Nosso Senhor Jesus Cristo outra coisa que não um humanitarismo sem consciência e sem autoridade.

quinta-feira, abril 09, 2009

O episcopado português em estado de heresia e cisma prático

Se dúvidas ainda existissem a este respeito, as mesmas foram dissipadas pelas recentes declarações de vários bispos portugueses, as quais começaram a ser proferidas com estranha sintonia e regularidade depois da viagem do Papa a África: boa parte do episcopado nacional encontra-se em estado de heresia, de cisma prático e de ruptura com o magistério tradicional da Igreja. Não invento nada e limito-me a constatar com objectividade os factos perfeitamente compilados pelo Afonso Miguel, d'"A Tribuna" (ler I, II, III, IV e V). Assim:

- D. Ilídio Pinto do Amaral, Bispo de Viseu, defendeu a utilização de preservativos como forma de prevenir a transmissão da sida e admitiu que o matrimónio, ao menos nos casos de violência familiar, possa ser dissolvido por divórcio;

- D. Januário Torgal Ferreira, Bispo das Forças Armadas e da Segurança, sufragou o uso de preservativos para prevenção da sida, bem como a ordenação sacerdotal de mulheres;

- D. Carlos Azeredo, Bispo Auxiliar de Lisboa, admitiu que os católicos votem em partidos que apoiam a legalização dos emparelhamentos de homossexuais, sustentou que o magistério da Igreja tem de evoluir na questão do emprego dos preservativos e manifestou a sua "preocupação" pelo teor da carta que recebeu do Papa a propósito do levantamento das excomunhões dos bispos da FSSPX;

- D. Manuel Clemente, Bispo do Porto, condescendeu que em casos excepcionais seja admissível o recurso aos preservativos, como modo de profilaxia da sida.

Que dizer? É notória, pelo menos no caso dos três primeiros bispos referidos, uma vontade deliberada de divergir do Papa e de contradizer, em matérias bem determinadas de fé e moral, o magistério constante da Igreja. A este respeito, D. Ilídio até ironizou, afirmando não crer que o Vaticano o "multe" pelas posições que assumiu publicamente.

Pela minha parte, creio que o Vaticano não terá outra alternativa que não seja mesmo a de "multar" os bispos supra indicados, reprovando os seus ensinamentos erróneos e exigindo a sua retractação pública pelo escândalo que causaram. Sob pena, caso contrário, de haver de concluir que tais bispos deixaram de ter condições para exercer publicamente o respectivo múnus episcopal e destitui-los de funções. Em coerência, não poderá ser diferente a reacção de Roma, face ao precedente aberto com a situação de Monsenhor Williamson

Os livres-pensadores da modernidade...


Desenho publicado originalmente no "The Remnant".

segunda-feira, abril 06, 2009

O Apóstolo São João acerca da heresia e dos hereges

Da 2ª Carta do Apóstolo São João (2 Jo, 9-10), o discípulo preferido de Cristo, acerca da heresia e dos hereges:

Todo aquele que passa adiante e não permanece na doutrina de Cristo, não tem Deus consigo; mas aquele que permanece na doutrina, esse tem em si o Pai e o Filho. Se alguém vier até vós e não traz esta doutrina, não o recebais em vossa casa nem o saudeis, pois quem o saúda torna-se cúmplice das suas más obras.

sábado, abril 04, 2009

Eu respeito o magistério da Igreja. Respeita mesmo?



Da "Ordinatio Sacerdotalis", do Papa João Paulo II (destaques meus):

Embora a doutrina sobre a ordenação sacerdotal que deve reservar-se somente aos homens, se mantenha na Tradição constante e universal da Igreja e seja firmemente ensinada pelo Magistério nos documentos mais recentes, todavia actualmente em diversos lugares continua-se a retê-la como discutível, ou atribui-se um valor meramente disciplinar à decisão da Igreja de não admitir as mulheres à ordenação sacerdotal.

Portanto, para que seja excluída qualquer dúvida em assunto da máxima importância, que pertence à própria constituição divina da Igreja, em virtude do meu ministério de confirmar os irmãos (cfr Lc 22,32), declaro que a Igreja não tem absolutamente a faculdade de conferir a ordenação sacerdotal às mulheres, e que esta sentença deve ser considerada como definitiva por todos os fiéis da Igreja.

Invocando sobre vós, veneráveis Irmãos, e sobre todo o povo cristão, a constante ajuda divina, concedo a todos a Bênção Apostólica.

No Septuagésimo Aniversário do Triunfo da Cruzada Espanhola



O Rafael, regressado em boa hora às lides blogosféricas, recorda com grande sentido de oportunidade o teor da radiomensagem "Con Inmenso Gozo", de Sua Santidade o Papa Pio XII, através da qual o notável Pontífice Romano felicitou os fiéis católicos espanhóis pelo grande triunfo que obtiveram na Cruzada de 1936-1939.

Trata-se de uma mensagem merecedora de atenta releitura, sendo muitos dos seus pontos tão prementes na actualidade como na época em que foram escritos, ou talvez ainda mais. No tempo em que vivemos, todo o mundo ocidental, e não apenas a Espanha, volta a ser governado por homens com uma ideologia em tudo semelhante à dos delinquentes que chefiaram a empresa criminosa que foi a II república espanhola, os quais, podendo, não hesitarão em repetir os actos persecutórios mais celerados da "tirania roja"(ver aqui e aqui). Por isto, a mensagem do Papa Pio XII, bem como as lições que contém, deve ser objecto de estudo e reflexão aprofundada por parte de todos os católicos dignos desse nome e empenhados na defesa pública da sua fé.