terça-feira, janeiro 20, 2009

Crastina die

Crastina die delebitur iniquitas terrae et regnabit super nos Salvator mundi.
Alleluia.

(RCS)

sábado, janeiro 17, 2009

Missa tradicional em Fátima - "Summorum Pontificum"


Já depois de termos publicado o artigo precedente, descobrimos a excelente notícia no "Missa Tridentina em Portugal" de que Missa tradicional está a ser celebrada todos os Domingos, em Fátima, pelas 18.00 horas, na Capela do Solar de Santa Marta (foto supra), situada na Rua Francisco Marto, nº 74. Aqui fazemos eco da mesma.

Missa tradicional celebrada publicamente em Fátima




Uma grande notícia! Celebrou-se finalmente em público numa diocese portuguesa, no âmbito da aplicação do "Summorum Pontificum", a Missa tradicional de rito latino-gregoriano! Tal sucedeu no passado fim-de-semana, por ocasião da peregrinação a Fátima de vários sacerdotes da Fraternidade de Cristo Sacerdote e Santa Maria Rainha, entre os quais o superior desta, Padre Manuel Folgar, que oficiou o Santo Sacrifício, Sábado, ao final do dia, na Igreja do Anjo de Portugal (fotos supra), e Domingo, pela manhã, na Capela do Solar de Santa Marta.

Pela nossa parte, regozijamo-nos com este acontecimento, cujos pormenores mais detalhados podem ser lidos nos blogues "Missa Tridentina em Portugal" e "Santa Maria Reina". A Missa tradicional é um património comum inalienável de toda a Igreja, o qual, pela sua antiguidade e venerabilidade, conforme ensina o Santo Padre Bento XVI, permite que muitos católicos nos dias de hoje, em especial jovens, encontrem o Mistério da Santíssima Eucaristia de uma forma que lhes resulta particularmente apropriada. Assim, quanto maior for a afirmação pública da Missa tradicional, tanto melhor! Outro não era o desejo de Monsenhor Lefebvre, cujo incansável labor em prol da Missa tradicional permitiu que esta evidencie o seu corrente vigor.

Antes de concluirmos, um pequeno reparo final sem grande importância, tão-só para lamentarmos não terem sido mais amplamente divulgadas estas celebrações por quem delas tinha conhecimento antecipado. Tal haveria possibilitado que um muito maior número de fiéis tivesse podido ocorrer às mesmas e unir-se à peregrinação da Fraternidade de Cristo Sacerdote e Santa Maria Rainha. Um detalhe que será corrigido, de certeza, em próxima ocasião, mas aos poucos e poucos a Providência Divina está a levar a coisa ao seu devido sítio!

Fotos: blogue "Missa Tridentina em Portugal".

segunda-feira, janeiro 12, 2009

Face a Deus com o povo


Por ocasião da passagem da Festa do Baptismo de Nosso Senhor (calendário litúrgico reformado), e à imagem do que já havia sucedido no ano passado, o Papa Bento XVI oficiou a Missa ("novus ordo") na Capela Sistina, adoptando a posição de celebração tradicional "ad orientem". Saudemos este gesto do Santo Padre, no âmbito da reforma da reforma litúrgica que lhe é tão querida, e que enfatiza de sobremaneira a dimensão sacrificial da Missa, por contraponto à celebração "versus populum" que a minimiza.

Aguardemos agora que 2009 seja o ano em que Sua Santidade dê mais um grande passo na defesa da tradição, e simultaneamente uma imensa alegria aos fiéis católicos tradicionais do mundo inteiro, celebrando a Missa tradicional de rito latino-gregoriano. Quem sabe se em Junho, por ocasião da Festa do Corpo de Deus.

Foto: retirada do "New Liturgical Movement", que publica uma cobertura completa do acontecimento.

Da estranha aplicação do "Summorum Pontificum" em Portugal (4)


Tomei conhecimento do "edificante" diálogo que de seguida relato, através de fonte que reputo de absoluta confiança. Aconteceu na Igreja dos Mártires (foto supra), em Lisboa, e deu-se entre um fiel católico e um dos sacerdotes "católicos" responsáveis pela referida igreja. Ei-lo:

- É aqui que se celebra a Missa Tridentina?

- A Missa Tridentina?!!!

- Sim, a Missa Tridentina…

- Essa Missa está proibida pelo Senhor Patriarca!!!

Urge concluir que o Patriarcado de Lisboa está entregue a um Antipapa que faz não só tábua rasa da Bula "Quo Primum", mas também do Motu Proprio "Summorum Pontificum". E, uma vez mais, pergunta-se: até quando subsistirá esta situação perfeitamente escandalosa?...

Perguntar não ofende

A acusação que as autoridades judaicas - secundadas pela gente suja do costume - efectuam com notória má fé contra a Santa Sé e o Papa Pio XII de nada haverem feito em prol dos judeus durante as perseguições nacionais-socialistas da II Guerra Mundial, suscita-me uma pergunta que seguramente não obterá qualquer resposta: onde estavam essas mesmas autoridades judaicas e que fizeram elas em benefício dos cristãos, quando estes eram acossados, perseguidos, seviciados e martirizados na Rússia Soviética, no México revolucionário, na Espanha republicana, na cortina de ferro leste europeia ou na China maoísta? Onde estavam?!

segunda-feira, janeiro 05, 2009

De educationis et mulieribus

(A Lucía de Erausquin, que sacrifica todo para ir a educar mujeres a tierras lejanas para poder ser Madre, con mayúscula)

Pone Magdália el dedo en la llaga en un tema típico de controversia en círculos tradicionales y aún conservadores: la educación de las mujeres. En líneas generales me gustó mucho la posición de Magdália que suscribo plenamente, salvo alguna matización de detalle secundario que no afecta a la mayor.
No es mi intención polemizar, pero si apostillar. En primer lugar aduce Magdália la opinión que Monseñor Richard Williamson tiene acerca de que las mujeres en general no debieran progresar en la educación superior. Trátase aquí de un argumento ad hominem, si se quiere; pero viene de un Obispo (no olvidemos, Iglesia Docente) y le avala la autoridad que su posición confiere –en este caso de Monseñor Williamson-. Pero este argumento, por sí mismo, no es suficiente.
Bien. También afirma San Pablo que las mujeres se santifiquen por la maternidad. No seré yo quien intente corregir al Apóstol de los gentiles pero sí que Magdália y yo coincidimos que no hay tarea más excelsa para la mujer que la maternidad. Donde yo creo que Magdália distorsiona es porque me percato de que ciertos usos sociales en la estela del marialvismo parecen todavía estar presentes en Portugal. Craso error que permanezcan dichos usos en Portugal. Esto está en contradicción con la esencia católica de Portugal. Reproduce Magdália en Tradiçao Católica un texto de Fernando Andina sobre una manera más hispánica de entender la situación de la mujer que me parece mucho más razonable y sensato.
Magdália no sabe, no tiene por qué, que esta trifulca ya la hemos tenido Monseñor Williamson y yo. Con Don Richard, Don Ricardo para los amigos desde que está en La Reja (Argentina), ya tuvimos este agarrado hace unos años culminados con un tête-à-tête en territorio norteamericano allá por el 2004, donde él y yo por circunstancias coincidimos. No quiero apuntarme ningún tanto, menos con mi querido y admirado Monseñor Williamson, pero ésta ha sido la única vez en que he tenido una agarrada dialéctica con Don Ricardo y donde Don Ricardo no tuvo la última palabra. Raro en él, acostumbrado al pugilismo dialéctico-retórico de Winchester College, la prestigiosa institución universitaria de la Universidad de Cambridge en la que se formó.
Vayamos por partes, porque todo esto viene de una vieja carta de Monseñor Williamson cuando era Director del Seminario de Winona en los EE.UU. Ahí queda el enlace porque el tema es recurrente, empero los principios son idénticos y las ideas una y otra vez recicladas vienen a ser las mismas que las expresadas en esta carta.
Retomando el hilo de mi contestación a Monseñor Williamson quisiera hacer algunas apostillas:
1. Régine Pernoud es una historiadora francesa, medievalista para más señas, que ha estudiado profusamente el tema de la educación y también específicamente de la educación de las mujeres. En la Cristiandad del Medioevo, sin duda alguna el cenit de la civilización, las mujeres tenían y recibían mucha mejor educación de lo que la gente piensa. Cierto que la educación estaba en manos de religiosos y Sacerdotes, pero era así para hombres y mujeres. Hay que romper con el estúpido e insostenible mito de que la Iglesia era hostil a la mujer en la Edad Media. Este mito está diseñado para poner a la Esposa de Cristo, a la Iglesia, a los pies de los caballos por parte de quienes –a sabiendas o no- trabajan para el orden luciférico. La educación en un régimen de Cristiandad abarcaba, cómo no, a las mujeres, Régine Pernoud dixit. Copio aquí un texto de Pernoud que viene al caso:

«... recordaremos aquí que algunas mujeres (a las que nada designaba particularmente por su familia o su nacimiento, ya que procedían, como diríamos hoy de todas las capas sociales) gozaron en la Iglesia, y por su función en la Iglesia, de un poder extraordinario en la Edad Media. Algunas abadesas eran señores feudales cuyo poder era respetado igual que el de los demás señores; algunas llevaban el báculo como el Obispo; administraban a menudo vastos territorios con pueblos, parroquias [...] Un ejemplo entre otros mil: a mediados del siglo XII, los Cartularios nos permiten seguir la formación del Monasterio del Paráclito, cuya superiora es Eloísa; basta recorrerlos para constatar que la vida de una Abadesa de la época incluye todo un aspecto administrativo: se acumulan las donaciones, que permiten percibir aquí el diezmo de una viña, allá tener derecho a censos sobre el heno o el trigo, aquí gozar de una granja, y allá de un derecho de pastoreo en el bosque [...] Esto quiere decir que, por sus funciones religiosas, ciertas mujeres ejercen, incluso en la vida laica, un poder que muchos hombres podrían envidiarles hoy en día.
Por otra parte, observamos que las religiosas de esta época son en su mayoría mujeres extremadamente instruidas, que habrían podido rivalizar en saber con los monjes más letrados de la época. La propia Eloísa conoce y enseña a sus monjas el griego y el hebreo. De una Abadía de mujeres, la de Ganderseheim, proviene un manuscrito del siglo X que contiene seis comedias en prosa rimada, imitadas de Terencio; se atribuyen a la famosa abadesa Hrotsvitha, de la que por otra parte, es sabida la influencia que ejerció sobre el desarrollo literario de los países germánicos. [...] Añadamos de paso que muchos monasterios de hombres o de mujeres dispensaban localmente instrucción a los niños de la región.
Tambien es sorprendente constatar que la enciclopedia más conocida del siglo XII emana de una religiosa, la abadesa Herrade de Landsberg. Es el famoso Hortus Deliciarum, Jardín de las delicias, en el que los eruditos recogen las informaciones más seguras respecto al estado de las técnicas en su época. Se podría decir lo mismo de las obras de la célebre Hildegarda de Bingen. Otra religiosa, Gertrudis de Helfta, en el siglo XIII, nos cuenta lo contenta que estuvo de pasar del estado de “gramática” al de “teóloga”, es decir, que después de haber recorrido el ciclo de los estudios preparatorios aborda el ciclo superior, como se hacía en la Universidad. Lo que demuestra que, todavía en el siglo XIII, los conventos de mujeres son lo que habían sido desde que San Jerónimo instituyó el primero de ellos, la comunidad de Belén: centros de exégesis y de erudición; en ellos se estudia la Santa Escritura, considerada la base de todo conocimiento, hay también todos los elementos del saber religioso y profano. Las religiosas son jóvenes instruidas; además, entrar en Convento es una vía normal para las que quieren desarrollar sus conocimientos más allá del nivel corriente.»

2. En España existe el interesantísimo caso del Monasterio de las Huelgas, en el corazón de Castilla, en Burgos. Allí la Abadesa gozaba de un poder casi equiparable al del Obispo y desde allí comandaba un complejo sistema de escuelas y centros educativos para niñas y mujeres jóvenes. Esto en pleno siglo XI. Por favor, acabemos con el no menos estúpido mito de que no había educación organizada para las mujeres durante el régimen de Cristiandad. Más aún, en un régimen de Cristiandad la influencia de las mujeres sobre el mismo fue crucial. Eso sí, fue una influencia verdaderamente femenina donde las mejores virtudes de las mujeres tuvieron su impronta sobre toda la sociedad cristiana: la dulcificación de las costumbres, la cortesía, la contemplación, la piedad, la belleza … Todos estas virtudes femeninas acabaron siendo parte del elenco de la Cristiandad. Gracias a las mujeres fundamentalmente, que nadie olvide.
3. Magdália menciona a no pocas españolas, y alguna notabilísima extranjera (Santa Catalina de Siena, que de facto llega a comandar a la Iglesia y la salva de una crisis brutal, o Santa Juana de Arco, auténtica precursora de la Restauración Católica que nos aguarda al salvar a Francia e impedir que la Reforma cale completamente en Francia al separarla de Inglaterra). Entre las españolas están mujeres cuyo nivel educativo hoy día bien hubiera equivalido a un doctorado, como Santa Teresa de Jesús (Doctora Mística, que no teóloga, mi querida Magdália, y la prosa más fresca de todo el castellano) u otra, por ejemplo, que ella no menciona, como Sor Juana Inés de la Cruz, auténtica gloria de las letras españolas. De todas estas, por ejemplo, salvo Santa Juana de Arco las otras tres tenían un nivel educativo realmente ejemplar. Por no hablar de Santa (sí, Santa) Isabel de Castilla, también Santa Isabel la Católica, que era medio portuguesa y no sólo había recibido una formidable educación, sino que se preocupó de que las mujeres de su Corte siguieran recibiendo similares estándares educativos. ¿Por qué no se dice a las claras lo que sucedía en Conventos, en Cortes, en Palacios Reales como en instituciones de la nobleza referente a la educación de las mujeres? Insisto: el orden de Cristiandad apuesta por una educación para todos, mujeres también. Eso sí, el orden de Cristiandad ni fomentó ni fomentará la coeducación, una experiencia por lo demás fallida.
4. Se puede tirar del hilo ad infinitum. Pienso en Santa Hildegarda, en Juliana de Norwich, en Santa Brígida … ni siquiera en el mundo anglosajón puede reclamar ningún tipo de tradición cultural en ese apartamiento de la mujer de la educación. Bien se ha dicho que esto es fundamentalmente de corte victoriano y burgués.
Al final lo que está en juego es el Reinado Social de Nuestro Señor Jesucristo. Para que ese Reinado Social se produzca los católicos deben tener presencia pública. Nuestra Santa Religión es una religión viva, encarnada y pública, no meramente relegada a la esfera privada. Ahí los católicos tenemos la obligación, como siempre la hemos tenido, de destacar por nuestra excelencia y de contribuir al bien común. Con el ejemplo si cabe más que con la dialéctica de las ideas, pero con ésta también, claro está. Cristo tiene derecho a reinar en todo y sobre todo, también en el área de las relaciones internacionales, que tan lejos le parecen a Magdália de los postulados de Cristo Rey.
5. Existen paralelos entre aquel Imperio Romano decadente y perseguidor de cristianos y nuestros días que debieran hacer reflexionar a los católicos. Cuando los cristianos empezaron a tomar más presencia en el Imperio Romano, no dejaron de frecuentar los centros de estudio de su momento. Centros de estudio que, por lo demás, ni eran cristianos ni vivían mucho la ley natural. Puede que lo prudente sea no enviarles hoy día a una Universidad moderna, pero también puede que lo imprudente sea renunciar a una faceta y una parcela que, como todas, pertenece también a Cristo.
“La Verdad os hará libres”. Eso implica que el católico (hombre o mujer) tiene la obligación de formarse hasta donde buenamente pueda lo mejor que pueda. Nuestro reclamo de un orden de Cristiandad, porque no abdicamos en devolver al dulce yugo de Cristo Nuestro Señor al mismo lugar donde la Revolución que empezó en el Renacimiento la descarriló, precisa que hombres y mujeres estén lo mejor educados posible. No por un prurito meramente de medra profesional, sino porque el conocimiento cuanto más profundo y cabal, más colabora a una mejor contemplación en todos los órdenes y más puede ayudar a cimentar y solidificar nuestra Fe.
Vamos pues con los principios que se desprenden de todo ello: (1) La mujer católica debe educarse lo mejor que pueda. Esto es axiomático. Evidentemente puede haber consideraciones de índole prudencial, por ejemplo, si el ambiente en una Universidad o College es tan sumamente depravado que desaconseja asistir a esos cursos allí, pero esto no altera el principio. (2) La mujer católica, cuanto más educada, mejor madre y mejor religiosa. Casos como el Santo Cura de Ars son excepciones. ¿Alguien se ha planteado que la mayor parte de los Santos canonizados son gente con un alto nivel de educación (sin que esto signifique que la Santidad le sea vetada a la gente más sencilla)? (3) La educación debe ser por y para la Sabiduría. Y la llamada a la Sabiduría es para ambos sexos, no sólo para los hombres. Y (4) al carajo con cualquier forma de feminismo. Pocas cosas han hecho más daño a los restos de Cristiandad que el feminismo. Entre el feminismo y el pansexualismo se han roto muchos diques, muchos elementos constitutivos del katechón que impedía la llegada del Anticristo.
Dos comentarios finales.
Afirma Magdália que la mujer no tiene obligación de seguir al marido si se trata de algo contra la Fe o la Moral. Absolutamente de acuerdo. Pero añade Magdália que tampoco la mujer puede o debe obedecer al marido “si es irrazonable”. Haría bien Magdália en revisar el Código de Derecho Canónico y la variada jurisprudencia canónica a tal efecto. La mujer católica tiene obligación de seguir al marido hasta en lo irrazonable, siempre que esto no sea contra la Fe o las costumbres, claro está. También esto hay que contraponerlo contra lo que es ley y Sacramento: no se da al marido esclava, sino compañera. La esposa católica tiene obligación de obedecer a su marido como la Iglesia obedece a Cristo, incluso en aquello aparentemente irrazonable para ella. Ciertamente el marido católico tiene obligación de amar a su mujer, lo cual implica que esa sociedad fecunda del matrimonio y familia católica es una sociedad de amor, de cooperación y no de enfrentamiento ni competición ni contraposición, vectores estos tres últimos tan en el núcleo del hembrismo –mal llamado feminismo- como del machismo.
No sé quién ha sido el estúpido botarate que se ha permitido decir que la mujer no debe ni puede enseñar en público. De verdad que quien así piensa no piensa en católico. ¿Qué tiene que ver la enseñanza teológica dentro del Templo con la enseñanza en Universidades u otros centros de educación? ¿Acaso no hay excelentes profesoras y maestras en muchísimas disciplinas?
En fin, como dije antes: secuelas de marialvismos nada católicos. ¿O estupidez por falta de educación, sin más? Quizás esto último.

Rafael Castela Santos

segunda-feira, dezembro 29, 2008

Dois postais acerca do Natal que gostei de ler


No "Athanasius contra mundum", um magnífico artigo sobre aquilo que a Festa do Natal deveria ser, mas não o é no mundo moderno.

One is encouraged to do anything and everything to celebrate "Christmas", except to pay homage to Jesus Christ who came to save us from our sins.In fact, sin is the last thing which any of us really think about this time of year between presents, Christmas parties, trees with lights and little chocolate santa clauses. Sadly even with the economic downturn this has not stopped the pagan Christmas celebration which the culture subjects us to.

No "Combustões", um belíssimo texto que serve também para lembrar - embora não fosse essa a intenção do seu autor ao escrevê-lo - que na liturgia celebrada reverentemente, de modo tradicional ou ao menos em espírito de reforma da reforma, um católico está sempre em casa, por mais longe que se encontre da sua pátria.

Com as doze badaladas da meia noite e um intenso fogo de artifício que quase fazia saltar os vitrais, a entrada da Cruz Processional, precedida pelos turibulários, sineiros e círios encheu o templo de solenidade, enquanto o coro entoava o Gloria in excélsis Deo / Et in terra pax homínibus bonae voluntatis / Laudámus te benedícimus te adorámus te glorificámus te (...).

quarta-feira, dezembro 24, 2008

Um Santo e Feliz Natal!


Votos de um Santo e Feliz Natal para todos os leitores e amigos d'"A Casa de Sarto"!

Breve reflexão natalícia

Uma verdade elementar que o mundo moderno tenta desesperadamente ocultar: o Natal é Cristo - e só Cristo - feito homem para nos libertar da morte e redimir dos nossos pecados! Este Natal, o único Natal admissível para um verdadeiro católico, é totalmente estranho à perversão imperante por esta altura do ano, a qual, bem à medida do espírito de um tempo de decadência acelerada, não passa de um pretexto para dar largas a uma mistura de pseudo-religião humanitarista de puro recorte "sillonista" com o materialismo mais crasso e rasteiro. Ora, o Natal cristão não tem nada a ver, nem pode ter, com tamanha monstruosidade.

domingo, dezembro 21, 2008

Searching for Bethleem

Tim Cullen’s full article can be found here.

«The Year of Our Lord 2008 wanes. Worldwide trepidation reigns with respect to the year to come. There is a gathering global storm of pessimism that calls to mind Europe on the eve of the First World War …
The attitude of expectation is one which the Church wants to encourage in us, her children, permanently. She sees it as an essential part of our Christian drill that we should still be looking forward; getting on for two thousand years, now, since the first Christmas Day came and went, and we must still be looking forward. So she encourages us, during Advent, to take the shepherd-folk for our guides, and imagine ourselves travelling with them, at dead of night, straining our eyes towards that chink of light which streams out, we know, from the cave at Bethlehem.
There is nothing that can dim that light, never mind put it out, and it is that light which will see us through whatever storms and darkness may be gathering in global civil societies. As citizens, it is increasingly likely that we are entering into a deep and dark societal tunnel, and as Catholics we may be called upon to “go underground” in the catacombs, but we will have no difficulty finding our way around within them, because the glow of the altar lamp will always be there to light our way.
Christmas is coming and it is for Christmas that we must prepare our souls. Christmas is a holiday, as in holy day, and its approach should be measured by the number of windows left to open on the Advent Calendar, not the number of “shopping days” that remain. Advent is, after all, a penitential period preparatory to the celebration to follow. Perhaps it might behoove us to take a leaf from European tradition and celebrate “Kings’ Day” (Epiphany) as the day on which gifts are given to the young. The adults (and the children too, for that matter) are given the greatest gift they can possibly receive on Christmas Day: the birth of the Savior of humankind and His promise of the conquest of death; cashmere sweaters and monogrammed cufflinks can’t hold a candle to it.
Those who place no more value on the holiday than that of gifts and gluttony may be disappointed this year, and more so in the near future, but for those who know that Christmas is a Holy Day, this year has the makings of something special.
The material world may have begun—or may soon begin—to crumble around you, but be of good cheer, because the Lord is with you! There is a light at the end of the tunnel, and it is always lit! Never mind if this year the tree is lit by naught but the star and that the family feasts on chicken instead of turkey, the Holy Day is no less filled with promise!

Christmas as celebrated publically throughout North and South America, in non-Communist-dominated Europe, in Australia and New Zealand, during the 1950s was never a time of sectarian discord, even in legally secular societies; whatever hidden anti-Christian resentments there were had yet to show themselves openly; Western societies needed further brainwashing first. The Catholic Church had to be subverted from within so that misled Catholics could be convinced they had to apologize for their faith, customs and traditions. Christ had to be taken out of Christmas, and then Christmas could be barred from schools, shops and the public square of societies sunk in secular materialist spiritual death, their joylessness ever-more-apparent in their degenerate and barbaric “entertainment.”
Christmas in the catacombs: that’s what we’re coming to.
But that light continues to shine forth, never dimming, not for a moment; it just seems especially bright at this time of year.
The words “Happy New Year” come January 1st are likely to ring hollow for many, but in many cases, it will be because these unfortunates are hollow themselves, their lives defined by material goods, comforts and a shallow, narcissistic sensual self-satisfaction. You as a seeking shepherd are spared that, and your new year will be as happy as you choose to make it, because you have that miraculous Birth to celebrate just before the new year begins and you have it to look forward to once more as the new year grows old and ends.
Socially speaking, secularly speaking, there will be little to celebrate in the coming year. The “change” promised to the U.S.A. by the winning presidential puppet has already been revealed as meaningless with respect to the rule of finance capitalism over a cowed population. Wholesale murder of the unborn will likely increase as economic difficulties weigh heavily on the soulless libertines and the unwed and central government usurps the powers of the states, just as the transnational bureaucracy of the EU is usurping the power of nations.
All of fallen Christendom has fallen into the financiers’ trap and is compounding its error by believing the lies told by the political puppets the plutocrats have installed. Christ’s materialist enemies plan a symbolic wholesale massacre of the lapsed, “holy innocents” no more, but nonetheless naïve, stunned like cattle taking it between the eyes. This Christmas, simply banning the Crèche from public places won’t do; the plan is to smother the Christ Child in His crib with a pillow of debt.
The thing is: the Christ Child will not die! He will be born, and be born every year until the end of time, and it is that which gives cause for celebration, that which can make us endure any hardship as we grope our way through the gathering and deeper societal dark toward “that chink of light” which we can see and the spiritually blind cannot.
We are called upon to look forward; but to put things in perspective, one must also be able to look back and understand what one sees.
Just yesterday I was speaking with a university-educated young (26) Frenchwoman, well-travelled and multilingual. I commented to her that in terms of getting things done—and done properly—in this neck of the woods (rural Argentina), one must have “the patience of Job.” She had no idea, none whatsoever, who “Job” is or was. This ever-so-serious young woman, worried sick about global warming, worried not at all about the tragic fact that she had never read the Bible and knew next to nothing about it.
“Well, you’re … older”, she commented apologetically. “My parents probably know, and my granddad for sure. He thinks kind of like you do, that things are going to fall apart and that everything’s gone to hell. He’s even got me wondering!”
Always looking forward, but patiently, I reminded myself.
“Right now, we have Christmas to look forward to,” I said, smiling. “Could be it’s time for Catholicism to make a comeback. The Godless society doesn’t seem to be working any more.”
Patience, patience, I counselled myself, as the young tattooed lady began explaining that “God” was, maybe, a kind of force, you know, like, well, cosmic energy, or, maybe, a world soul, or, well, you know, not, like, a person, and the Catholics …, well, it was okay for older people, maybe, but, well, educated people wouldn’t ... You know?
Patience, patience.
The Bible, Aristotle, St. Thomas Aquinas, classical music, opera … She had next to no acquaintance with any of them. Christmas was little more than a pagan feast: “An ominous sign is the conversion of St. Nicholas, the patron saint of sailors and children whose feast properly falls on the sixth of December, into Father Christmas, the buffoonish patron of the holiday.”
… The Christ Child would be barred from civic life and St. Nick would be portrayed (as was the case in some stupid, forgettable film or other) not just as a buffoon but as a lewd drunk. My young interlocutor had no idea who the real St. Nicholas was, and, French though she is, referred to “Père Noel” as “Santa Claus.”
As we plod on through the dead of night which shrouds the West, groping for the key that will open the door of the “prison house” within which Christ—the holiest of innocents—is being held hostage, awaiting the moment in which “the light that only showed now, like a will-o’-the-wisp on the horizon” would finally once more signal the dawning of the perfect day, we are of good cheer, eyes fixed on what it appears only we can see: the light at the end of the tunnel. »

Tim Cullen

(RCS)

domingo, dezembro 14, 2008

Rusia es fundamental en Fátima para Europa y contra China

Traigo a colación este texto (Rusia es fundamental para la defensa de Europa frente al futuro expansionismo chino), cuyo original completo enlazamos aquí mismo, que no siendo estrictamente de materia religiosa sí que apoya indirectamente las tesis de Fátima e, in extremis, aboga por una reconstrucción de la Cristiandad.

«El problema es, sin embargo, de muy superior fondo. El eje geopolítico mundial se desplazó hace ya tiempo al Pacífico y carece de vigencia la tesis de McKinder. China e India son potencias emergentes, a lo que se une el revival islámico. Amenazas para Europa y los USA a medio o largo plazo. Rusia se convierte así para Europa en guardián indispensable frente a nuevas arremetidas que cabalguen desde el este y el sudeste islámico.
También lo deberían meditar en Washington y en Nueva York, el centro indiscutible del poder real norteamericano.
La creciente penetración china en África e Iberoamérica constituyen serios timbrazos de alerta. Difícilmente China se sustraerá al sueño imperial si persiste en su espectacular crecimiento y no se derrumba interiormente. En tanto persista la presión de los USA y de su provincia europea sobre Rusia, Putin y la actual clase dirigente eslava buscarán la aproximación coyuntural a China, aún a riesgo de pagar en el futuro un alto precio.
Si en la Unión Europea prevaleciera un serio realismo le sería racionalmente exigible un acuerdo de buena vecindad con Rusia. Pero la UE no pasa de ser hoy por hoy un endeble armazón burocrático y económico cuya defensa militar depende de las Fuerzas Armadas norteamericanas.
“Ex Slavia Lux”, concluía el lúcido ensayo “La vuelta de los budas” (1973), del profesor Jesús Fueyo Álvarez, tras analizar la tuberculosis que aquejaba ya entonces al alma europea.
¿Exageraba? Deberíamos meditarlo.»

Ismael Medina

(RCS)

quarta-feira, dezembro 10, 2008

Instrucciones de eyección por Castellani

Este mundo de hierro que nos ha tocado vivir es un avión que ha entrado en pérdida y que se va a estrellar. Es cuestión de tiempo. Y digamos que es cuestión más bien de poco tiempo que se estrelle. A quien quiera que estemos en esta aeronave no nos queda sino eyectarnos y salvar la vida. Mejor dicho: eyectarnos y salvar el alma, pues de esto se trata. Y no es fácil en medio del ansia y de los nervios encontrar las instrucciones de autoeyección. Hete aquí que el Padre Leonardo Castellani nos las brinda. Estas instrucciones están en el último libro editado de él, y primero editado en España: Cómo sobrevivir intelectualmente al siglo XXI, del que ya JSarto diera cuenta en esta bitácora.
Instrucciones de eyección, repito, que distan mucho de las órdenes y ultimátums de deyección a que el asfixiante mundo que vivimos nos somete.
Juan Manuel de Prada es, aparte de un católico a machamartillo, un cada vez más famoso y notorio escritor español dotado de un alto octanaje de incorrección política. El ha hecho la selección de textos del libro de Castellani. Una selección sabia para quien desee introducirse en Castellani al punto de que me atrevo a decir que este libro es, con mucho, la mejor tarjeta de presentación del Padre Castellani que hay en este momento.
Rescatamos esta entrevista que la agencia vaticana Zenit le hizo. Y no se pierdan por nada, especialmente quienes nunca han degustado el manjar de Castellani, Cómo sobrevivir intelectualmente al siglo XXI.

Rafael Castela Santos

Sobrevivir intelectualmente en el siglo XXI se ha convertido en todo un desafío. Para afrontarlo, Juan Manuel de Prada, uno de los escritores españoles más leídos, ofrece un consejo: leer la obra del padre Leonardo Castellani.
Por este motivo, la editorial española LibrosLibres acaba de publicar Cómo sobrevivir intelectualmente al siglo XXI, una selección de artículos del sacerdote argentino, realizada por De Prada, prologada y anotada por él mismo.
Los escritos de Castellani han sido agrupados en cinco partes: “Primero política”, “Visiones de España”, “El canon occidental”, “Ortodoxia”, “El drama educativo” y “Digamos la verdad”.
Esta edición supone un acontecimiento literario en España, donde hasta ahora no había llegado el pensamiento de este autor.
ZENIT ha conversado sobre ello con De Prada, quien en los últimos años ha ido creando expectación en torno a Castellani citándole continuamente en sus muy leídas colaboraciones de prensa.
--¿Por qué se habla del padre Leonardo Castellani como de “el Chesterton de la lengua española”?
--Juan Manuel de Prada: Bueno, creo que si hay en la lengua española un escritor católico que admita parangón con Chesterton este es, sin duda alguna, Castellani. Con esto no quiere decirse que el lector de este libro vaya a tropezarse con una especie de imitador o epígono de Chesterton ni nada parecido. Castellani es un escritor de una personalidad única, no imita a nadie ni admite imitaciones: y éste es el primer rasgo del escritor verdadero. Pero, como Chesterton, nos subyuga por el fondo y por la forma. Un apologeta de la fe sin un estilo literario distintivo acaba resultando insufrible, incluso a quienes están convencidos, y no digamos a quienes es preciso convencer. Castellani, al igual que Chesterton, tiene un estilo vibrante, lleno de delicias formales; un estilo que al principio puede resultar difícil al lector desprevenido, pero con el que, una vez degustado, uno desea alimentarse siempre. Si Chesterton es un campeón de la paradoja, Castellani lo es de la ironía y el sarcasmo, en la mejor tradición cervantina. Y su pensamiento, envuelto en ese estilo tan peculiar y sabroso, tiene la capacidad para adentrarse en los grandes asuntos de su tiempo, y para anticipar los del tiempo que viene; de ahí su profunda actualidad, como ocurre en Chesterton. Ambos, por lo demás, son defensores de la ortodoxia; y su capacidad dialéctica, su vocación polemista, son simplemente irresistibles. Ambos, en fin, son capaces de tratar los asuntos más graves con humor; y los asuntos más leves con gravedad. ¿Qué más puede pedirse?
--¿Cómo es posible que un autor de esta categoría haya permanecido casi en el anonimato fuera de Argentina, e incluso allí no haya recibido una mayor atención?
--Juan Manuel de Prada: Esta pregunta casi podría formularse al revés. ¿Cómo es posible que un autor de esta categoría haya logrado, aunque sólo sea mínimamente, salvar la barrera del olvido? Pues habría que empezar señalando que nunca en la Historia se había consolidado una dictadura ideológico-cultural tan monolítica y protegida por la propaganda como la que padecemos en la actualidad. Chesterton, es cierto, ha logrado sortear esa dictadura gracias a que fue apreciado literariamente por Borges; pero los borgianos que “redescubrieron” a Chesterton ya empiezan a arrepentirse, porque saben que han metido al enemigo en casa. Eso que yo llamo el Matrix progre es una máquina perfectamente engrasada, que exalta a autores mediocres siempre que sean favorables a su hegemonía; y condena al ostracismo a cualquiera que ose infringir su dictadura. Esto ocurre con autores contemporáneos, y también con los que ya murieron. Y, naturalmente, un autor como Castellani, azote de todas las falacias que sostienen los cimientos del Matrix progre, tenía que ser silenciado por los repartidores de bulas que mueven el cotarro cultural; de ello depende su hegemonía. Más triste es que los propios católicos no le hayan prestado una mayor atención. Esto demuestra que el Matrix progre ha logrado confinar a los católicos en un gueto de ostracismo; y que los católicos se han conformado con tan triste destino.
--Da la impresión de que Castellani iba por libre, no se casaba con nadie: aplicaba su fervor apologético lo mismo a la actualidad política, que a los problemas internos de la Iglesia, que a poner en solfa a los grandes santones intelectuales y literarios de nuestro tiempo ...
--Juan Manuel de Prada: Esto es una de las mayores delicias de su escritura. Castellani era lo que los franceses llaman un maître à penser, un escritor que no sólo nos deslumbra con sus agudos pensamientos, sino que nos ayuda a pensar. Y ello es porque se trata de un verdadero sabio, y no de uno de esos sabios de pacotilla que alumbra nuestra época. Todo su pensamiento se nutre de la fe; y esa fe le transmite un emocionante “ardor por la verdad” que se contagia a cualquier asunto que trate. Naturalmente, tal ardor le reportó innumerables enemigos...
--En la edición que ha preparado (Cómo sobrevivir intelectualmente al siglo XXI) destacan las críticas de Castellani a filósofos y escritores que se consideran intocables: Sartre, Joyce, Nietzsche. ¿Encontrará el lector en esta obra pautas para definir una visión católica de la cultura?
--Juan Manuel de Prada: Indudablemente. Una visión que encandilará a cualquier lector que no tenga la visión lastrada por las anteojeras de los prejuicios. Tanto en los autores que defiende –Chesterton, Belloc, Bloy, Wodehouse, etc.- como en los que denuesta (que incluyen también, por cierto, a muchos santones de las letras españolas) subyace una radical y subversiva “apuesta alternativa” por otra cultura posible. Se trata de la cultura que el Matrix progre ha decidido ocultar, para imponer hegemónicamente la suya. Y esa propuesta alternativa no puede ser sino católica; porque, en contra de lo que algunos creen, la única alternativa cultural posible a la cochambre que hoy nos invade no es ideológica, sino religiosa. Religiosa, al menos, en sus fundamentos; otra cosa es que, por cálculo estratégico, esa apuesta deba usar la acción política, como el propio Castellani defiende en un artículo titulado “Primero política”, que he recogido en este volumen.
--Leo en uno de los artículos: “El sacerdote debe odiar el fariseísmo en todos sus grados; es el primer deber de su ministerio celar la pureza de la virtud de la religión”. ¿Fue éste el gran empeño vital de Castellani?
--Juan Manuel de Prada: Fue, sin duda, uno de sus grandes empeños. Castellani fue víctima del fariseísmo; y sabe que el fariseísmo corrompe el corazón de la fe, vaciándolo de su sustento. Castellani nos recuerda que, entre los cimientos de la predicación de Jesucristo se hallan, junto a las ocho Bienaventuranzas, las siete Maldiciones que lanzó contra los fariseos. Casi todos los males que afligen hoy a la Iglesia, como los que la afligían mientras él vivió, tienen su raíz en el fariseísmo. Castellani lo intuyó genialmente, anticipándose en varias décadas a los que iba a ocurrir tras el Concilio Vaticano II. Lo que Péguy llamaba “conversión de la mística en política” –esto es, el fariseísmo- fue lo que descompuso a las órdenes religiosas en los años postconciliares: pensaron que la consecución de la justicia en la tierra podía anteponerse a la predicación del Evangelio. Y esta sustitución de la religión por la ideología –de izquierdas o de derechas- es un peligro que subsiste hoy.
--Usted ha destacado en alguna ocasión la pobreza del autor. ¿Cómo fue su vida en ese sentido, como escritor?
--Juan Manuel de Prada: Castellani no se casó con nadie, y esto, naturalmente, se paga. Además, se mantuvo firme en su ortodoxia, que como nos enseñó Chesterton es la única forma de heterodoxia que nuestra época no admite. Castellani dijo en alguna ocasión que si hubiese sido un “jesuita heterodoxo” habría sido honrado con todo tipo de distinciones. Pero se mantuvo fiel a sus convicciones, se mantuvo encadenado a la Verdad, y esto lo obligó a vivir siempre en la estrechez –si no penuria- económica. En vida apenas obtuvo reconocimientos, ni durante los mandatos de Perón ni con la dictadura de Videla. Y, tras su muerte, la izquierda triunfadora en lo político y en lo cultural se ha esforzado por acallar su inmenso legado. En el prólogo de este libro refiero una anécdota que resume el carácter de este gran escritor. En 1974, Videla invita a almorzar a la Casa Rosada a Borges, Sábato y el propio Castellani. Durante la comida, el único que reclama clemencia para los detenidos e intercede por el escritor Haroldo Conti es Castellani, mientras Borges y Sábato callan; al salir de la Casa Rosada, Borges y Sábato se deshacen en elogios de Videla ... mientras Castellani se marcha a su casa, sin decir palabra a los periodistas. Hoy Borges y Sábato son autores consagrados; Castellani ha sido condenado a las tinieblas exteriores. Quien tenga oídos para oír ...
--¿Qué futuro le augura ahora que por fin rompe en España la barrera del silencio?
--Juan Manuel de Prada: Quiero pensar que Castellani será un revulsivo intelectual para los lectores que se asomen a las páginas de este libro. Y que a la publicación de Cómo sobrevivir intelectualmente al siglo XXI se sucedan otras ediciones de su obra. Creo que Castellani puede convertirse en uno de los grandes referentes para el lector católico inconforme con la alfalfa que le sirve el Matrix progre ... y en general para todo lector que no se halle cómodo en un mundo en el que, bajo los ropajes de la sacrosanta democracia, triunfa la más feroz tiranía de pensamiento que vieron los siglos. A todos ellos va dedicada la edición de este libro.

domingo, dezembro 07, 2008

Enfilando la proa

Ser tradicionalista implica serlo por ser romano, de la Roma Eterna, no de la Roma modernista. De hecho ser tradicionalista implica saber que el fundamento y piedra angular de la Iglesia es Pedro y que sin la Silla de Pedro todo el edificio católico se viene abajo. Ser tradicionalista implica saber que sólo por causa gravísima, como hizo ese Santo varón de Monseñor Lefebvre, se puede y se debe resistir a Roma. Abominaciones como la de Asís y pontificados terribles, como fue el de Juan Pablo II, no dejaron otra opción a la Tradición salvo tenerse que refugiar en campo abierto.
Sin embargo en tiempos recientes Monseñor Fellay ha empezado a virar hacia una situación donde todo lo anterior, que siempre ha sido sostenido por la Hermandad de San Pío X (HSPX), se puede cristalizar de un modo más explícito. En otras palabras: la regularización está un paso más cerca. La Hermandad empieza a darse cuenta institucionalmente que, afortunadamente, los aires en Roma han cambiado. Las circunstancias son distintas.
Monseñor Fellay, sabiamente asistido por sus dos Asistentes Generales, ya dio un aldabonazo muy positivo al pedir Rosarios en la peregrinación a Lourdes para que haya algún tipo de solución al problema de la Hermandad de San Pío X. Empieza a comprender Monseñor Fellay que las consecuencias de una no-regularización pueden ser en extremo deletéreas.
El Santo Padre, consta en acta, no sólo no tiene animadversión a la Tradición sino que mira con simpatía el sector más sano y pujante de la Iglesia Católica. Su deseo de que la HSPX regularice su situación es cada vez más fehaciente. El Santo Padre se plantea, frente a unas resistencias brutales que vienen de los modernistas disfrazados de católicos, un regreso progresivo a la Tradición. Ejemplo de esto último es su intención de modificar el Novus Ordo. Modificación, por otro lado, de claro contenido desprotestantizador.
Benedicto XVI intuye que la única savia capaz de vivificar la Iglesia es, precisamente, la Tradición. Y está en lo cierto al pensar así. Debe ser que la hidra maligna de Tarsicio Bertone y la caterva liberal y modernista que le rodea le hace comprender esto último con nitidez y urgencia.
El Cardenal Castrillón Hoyos ha ejercido, pese a su fuerte carácter, un ejercicio de autodisciplina que ha permitido salvar algún escollo grave cuando la tentación de Roma era castigar. Ese castigo hubiera supuesto una alienación gratuita y un envenenamiento de la situación durante lustros pero, milagrosamente, se han sorteado situaciones que parecían inverosímiles. Son de agradecer los buenos esfuerzos de Su Eminencia para llegar a una solución al problema.
Con suerte, pero sin aflojar en oraciones y sacrificios, podremos desembocar en una situación donde la regularización de la Hermandad de San Pío X sea oficial.
Abundan ahora páginas en el internet, sin duda alguna henchidas de buena fe, donde el esteticismo y otras cuestiones menores acaban por convertirse en el primer plano de la Tradición. Oportuniter et importuniter diré que sin la Hermandad de San Pío X a la Tradición le falta centro de gravedad, espinazo, coherencia y solidez.
La ventaja enorme de la Hermandad de San Pío X, algo de lo que no pueden presumir otros grupos tradicionales, es su comprensión cabal y profunda de la crisis de la Iglesia. Este depósito no puede permanecer inédito al resto del Cuerpo Místico. Es preceptivo que la gente comprenda la gravedad de la situación presente, una situación que sólo puede ser comprendida esjatológicamente. San Pío X, figura señera de la Esposa de Cristo en estos tiempos de hierro de la Quinta Iglesia, ya decía que:

“Cualquiera que reflexione en esa apostasía, necesariamente, sin ningún temor a equivocarse, debe concluir: hay que confesar que tal perversión de los espíritus no puede ser sino el comienzo de los males anunciados para el fin de los tiempos. Es ya, desde luego, el principio del advenimiento del reinado del Anticristo en la tierra. No cabe la menor duda de que los días de perdición de que habla el Apóstol han hecho su aparición en nosotros.”

Palabras que, si cabe, son más actuales ahora que cuando fueron pronunciadas hace cien años. Que el Castigo que se viene es ya inminente y que resulta casi inverosímil que pase esta generación sin que el mundo lo sufra no se discute. Pero el tema estriba en lo que viene después, en la Restauración Católica de este mundo. Ese paso a través del Castigo resulta difícil sin la Tradición, pero hay que ir un paso más allá del Castigo. Porque esa Restauración precisa de la Tradición como su elemento vertebrador más crucial e importante. Y, repito, a la Tradición le falta peso específico sin la Hermandad de San Pío X con su situación regularizada dentro del paraguas romano.
La proa tiene que estar enfilada hacia Roma, casa natural y cobijo de todo católico. Lo contrario, enfilarla hacia el cenáculo, el grupúsculo, la charca estancada, la intemperie por la intemperie es, simplemente, enfilar la proa hacia la gilipollez supina. Y esto último produciría una gran diarrea (mental y de otro tipo) … incluso al Superior General de la Hermandad de San Pío X.

Rafael Castela Santos

terça-feira, dezembro 02, 2008

Jornadas Litúrgicas de Pontevedra


Organizadas pela Fraternidade de Cristo Sacerdote e Santa Maria Rainha, realizaram-se na semana que decorreu entre 24 e 28 de Novembro últimos, em Pontevedra, Galiza, Espanha, as "I Jornadas de Formação Litúrgica para Sacerdotes" dedicadas ao rito latino-gregoriano. Participaram sacerdotes provenientes de Espanha, França, Itália, Áustria, Argentina e também de Portugal, o que é uma excelente notícia. Lenta mas inexoravelmente, o Motu Proprio "Summorum Pontificum" começa a dar os seus primeiros bons frutos no nosso País, demonstrando que o vigor do rito tradicional é insusceptível de qualquer tentativa de contenção.

Para quem quiser saber pormenores mais detalhados sobre este acontecimento, sugiro a consulta aos blogues "Santa Maria Reina", "Missa Tridentina em Portugal" e ao inevitável "The New Liturgical Movement".

quarta-feira, novembro 26, 2008

Da estranha aplicação do "Summorum Pontificum" em Portugal (3)


Desnecessário identificar o destinatário deste telefonema:

- É o Senhor…?

- Sim, sou eu, Senhora Dona… Como está?

- Bem, obrigado. Venho informá-lo de que no próximo Domingo, pelas 18.00 horas, o Senhor Padre X celebra a Missa [de rito latino-gregoriano] na minha casa. Quer assistir?

- Certamente que sim! Aí estarei Domingo! Muito obrigado!

- Cá o espero! Muito obrigado!

Aprecio muito estas Missas domiciliárias, autêntico acto de resistência católica à perfídia modernista do episcopado português. E, ademais, fazem-me sentir um pouco como fosse um cristão das catacumbas romanas, como se vivesse durante as perseguições da Inglaterra isabelina, do terror revolucionário francês ou do comunismo soviético, enfim, como se estivesse ainda no tempo do infame pontificado do Papa Paulo VI, quando o movimento católico tradicional se constituiu.

segunda-feira, novembro 24, 2008

Da estranha aplicação do "Summorum Pontificum" em Portugal (2)


Num primeiro momento, a notícia do blogue "Missa Tridentina em Portugal" - a que o notável "Rorate-Caeli" deu eco - de que a Missa Tradicional se encontrava enfim a ser oficiada no nosso País por efeito directo da aplicação do "Summorum Pontificum, e mais concretamente pelos Franciscanos da Imaculada, em Fátima, encheu-me de contentamento.

Porém, quando a esmola é grande, o pobre desconfia: procurando informar-me sobre os horários de tais celebrações, fiquei a saber através de fonte segura que, em termos práticos, as Missas nos Franciscanos da Imaculada são privadas, já que os mesmos dispõem tão-só de uma pequeníssima capela (na foto) que não comporta a assistência de quaisquer fiéis leigos. À alegria inicial que tive, seguiu-se a desilusão.

Ao que consegui também apurar, os Franciscanos da Imaculada procuram um espaço maior, onde possam celebrar de um modo mais condigno a Missa Tradicional. Por mim, desde já, poder-lhes-ia recomendar uma capela em Fátima onde conseguiriam alcançar tal desiderato: a Casa do Menino Jesus de Praga, da Fraternidade Sacerdotal de São Pio X, no Bairro da Moita Redonda; todavia, suspeito que eles não estariam interessados em tal local, vá lá saber-se porquê…

Sem prejuízo, na cidade de Fátima existem mais igrejas e capelas do que dias num ano. Assim sendo, não duvido de que o Senhor Bispo de Leiria-Fátima, D. António Marto, de certeza ansioso por manifestar a sua plena comunhão com Roma, encontrará sem demoras uma solução para este problema, disponibilizando rapidamente um local onde os Franciscanos da Imaculada oficiem a liturgia tradicional com toda a reverência e elevação que lhe é devida.

Da estranha aplicação do "Summorum Pontificum" em Portugal (1)


Mais uma história vergonhosa passada no Patriarcado de Lisboa, e envolvendo novamente a pessoa do Cardeal-Patriarca, D. José Policarpo (foto supra), demonstrativa à saciedade de todo o desprezo que este nutre pela Missa Tradicional de rito latino-gregoriano e pelo "Summorum Pontificum", de Sua Santidade o Papa Bento XVI. Nada que os nossos leitores já não soubessem. Limitamo-nos a perguntar: até quando persistirá este deplorável estado de coisas, este autêntico cisma "de facto" na diocese lisboeta? Até quando Roma o consentirá? Até quando?!...

Castellani regressa a Espanha


Sessenta anos depois de exílio a que os fariseus modernistas o forçaram em Manresa, Leonardo Castellani regressa a Espanha. Informa-me leitor amigo de que a "Libros Libres" acaba de publicar um "Como sobrevivir intelectualmente al siglo XXI - Los escritos más polémicos del Chesterton de la lengua española", compilação organizada por Juan Manuel Prada, grande divulgador no país vizinho da obra do ilustre sacerdote argentino. Eis uma extraordinária oportunidade para conhecer o pensamento de Leonardo Castellani, ao alcance de quem até agora ainda não teve essa graça e felicidade.

Aqui fica a apresentação que a própria editora faz deste trabalho:

La figura del sacerdote argentino Leonardo Castellani ha adquirido una notoriedad creciente en España gracias a la constante difusión de su pensamiento por el escritor Juan Manuel de Prada, que ha preparado para LibrosLibres una edición con los mejores y más polémicos trabajos periodísticos del padre Castellani, anotados y precedidos por un prólogo sobre esta figura de las letras hispanoamericanas. Castellani ha sido considerado “el Chesterton de la lengua española” por la amplitud temática de su obra, su empeño apologético y su carácter incisivo. Castellani creó escuela y un cuarto de siglo después de su muerte mantiene lectores fieles que dicen que descubrir a Castellani es una experiencia inolvidable.

"Dominus Est" publicado em França


Um lançamento há muito aguardado: depois do italiano, o "Dominus Est", de Monsenhor Athanasius Schneider, surge agora publicado em francês pelas Editions Tempora. O meu exemplar já vem a caminho, via Centro de Chiré.

Aproveitemos para relembrar a entrevista que o insigne Bispo de Karaganda, no Cazaquistão, concedeu há uns meses à "Gloria TV", através da qual apresentou aquele seu livro em defesa a forma tradicional de distribuir a comunhão aos fiéis (na boca e de joelhos) e contra a inadmissível prática modernista da comunhão na mão.