Querido amigo:
Huelga que te diga que sigo leyéndote siempre. Y con fruición. Aunque a veces discrepe de algunas de tus posiciones políticas (cada día, me perdonarás, soy más escéptico del conservadurismo, en cualquiera de sus manifestaciones y cada día abomino más del nacionalismo de cualquier tipo, incluída la costumbre portuguesa de llamar nacionalismo a lo que es patriotismo de la mejor especie) no quiero hoy hablar de política. Me alegré mucho de leer tu entrevista en Novopress.
Déjame que copie aquí tus palabras:
“Qual a opinião que tem da utilidade dos blogues no combate cultural tradicionalista?
Fundamental. Não vejo outro meio onde se combine a acção doutrinária, a análise da actualidade, a interactividade entre os leitores e os autores, em tão boa medida. Foi através do blogue A Casa de Sarto e dos seus autores JSarto e Rafael Castela Santos, que o meu Catolicismo difuso se tornou mais preocupado com a ortodoxia. Não é coisa pouca …”
Quería simplemente decirte que, en nombre de JSarto y en el mío propio, te agradecemos esas palabras de todo corazón. Si nuestro esfuerzo ha servido para que Dios, usándonos a nosotros –miserables pecadores, aunque en esto gano con mucha diferencia a JSarto- como instrumentos, te acerque a Su Majestad, haga que tu catolicismo dejase de ser difuso para anclarse en la ortodoxia y en la Tradición, nos damos por mucho más que satisfechos. Tus palabras son, con diferencia, el mejor elogio que alguien nos puede dirigir y nos ha dirigido jamás.
A veces nos sorprendemos del esfuerzo que una página incluso tan pobre como la nuestra, A Casa de Sarto, precisa. Pero una afirmación como la tuya nos compensa de todas nuestras penas. Nada nos place más que ser como aquellos que, habiendo encontrado un tesoro –la Tradición-, llaman a los amigos y quieren compartir ese tesoro con ellos.
Incluso te doy las gracias porque esto servirá a mi amigo JSarto para que se dé cuenta que a pesar de nuestras tentaciones de haber cerrado este tasco en más de una ocasión, tenemos que seguir. Aunque sólo sea para repetir; nuestra bitácora tiene poco de original y a menudo lo único que hacemos es traer textos ajenos para invitar a su lectura.
Loado sea Dios en todo y por todo. También porque Él ha fortalecido tu Fe. Y muchas gracias por tus palabras.
Un fuerte abrazo en Cristo Rey y María Reina y sea todo a mayor Gloria de Dios,
Rafael Castela Santos
quinta-feira, julho 19, 2007
El Alzamiento de los Guerreros

Cuando los jefes o gobernantes lejos de encarnar y custodiar el orden - que no es un listado de fórmulas sino la perfección de la naturaleza de las cosas - se hacen cómplices o artífices del desorden por ineptitud, infidelidad o cobardía, no queda más camino que desobedecer para rescatar y recomponer el orden alterado. Es el derecho a la desobediencia y a la resistencia. Por eso, "quienes se defienden resistiendo" - lo dice Santo Tomás y citado por Vitoria - "no han de ser tenidos por sediciosos", antes bien, estarán cumpliendo una parte esencial del deber cristiano de la lucha.
Es doctrina segura de la Fe Católica, transmitida hasta hoy sin mengua ni desgaste, que los fieles de una nación cristiana poseen el derecho a desobedecer a los jefes y gobernantes ilegítimos, a desacatar sus propuestas, primero; a rebelarse después gradualmente en forma pasiva y activa, hasta llegar a la resistencia franca, física, obstinada y heroica, cuando la tiranía no deja otra posibilidad más que su muerte para que pueda restituirse la vida de la Nación.
Mas no se trata sólo de un derecho que puede ejercerse o no, según los casos. Bajo determinadas circunstancias - precisamente cuando las fuerzas tiránicas ocupan el poder en contra del bien común completo - la resistencia activa integral es una obligación colectiva de los cristianos, que nadie puede rehusar mientras dure el estado de agresión permanente; es una obligación moral inesquivable, es un imperativo que reclama concreción y respuesta, es una reconquista que no perdona excusas ni tardanzas.
Lo enseñaron los Padres y la mejor Escolástica, los teólogos de nota y los sabios moralistas de todos los siglos. Hay exigencia de plantear batalla en defensa de la Realeza Social de Jesucristo, cuando ella es agredida, befada, escarnecida y traicionada. Exigencia que llega a los civiles capaces, a los guerreros genuinos y a todos los que sientan la necesidad de no permanecer neutrales. Por eso el cardenal Belarmino hablaba de la santa intolerancia, y Urbano VIII absolvió del juramento de fidelidad a los soldados que se lo habían prestado al Conde Hugo, ratificando así el principio de que la fidelidad de las tropas de un país cristiano se debe primero a Dios que a los hombres, y que no tiene por qué prestarse a los gobernantes cuando ellos se comportan como sacrílegos, apóstatas e impíos consumados, así conserven las formas de una legalidad democrática.
Precisamente era Aristóteles el que explicaba, en el libro quinto de "La Política", cómo la democracia puede sobrevenir en despotismo y cuáles son en ese caso los síntomas y las características: la libertad concebida como permisivismo, la justificación de toda conveniencia facciosa invocando la voluntad popular, el apego por los extranjeros y adulones, la injerencia de los plutócratas y una vergonzosa frivolidad y liviandad en la clase política, ganada por la corrupción y el hedonismo. Balmes, por su parte, enunciando las razones que tornan insanablemente injusto a un gobierno, así sea de origen democrático, enseña esquemáticamente: si el poder abusa escandalosamente de sus facultades; si persigue y escarnece a la Religión de Cristo, si corrompe la moral, si ultraja el decoro público, si menoscaba el honor de los ciudadanos, si exige contribuciones ilegales y desmesuradas, si viola el derecho de propriedad, si enajena el patrimonio de la nación, si desmembra a las provincias, si lleva a los pueblos a la ignorancia y a la muerte. Y en estos casos, está claro, el recurso al alzamiento armado no es sino una derivación lógica y lícita de la facultad cristiana de combatir. Por eso, después de aclarar condiciones y requisitos, concluye Luis de Molina en que "bajo ciertas ocasiones, no sólo es legítimo a los cristianos hacer la guerra, sino que también ello puede ser mejor que lo contrario, y aún puede suceder que sea pecado mortal no guerrear". Es la ley de las reacciones que describía Donoso Cortés, y que exige ante todo la inteligencia política y la fuerza responsable que conduzca los hechos con sabiduría y prudencia, evitando males mayores y teniendo ante sí asegurada una razonable posibilidad de victoria.
Antonio Caponnetto, in "El Deber Cristiano de la Lucha", Buenos Aires, Scholastica, 1992 - páginas 330 - 332.
Es doctrina segura de la Fe Católica, transmitida hasta hoy sin mengua ni desgaste, que los fieles de una nación cristiana poseen el derecho a desobedecer a los jefes y gobernantes ilegítimos, a desacatar sus propuestas, primero; a rebelarse después gradualmente en forma pasiva y activa, hasta llegar a la resistencia franca, física, obstinada y heroica, cuando la tiranía no deja otra posibilidad más que su muerte para que pueda restituirse la vida de la Nación.
Mas no se trata sólo de un derecho que puede ejercerse o no, según los casos. Bajo determinadas circunstancias - precisamente cuando las fuerzas tiránicas ocupan el poder en contra del bien común completo - la resistencia activa integral es una obligación colectiva de los cristianos, que nadie puede rehusar mientras dure el estado de agresión permanente; es una obligación moral inesquivable, es un imperativo que reclama concreción y respuesta, es una reconquista que no perdona excusas ni tardanzas.
Lo enseñaron los Padres y la mejor Escolástica, los teólogos de nota y los sabios moralistas de todos los siglos. Hay exigencia de plantear batalla en defensa de la Realeza Social de Jesucristo, cuando ella es agredida, befada, escarnecida y traicionada. Exigencia que llega a los civiles capaces, a los guerreros genuinos y a todos los que sientan la necesidad de no permanecer neutrales. Por eso el cardenal Belarmino hablaba de la santa intolerancia, y Urbano VIII absolvió del juramento de fidelidad a los soldados que se lo habían prestado al Conde Hugo, ratificando así el principio de que la fidelidad de las tropas de un país cristiano se debe primero a Dios que a los hombres, y que no tiene por qué prestarse a los gobernantes cuando ellos se comportan como sacrílegos, apóstatas e impíos consumados, así conserven las formas de una legalidad democrática.
Precisamente era Aristóteles el que explicaba, en el libro quinto de "La Política", cómo la democracia puede sobrevenir en despotismo y cuáles son en ese caso los síntomas y las características: la libertad concebida como permisivismo, la justificación de toda conveniencia facciosa invocando la voluntad popular, el apego por los extranjeros y adulones, la injerencia de los plutócratas y una vergonzosa frivolidad y liviandad en la clase política, ganada por la corrupción y el hedonismo. Balmes, por su parte, enunciando las razones que tornan insanablemente injusto a un gobierno, así sea de origen democrático, enseña esquemáticamente: si el poder abusa escandalosamente de sus facultades; si persigue y escarnece a la Religión de Cristo, si corrompe la moral, si ultraja el decoro público, si menoscaba el honor de los ciudadanos, si exige contribuciones ilegales y desmesuradas, si viola el derecho de propriedad, si enajena el patrimonio de la nación, si desmembra a las provincias, si lleva a los pueblos a la ignorancia y a la muerte. Y en estos casos, está claro, el recurso al alzamiento armado no es sino una derivación lógica y lícita de la facultad cristiana de combatir. Por eso, después de aclarar condiciones y requisitos, concluye Luis de Molina en que "bajo ciertas ocasiones, no sólo es legítimo a los cristianos hacer la guerra, sino que también ello puede ser mejor que lo contrario, y aún puede suceder que sea pecado mortal no guerrear". Es la ley de las reacciones que describía Donoso Cortés, y que exige ante todo la inteligencia política y la fuerza responsable que conduzca los hechos con sabiduría y prudencia, evitando males mayores y teniendo ante sí asegurada una razonable posibilidad de victoria.
Antonio Caponnetto, in "El Deber Cristiano de la Lucha", Buenos Aires, Scholastica, 1992 - páginas 330 - 332.
quarta-feira, julho 18, 2007
Ansia de pureza
Me lo encontré aquí, y en estas décadas nuestras, cuando la pureza está tan arrasada en todos los sentidos, me pareció muy bonito. No me resisto a compartirlo con Vds.
Imagino, sí, que esa “paternidad responsable” de la que habla el Padre Zezinho no tiene nada que ver con ese subterfugio vaticanosegundista que llamaba así, “paternidad responsable”, a la contracepción pura y dura. Creo que lo que el Padre Zezinho quiere decir es ser responsable respecto a los deberes de padre.
Rafael Castela Santos
“Si fuese fácil ser puro, no habría,
Tantos padres anónimos,
Tantas madres solteras,
Tantos maridos traicionados,
Tantas esposas engañadas,
Tantos hijos abandonados,
Tantos noviazgos inmaduros,
Tantas aventuras que lastiman,
Tantas diversiones espurias,
Tanto culto al erotismo,
Tanta violencia sexual,
Tanta vergüenza de ser virgen,
Tanta credulidad,
Y tanta desfachatez disfrazada de amor.
Como no es fácil ser puro, cuando faltan Jesucristo y María.
Cuando no hay paternidad responsable,
Cuando falta el milagro de la maternidad asumida y deseada,
O el amor por los hijos,
Alguien termina siendo una cosa para el otro.
Sin Dios, la sexualidad es un desastre.
Con Dios, la sexualidad es una bendición.”
Padre P. Zezinho
Imagino, sí, que esa “paternidad responsable” de la que habla el Padre Zezinho no tiene nada que ver con ese subterfugio vaticanosegundista que llamaba así, “paternidad responsable”, a la contracepción pura y dura. Creo que lo que el Padre Zezinho quiere decir es ser responsable respecto a los deberes de padre.
Rafael Castela Santos
“Si fuese fácil ser puro, no habría,
Tantos padres anónimos,
Tantas madres solteras,
Tantos maridos traicionados,
Tantas esposas engañadas,
Tantos hijos abandonados,
Tantos noviazgos inmaduros,
Tantas aventuras que lastiman,
Tantas diversiones espurias,
Tanto culto al erotismo,
Tanta violencia sexual,
Tanta vergüenza de ser virgen,
Tanta credulidad,
Y tanta desfachatez disfrazada de amor.
Como no es fácil ser puro, cuando faltan Jesucristo y María.
Cuando no hay paternidad responsable,
Cuando falta el milagro de la maternidad asumida y deseada,
O el amor por los hijos,
Alguien termina siendo una cosa para el otro.
Sin Dios, la sexualidad es un desastre.
Con Dios, la sexualidad es una bendición.”
Padre P. Zezinho
Publicada por
Rafael Castela Santos
à(s)
quarta-feira, julho 18, 2007
0
comentários
Hiperligações para esta mensagem
terça-feira, julho 17, 2007
Mi lista de libros y un contrapunto anti-iberista
Me preguntas, querido amigo JSarto, en qué ando en material de letra impresa en estos días. Ahí va:
1. En espiritualidad (y Teología también si se quiere) estoy releyendo “El Evangelio de Jesucristo”, del Padre Leonardo Castellani (editada por Vórtice, en Argentina). Para los asiduos a A Casa de Sarto Castellani no precisa mayor presentación. Sólo apuntar a la profundidad exegética de este santo varón, que proporciona un formidable entendimiento de las Sagradas Escrituras. Es sobre este libro que trato de meditar un poco todos los días.
2. En Teología ando con el segundo tomo de la obra “Desenvolvimiento y vitalidad de la Iglesia”, del padre Juan González Arintero, O.P. Está editada por la Fundación Universitaria Española (en una cuidada edición del Padre Alonso Lobo, O.P.) que quizás todavía sea conseguible a través del Convento de San Esteban (PP. Dominicos) de Salamanca. En esta obra queda claro cómo sólo la Tradición es verdadero progreso, y desenvolvimiento verdaderamente orgánico. El libro tiene una talla tomista y escolástica soberbias que constituyen un auténtico antídoto contra el modernismo ambiental que padecemos.
3. En historia, por lo que veo, tú y yo caminamos por idénticos lares. También estoy con el libro del Profesor Rubén Calderón Bouchet “La Revolución Francesa”, editada por la excelente editorial Nueva Hispanidad. No lo había leído entero en su momento, sino sólo leí capítulos seleccionados y ahora estoy dedicándole esa lectura de cabo a rabo que esta obra –quizás la mejor que yo haya leído jamás sobre la Revolución Francesa- merece.
4. En filosofía y pensamiento ando a cuestas con la “Historia de los heterodoxos españoles”, de Marcelino Menéndez Pelayo. Fue reeditado por la Biblioteca de Autores Cristianos incluyendo las notas a este libro del autor que sólo fueron póstumamente publicados. La verdad es que es una obra de imprescindible lectura para cualquier hispano de la castellanofonía o de la lusofonía en aras a comprender nuestro ser. Simultaneo esto con el libro “Regionalismo y monarquía”, de Juan Vázquez de Mella, publicado por Rialp. Formidables estos discursos tradicionalistas y carlistas de Vázquez de Mella de quien no me resisto a copiar un párrafo cuando este iberista Saramago afirma su inclinación hacia ese caos homogéneo y entrópico incubado en las logias y otras zahúrdas de Plutón:
“Yo he dicho aquí, y repito que si por un plebiscito absolutamente unánime, Portugal quisiera ser una región española, unificadas como están ahora las demás regiones, yo, en el caso de ser gobernante, rechazaría ese plebiscito, no lo aceptaría de ninguna manera. En la plenitud de nuestro poder político, en un período de triunfo, ese plebiscito tal vez pudiera ocurrir; pero, el día que fracasara nuestro poderío o nuestra grandeza sería aquél un elemento de disidencia y de separación … Yo quiero [a Portugal] autónomo, independiente, rigiéndose libremente en su interior …”
Juan Vázquez de Mella (Regionalismo y Monarquía, Rialp. Madrid, 1957; pgs. 214-215)
No me resulta extraño que un católico de pro y un tradicionalista como Vázquez de Mella sea tan cabalmente anti-iberista. Es lo lógico, como lógico es que Vázquez de Mella suscribiera idénticas tesis a las de la Aliança Peninsular que proponía António Sardinha, con quien mantenía además una sólida amistad. Como tampoco es extraño que un hombre visceralmente anticlerical y anticatólico como Saramago, defensor de cualesquiera tipo de aberraciones como el marxismo y/o el indigenismo y ciertamente en las antípodas del tradicionalismo proponga justamente lo contrario.
Pero, en fin, volvamos a la literatura.
5. En literatura acabo de terminar la relectura de “La gitanilla” y la lectura de “La española inglesa”, ambas novelas ejemplares de Miguel de Cervantes. Huelga decir nada de esta lumbrera de las letras castellanas cuya prosa con unas oraciones subordinadas que maneja como ningún otro y sin cargar el texto es siempre una delicia. Y en poesía estoy con las “Cantigas de Santa María”, de Alfonso X. No sólo su riqueza métrica y musical, sino ese galaico-portugués inicial me fascinan. Y me fascina, todavía más, el amor a la Santísima Virgen que destila el Rey al que apodaban “el Sabio”.
De los libros científicos y médicos, que también me ocupan –y mucho-, no te hablo porque seguro que no te interesan mucho. Salvo en estas materias científicas, donde ahí sí que trato de estar a la última, no me preocupa nada estar a la última en las humanidades. Es más, como ves casi trato de permanecer con los clásicos.
Rafael Castela Santos
1. En espiritualidad (y Teología también si se quiere) estoy releyendo “El Evangelio de Jesucristo”, del Padre Leonardo Castellani (editada por Vórtice, en Argentina). Para los asiduos a A Casa de Sarto Castellani no precisa mayor presentación. Sólo apuntar a la profundidad exegética de este santo varón, que proporciona un formidable entendimiento de las Sagradas Escrituras. Es sobre este libro que trato de meditar un poco todos los días.
2. En Teología ando con el segundo tomo de la obra “Desenvolvimiento y vitalidad de la Iglesia”, del padre Juan González Arintero, O.P. Está editada por la Fundación Universitaria Española (en una cuidada edición del Padre Alonso Lobo, O.P.) que quizás todavía sea conseguible a través del Convento de San Esteban (PP. Dominicos) de Salamanca. En esta obra queda claro cómo sólo la Tradición es verdadero progreso, y desenvolvimiento verdaderamente orgánico. El libro tiene una talla tomista y escolástica soberbias que constituyen un auténtico antídoto contra el modernismo ambiental que padecemos.
3. En historia, por lo que veo, tú y yo caminamos por idénticos lares. También estoy con el libro del Profesor Rubén Calderón Bouchet “La Revolución Francesa”, editada por la excelente editorial Nueva Hispanidad. No lo había leído entero en su momento, sino sólo leí capítulos seleccionados y ahora estoy dedicándole esa lectura de cabo a rabo que esta obra –quizás la mejor que yo haya leído jamás sobre la Revolución Francesa- merece.
4. En filosofía y pensamiento ando a cuestas con la “Historia de los heterodoxos españoles”, de Marcelino Menéndez Pelayo. Fue reeditado por la Biblioteca de Autores Cristianos incluyendo las notas a este libro del autor que sólo fueron póstumamente publicados. La verdad es que es una obra de imprescindible lectura para cualquier hispano de la castellanofonía o de la lusofonía en aras a comprender nuestro ser. Simultaneo esto con el libro “Regionalismo y monarquía”, de Juan Vázquez de Mella, publicado por Rialp. Formidables estos discursos tradicionalistas y carlistas de Vázquez de Mella de quien no me resisto a copiar un párrafo cuando este iberista Saramago afirma su inclinación hacia ese caos homogéneo y entrópico incubado en las logias y otras zahúrdas de Plutón:
“Yo he dicho aquí, y repito que si por un plebiscito absolutamente unánime, Portugal quisiera ser una región española, unificadas como están ahora las demás regiones, yo, en el caso de ser gobernante, rechazaría ese plebiscito, no lo aceptaría de ninguna manera. En la plenitud de nuestro poder político, en un período de triunfo, ese plebiscito tal vez pudiera ocurrir; pero, el día que fracasara nuestro poderío o nuestra grandeza sería aquél un elemento de disidencia y de separación … Yo quiero [a Portugal] autónomo, independiente, rigiéndose libremente en su interior …”
Juan Vázquez de Mella (Regionalismo y Monarquía, Rialp. Madrid, 1957; pgs. 214-215)
No me resulta extraño que un católico de pro y un tradicionalista como Vázquez de Mella sea tan cabalmente anti-iberista. Es lo lógico, como lógico es que Vázquez de Mella suscribiera idénticas tesis a las de la Aliança Peninsular que proponía António Sardinha, con quien mantenía además una sólida amistad. Como tampoco es extraño que un hombre visceralmente anticlerical y anticatólico como Saramago, defensor de cualesquiera tipo de aberraciones como el marxismo y/o el indigenismo y ciertamente en las antípodas del tradicionalismo proponga justamente lo contrario.
Pero, en fin, volvamos a la literatura.
5. En literatura acabo de terminar la relectura de “La gitanilla” y la lectura de “La española inglesa”, ambas novelas ejemplares de Miguel de Cervantes. Huelga decir nada de esta lumbrera de las letras castellanas cuya prosa con unas oraciones subordinadas que maneja como ningún otro y sin cargar el texto es siempre una delicia. Y en poesía estoy con las “Cantigas de Santa María”, de Alfonso X. No sólo su riqueza métrica y musical, sino ese galaico-portugués inicial me fascinan. Y me fascina, todavía más, el amor a la Santísima Virgen que destila el Rey al que apodaban “el Sabio”.
De los libros científicos y médicos, que también me ocupan –y mucho-, no te hablo porque seguro que no te interesan mucho. Salvo en estas materias científicas, donde ahí sí que trato de estar a la última, no me preocupa nada estar a la última en las humanidades. Es más, como ves casi trato de permanecer con los clásicos.
Rafael Castela Santos
Publicada por
Rafael Castela Santos
à(s)
terça-feira, julho 17, 2007
0
comentários
Hiperligações para esta mensagem
segunda-feira, julho 16, 2007
Algunas pinceladas sobre el feminismo
La teleología del feminismo radical moderno es doble: la destrucción de la familia y la demonización del varón. Este último puntal se traduce, incluso, en una feminización de la educación. Por no hablar de la neolengua que las feministas quieren tratar de imponer. Neolengua que empieza por contraponer machismo a feminismo, cuando en rigor el antónimo que corresponde a machismo sería el de hembrismo.
Una larga lista de artículos y comentarios interesantes sobre el hembrismo (feminismo) y temas adyacentes se puede encontrar aquí. La negación de los roles clásicos de la mujer, en especial la maternidad, ocasiona infelicidad a las propias mujeres, mucho más de lo que propaganda políticamente correcta de hoy día permite y de lo que parece. Ya se alzan voces femeninas contra el hembrismo (feminismo), enormemente críticas de lo que el hembrismo-feminismo (ideología que forma parte del universo marxista y post-marxista) ha acarreado.
En las antípodas de todo lo dicho anteriormente está la visión católica de la mujer. Porque en el mundo cristiano la mujer tiene un status y consideración muy distinto del que goza, por ejemplo, en la sociedad islámica.
Rafael Castela Santos
Una larga lista de artículos y comentarios interesantes sobre el hembrismo (feminismo) y temas adyacentes se puede encontrar aquí. La negación de los roles clásicos de la mujer, en especial la maternidad, ocasiona infelicidad a las propias mujeres, mucho más de lo que propaganda políticamente correcta de hoy día permite y de lo que parece. Ya se alzan voces femeninas contra el hembrismo (feminismo), enormemente críticas de lo que el hembrismo-feminismo (ideología que forma parte del universo marxista y post-marxista) ha acarreado.
En las antípodas de todo lo dicho anteriormente está la visión católica de la mujer. Porque en el mundo cristiano la mujer tiene un status y consideración muy distinto del que goza, por ejemplo, en la sociedad islámica.
Rafael Castela Santos
Publicada por
Rafael Castela Santos
à(s)
segunda-feira, julho 16, 2007
0
comentários
Hiperligações para esta mensagem
Cinco livros

Insta-me o meu amigo FSantos a dar conta dos cinco livros que mais recentemente me passaram ou ainda passam pelas mãos. Cá vão:
- "Critica de la Concepcion de Maritain sobre la Persona Humana", do Padre Júlio Meinvielle (na fotografia em cima), um livro escrito num estilo muito "corcundesco", no qual o ilustre sacerdote católico argentino, sempre estribado na boa doutrina tomista, refuta devastadoramente o pensamento de Maritain, base de grande parte do moderno progressismo cristão. Meinvielle insiste sempre na defesa da subordinação do bem privado individual ao bem comum; do indivíduo ao Estado, entendido este no sentido cristão de prossecutor do bem comum e não como o monstro totalitário e omnipresente que a modernidade gerou; e, enfim, do mesmo Estado à Verdade de Deus de que a Igreja Católica é a depositária. Deste modo, explanam-se os fundamentos organizacionais da Cidade Cristã, que são todo o oposto das corruptas partidocracias da actualidade. Este livro está disponível em rede, e quem o quiser ler, pode fazê-lo nesta página temática dedicada à figura do Padre Júlio Meinvielle.
- O segundo tomo das "Obras Completas", de Santo Afonso Maria do Ligório, na reputada tradução francesa que destas fizeram os padres redentoristas Léopold Dujardin e Jules Jacques, e que foram editadas pela Casterman, em Tournai, no ano de 1867. Obtive-o através de um alfarrabista belga, e, pelos carimbos nele apostos, constato que pertenceu a uma casa religiosa de Liége (Obra de Dom Bosco), que entretanto terá encerrado ou se quis libertar de "lixo" contrário ao espírito do V2. De facto, o livro intitulado "Verité de la Foi. De la Vraie Église contre les Sectaires. Evidence de la Foi Catholique", de autoria do grande Doutor da Igreja, lido nos dias de hoje, demonstra à exaustão o modo como o dito V2, em alguns dos seus desideratos, se afastou determinantemente da tradição católica. De resto, Santo Afonso do Ligório é um dos meus autores católicos preferidos: a sua leitura é muito acessível, não exige a preparação filosófica aprofundada que Santo Agostinho e São Tomás de Aquino implicam, e ademais é pautada por um sentido de humor peculiarmente católico.
- Do Padre R.-Th. Calmel, O.P., "Si tu savais le don de Dieu… La Messe", um dominicano que esteve na primeira linha da defesa da Missa tradicional em França, nos anos de chumbo do pontificado de Paulo VI. Que outra coisa fazer em relação a um livro que se inicia da forma a seguir citada, se não recomendá-lo vivamente?
"Je m'en tiens à la Messe traditionelle, celle qui fut codifiée, mais non fabriquée, par Saint Pie V, au XVIe siècle, conformément à une coutume plusieurs fois séculaire. Je refuse donc l'ORDO MISSAE de Paul VI.
Pourquoi? Parce que, en realité, cet ORDO MISSAE n'existe pas. Ce qui existe c'est une Révolution liturgique universelle et permanente, prise à son compte ou voulue par le Pape actuel, et qui revêt, pour le quart d'heure, le masque de l'ORDO MISSAE du 3 de Avril de 1969. C'est le droit de tout de refuser porter la masque de cette Révolution liturgique. Et j'estime de mon devoir de prêtre de refuser de célébrer la Messe dans un rite équivoque".
Na calha, tenho ainda:
- "Hispanidad y Leyendas Negras - La Teología de la Liberación y la História de América", de Antonio Caponnetto, desmontagem não só da lenda negra da colonização espanhola da América, mas também do reaproveitamento que no pós-V2 a teologia da libertação fez dela.
- "La Revolución Francesa", de Rubén Calderón Bouchet, análise do funesto evento à luz do pensamento tradicional de matriz católica que o autor sobraça.
E cesso por aqui a corrente, embora tivesse curiosidade em saber quais os últimos cinco livros que o meu amigo Rafael leu ou anda a ler.
- "Critica de la Concepcion de Maritain sobre la Persona Humana", do Padre Júlio Meinvielle (na fotografia em cima), um livro escrito num estilo muito "corcundesco", no qual o ilustre sacerdote católico argentino, sempre estribado na boa doutrina tomista, refuta devastadoramente o pensamento de Maritain, base de grande parte do moderno progressismo cristão. Meinvielle insiste sempre na defesa da subordinação do bem privado individual ao bem comum; do indivíduo ao Estado, entendido este no sentido cristão de prossecutor do bem comum e não como o monstro totalitário e omnipresente que a modernidade gerou; e, enfim, do mesmo Estado à Verdade de Deus de que a Igreja Católica é a depositária. Deste modo, explanam-se os fundamentos organizacionais da Cidade Cristã, que são todo o oposto das corruptas partidocracias da actualidade. Este livro está disponível em rede, e quem o quiser ler, pode fazê-lo nesta página temática dedicada à figura do Padre Júlio Meinvielle.
- O segundo tomo das "Obras Completas", de Santo Afonso Maria do Ligório, na reputada tradução francesa que destas fizeram os padres redentoristas Léopold Dujardin e Jules Jacques, e que foram editadas pela Casterman, em Tournai, no ano de 1867. Obtive-o através de um alfarrabista belga, e, pelos carimbos nele apostos, constato que pertenceu a uma casa religiosa de Liége (Obra de Dom Bosco), que entretanto terá encerrado ou se quis libertar de "lixo" contrário ao espírito do V2. De facto, o livro intitulado "Verité de la Foi. De la Vraie Église contre les Sectaires. Evidence de la Foi Catholique", de autoria do grande Doutor da Igreja, lido nos dias de hoje, demonstra à exaustão o modo como o dito V2, em alguns dos seus desideratos, se afastou determinantemente da tradição católica. De resto, Santo Afonso do Ligório é um dos meus autores católicos preferidos: a sua leitura é muito acessível, não exige a preparação filosófica aprofundada que Santo Agostinho e São Tomás de Aquino implicam, e ademais é pautada por um sentido de humor peculiarmente católico.
- Do Padre R.-Th. Calmel, O.P., "Si tu savais le don de Dieu… La Messe", um dominicano que esteve na primeira linha da defesa da Missa tradicional em França, nos anos de chumbo do pontificado de Paulo VI. Que outra coisa fazer em relação a um livro que se inicia da forma a seguir citada, se não recomendá-lo vivamente?
"Je m'en tiens à la Messe traditionelle, celle qui fut codifiée, mais non fabriquée, par Saint Pie V, au XVIe siècle, conformément à une coutume plusieurs fois séculaire. Je refuse donc l'ORDO MISSAE de Paul VI.
Pourquoi? Parce que, en realité, cet ORDO MISSAE n'existe pas. Ce qui existe c'est une Révolution liturgique universelle et permanente, prise à son compte ou voulue par le Pape actuel, et qui revêt, pour le quart d'heure, le masque de l'ORDO MISSAE du 3 de Avril de 1969. C'est le droit de tout de refuser porter la masque de cette Révolution liturgique. Et j'estime de mon devoir de prêtre de refuser de célébrer la Messe dans un rite équivoque".
Na calha, tenho ainda:
- "Hispanidad y Leyendas Negras - La Teología de la Liberación y la História de América", de Antonio Caponnetto, desmontagem não só da lenda negra da colonização espanhola da América, mas também do reaproveitamento que no pós-V2 a teologia da libertação fez dela.
- "La Revolución Francesa", de Rubén Calderón Bouchet, análise do funesto evento à luz do pensamento tradicional de matriz católica que o autor sobraça.
E cesso por aqui a corrente, embora tivesse curiosidade em saber quais os últimos cinco livros que o meu amigo Rafael leu ou anda a ler.
Cleto ou o romantismo à medida de cada um
Foi há já alguns anos, talvez dez ou quinze, não me recordo bem. No Pavilhão dos Desportos, em Lisboa, realizava-se um encontro nacional de membros do Movimento Carismático. Junto à base de um palco montado propositadamente para o efeito, entre guinchos parecidos com os de macacos e grunhidos próprios de suínos, contorciam-se no chão com espasmos quase epilépticos, alguns dos supostamente miraculados pelos carismas do Espírito Santo ou, se calhar, de outros espíritos menos santos, considerando os sintomas que manifestavam. Do alto desse mesmo palco, de microfone na mão, um pouco à imagem dos vendedores de feira que percorrem o País de lés-a-lés, perorava o então Bispo Auxiliar de Lisboa, Dom Albino Cleto, elogiando as virtudes dos Carismáticos. Moral da história: cada um tem o romantismo que procura e merece…
P.S. Esclareço os meus leitores de que não participei em tal encontro: assisti mais tarde a uma reportagem televisiva sobre o mesmo, talvez no sinistro programa "70x7", do modernista Padre Rego.
P.S. Esclareço os meus leitores de que não participei em tal encontro: assisti mais tarde a uma reportagem televisiva sobre o mesmo, talvez no sinistro programa "70x7", do modernista Padre Rego.
domingo, julho 15, 2007
Os bispos portugueses e o Motu Proprio "Summorum Pontificum"

Há um ano e meio atrás, analisei neste espaço a atitude hostil dos bispos portugueses face à Missa tradicional de rito latino-gregoriano, lamentando que Portugal fosse o único país europeu, entre aqueles com uma população de maioria católica - ao menos, em termos nominais -, onde não se celebrasse uma só Missa de rito tradicional em qualquer uma das suas dioceses.
Concluí tal análise afirmando:
Porquê esta hostilidade dos bispos portugueses ao rito quinze vezes secular da Igreja do Ocidente? Por muito estranho que isto possa parecer a alguns fiéis católicos bem intencionados mas pouco alertados, no episcopado nacional, sob uma aparência de conservadorismo, esconde-se um modernismo extremo e radical, frio, reflexivo, astuto, a roçar o cinismo puro, e por isso muito mais pernicioso e eficaz no transmitir da sua mensagem de abominação a tudo o que é verdadeiramente católico do que o modernismo exuberante e radical, misto de imoralidades chocantes e momices apalhaçadas, dos bispos do Norte da Europa e dos Estados Unidos.
Concluí tal análise afirmando:
Porquê esta hostilidade dos bispos portugueses ao rito quinze vezes secular da Igreja do Ocidente? Por muito estranho que isto possa parecer a alguns fiéis católicos bem intencionados mas pouco alertados, no episcopado nacional, sob uma aparência de conservadorismo, esconde-se um modernismo extremo e radical, frio, reflexivo, astuto, a roçar o cinismo puro, e por isso muito mais pernicioso e eficaz no transmitir da sua mensagem de abominação a tudo o que é verdadeiramente católico do que o modernismo exuberante e radical, misto de imoralidades chocantes e momices apalhaçadas, dos bispos do Norte da Europa e dos Estados Unidos.
Ora, a verdade é que um destes dias, do alto da sua pesporrência, Suas Excelências Reverendíssimas são capazes de ter uma enorme surpresa…
Entretanto, a surpresa chegou com a publicação do Motu Proprio "Summorum Pontificum", de Sua Santidade o Papa Bento XVI, que restaura a Missa de rito tradicional latino-gregoriano na plenitude dos seus direitos e mediatamente confirma o conteúdo da Bula "Quo Primum", de São Pio V - ver artigos 2º e 4º daquele.
Todavia, acontece que os mesmíssimos Bispos que sabotaram completamente a aplicação do Motu Proprio "Ecclesia Dei", do Papa João Paulo II - em Portugal, a Missa tradicional persiste exclusivamente graças ao apostolado infatigável da Fraternidade Sacerdotal de São Pio X -, preparam-se agora, e já que não o podem bloquear, para minimizar tanto quanto possível o alcance do Motu Proprio "Summorum Pontificum", mostrando assim todo o seu desdém por uma legítima decisão papal que os atinge no mais profundo das suas convicções de hereges modernistas e progressistas.
Deste modo, estes maus pastores, verdadeiros lobos com pele de cordeiro e autênticos cismáticos práticos no sentido efectivo do termo, revelando igualmente não terem percebido nada do que o Papa escreveu na carta anexa ao Motu Proprio e que os tinha como destinatários - se é que chegaram sequer a lê-la… -, não hesitam em ofender os devotos da Missa tradicional, pretendendo reduzi-los, numa imensa demonstração de falta de honestidade intelectual e caridade cristã, a um bando de saudosistas, nostálgicos e românticos.
Por exemplo, o Bispo-Auxiliar de Lisboa e secretário da Conferência Episcopal Portuguesa, D. Carlos Azevedo, pretendendo tomar os seus desejos pela realidade, declarou que o "Motu Proprio" terá pouco impacto em Portugal; que a sua aplicação será solicitada apenas por grupos minoritários de saudosistas e nostálgicos; e que a maior parte dos padres portugueses nem sequer sabe celebrar o rito tradicional, dizendo inadvertidamente muitíssimo acerca do estado de degradação a que quarenta anos de modernismo e progressismo desenfreados conduziram a Igreja em Portugal (e a verdade é que a Missa de rito latino-gregoriano também não precisa para nada de presidentes de assembleias litúrgicas, mas sim de sacerdotes católicos fiéis à tradição da única Igreja de Cristo).
Por seu turno, o actual Bispo de Coimbra, D. Albino Cleto, numas declarações inauditamente agressivas e rancorosas, apelidou os fiéis da tradição de românticos, e tentou de modo abusivo e usurpatório fazer uma interpretação restritiva do Motu Proprio papal, sustentando que nenhum sacerdote pode ser obrigado a celebrar a Missa tradicional, visando assim inverter a finalidade daquele e fazer tábua-rasa dos seus objectivos.
D. Albino Cleto foi ainda mais longe na sua fúria e afirmou que em Portugal, infelizmente - e realçou o infelizmente -, cerca de metade dos sacerdotes em funções ainda chegou a celebrar o rito tradicional na língua latina. Pergunta-se: o Bispo de Coimbra também julga infeliz o cânone 9º, da XXII Sessão do Concílio Apostólico Dogmático de Trento, que anatematiza todos os que defendem que a Missa deve ser celebrada exclusivamente em línguas vernáculas?
Na verdade, os Senhores Bispos não atingem aquilo que é fundamental nesta questão, dado o seu entendimento estar completamente turvado pelo pensamento herético modernista e progressista, ou seja, ao invés do que sustentam, o que está em causa não é uma mera questão linguística de latim contra vernáculo (no que são secundados por alguns ignorantes desprezíveis na comunicação social e na blogosfera), mas antes a contraposição entre o rito tradicional latino-gregoriano, tridentino ou de São Pio V e o rito reformado de Paulo VI, isto é, entre um rito que enfatiza em pleno as todas verdades fundamentais da fé católica sobre a Missa a um outro que, cedendo fortemente à heresia protestante, minimiza e obnubila essa verdades, sem prejuízo da sua validade formal.
É certo que a utilização da língua latina na liturgia tradicional da Igreja do Ocidente não é despicienda, pois o desenvolvimento orgânico desta última processou-se inteiramente sob o influxo de tal língua, motivo por que a Igreja não abandonou a sua utilização quando a mesma caiu em desuso na vida quotidiana, visando dessa forma salvaguardar a unidade do culto e preservá-lo das corrupções provocadas pelo emprego do vernáculo; porém, não é o latim cerne desta questão da opção entre o rito litúrgico tradicional e o reformado, porquanto a mesma não é meramente linguística, mas antes eminentemente doutrinária e de primordial interesse para a Igreja, já que a Missa é o centro nevrálgico do culto religioso cristão, de onde irradia toda a restante vida eclesial.
De tudo isto tem muito mais clara compreensão Sua Santidade o Papa Bento XVI do que os Bispos portugueses, como se comprova pelas passagens que a seguir se transcrevem da missiva por ele dirigida também a estes últimos.
Primeiro:
Logo a seguir ao Concílio Vaticano II podia-se supor que o pedido do uso do Missal de 1962 se limitasse à geração mais idosa que tinha crescido com ele, mas entretanto vê-se claramente que também pessoas jovens descobrem esta forma litúrgica, sentem-se atraídas por ela e nela encontram uma forma, que lhes resulta particularmente apropriada, de encontro com o Mistério da Santíssima Eucaristia. Surgiu assim a necessidade duma regulamentação jurídica mais clara, que, no tempo do Motu Proprio de 1988, não era previsível; estas Normas pretendem também libertar os Bispos do dever de avaliar sempre de novo como hão-de responder às diversas situações.
E ainda:
É verdade que não faltam exageros e algumas vezes aspectos sociais indevidamente vinculados com a atitude de fiéis ligados à antiga tradição litúrgica latina. A vossa caridade e prudência pastoral hão-de ser estímulo e guia para um aperfeiçoamento. Aliás, as duas Formas do uso do Rito Romano podem enriquecer-se mutuamente: no Missal antigo poderão e deverão ser inseridos novos santos e alguns dos novos prefácios. A Comissão «Ecclesia Dei», em contacto com os diversos entes devotados ao usus antiquior, estudará as possibilidades práticas de o fazer. E, na celebração da Missa segundo o Missal de Paulo VI, poder-se-á manifestar, de maneira mais intensa do que frequentemente tem acontecido até agora, aquela sacralidade que atrai muitos para o uso antigo. A garantia mais segura que há de o Missal de Paulo VI poder unir as comunidades paroquiais e ser amado por elas é celebrar com grande reverência em conformidade com as rubricas; isto torna visível a riqueza espiritual e a profundidade teológica deste Missal.
De facto, como bem salienta a "Gazeta da Restauração", o problema dos Bispos portugueses é apenas um: saberem quem é o Papa que têm e detestarem-no; saberem-no católico e com a determinação de restaurar a Igreja Católica, enquanto eles pretendem permanecer tão-só hereges obstinados adoradores do homem e não de Deus.
sexta-feira, julho 13, 2007
Idade da Cegueira
Dragóscopio, na seu melhor prosa, fala-nos das diferenças entre o modo de bem-morrer na Idade Média, publico e privado, e os nossos tempos de mau-morrer. Tempos actuais das trevas e noites do espíritu. Tempos actuais do ferro. Tempos actuais de industrialização e banalização da morte.
A vigília hoje é nossa. A hora de quebrar cadeias ha chegado ou … mau-morrer é o paisagem certo.
Rafael Castela Santos
«O grande “espectáculo” medieval -a execução pública - está mais próximo da tragédia grega que do circo romano. Desperta sentimentos mais nas imediações do terror e da piedade que do gáudio violento e animalesco. É mais catarse que entretenimento. Os espectadores educam-se, aprendem uma profunda lição. Suspeitam que ao lado de cada condenado, no patíbulo derradeiro, na agonia final, vela ainda Cristo pregado à sua cruz, entre criminosos.
Chamamos à Idade Média a Idade das Trevas. Foi preciso esperar pelo Iluminismo da guilhotina, pelas harpias tricotadeiras da praça da Revolução, para que a execução fosse entregue a uma máquina e a morte ganhasse contornos de indústria e dignidades de burocracia. A chacina toma carácter de empreitada. O povo não aprende: vinga-se. Refastela-se nos seus mais baixos e primitivos instintos. A morte, enfim, banaliza-se. Já nada de trágico, ético ou profundo encerra. Mata-se um homem como se mata uma galinha. Pois a principal diferença entre ambos, a bem da Razão e da Liberdade, foi abolida.
Se chamamos Idade das Trevas à Idade Média e Idade das Luzes à Idade Moderna, então forçosamente, temos que chamar à nossa a Idade da Cegueira. Tanta luz cegou-nos. Tanta liberdade escraviza-nos.»
César Augusto Dragão
A vigília hoje é nossa. A hora de quebrar cadeias ha chegado ou … mau-morrer é o paisagem certo.
Rafael Castela Santos
«O grande “espectáculo” medieval -a execução pública - está mais próximo da tragédia grega que do circo romano. Desperta sentimentos mais nas imediações do terror e da piedade que do gáudio violento e animalesco. É mais catarse que entretenimento. Os espectadores educam-se, aprendem uma profunda lição. Suspeitam que ao lado de cada condenado, no patíbulo derradeiro, na agonia final, vela ainda Cristo pregado à sua cruz, entre criminosos.
Chamamos à Idade Média a Idade das Trevas. Foi preciso esperar pelo Iluminismo da guilhotina, pelas harpias tricotadeiras da praça da Revolução, para que a execução fosse entregue a uma máquina e a morte ganhasse contornos de indústria e dignidades de burocracia. A chacina toma carácter de empreitada. O povo não aprende: vinga-se. Refastela-se nos seus mais baixos e primitivos instintos. A morte, enfim, banaliza-se. Já nada de trágico, ético ou profundo encerra. Mata-se um homem como se mata uma galinha. Pois a principal diferença entre ambos, a bem da Razão e da Liberdade, foi abolida.
Se chamamos Idade das Trevas à Idade Média e Idade das Luzes à Idade Moderna, então forçosamente, temos que chamar à nossa a Idade da Cegueira. Tanta luz cegou-nos. Tanta liberdade escraviza-nos.»
César Augusto Dragão
Publicada por
Rafael Castela Santos
à(s)
sexta-feira, julho 13, 2007
0
comentários
Hiperligações para esta mensagem
quarta-feira, julho 11, 2007
Answering a meme
Tony, from The Muniment Room, invites me to “meming”. I am not very fond of these things, but it is Tony who asks and I do not feel capable of not yielding to cyber-friends like him, especially when he did such a wonderful translation into English of the “Letter to my daughter”.
1. How did you start blogging?
I did an extensive search of Traditional Catholic pages a few years ago. I found, should I say by serendipity (if there is such a thing in God’s mind)?, A Casa de Sarto. I quite liked the way the founder and director of this blog posted and his train of thought. This led to a fair amount of electronic correspondence. JSarto then kindly invited me to post with him … and it is now three years doing this. I reckon my hard core lusophilia contributed a great deal in creating something I love, which is joint projects in both Portuguese and Spanish.
2. What do you hope to achieve or accomplish with your blog? Have you been successful?
The aims of a blog like ours are, necessarily, humble. Both JSarto and I took our stand: our basic principle is to stand for Catholic Tradition. We are no fools and we know at the very best a two or three hundred people read us. We are happy that Tradition is more and better known through A Casa de Sarto amongst some friends, some of them convicted bloggers as well. From that point of view, aye, we have been successful, Deo Gratias. But the hell with our own “success”! What is important here is God’s glory. If A Casa de Sarto is a humble, but useful instrument, for this purpose, so be it.
3. Has the focus of your blog changed since you started blogging? How?
Aye. I remember JSarto invited me initially to post about Carlism, since this is probably the purest Catholic political movement in the last 200 years. Neither JSarto nor I believe in religion as a private matter. Rather the contrary we do think that religion is, by its very nature, public and Our Holy Catholic religion has an inherent tendency to get incarnated and give birth to what we know as Christendom.
It was a great pleasure for me to discover that JSarto and I share a tremendous interest in Padre Leonardo Castellani, an Argentinian Priest who was a genius and anticipated many of the evils we are currently suffering and who is virtually unknown in the English speaking world. From this common interest I reckon, and this may be the times we are going through, my interest has shifted a little bit from political philosophy (from a Catholic perspective) to an exercise of self-realization (to be shared with our readers) of the times we are living in and its relationship to the Apokalypsis.
4. What do you know now that you wish you'd known when you started?
That writing was going to be more painful and more time consuming that one initially thought.
5. Does your immediate or extended family know about your blog? If so, do they read it? If not, why?
Aye, some of them know. Most of them ignore me as a weirdo who has a tendency to talk too much about things of Heaven and supernatural aspects of existence. To many of my cousins and extended family, with whom I am fortunate enough to have a very close relationship, I am a man who does not mix up well with worldly affairs. But they read me when I write about football or about gun control in Nova Frente.
6. What advice would give to a new blogger?
Think twice before starting. It may be more time draining than you might have thought. But the effort of writing and putting your ideas in order and doing searches and reading about a topic is worth. Blogs are normally short-lived, and there are plenty of aficionados who try to scrabble a few words for a short time. If your intention is another, think twice.
And now, with your permission, Tony, let me copy the prayers I found in your blog asking for the intercession of St Isidore, a Saint very much linked to Portugal and Spain:
Orátio ante colligatiónem in interrete:
Omnípotens aetérne Deus,qui secúndum imáginem Tuam nos plasmástiet ómnia bona, vera, et pulchra, praesértim in divína persóna Unigéniti Fílii Tui Dómini nostri Iesu Christi, quáerere iussísti, praesta, quaésumus, ut, per intercessiónem Sancti Isidóri, Epíscopi et Doctóris, in peregrinatiónibus per interrete, et manus oculósque ad quae Tibi sunt plácita intendámuset omnes quos convenímus cum caritáte ac patiéntia accipiámus. Per Christum Dóminum nostrum. Amen.
A prayer before logging onto the internet:
Almighty and eternal God, who created us in Thine image and bade us to seek after all that is good, true and beautiful, especially in the divine person of Thine Only-begotten Son, our Lord Jesus Christ, grant, we beseech Thee, that, through the intercession of Saint Isidore, Bishop and Doctor, during our journeys through the internet we will direct our hands and eyes only to that which is pleasing to Thee and treat with charity and patience all those souls whom we encounter. Through Christ our Lord. Amen.
Rafael Castela Santos
1. How did you start blogging?
I did an extensive search of Traditional Catholic pages a few years ago. I found, should I say by serendipity (if there is such a thing in God’s mind)?, A Casa de Sarto. I quite liked the way the founder and director of this blog posted and his train of thought. This led to a fair amount of electronic correspondence. JSarto then kindly invited me to post with him … and it is now three years doing this. I reckon my hard core lusophilia contributed a great deal in creating something I love, which is joint projects in both Portuguese and Spanish.
2. What do you hope to achieve or accomplish with your blog? Have you been successful?
The aims of a blog like ours are, necessarily, humble. Both JSarto and I took our stand: our basic principle is to stand for Catholic Tradition. We are no fools and we know at the very best a two or three hundred people read us. We are happy that Tradition is more and better known through A Casa de Sarto amongst some friends, some of them convicted bloggers as well. From that point of view, aye, we have been successful, Deo Gratias. But the hell with our own “success”! What is important here is God’s glory. If A Casa de Sarto is a humble, but useful instrument, for this purpose, so be it.
3. Has the focus of your blog changed since you started blogging? How?
Aye. I remember JSarto invited me initially to post about Carlism, since this is probably the purest Catholic political movement in the last 200 years. Neither JSarto nor I believe in religion as a private matter. Rather the contrary we do think that religion is, by its very nature, public and Our Holy Catholic religion has an inherent tendency to get incarnated and give birth to what we know as Christendom.
It was a great pleasure for me to discover that JSarto and I share a tremendous interest in Padre Leonardo Castellani, an Argentinian Priest who was a genius and anticipated many of the evils we are currently suffering and who is virtually unknown in the English speaking world. From this common interest I reckon, and this may be the times we are going through, my interest has shifted a little bit from political philosophy (from a Catholic perspective) to an exercise of self-realization (to be shared with our readers) of the times we are living in and its relationship to the Apokalypsis.
4. What do you know now that you wish you'd known when you started?
That writing was going to be more painful and more time consuming that one initially thought.
5. Does your immediate or extended family know about your blog? If so, do they read it? If not, why?
Aye, some of them know. Most of them ignore me as a weirdo who has a tendency to talk too much about things of Heaven and supernatural aspects of existence. To many of my cousins and extended family, with whom I am fortunate enough to have a very close relationship, I am a man who does not mix up well with worldly affairs. But they read me when I write about football or about gun control in Nova Frente.
6. What advice would give to a new blogger?
Think twice before starting. It may be more time draining than you might have thought. But the effort of writing and putting your ideas in order and doing searches and reading about a topic is worth. Blogs are normally short-lived, and there are plenty of aficionados who try to scrabble a few words for a short time. If your intention is another, think twice.
And now, with your permission, Tony, let me copy the prayers I found in your blog asking for the intercession of St Isidore, a Saint very much linked to Portugal and Spain:
Orátio ante colligatiónem in interrete:
Omnípotens aetérne Deus,qui secúndum imáginem Tuam nos plasmástiet ómnia bona, vera, et pulchra, praesértim in divína persóna Unigéniti Fílii Tui Dómini nostri Iesu Christi, quáerere iussísti, praesta, quaésumus, ut, per intercessiónem Sancti Isidóri, Epíscopi et Doctóris, in peregrinatiónibus per interrete, et manus oculósque ad quae Tibi sunt plácita intendámuset omnes quos convenímus cum caritáte ac patiéntia accipiámus. Per Christum Dóminum nostrum. Amen.
A prayer before logging onto the internet:
Almighty and eternal God, who created us in Thine image and bade us to seek after all that is good, true and beautiful, especially in the divine person of Thine Only-begotten Son, our Lord Jesus Christ, grant, we beseech Thee, that, through the intercession of Saint Isidore, Bishop and Doctor, during our journeys through the internet we will direct our hands and eyes only to that which is pleasing to Thee and treat with charity and patience all those souls whom we encounter. Through Christ our Lord. Amen.
Rafael Castela Santos
Publicada por
Rafael Castela Santos
à(s)
quarta-feira, julho 11, 2007
0
comentários
Hiperligações para esta mensagem
terça-feira, julho 10, 2007
Algunas reflexiones a vuelapluma sobre el Motu Proprio
La publicación del Motu Proprio no ha pasado desapercibida. Motu Proprio que hay que leer en tándem con la carta adjunta. No soy teólogo, pero me voy a atrever a hacer unas reflexiones basadas en el sentido común. Lo primero es que es innegable que el Motu Proprio es un gran paso. De facto el Motu Proprio elimina el obstáculo de la falsa prohibición de la Liturgia de siempre. En sí mismo esto no es desdeñable.
Al leer el Motu Proprio me di cuenta de un hecho señalado por el Papa:
“As for the use of the 1962 Missal [of Pope John XXIII] as a Forma extraordinaria of the liturgy of the Mass, I would like to draw attention to the fact that this Missal was never juridically abrogated and, consequently, in principle, was always permitted.”
Ergo la consecuencia es obvia: el indulto fue un abuso de poder y un fraude. Y un abuso y un fraude de principio. Así de clarito. Insisto en lo que he dicho desde esta bitácora: se indulta a un criminal, no a una Misa declarada Santa, Dogma y de la que tantos beneficios espirituales y temporales se han recibido.
El Santo Padre está claramente a favor de la libertad de la Misa Tridentina. Esto es innegable.
Para rematar a todas esas hienas que hubieran querido prohibir y proscribir el culto debido a Nuestro Señor (o sea, la Misa Tridentina), en un intento de emulación del Anticristo, el Papa añade:
“The last version of the Missale Romanum prior to the Council, which was published with the authority of Pope John XXIII in 1962 and used during the Council.”
Y subrayo eso mismo que ratifica el Santo Padre: “used during the Council”. ¿Acaso todo lo que se hizo antes del Concilio –y habría de añadirse “durante el Concilio”- es nefasto?
En conversación con nuestro Sacerdote de cabecera él me llamaba la atención sobre la fina ironía del Santo Padre.
En primer lugar el Motu Proprio declara permitido celebrar siempre la Misa sine populo. Dos artículos después añade que si hay gente que quiera asistir a la Misa sine populo, pues que asista. Es decir, aquí acabamos teniendo la “Misa sine populo sed cum populo”. ¡Maravilloso, Santo Padre! Me imagino a Su Santidad redactando el documento con esa sonrisa de fina ironía que a veces muestra y partiéndose de la risa por dentro. La patada en los hocicos a esa germanía, gabachería y demás caterva de Obispos modernistas y antitradicionales es más que obvia.
Otra del Papa que no tiene desperdicio. El Motu Proprio afirma que no se puede decir la Misa privada durante el triduo de Semana Santa. ¡Pero es que la ley general de la Iglesia siempre ha prohibido la celebración privada de dicho triduo! Es como prohibir que el cielo sea verde fosforescente o decir que se prohíbe que la lluvia, que cae siempre de arriba abajo, vaya de abajo a arriba. ¡Maravilloso, Santo Padre! Y otra patada en los hocicos a la misma ralea.
En tercer lugar el Papa arrea una papal bofetada sobre la falta de una mínima formación litúrgica y de Latín –que sigue siendo la lengua de la Roma Eterna, por más que algunos se empeñen en destituirla-:
“The use of the old Missal presupposes a certain degree of liturgical formation and some knowledge of the Latin language; neither of these is found very often. Already from these concrete presuppositions, it is clearly seen that the new Missal will certainly remain the ordinary Form of the Roman Rite, not only on account of the juridical norms, but also because of the actual situation of the communities of the faithful.”
O sea, que para muchos, hasta que aprendan lo que tienen que aprender de Liturgia y de Latín, que se queden con el Novus Ordo porque no dan para mucho más. El requinte de “neither of these is found very often” tiene que haber escocido a más de uno.
El cuarto punto es éste:
“Nothing is taken away, then, from the authority of the Bishop, whose role remains that of being watchful that all is done in peace and serenity. Should some problem arise which the parish priest cannot resolve, the local Ordinary will always be able to intervene, in full harmony, however, with all that has been laid down by the new norms of the Motu Proprio.”
Que traducido a román paladino el Papa vendría a decir: ‘si hay problemas los resolvéis en favor de lo que yo, el Papa, que soy el que mando, ordeno’.
El quinto aspecto complementa al anterior:
“It is true that there have been exaggerations and at times social aspects unduly linked to the attitude of the faithful attached to the ancient Latin liturgical tradition. Your charity and pastoral prudence will be an incentive and guide for improving these.”
Como los eclesiásticos cuando dicen “caramba” quieren decir “coño” vuelvo a traducir esto al común lenguaje de los que estamos en la calle. Viene a decir el Santo Padre: ‘vosotros, Señores Obispos, que sois tan listos y tan buenos ya los arreglareis’.
Todavía hay más. El documento sobre el “subsistit” de la Gaudium et Spes debe estar a punto de salir:
“Si informano i signori giornalisti che domani, martedì 10 luglio 2007 sarà reso pubblico il documento della Congregazione per la Dottrina della Fede ‘Risposte a quesiti riguardanti alcuni aspetti circa la dottrina sulla Chiesa’.”
La verdad es que este Papa nos está alegrando la vida a más de uno. Tengo para mí que el Santo Padre va a dejar claro que la Iglesia fundada por Jesucristo es la Iglesia Católica y no otra. De este modo se dará un cerrojazo a toda esta eclesiología espúrea que tanto ha dañado la Iglesia Católica y que arranca de los malos principios modernistas vertidos en el Vaticano II.
En fin. Lo primero que querría es darle las gracias, y unas gracias enormes, al Santo Padre. Es obvio que el Motu Proprio ha salido frente a la oposición activa de no pocos Obispos y la oposición pasiva de otros tantos o más. Su Santidad ha hecho esto haciendo valer la autoridad pontificia, sabiendo que iba a desagradar a más de uno. No ha tenido punto alguno de respeto humano.
El otro tema es que la lectura del Motu Proprio y de la carta adjunta revela que se nombra a la Hermandad de San Pío X, pero no a otros Institutos religiosos también defensores de la Misa de San Pío V, como la Fraternidad de San Pedro o el Instituto de Cristo Rey. Este detalle es importante e interesante porque se demuestra, una vez más, que la lucha de la Hermandad de San Pío X no ha sido en balde. Que los muchos sacrificios y lágrimas de cientos de Sacerdotes y docenas y docenas de millares de fieles no han sido en vano. Que es en buena parte gracias a esta resistencia que hoy día cualquier Sacerdote tiene la libertad de poder decir la Misa tridentina.
Empero esto coloca a la Hermandad de San Pío X en la encrucijada. Es ahora cuando la Fraternidad Sacerdotal fundada por ese santo varón de Monseñor Lefebvre (¡ojo al tiempo, algún día será beatificado!) tiene que mover ficha. En principio sería deseable que hubiese por parte de los Sacerdotes de la Hermandad y sus Superiores, así como por parte de los miles de fieles que asisten a sus Misas todos los domingos, un gesto alto y claro de agradecimiento hacia el Santo Padre. Monseñor Lefebvre, en algún momento, pidió menos de lo que el Motu Proprio concede.
Monseñor Fellay tiene ahora una oportunidad muy buena para negociar con Roma un status canónico que proteja y blinde a la Tradición al tiempo que permita a la Tradición no seguir en este ‘no man’s land’ canónico en que actualmente se encuentra (gracias en su mayor parte a las pésimas decisiones tomadas durante el Pontificado de Juan Pablo II por el anterior Papa y algunos colaboradores cercanos).
En los círculos de la Curia romana se sabe que la excomunión a los seis Obispos (Lefebvre, Castro Mayer, Williamson, de Galarreta, Fellay y Tissier de Mallerais) es completamente inválida. Hay modos de poder negociar esto de una manera airosa para todos. Lo importante es que la Tradición esté –protegida y blindada, sí- dentro de Roma. Monseñor Fellay se enfrentará a algún eclesiástico que quiera ponerle zancadillas a la Tradición, sin duda, pero es obvio que va a contar con el apoyo decidido del Santo Padre, quien sabe que el trato dispensado a Monseñor Lefebvre fue erróneo, como ha reconocido, y lleva esa espina clavada en su conciencia.
El Santo Padre podría rematar la faena diciendo públicamente la Misa Tridentina en alguna fecha señalada.
Quiera el Espíritu Santo dar fortaleza al Santo Padre para consagrar Rusia al Inmaculado Corazón de María pronto, al igual que se la ha dado para publicar el Motu Proprio. Porque los problemas de nuestro tiempo no son problemas económicos o políticos, sino que son de naturaleza esencialmente espiritual. Y sólo con armas espirituales se pueden combatir. La Consagración que la Virgen pidió en Fátima no se puede retardar más.
Entretanto, Su Santidad, ¡un millón de gracias por el Motu Proprio!
Rafael Castela Santos
Al leer el Motu Proprio me di cuenta de un hecho señalado por el Papa:
“As for the use of the 1962 Missal [of Pope John XXIII] as a Forma extraordinaria of the liturgy of the Mass, I would like to draw attention to the fact that this Missal was never juridically abrogated and, consequently, in principle, was always permitted.”
Ergo la consecuencia es obvia: el indulto fue un abuso de poder y un fraude. Y un abuso y un fraude de principio. Así de clarito. Insisto en lo que he dicho desde esta bitácora: se indulta a un criminal, no a una Misa declarada Santa, Dogma y de la que tantos beneficios espirituales y temporales se han recibido.
El Santo Padre está claramente a favor de la libertad de la Misa Tridentina. Esto es innegable.
Para rematar a todas esas hienas que hubieran querido prohibir y proscribir el culto debido a Nuestro Señor (o sea, la Misa Tridentina), en un intento de emulación del Anticristo, el Papa añade:
“The last version of the Missale Romanum prior to the Council, which was published with the authority of Pope John XXIII in 1962 and used during the Council.”
Y subrayo eso mismo que ratifica el Santo Padre: “used during the Council”. ¿Acaso todo lo que se hizo antes del Concilio –y habría de añadirse “durante el Concilio”- es nefasto?
En conversación con nuestro Sacerdote de cabecera él me llamaba la atención sobre la fina ironía del Santo Padre.
En primer lugar el Motu Proprio declara permitido celebrar siempre la Misa sine populo. Dos artículos después añade que si hay gente que quiera asistir a la Misa sine populo, pues que asista. Es decir, aquí acabamos teniendo la “Misa sine populo sed cum populo”. ¡Maravilloso, Santo Padre! Me imagino a Su Santidad redactando el documento con esa sonrisa de fina ironía que a veces muestra y partiéndose de la risa por dentro. La patada en los hocicos a esa germanía, gabachería y demás caterva de Obispos modernistas y antitradicionales es más que obvia.
Otra del Papa que no tiene desperdicio. El Motu Proprio afirma que no se puede decir la Misa privada durante el triduo de Semana Santa. ¡Pero es que la ley general de la Iglesia siempre ha prohibido la celebración privada de dicho triduo! Es como prohibir que el cielo sea verde fosforescente o decir que se prohíbe que la lluvia, que cae siempre de arriba abajo, vaya de abajo a arriba. ¡Maravilloso, Santo Padre! Y otra patada en los hocicos a la misma ralea.
En tercer lugar el Papa arrea una papal bofetada sobre la falta de una mínima formación litúrgica y de Latín –que sigue siendo la lengua de la Roma Eterna, por más que algunos se empeñen en destituirla-:
“The use of the old Missal presupposes a certain degree of liturgical formation and some knowledge of the Latin language; neither of these is found very often. Already from these concrete presuppositions, it is clearly seen that the new Missal will certainly remain the ordinary Form of the Roman Rite, not only on account of the juridical norms, but also because of the actual situation of the communities of the faithful.”
O sea, que para muchos, hasta que aprendan lo que tienen que aprender de Liturgia y de Latín, que se queden con el Novus Ordo porque no dan para mucho más. El requinte de “neither of these is found very often” tiene que haber escocido a más de uno.
El cuarto punto es éste:
“Nothing is taken away, then, from the authority of the Bishop, whose role remains that of being watchful that all is done in peace and serenity. Should some problem arise which the parish priest cannot resolve, the local Ordinary will always be able to intervene, in full harmony, however, with all that has been laid down by the new norms of the Motu Proprio.”
Que traducido a román paladino el Papa vendría a decir: ‘si hay problemas los resolvéis en favor de lo que yo, el Papa, que soy el que mando, ordeno’.
El quinto aspecto complementa al anterior:
“It is true that there have been exaggerations and at times social aspects unduly linked to the attitude of the faithful attached to the ancient Latin liturgical tradition. Your charity and pastoral prudence will be an incentive and guide for improving these.”
Como los eclesiásticos cuando dicen “caramba” quieren decir “coño” vuelvo a traducir esto al común lenguaje de los que estamos en la calle. Viene a decir el Santo Padre: ‘vosotros, Señores Obispos, que sois tan listos y tan buenos ya los arreglareis’.
Todavía hay más. El documento sobre el “subsistit” de la Gaudium et Spes debe estar a punto de salir:
“Si informano i signori giornalisti che domani, martedì 10 luglio 2007 sarà reso pubblico il documento della Congregazione per la Dottrina della Fede ‘Risposte a quesiti riguardanti alcuni aspetti circa la dottrina sulla Chiesa’.”
La verdad es que este Papa nos está alegrando la vida a más de uno. Tengo para mí que el Santo Padre va a dejar claro que la Iglesia fundada por Jesucristo es la Iglesia Católica y no otra. De este modo se dará un cerrojazo a toda esta eclesiología espúrea que tanto ha dañado la Iglesia Católica y que arranca de los malos principios modernistas vertidos en el Vaticano II.
En fin. Lo primero que querría es darle las gracias, y unas gracias enormes, al Santo Padre. Es obvio que el Motu Proprio ha salido frente a la oposición activa de no pocos Obispos y la oposición pasiva de otros tantos o más. Su Santidad ha hecho esto haciendo valer la autoridad pontificia, sabiendo que iba a desagradar a más de uno. No ha tenido punto alguno de respeto humano.
El otro tema es que la lectura del Motu Proprio y de la carta adjunta revela que se nombra a la Hermandad de San Pío X, pero no a otros Institutos religiosos también defensores de la Misa de San Pío V, como la Fraternidad de San Pedro o el Instituto de Cristo Rey. Este detalle es importante e interesante porque se demuestra, una vez más, que la lucha de la Hermandad de San Pío X no ha sido en balde. Que los muchos sacrificios y lágrimas de cientos de Sacerdotes y docenas y docenas de millares de fieles no han sido en vano. Que es en buena parte gracias a esta resistencia que hoy día cualquier Sacerdote tiene la libertad de poder decir la Misa tridentina.
Empero esto coloca a la Hermandad de San Pío X en la encrucijada. Es ahora cuando la Fraternidad Sacerdotal fundada por ese santo varón de Monseñor Lefebvre (¡ojo al tiempo, algún día será beatificado!) tiene que mover ficha. En principio sería deseable que hubiese por parte de los Sacerdotes de la Hermandad y sus Superiores, así como por parte de los miles de fieles que asisten a sus Misas todos los domingos, un gesto alto y claro de agradecimiento hacia el Santo Padre. Monseñor Lefebvre, en algún momento, pidió menos de lo que el Motu Proprio concede.
Monseñor Fellay tiene ahora una oportunidad muy buena para negociar con Roma un status canónico que proteja y blinde a la Tradición al tiempo que permita a la Tradición no seguir en este ‘no man’s land’ canónico en que actualmente se encuentra (gracias en su mayor parte a las pésimas decisiones tomadas durante el Pontificado de Juan Pablo II por el anterior Papa y algunos colaboradores cercanos).
En los círculos de la Curia romana se sabe que la excomunión a los seis Obispos (Lefebvre, Castro Mayer, Williamson, de Galarreta, Fellay y Tissier de Mallerais) es completamente inválida. Hay modos de poder negociar esto de una manera airosa para todos. Lo importante es que la Tradición esté –protegida y blindada, sí- dentro de Roma. Monseñor Fellay se enfrentará a algún eclesiástico que quiera ponerle zancadillas a la Tradición, sin duda, pero es obvio que va a contar con el apoyo decidido del Santo Padre, quien sabe que el trato dispensado a Monseñor Lefebvre fue erróneo, como ha reconocido, y lleva esa espina clavada en su conciencia.
El Santo Padre podría rematar la faena diciendo públicamente la Misa Tridentina en alguna fecha señalada.
Quiera el Espíritu Santo dar fortaleza al Santo Padre para consagrar Rusia al Inmaculado Corazón de María pronto, al igual que se la ha dado para publicar el Motu Proprio. Porque los problemas de nuestro tiempo no son problemas económicos o políticos, sino que son de naturaleza esencialmente espiritual. Y sólo con armas espirituales se pueden combatir. La Consagración que la Virgen pidió en Fátima no se puede retardar más.
Entretanto, Su Santidad, ¡un millón de gracias por el Motu Proprio!
Rafael Castela Santos
Publicada por
Rafael Castela Santos
à(s)
terça-feira, julho 10, 2007
0
comentários
Hiperligações para esta mensagem
segunda-feira, julho 09, 2007
¿Quién dijo que a los curas de a pie no les gusta la Misa Tridentina?
Pues aquí hay uno. Y modélico por el apostolado que desarrolla. Es el Padre Hugh Thwaites. Cortesía de Embajador en el Infierno.
Pregunta: ¿y no será que el magnífico apostolado estará ligado a una espiritualidad muy especial de mano de la Liturgia de siempre?
Rafael Castela Santos
Pregunta: ¿y no será que el magnífico apostolado estará ligado a una espiritualidad muy especial de mano de la Liturgia de siempre?
Rafael Castela Santos
Publicada por
Rafael Castela Santos
à(s)
segunda-feira, julho 09, 2007
0
comentários
Hiperligações para esta mensagem
sábado, julho 07, 2007
Motu Proprio "Summorum Pontificum"

Graças ao Motu Proprio "Summorum Pontificum", de Sua Santidade o Papa Bento XVI, num primeiro Sábado, ao sétimo dia, do sétimo mês, do sétimo ano do século XXI, a Santa Missa de rito latino-gregoriano, tridentino ou de São Pio V regressa do exílio para onde os modernistas e progressistas a julgavam ter mandado definitivamente; porém, como afirmava o grande Michael Davies, esta é a Missa que nunca morreu, que se recusa a morrer e que jamais morrerá! Como a Santa Igreja Católica, contra a qual as portas do Inferno nada podem!
Do "Motu Proprio" e das extraordinárias possibilidades que o mesmo abre falarei mais tarde, remetendo por ora os meus leitores para os inevitáveis "Rorate-Caeli" e "The New Liturgical Movement", sem esquecer a reacção da Fraternidade Sacerdotal de São Pio X.
E, para terminar, permitam-me: Viva o Papa! Viva Cristo-Rei!
Do "Motu Proprio" e das extraordinárias possibilidades que o mesmo abre falarei mais tarde, remetendo por ora os meus leitores para os inevitáveis "Rorate-Caeli" e "The New Liturgical Movement", sem esquecer a reacção da Fraternidade Sacerdotal de São Pio X.
E, para terminar, permitam-me: Viva o Papa! Viva Cristo-Rei!
domingo, julho 01, 2007
Ocio y negocio: fasto y nefasto
Los romanos, quienes tenían ciertas cosas mucho más claras, hablaban del otium como de la verdadera vida. El otium significaba las bellas artes –las humanidades, que dirían hoy algunos-, era el tiempo libre consagrado a las letras. Llevaba, en la lengua latina, ese componente inherente asociado de paz, sosiego y tranquilidad. Algunos consideraban que la política, dijéramos la filosofía política, del ágora, donde uno hablaba de las facetas altas y profundas de la política (pero no de la politiquería al uso ni de los negocios politiqueros), era también parte del otium. De hecho el otium era el apartamiento de los negocios públicos y políticos. El otium tiene un componente de cierta soledad, de contemplación en una palabra.
Que los tiempos han degenerado se prueba hasta en la acepción de las palabras. El diccionario de la Real Academia Española define ocio como mera cesación del trabajo o inacción, incluso como total omisión de la actividad. De entre las cuatro acepciones que este diccionario proporciona me escandaliza particularmente la última, la cual reza así: “obras de ingenio que uno forma en los ratos que le dejan libre sus principales ocupaciones”. Digo que me escandaliza por dos razones. La primera porque habla de “obras”, de quehacer. Es la actividad febril-fabril del mundo moderno; una actividad frenética por el hacer y más hacer. La segunda porque invierte completamente el sentido romano del término. Insisto que mientras para los latinos el otium era la verdadera vida y el nec-otium (negocio) no lo era (de hecho era sólo una contraposición insalvable, y necesaria, pero no deseable, al otium). Sin embargo en la moderna lengua castellana se acepta que las “principales ocupaciones” son las del negocio.
Mal asunto cuando así vamos.
Nuevamente confrontados por la etimología vemos que los días festivos para los romanos eran los días, así llamados, fastos (fasti). Por contraposición a ellos estaban los días nefastos. No deja de ser curioso que fuera, precisamente, en esos días –los fastos- cuando se pudiera administrar justicia. Sin embargo en los dies nefasti no se podía administrar justicia. Pero el adjetivo nefastus, -a, -um tiene unas asociaciones semánticas ominosas sino abominables: referente a lo prohibido por la ley divina, impío o maldito.
Hubo un tiempo, la Edad Media (que los historiadores anglosajones, me refiero –evidentemente- a los protestantes, llaman Dark Ages, con tanto cinismo como falta de fundamento) cuando hasta el más humilde siervo de la gleba trabajaba no más de 200 días al año. Y esto era así porque los días fastos no iban solos. Las principales fiestas litúrgicas del año iban con su novenario acompañante, todo él festivo. Otras festividades religiosas menores iban cuando menos con su triduo. Incluso algunas más humildes no iban sin su víspera correspondiente. En medio de todo aquel tiempo libre, que no ocioso, florecía el otium. La gente a menudo era obligada a hacer penitencia colaborando en la construcción de obras de arte, como las catedrales. Los bardos cantaban los romances y los Sacerdotes porfiaban desde sus púlpitos en el nada fácil arte de la Oratoria religiosa, variante al fin y al cabo de la Retórica. Se pensaba en Dios, se contemplaba, y se trataba de adecuar su realidad con la realidad eterna y divina del Más Allá.
Afirma mi hermano en la Fe y querido amigo JSarto que estos tiempos que corren son tiempos de “esclavitud sin grilletes”. El trabajo se vuelve no sólo y a todas luces excesivo, sino también tiene un ominoso carácter opresivo que acaba por desterrar el otium por completo. Ernst Jünger vio esto claro cuando habló de la “sucesión sístole-diástole” en que se había convertido la vida moderna. Al logrado análisis cualitativo de los efectos deletéreos ocasionados por la revolución industrial hecho por Dickens el escritor germano añadía una dimensión cronocuantitativa. El tiempo se volvía mecánico, como en la máquina. Y la máquina sólo para bien para repararse o para ponerse a punto. Al capitalismo moderno le encanta jugar con jornadas laborales agotadoras, a menudo que superan con creces las 8 horas diarias, pero quiere que el neoesclavo (léase asalariado) “disfrute” en lo que eufemísticamente llama “industria del ocio” para que ese movimiento de falsa diástole pueda ser cuando menos suficiente para que el esclavo vuelva a producir.
Ya afirmaba Aristóteles que la contemplación era la más alta esfera del ser humano. Josef Pieper reafirmaba la aseveración del estagirita en su libro On Leisure con mil y un argumentos.
Los católicos, herederos de lo mejor del mundo clásico, asumieron tales afirmaciones que Santo Tomás de Aquino elevó a categoría teológica: la excelencia de la Contemplación. De ahí la excelencia sin parangones de todas las Ordenes contemplativas de la Iglesia Católica. Del mismo modo que el Doctor Angélico dejó sentado que las virtudes pasivas son superiores a las virtudes activas.
Hubo que fracturar el espíritu humano con esa dupla de Bacon y Lutero, con ese dúo maldito de deshacer la ciencia como contemplación para hacer de ella tekné y espíritu de dominio soberbio y ensoberbecido de dominio y manipulación, de ese poner las virtudes (ya reconvertidas en valores) activas por encima de las pasivas al despreciar la contemplación, para forjar las cadenas con que se construye la neoesclavitud moderna.
Cuando el trabajo anula la contemplación el trabajo no vale nada, por más emolumento de riqueza que proporcione.
Rafael Castela Santos
Que los tiempos han degenerado se prueba hasta en la acepción de las palabras. El diccionario de la Real Academia Española define ocio como mera cesación del trabajo o inacción, incluso como total omisión de la actividad. De entre las cuatro acepciones que este diccionario proporciona me escandaliza particularmente la última, la cual reza así: “obras de ingenio que uno forma en los ratos que le dejan libre sus principales ocupaciones”. Digo que me escandaliza por dos razones. La primera porque habla de “obras”, de quehacer. Es la actividad febril-fabril del mundo moderno; una actividad frenética por el hacer y más hacer. La segunda porque invierte completamente el sentido romano del término. Insisto que mientras para los latinos el otium era la verdadera vida y el nec-otium (negocio) no lo era (de hecho era sólo una contraposición insalvable, y necesaria, pero no deseable, al otium). Sin embargo en la moderna lengua castellana se acepta que las “principales ocupaciones” son las del negocio.
Mal asunto cuando así vamos.
Nuevamente confrontados por la etimología vemos que los días festivos para los romanos eran los días, así llamados, fastos (fasti). Por contraposición a ellos estaban los días nefastos. No deja de ser curioso que fuera, precisamente, en esos días –los fastos- cuando se pudiera administrar justicia. Sin embargo en los dies nefasti no se podía administrar justicia. Pero el adjetivo nefastus, -a, -um tiene unas asociaciones semánticas ominosas sino abominables: referente a lo prohibido por la ley divina, impío o maldito.
Hubo un tiempo, la Edad Media (que los historiadores anglosajones, me refiero –evidentemente- a los protestantes, llaman Dark Ages, con tanto cinismo como falta de fundamento) cuando hasta el más humilde siervo de la gleba trabajaba no más de 200 días al año. Y esto era así porque los días fastos no iban solos. Las principales fiestas litúrgicas del año iban con su novenario acompañante, todo él festivo. Otras festividades religiosas menores iban cuando menos con su triduo. Incluso algunas más humildes no iban sin su víspera correspondiente. En medio de todo aquel tiempo libre, que no ocioso, florecía el otium. La gente a menudo era obligada a hacer penitencia colaborando en la construcción de obras de arte, como las catedrales. Los bardos cantaban los romances y los Sacerdotes porfiaban desde sus púlpitos en el nada fácil arte de la Oratoria religiosa, variante al fin y al cabo de la Retórica. Se pensaba en Dios, se contemplaba, y se trataba de adecuar su realidad con la realidad eterna y divina del Más Allá.
Afirma mi hermano en la Fe y querido amigo JSarto que estos tiempos que corren son tiempos de “esclavitud sin grilletes”. El trabajo se vuelve no sólo y a todas luces excesivo, sino también tiene un ominoso carácter opresivo que acaba por desterrar el otium por completo. Ernst Jünger vio esto claro cuando habló de la “sucesión sístole-diástole” en que se había convertido la vida moderna. Al logrado análisis cualitativo de los efectos deletéreos ocasionados por la revolución industrial hecho por Dickens el escritor germano añadía una dimensión cronocuantitativa. El tiempo se volvía mecánico, como en la máquina. Y la máquina sólo para bien para repararse o para ponerse a punto. Al capitalismo moderno le encanta jugar con jornadas laborales agotadoras, a menudo que superan con creces las 8 horas diarias, pero quiere que el neoesclavo (léase asalariado) “disfrute” en lo que eufemísticamente llama “industria del ocio” para que ese movimiento de falsa diástole pueda ser cuando menos suficiente para que el esclavo vuelva a producir.
Ya afirmaba Aristóteles que la contemplación era la más alta esfera del ser humano. Josef Pieper reafirmaba la aseveración del estagirita en su libro On Leisure con mil y un argumentos.
Los católicos, herederos de lo mejor del mundo clásico, asumieron tales afirmaciones que Santo Tomás de Aquino elevó a categoría teológica: la excelencia de la Contemplación. De ahí la excelencia sin parangones de todas las Ordenes contemplativas de la Iglesia Católica. Del mismo modo que el Doctor Angélico dejó sentado que las virtudes pasivas son superiores a las virtudes activas.
Hubo que fracturar el espíritu humano con esa dupla de Bacon y Lutero, con ese dúo maldito de deshacer la ciencia como contemplación para hacer de ella tekné y espíritu de dominio soberbio y ensoberbecido de dominio y manipulación, de ese poner las virtudes (ya reconvertidas en valores) activas por encima de las pasivas al despreciar la contemplación, para forjar las cadenas con que se construye la neoesclavitud moderna.
Cuando el trabajo anula la contemplación el trabajo no vale nada, por más emolumento de riqueza que proporcione.
Rafael Castela Santos
Publicada por
Rafael Castela Santos
à(s)
domingo, julho 01, 2007
0
comentários
Hiperligações para esta mensagem
sábado, junho 30, 2007
"Motu Proprio"
Está oficialmente confirmada a publicação do "motu proprio" papal que liberta a celebração da Missa de rito latino-gregoriano, tridentino ou de São Pio V, das amarras que a prendiam desde a promulgação da reforma litúrgica de Paulo VI, em 1969. Uma magnífica notícia que era há muito aguardada, num misto de esperança e ansiedade, pelos católicos tradicionais do mundo inteiro, os quais vêem assim frutificar longos e duros anos de intensa oração. Agora, só resta esperar com tranquilidade a dita publicação, a fim de aquilatar o seu efectivo conteúdo, e continuar a rezar para que o Santo Padre Bento XVI, no ano em que se comemora o centenário da "Pascendi", de São Pio X, possa prosseguir firmemente a sua intenção de restaurar a Igreja Católica.
sexta-feira, junho 29, 2007
Sobre Tony Blair, los negros horizontes y la alta probabilidad de martirio
Resulta imposible no reproducir la muy sensata reflexión que nos plantea Cruz y Fierro desde las Españas argentinas.
Plantea primero las reticencias “del sistema británico” a cualquier católico. Que nadie se engañe: bajo un barniz de tolerancia el anti-catolicismo ambiental aquí en Gran Bretaña sigue siendo una realidad. Ya sea el palo tremendo que ha supuesto cerrar la extensa red de instituciones católicas dedicadas a la adopción por negarse éstas a dar niños a los “matrimonios” (prefiero gaymonios) homosexuales; ya sea la inhabilitación para ciertos cargos que conlleva el ser católico; ya sea el veto sordo y tremendamente efectivo que la masonería –potente en Albión- pone a cualquier católico; ya sea la tupida red elitista de “Public Schools” (aquí llaman así a las privadas, pero también conducen por la izquierda) y su capacidad de segregación y expulsión de los católicos; ya sea la enseñanza e incitación a la homosexualidad impuesta sobre todo el sistema educativo, incluídas las escuelas católicas concertadas, etc. La consecuencia es siempre idéntica: el Cuerpo Místico de Nuestro Señor sufre siempre en Gran Bretaña. ¡Ay Inglaterra! ¡Ay, mi Escocia querida del alma! ¡Ay, Gales! ¡Dios tenga piedad de vosotras, naciones otrora tan cristianas y hasta tan monásticas!
En la segunda parte Cruz y Fierro va un punto más allá. El ambiente a nivel mundial se empieza a enrarecer. Es cada vez más asfixiantemente anti-cristiano. El martirio seco ya está aquí y su intensidad no cesa de acrecentarse. Cualquier cosa que sea la defensa del Decálogo, incluso del mero Derecho Natural, va a sufrir. Hago, pues, mía la pregunta final de Cruz y Fierro: “¿Estamos preparados o nos estamos preparando (en los planos espiritual y también material) para lo que se viene? ¿Estamos preparando a nuestras familias y a nuestras amistades?”
Rafael Castela Santos
“En los últimos días, como creo que casi todos saben, se viene hablando de la conversión de Tony Blair, hasta anteayer Primer Ministro del Reino Unido y uno de los líderes del Laborismo británico. En realidad hace más de un año que anda dando vueltas este rumor que ahora se va concretando.
Más allá de lo sincero o no de su conversión y de qué actitud asumirá ahora en especial respecto a aquellas cuestiones político-legales relacionadas con la Ley Natural, la familia y la vida; me llama a la reflexión el hecho de que una conversión implique la renuncia a una primera magistratura.
Es conocida la frase atribuida a San Alfonso María de Ligorio de que convertir a un soberano es más efectivo que el envío de cientos de misioneros; pero ¿si el soberano se ve obligado a renunciar por convertirse?
No sé qué es lo que obliga a renunciar a Blair, quizás la supervivencia en la Gran Bretaña de pleno siglo XXI ultra-tolerante de los prejuicios ‘anti-papistas’ (prejuicios que subsisten en las leyes que excluyen a los herederos a la corona que sean católicos [también existe el rumor desde hace más de una década sobre los deseos de convertirse al catolicismo del Príncipe de Gales]).
¿O se trata simplemente de que Mr Blair ha constatado que es imposible para un católico coherente, íntegro e integral, ser parte de "el sistema"? ¿Se encuentra vedada la política para los católicos y deberemos contentarnos con una participación testimonial hasta que "el sistema" se harte de nosotros?
¿Somos ya una minoría segregada que deberá acostumbrarse a vivir en un régimen tipo Apartheid (por el momento) de facto, aún en los países supuestamente "católicos"? (recordemos que el mismísimo presidente de la Conferencia Episcopal Italiana ha recibido varias amenazas de vida, y sus amenazadores -y quienes se solidarizan con ellos- siguen completamente impunes).
¿Estamos sufriendo ya un martirio incruento (en nuestras posibilidades profesionales, familiares, económicas, sociales y/o políticas)? ¿En qué momento se cruzará el Rubicón y empezará la persecución cruenta? (recientemente un sacerdote alemán fue encerrado en la cárcel por homofobia)
¿Estamos preparados o nos estamos preparando (en los planos espiritual y también material) para lo que se viene? ¿Estamos preparando a nuestras familias y a nuestras amistades?
Ave Crux, spes nostra!”
Cruz y Fierro
Plantea primero las reticencias “del sistema británico” a cualquier católico. Que nadie se engañe: bajo un barniz de tolerancia el anti-catolicismo ambiental aquí en Gran Bretaña sigue siendo una realidad. Ya sea el palo tremendo que ha supuesto cerrar la extensa red de instituciones católicas dedicadas a la adopción por negarse éstas a dar niños a los “matrimonios” (prefiero gaymonios) homosexuales; ya sea la inhabilitación para ciertos cargos que conlleva el ser católico; ya sea el veto sordo y tremendamente efectivo que la masonería –potente en Albión- pone a cualquier católico; ya sea la tupida red elitista de “Public Schools” (aquí llaman así a las privadas, pero también conducen por la izquierda) y su capacidad de segregación y expulsión de los católicos; ya sea la enseñanza e incitación a la homosexualidad impuesta sobre todo el sistema educativo, incluídas las escuelas católicas concertadas, etc. La consecuencia es siempre idéntica: el Cuerpo Místico de Nuestro Señor sufre siempre en Gran Bretaña. ¡Ay Inglaterra! ¡Ay, mi Escocia querida del alma! ¡Ay, Gales! ¡Dios tenga piedad de vosotras, naciones otrora tan cristianas y hasta tan monásticas!
En la segunda parte Cruz y Fierro va un punto más allá. El ambiente a nivel mundial se empieza a enrarecer. Es cada vez más asfixiantemente anti-cristiano. El martirio seco ya está aquí y su intensidad no cesa de acrecentarse. Cualquier cosa que sea la defensa del Decálogo, incluso del mero Derecho Natural, va a sufrir. Hago, pues, mía la pregunta final de Cruz y Fierro: “¿Estamos preparados o nos estamos preparando (en los planos espiritual y también material) para lo que se viene? ¿Estamos preparando a nuestras familias y a nuestras amistades?”
Rafael Castela Santos
“En los últimos días, como creo que casi todos saben, se viene hablando de la conversión de Tony Blair, hasta anteayer Primer Ministro del Reino Unido y uno de los líderes del Laborismo británico. En realidad hace más de un año que anda dando vueltas este rumor que ahora se va concretando.
Más allá de lo sincero o no de su conversión y de qué actitud asumirá ahora en especial respecto a aquellas cuestiones político-legales relacionadas con la Ley Natural, la familia y la vida; me llama a la reflexión el hecho de que una conversión implique la renuncia a una primera magistratura.
Es conocida la frase atribuida a San Alfonso María de Ligorio de que convertir a un soberano es más efectivo que el envío de cientos de misioneros; pero ¿si el soberano se ve obligado a renunciar por convertirse?
No sé qué es lo que obliga a renunciar a Blair, quizás la supervivencia en la Gran Bretaña de pleno siglo XXI ultra-tolerante de los prejuicios ‘anti-papistas’ (prejuicios que subsisten en las leyes que excluyen a los herederos a la corona que sean católicos [también existe el rumor desde hace más de una década sobre los deseos de convertirse al catolicismo del Príncipe de Gales]).
¿O se trata simplemente de que Mr Blair ha constatado que es imposible para un católico coherente, íntegro e integral, ser parte de "el sistema"? ¿Se encuentra vedada la política para los católicos y deberemos contentarnos con una participación testimonial hasta que "el sistema" se harte de nosotros?
¿Somos ya una minoría segregada que deberá acostumbrarse a vivir en un régimen tipo Apartheid (por el momento) de facto, aún en los países supuestamente "católicos"? (recordemos que el mismísimo presidente de la Conferencia Episcopal Italiana ha recibido varias amenazas de vida, y sus amenazadores -y quienes se solidarizan con ellos- siguen completamente impunes).
¿Estamos sufriendo ya un martirio incruento (en nuestras posibilidades profesionales, familiares, económicas, sociales y/o políticas)? ¿En qué momento se cruzará el Rubicón y empezará la persecución cruenta? (recientemente un sacerdote alemán fue encerrado en la cárcel por homofobia)
¿Estamos preparados o nos estamos preparando (en los planos espiritual y también material) para lo que se viene? ¿Estamos preparando a nuestras familias y a nuestras amistades?
Ave Crux, spes nostra!”
Cruz y Fierro
Publicada por
Rafael Castela Santos
à(s)
sexta-feira, junho 29, 2007
0
comentários
Hiperligações para esta mensagem
quarta-feira, junho 27, 2007
En defensa de la Hermandad de San Pío X
(A la Hermandad de San Pío X, con agradecimiento eterno)
Hace más de tres lustros que gracias a mucha lectura y algunas buenas compañías (e incluso alguna novia entonces) –pero sobre todo merced a la Gracia de Dios, la cual no merezco en absoluto- decidí engrosar ese Pusillus Grex de la Tradición. Soy católico. Y español. Hay maneras y maneras de ser católico. Para un ibérico (ya portugués, ya español) ser católico significa adherirse a Roma. Mi intención es estar en las filas de la Tradición para ser más romano. No para serlo menos, sino más. Sigo diciendo que soy católico, apostólico y romano. Subrayo lo de romano.
Reconozco que sufrí una crisis sedevacantista al poco de la barrabasada de Asís. Fácil caer en esto, pero –la verdad- Juan Pablo II no ayudaba con un ecumenismo tan grosero como contrario a la Fe.
Normalmente voy a Misa a una Capilla de la Hermandad de San Pío X. En Estados Unidos iba también a otro cura tradicionalista independiente. También fui mientras viví en Chicago a la Misa “indultada” (¿pero no quedamos en que son sólo los criminales los que son indultados? ¿Es acaso la Misa de siempre, la Tridentina, un crimen?). Dejé de ir a la Misa indultada porque los sermones eran una retahíla modernista y la falta de respeto a la Misa (7 de la mañana un domingo, no dejaban paz para hacer la Acción de Gracias tras la Comunión, etc.) me llegaron a herir. La mano del infame Cardenal Bernardin era alargada y trascendía incluso su muerte.
Me cuesta ir a Misa dos horas y media cada domingo. Preferiría tener una Misa Tridentina más cerca. Después de mucha reflexión y no poco estudio llegué a la conclusión de que yo no pintaba nada en el Novus Ordo: tengo el convencimiento íntimo y en conciencia de que desagrado a Dios si asisto a este culto.
Sin embargo nunca me he sentido “fuera de la Iglesia”. Precisamente por ser tradicionalista me siento más adherido a la Iglesia que en mis tiempos de semiagnosticismo. O mucho más que cuando frecuentaba una Parroquia modernista, tan del Obispo ellos y tan de guitarra ellos. Y eso que encontré muchas virtudes cristianas en esa Parroquia, las cosas como son. Pero Fe, lo que se dice Fe, la justita. Los Hermanos Maristas, en los que me eduqué, casi me quitan la Fe de puro modernistas y hasta liberacionistas que eran algunos. Acabé tonteando con el budismo zen gracias a ellos. Conste: había hermanos que eran excepciones honrosísimas al modernismo. Dios les bendiga y Dios les bendiga porque –salvo en religión- nos dieron una formación estupenda. Nunca, como después de estos años de Tradición, me he sabido y me siento tan parte del Cuerpo Místico de Nuestro Señor Jesucristo. Jamás.
Lamento, por ejemplo, ciertos excesos de algún miembro de la Hermandad de San Pío X, quienes creen tener cierta jurisdicción canónica. No creo en ello. A lo mucho sería jurisdicción supletoria, con muchos condicionantes, y eso porque Roma –digámoslo claro- no cumple su deber. Un ejemplo: los Matrimonios celebrados por la Hermandad. Pregunta para Roma y para la Hermandad: ¿Cómo es posible que las Ordenaciones celebradas por la Hermandad sean válidas al punto que Roma lidia con los problemas canónicos de los Sacerdotes de la Hermandad pero no con los Matrimonios? ¿Acaso hay Sacramentos de primera y otros de segunda … o todos son Sacramentos? Madre Roma: os suplicamos humildemente seriedad, y sobre todo coherencia, en todo esto. Hermandad de San Pío X: sois lo que sois, fundada para lo que vuestro Santo fundador os fundó (preservación de la Fe y de la Liturgia), pero nada más.
Digo Roma, pero habría que decir que son las Conferencias Episcopales. O los Obispos, a veces de un modernismo tan rampante que ceden Catedrales y templos a musulmanes y protestantes, pero que no cederían ni una capilla para la celebración de una Misa Tridentina. He vivido todo esto. Doy fe y soy testigo de que conozco más de uno y más de dos casos de este tipo.
No conocí a Monseñor Lefebvre. Cuanta más gente conozco que le trató, más me convence que fue un Santo. A cualquier corazón de buena fe esto se le antojará obvio.
Quien quiera encontrar peros porque tiene un apriorismo que “demostrar”, lo torcerá todo. Allá cada cual y su conciencia. Dios, y la Iglesia –que es eterna, que durará hasta el último día del mundo-, son al final las únicas opiniones que cuentan. Aquí va una sugerencia para Roma que, me consta, ya se le ha ocurrido a algún ilustre Cardenal de la Curia: Roma no tiene que pedir perdón (personalmente diría que sería imprudente hacerlo en este momento) a la Tradición, pero puede simplemente beatificar a Monseñor Lefebvre. A buen entendedor … Eso, combinado con una estructura canónica que blinde a la Tradición de las iras de tanto Obispo modernista, y Roma misma notaría el cambio.
Tampoco voy a entrar en el tema de la iniquidad de las excomuniones a Lefebvre, Castro Mayer (¡quién le hubiera conocido, Monseñor!), o los cuatro Obispos de la Hermandad. Ni en Roma mismo creen en ellas. Y si no que vean la Tesis Doctoral del Padre Murray, un Cum Laude de la Universidad papal por excelencia, donde ponía en tela de juicio la validez de esas excomuniones. Por no hablar del mal latín de Juan Pablo II, que en el documento de excomunión (¡el sentido del humor del Espíritu Santo es tremendo!), puso mal un acusativo. Leyéndolo literalmente el entonces Papa se excomulga a sí mismo.
La mayoría de la gente que va a Misa en la Hermandad son fieles bastante normales. Quieren estar en la Roma Eterna, con la Iglesia, no fuera de ella. La situación actual, por su anomalía canónica, nos resulta incómoda a casi todos.
Roma haría bien en darse cuenta de lo obvio: la Hermandad sigue siendo una de las poquísimas asociaciones u órdenes que siguen creciendo en estos tiempos de sequía de vocaciones. La Hermandad haría más bien dentro de la Iglesia que fuera, como en Roma se sitúa a la Hermandad a menudo. Roma necesita de la Tradición para rejuvenecerse y reedificarse. La Iglesia oficial, al menos en Occidente, está decrépita en todos los sentidos.
A todos los que, incluso desde bitácoras próximas y amigas, no hacen sino criticar a Monseñor Lefebvre convendría recordarles las palabras de un Cardenal a quien admiro, incluso a pesar de mis discrepancias con él en algún punto concreto, como es el Cardenal Castrillón Hoyos. Su Eminencia dijo lo siguiente de Monseñor Lefebvre:
“Retracing the complete life story of Archbishop Lefebvre, we are certain of the great esteem and appreciation of the Church for him. He was considered worthy of being an Archbishop, Apostolic Delegate, Superior General of his religious congregation; by speaking to people who knew him during the exercise of his ministry, the fecundity of his life is discovered.”
Y a esos mismos que se les llena la boca de papismo barato, habrá que recordarles las palabras del Santo Padre Benedicto XVI, quien al recibir a Monseñor Fellay dijo de Monseñor Lefebvre: “Nuestro Venerable Hermano …”. El Papa, incluso, no se cortó un pelo en laudar el trabajo y la obra de Monseñor Lefebvre.
A pesar de los claroscuros de la Hermandad de San Pío X, los 35 años de su existencia arrojan un saldo positivo. Se ha logrado aglutinar un núcleo duro en defensa de la Tradición sin caer en el sedevacantismo loco y militante y sin ser engullidos por el modernismo, cosa que algunos desde Roma bien han deseado. Gracias a la Hermandad de San Pío X (HSPX) existe la Hermandad de San Pedro. Sin la HSPX la de San Pedro hubiera sido laminada por los modernistas que se asientan en Roma ipso facto. Gracias a la HSPX no pocas Ordenes tienen la continuidad posible que sólo gracias a un Episcopado tradicional es posible. Gracias a la HSPX
Y a todos esos a los que se llena la boca con el Motu Proprio recordadles que esto no hubiera sido posible sin las décadas de sufrimiento (y, ¡Dios mío!, qué sufrimiento a veces) de tantos y tantos Sacerdotes y fieles de la Hermandad. Sin ese capital de cruz, de martirio seco, el Motu Proprio no estaría en una agenda más que probable y ciertamente próxima. Así que mejor dejarse en paz de crear divisiones en la Tradición, porque hay mucho de Tradición –y bueno- fuera de la Hermandad de San Pío X. Como ese joven Sacerdote con menos de treinta años de Madrid que me dijo el otro día que él amaba y quería decir la Misa Tridentina, aunque no sabía cómo decirla.
A la Hermandad de San Pío X, gracias por haber mantenido la llama de la Tradición cuando estaba casi completamente apagada. No sólo por eso, sino por haber hecho posible que la Tradición, aquí y allá, en pequeños números, empiece a florecer. Y por haber hecho posible que un alma como la mía, que estaba muy descarriada, no se perdiera. Por todo ello, mi agradecimiento eterno.
Rafael Castela Santos
Hace más de tres lustros que gracias a mucha lectura y algunas buenas compañías (e incluso alguna novia entonces) –pero sobre todo merced a la Gracia de Dios, la cual no merezco en absoluto- decidí engrosar ese Pusillus Grex de la Tradición. Soy católico. Y español. Hay maneras y maneras de ser católico. Para un ibérico (ya portugués, ya español) ser católico significa adherirse a Roma. Mi intención es estar en las filas de la Tradición para ser más romano. No para serlo menos, sino más. Sigo diciendo que soy católico, apostólico y romano. Subrayo lo de romano.
Reconozco que sufrí una crisis sedevacantista al poco de la barrabasada de Asís. Fácil caer en esto, pero –la verdad- Juan Pablo II no ayudaba con un ecumenismo tan grosero como contrario a la Fe.
Normalmente voy a Misa a una Capilla de la Hermandad de San Pío X. En Estados Unidos iba también a otro cura tradicionalista independiente. También fui mientras viví en Chicago a la Misa “indultada” (¿pero no quedamos en que son sólo los criminales los que son indultados? ¿Es acaso la Misa de siempre, la Tridentina, un crimen?). Dejé de ir a la Misa indultada porque los sermones eran una retahíla modernista y la falta de respeto a la Misa (7 de la mañana un domingo, no dejaban paz para hacer la Acción de Gracias tras la Comunión, etc.) me llegaron a herir. La mano del infame Cardenal Bernardin era alargada y trascendía incluso su muerte.
Me cuesta ir a Misa dos horas y media cada domingo. Preferiría tener una Misa Tridentina más cerca. Después de mucha reflexión y no poco estudio llegué a la conclusión de que yo no pintaba nada en el Novus Ordo: tengo el convencimiento íntimo y en conciencia de que desagrado a Dios si asisto a este culto.
Sin embargo nunca me he sentido “fuera de la Iglesia”. Precisamente por ser tradicionalista me siento más adherido a la Iglesia que en mis tiempos de semiagnosticismo. O mucho más que cuando frecuentaba una Parroquia modernista, tan del Obispo ellos y tan de guitarra ellos. Y eso que encontré muchas virtudes cristianas en esa Parroquia, las cosas como son. Pero Fe, lo que se dice Fe, la justita. Los Hermanos Maristas, en los que me eduqué, casi me quitan la Fe de puro modernistas y hasta liberacionistas que eran algunos. Acabé tonteando con el budismo zen gracias a ellos. Conste: había hermanos que eran excepciones honrosísimas al modernismo. Dios les bendiga y Dios les bendiga porque –salvo en religión- nos dieron una formación estupenda. Nunca, como después de estos años de Tradición, me he sabido y me siento tan parte del Cuerpo Místico de Nuestro Señor Jesucristo. Jamás.
Lamento, por ejemplo, ciertos excesos de algún miembro de la Hermandad de San Pío X, quienes creen tener cierta jurisdicción canónica. No creo en ello. A lo mucho sería jurisdicción supletoria, con muchos condicionantes, y eso porque Roma –digámoslo claro- no cumple su deber. Un ejemplo: los Matrimonios celebrados por la Hermandad. Pregunta para Roma y para la Hermandad: ¿Cómo es posible que las Ordenaciones celebradas por la Hermandad sean válidas al punto que Roma lidia con los problemas canónicos de los Sacerdotes de la Hermandad pero no con los Matrimonios? ¿Acaso hay Sacramentos de primera y otros de segunda … o todos son Sacramentos? Madre Roma: os suplicamos humildemente seriedad, y sobre todo coherencia, en todo esto. Hermandad de San Pío X: sois lo que sois, fundada para lo que vuestro Santo fundador os fundó (preservación de la Fe y de la Liturgia), pero nada más.
Digo Roma, pero habría que decir que son las Conferencias Episcopales. O los Obispos, a veces de un modernismo tan rampante que ceden Catedrales y templos a musulmanes y protestantes, pero que no cederían ni una capilla para la celebración de una Misa Tridentina. He vivido todo esto. Doy fe y soy testigo de que conozco más de uno y más de dos casos de este tipo.
No conocí a Monseñor Lefebvre. Cuanta más gente conozco que le trató, más me convence que fue un Santo. A cualquier corazón de buena fe esto se le antojará obvio.
Quien quiera encontrar peros porque tiene un apriorismo que “demostrar”, lo torcerá todo. Allá cada cual y su conciencia. Dios, y la Iglesia –que es eterna, que durará hasta el último día del mundo-, son al final las únicas opiniones que cuentan. Aquí va una sugerencia para Roma que, me consta, ya se le ha ocurrido a algún ilustre Cardenal de la Curia: Roma no tiene que pedir perdón (personalmente diría que sería imprudente hacerlo en este momento) a la Tradición, pero puede simplemente beatificar a Monseñor Lefebvre. A buen entendedor … Eso, combinado con una estructura canónica que blinde a la Tradición de las iras de tanto Obispo modernista, y Roma misma notaría el cambio.
Tampoco voy a entrar en el tema de la iniquidad de las excomuniones a Lefebvre, Castro Mayer (¡quién le hubiera conocido, Monseñor!), o los cuatro Obispos de la Hermandad. Ni en Roma mismo creen en ellas. Y si no que vean la Tesis Doctoral del Padre Murray, un Cum Laude de la Universidad papal por excelencia, donde ponía en tela de juicio la validez de esas excomuniones. Por no hablar del mal latín de Juan Pablo II, que en el documento de excomunión (¡el sentido del humor del Espíritu Santo es tremendo!), puso mal un acusativo. Leyéndolo literalmente el entonces Papa se excomulga a sí mismo.
La mayoría de la gente que va a Misa en la Hermandad son fieles bastante normales. Quieren estar en la Roma Eterna, con la Iglesia, no fuera de ella. La situación actual, por su anomalía canónica, nos resulta incómoda a casi todos.
Roma haría bien en darse cuenta de lo obvio: la Hermandad sigue siendo una de las poquísimas asociaciones u órdenes que siguen creciendo en estos tiempos de sequía de vocaciones. La Hermandad haría más bien dentro de la Iglesia que fuera, como en Roma se sitúa a la Hermandad a menudo. Roma necesita de la Tradición para rejuvenecerse y reedificarse. La Iglesia oficial, al menos en Occidente, está decrépita en todos los sentidos.
A todos los que, incluso desde bitácoras próximas y amigas, no hacen sino criticar a Monseñor Lefebvre convendría recordarles las palabras de un Cardenal a quien admiro, incluso a pesar de mis discrepancias con él en algún punto concreto, como es el Cardenal Castrillón Hoyos. Su Eminencia dijo lo siguiente de Monseñor Lefebvre:
“Retracing the complete life story of Archbishop Lefebvre, we are certain of the great esteem and appreciation of the Church for him. He was considered worthy of being an Archbishop, Apostolic Delegate, Superior General of his religious congregation; by speaking to people who knew him during the exercise of his ministry, the fecundity of his life is discovered.”
Y a esos mismos que se les llena la boca de papismo barato, habrá que recordarles las palabras del Santo Padre Benedicto XVI, quien al recibir a Monseñor Fellay dijo de Monseñor Lefebvre: “Nuestro Venerable Hermano …”. El Papa, incluso, no se cortó un pelo en laudar el trabajo y la obra de Monseñor Lefebvre.
A pesar de los claroscuros de la Hermandad de San Pío X, los 35 años de su existencia arrojan un saldo positivo. Se ha logrado aglutinar un núcleo duro en defensa de la Tradición sin caer en el sedevacantismo loco y militante y sin ser engullidos por el modernismo, cosa que algunos desde Roma bien han deseado. Gracias a la Hermandad de San Pío X (HSPX) existe la Hermandad de San Pedro. Sin la HSPX la de San Pedro hubiera sido laminada por los modernistas que se asientan en Roma ipso facto. Gracias a la HSPX no pocas Ordenes tienen la continuidad posible que sólo gracias a un Episcopado tradicional es posible. Gracias a la HSPX
Y a todos esos a los que se llena la boca con el Motu Proprio recordadles que esto no hubiera sido posible sin las décadas de sufrimiento (y, ¡Dios mío!, qué sufrimiento a veces) de tantos y tantos Sacerdotes y fieles de la Hermandad. Sin ese capital de cruz, de martirio seco, el Motu Proprio no estaría en una agenda más que probable y ciertamente próxima. Así que mejor dejarse en paz de crear divisiones en la Tradición, porque hay mucho de Tradición –y bueno- fuera de la Hermandad de San Pío X. Como ese joven Sacerdote con menos de treinta años de Madrid que me dijo el otro día que él amaba y quería decir la Misa Tridentina, aunque no sabía cómo decirla.
A la Hermandad de San Pío X, gracias por haber mantenido la llama de la Tradición cuando estaba casi completamente apagada. No sólo por eso, sino por haber hecho posible que la Tradición, aquí y allá, en pequeños números, empiece a florecer. Y por haber hecho posible que un alma como la mía, que estaba muy descarriada, no se perdiera. Por todo ello, mi agradecimiento eterno.
Rafael Castela Santos
Publicada por
Rafael Castela Santos
à(s)
quarta-feira, junho 27, 2007
0
comentários
Hiperligações para esta mensagem
terça-feira, junho 26, 2007
Thank you, Tony
Tony, from The Muniment Room, has translated the Carta a minha filha. Da Europa à Anti-Europa, originally published in Portuguese in the 7th issue of Alameda Digital, into English. In this way the now called Letter to My Daughter: from Europe to Anti-Europe is now in three languages: Portuguese, Spanish and English. I reckon this has become “the most internationally acclaimed” original piece of mine. Tony had already threatened last May with translating it.
Well, this translation with a British flavour is a real treat for somebody like me, always opposed to that big heresy of the Webster’s Dictionary and American spelling, similar to the Vatican II of the English language. As I stick to the Old Missal, I stick to the Oxford’s.
Interestingly, and pro-Confederate as I am, it has always been a landmark in Southern ladies and gentlemen to also continue the tradition of the Oxford’s Dictionary and allegiance to the original English. Another reason to support the Confederation and wish all that crap and no-good-offspring-of-female-canines also known as yankees to go to hell.
Thank you very much, Tony. Muito obrigado! I do appreciate this wee gift indeed.
Confederately yours in Christ the King of all nations and Mary Queen,
RCS
“Dear daughter,
I write because you really are European; because you were conceived in Portugal, in Fatima; because Spanish, French and German blood runs through your veins; because you grew up in the United Kingdom; because you speak several languages, including a bit of Latin; and because your father, who loves you profoundly, sees a certain Carolingian idea reflected in you which fills him with longing. And above all, because you are Catholic, which is the True Faith: the One True, as I often have you repeat, petite chouanne. Because the only real way of being European is to be Catholic. Those who aren’t, and those who fight our True Religion are the destroyers of Europe, whether they know it or not.
About two thousand years ago, a noble people, the Romans, conquered Europe. They were excellent civil engineers and excellent soldiers. Remember the bridges and aqueducts we have seen in Spain, and the Roman roads and ruins we have seen in Cirencester, in Metz, in Salamanca, in Merida, and in Evora. Apart from all of this, they left us their laws, Roman Law, an impressive monument, which continues to inspire us. I’ll explain one day, but this is all about what your Dad says to you about being fair, about being fair to our neighbours, or about your being fair to the other girls at school.
You know how I go on about how in Spain and Portugal the Roman influence penetrated deeper than in the rest of the Empire. It’s as though we are more Roman than the rest of the Romans. You know that reverential love that I have for your grandparents, my parents? You know how the first thing that I do when I take you to Spain is to go to the cemetery? Well, sweetheart, that is something that comes from our religion, but also from the Romans. When I’m old, I want you to respect me in the same way that I respect your grandparents, and when I die, I want you to pray for me in the same way as I pray for all our dead. I’m not asking this for me particularly, nor for you, but that you remember your roots; and because by honouring your parents and your ancestors, you honour your country as well.
I always tell you that you should think about things, that you should use your reason; because of all the powers your soul possesses, reason is the most important. The Greeks taught us this, and the Romans, as they developed and invaded other lands, were not stupid, and realised that the Greeks were very clever and precise. The Romans were amazed by the Greeks. Do you remember Socrates whose death was so serene? Aristotle, of whom I have spoken to you, who had the greatest intellect of Antiquity? Well – they were Greeks. One day, God Willing, we will read them together and discuss them. But the Greeks lacked life. There was too much death and cruelty. There was slavery. Above all, there was darkness. All this because our first parents, Adam and Eve, sinned. This human race need to be restored, but only God could seal off the offence which we humans had committed against God. And from among a people chosen by God, the Jewish people, whose blood also runs through your veins, the Messiah, the Redeemer was born: Our Lord Jesus Christ. But Israel, called to be the light of the world, turned its back on the most sublime Son of the chosen people and his message came to Rome, to the Gentiles.
And on that assumed obligation of loving God before all other obligations, they built, over centuries, the greatest civilisation that had ever been: Christian Civilisation. Think of the Cathedrals and castles we have seen together, all of which had Jesus Christ, True God and True Man at their centre. Think of the beauty of the things they made. The saint to whom we always pray, St Thomas Aquinas, wrote, a guiding work. A genius, the poet Dante, wrote the Divine Comedy. I remember as one of the greatest moments of my life sitting beside your crib and rereading the Divine Comedy. The Blessed Virgin spread her blue protective veil across that civilisation.
But men fell away, and Europe – Christianity – stopped being Christianity. Anti-Europe, Anti-Christianity began. In the same way as when Moses descended from Sinai and found the people worshipping the golden calf, the idea that money and trade were the most important thing began to gain ground. The knights who protected maidens in castles, as in the stories I have read to you, were no more; and kings and the powerful exploited the poor and the weak instead of defending them as is their duty.
People began to think strange things. They emptied words of their meanings and began to do ugly things. Up to then, God, Jesus Christ, had been the centre of all things. But they began to put Man at the centre of things and stopped thinking of God as so important. There were some awful men, like Luther, who split Europe in two. And as you will have noticed in Alsace, there are Lutheran villages which at first look cleaner on the outside, but end up looking uglier than Catholic villages.
Then horrible things happened, as in France, your other mother country, where some miserable revolutionaries built a world out of hatred of God and the Holy Catholic Church. Anti-Europe, Anti-Christianity began to show its true face. Now do you understand why, whenever we travel through France, I get angry and start shouting whenever we see statues of people like Eckermann, Kleber or Napoleon, murderers of the worst kind?
But there was resistance in every country. We resisted in the Vendee, in France, in the way that I hope that you, petite chouanne, will resist. We resisted in Spain, with the Carlist heroes, right up to the Last Crusade in 1936. In the other Spains, which are also European, we also suffered greatly, for example in Argentina, or later the Cristeros, martyrs in the lands of Our Lady of Guadalupe. We also stood up in Portugal to republicans, masons and liberals. In Italy we did what we could against Garibaldi and the Carbonarios, orcs who issued forth from Hell.
Meanwhile in Russia, Sauron was in incubation. Even if in Europe he has lost his power, little by little he has taken over in Asia, China and Russia. Communism, the penultimate heresy, but the worst so far, has triumphed in these countries. One day, if we follow the message of Fatima, Russia will return to the Faith and the Church. That is the day when Europe will arise.
What they call Europe today – the European Union – is no more than a few steps towards the Antichrist, the man of perdition. Do not believe in it.
I am not well and perhaps will not live to see Europe arisen. But I have given to you the best of what I know and am able to give. Europe is Christianity: nothing else. Whatever is not Christianity isn’t Europe; it is de facto Anti-Europe. Be virtuous; fight for virtue, even if it costs you your life. Pass this on to your children, my grandchildren and if you become a nun – and how pleased I would be if you did! – pass it on to your spiritual children, the ones who call you Mother.
Fight phariseeism, a cancer which corrodes the spirit. Be hopeful. We are living through bad times, but victory will be Christ’s and nobody else’s. Europe will be Christian again and there will be a shout of joy, great as the centuries have never known, and there will be peace in Christ. I’ve already taught you the Latin: Pax Christi.
Oh! One more thing: don’t eat so much chocolate.
From your father, who loves you with all his soul and all his being, and who blesses you in the name of the Father, and of the Son, and of the Holy Ghost”
Rafael Castela Santos
Well, this translation with a British flavour is a real treat for somebody like me, always opposed to that big heresy of the Webster’s Dictionary and American spelling, similar to the Vatican II of the English language. As I stick to the Old Missal, I stick to the Oxford’s.
Interestingly, and pro-Confederate as I am, it has always been a landmark in Southern ladies and gentlemen to also continue the tradition of the Oxford’s Dictionary and allegiance to the original English. Another reason to support the Confederation and wish all that crap and no-good-offspring-of-female-canines also known as yankees to go to hell.
Thank you very much, Tony. Muito obrigado! I do appreciate this wee gift indeed.
Confederately yours in Christ the King of all nations and Mary Queen,
RCS
“Dear daughter,
I write because you really are European; because you were conceived in Portugal, in Fatima; because Spanish, French and German blood runs through your veins; because you grew up in the United Kingdom; because you speak several languages, including a bit of Latin; and because your father, who loves you profoundly, sees a certain Carolingian idea reflected in you which fills him with longing. And above all, because you are Catholic, which is the True Faith: the One True, as I often have you repeat, petite chouanne. Because the only real way of being European is to be Catholic. Those who aren’t, and those who fight our True Religion are the destroyers of Europe, whether they know it or not.
About two thousand years ago, a noble people, the Romans, conquered Europe. They were excellent civil engineers and excellent soldiers. Remember the bridges and aqueducts we have seen in Spain, and the Roman roads and ruins we have seen in Cirencester, in Metz, in Salamanca, in Merida, and in Evora. Apart from all of this, they left us their laws, Roman Law, an impressive monument, which continues to inspire us. I’ll explain one day, but this is all about what your Dad says to you about being fair, about being fair to our neighbours, or about your being fair to the other girls at school.
You know how I go on about how in Spain and Portugal the Roman influence penetrated deeper than in the rest of the Empire. It’s as though we are more Roman than the rest of the Romans. You know that reverential love that I have for your grandparents, my parents? You know how the first thing that I do when I take you to Spain is to go to the cemetery? Well, sweetheart, that is something that comes from our religion, but also from the Romans. When I’m old, I want you to respect me in the same way that I respect your grandparents, and when I die, I want you to pray for me in the same way as I pray for all our dead. I’m not asking this for me particularly, nor for you, but that you remember your roots; and because by honouring your parents and your ancestors, you honour your country as well.
I always tell you that you should think about things, that you should use your reason; because of all the powers your soul possesses, reason is the most important. The Greeks taught us this, and the Romans, as they developed and invaded other lands, were not stupid, and realised that the Greeks were very clever and precise. The Romans were amazed by the Greeks. Do you remember Socrates whose death was so serene? Aristotle, of whom I have spoken to you, who had the greatest intellect of Antiquity? Well – they were Greeks. One day, God Willing, we will read them together and discuss them. But the Greeks lacked life. There was too much death and cruelty. There was slavery. Above all, there was darkness. All this because our first parents, Adam and Eve, sinned. This human race need to be restored, but only God could seal off the offence which we humans had committed against God. And from among a people chosen by God, the Jewish people, whose blood also runs through your veins, the Messiah, the Redeemer was born: Our Lord Jesus Christ. But Israel, called to be the light of the world, turned its back on the most sublime Son of the chosen people and his message came to Rome, to the Gentiles.
And on that assumed obligation of loving God before all other obligations, they built, over centuries, the greatest civilisation that had ever been: Christian Civilisation. Think of the Cathedrals and castles we have seen together, all of which had Jesus Christ, True God and True Man at their centre. Think of the beauty of the things they made. The saint to whom we always pray, St Thomas Aquinas, wrote, a guiding work. A genius, the poet Dante, wrote the Divine Comedy. I remember as one of the greatest moments of my life sitting beside your crib and rereading the Divine Comedy. The Blessed Virgin spread her blue protective veil across that civilisation.
But men fell away, and Europe – Christianity – stopped being Christianity. Anti-Europe, Anti-Christianity began. In the same way as when Moses descended from Sinai and found the people worshipping the golden calf, the idea that money and trade were the most important thing began to gain ground. The knights who protected maidens in castles, as in the stories I have read to you, were no more; and kings and the powerful exploited the poor and the weak instead of defending them as is their duty.
People began to think strange things. They emptied words of their meanings and began to do ugly things. Up to then, God, Jesus Christ, had been the centre of all things. But they began to put Man at the centre of things and stopped thinking of God as so important. There were some awful men, like Luther, who split Europe in two. And as you will have noticed in Alsace, there are Lutheran villages which at first look cleaner on the outside, but end up looking uglier than Catholic villages.
Then horrible things happened, as in France, your other mother country, where some miserable revolutionaries built a world out of hatred of God and the Holy Catholic Church. Anti-Europe, Anti-Christianity began to show its true face. Now do you understand why, whenever we travel through France, I get angry and start shouting whenever we see statues of people like Eckermann, Kleber or Napoleon, murderers of the worst kind?
But there was resistance in every country. We resisted in the Vendee, in France, in the way that I hope that you, petite chouanne, will resist. We resisted in Spain, with the Carlist heroes, right up to the Last Crusade in 1936. In the other Spains, which are also European, we also suffered greatly, for example in Argentina, or later the Cristeros, martyrs in the lands of Our Lady of Guadalupe. We also stood up in Portugal to republicans, masons and liberals. In Italy we did what we could against Garibaldi and the Carbonarios, orcs who issued forth from Hell.
Meanwhile in Russia, Sauron was in incubation. Even if in Europe he has lost his power, little by little he has taken over in Asia, China and Russia. Communism, the penultimate heresy, but the worst so far, has triumphed in these countries. One day, if we follow the message of Fatima, Russia will return to the Faith and the Church. That is the day when Europe will arise.
What they call Europe today – the European Union – is no more than a few steps towards the Antichrist, the man of perdition. Do not believe in it.
I am not well and perhaps will not live to see Europe arisen. But I have given to you the best of what I know and am able to give. Europe is Christianity: nothing else. Whatever is not Christianity isn’t Europe; it is de facto Anti-Europe. Be virtuous; fight for virtue, even if it costs you your life. Pass this on to your children, my grandchildren and if you become a nun – and how pleased I would be if you did! – pass it on to your spiritual children, the ones who call you Mother.
Fight phariseeism, a cancer which corrodes the spirit. Be hopeful. We are living through bad times, but victory will be Christ’s and nobody else’s. Europe will be Christian again and there will be a shout of joy, great as the centuries have never known, and there will be peace in Christ. I’ve already taught you the Latin: Pax Christi.
Oh! One more thing: don’t eat so much chocolate.
From your father, who loves you with all his soul and all his being, and who blesses you in the name of the Father, and of the Son, and of the Holy Ghost”
Rafael Castela Santos
Publicada por
Rafael Castela Santos
à(s)
terça-feira, junho 26, 2007
0
comentários
Hiperligações para esta mensagem
domingo, junho 24, 2007
Un ejército de 200 millones de hombres
En el Apokalypsis se habla de un ejército de 200 millones de hombres en los últimos tiempos, en los cuales nos encontramos.
Es evidente que esto era descabellado en los tiempos de San Juan. Las batallas más duras de la Antigüedad sumaban unas muchas docenas de miles de guerreros, a lo sumo. Incluso las poblaciones de entonces y la falta de adecuados medios de comunicación hacían inviable el reclutar tal ejército.
Entre la interpretación alegorista del Apokalypsis y la literal, nos dice el Padre Castellani, esta última prevalece. La interpretación alegorista, a menudo rezumando racionalismo, llega a contradecirse a sí misma y viola, además, las reglas de la interpretación de las Sagradas Escrituras que ya dejara escritas San Agustín. Tomemos, pues, la literalidad de un ejército de 200 millones de hombres.
Ni siquiera en tiempos modernos, ni siquiera en la Segunda Guerra Mundial, hubo tantos combatientes. Empero hay dos hechos que no se comentan mucho.
El primero de ellos son las recientes maniobras militares conjuntas sino-indias. Desde el punto de vista geopolítico es interesante, porque India siempre estuvo en la esfera soviética (y en menor medida en la británica), mientras que en su particular lucha regional con Pakistán el valedor de Islamabad fue siempre China. Quizás haya que entender esta aproximación de India a China con el segundo dato en la mano, que no es otro que el tratado de amistad y cooperación entre Rusia y China, firmado el año pasado. En este momento el crecimiento militar de China e India no tiene precedentes. China se ha reforzado con tecnología de última generación, y la renovación de la flota aérea china contando con los más modernos aparatos rusos acordada el año pasado no debería pasar desapercibida. India, con 1000 millones de seres humanos dentro de sus fronteras, se ha convertido en el país hegemónico del Indico, desplazando a Australia claramente de ese espacio geopolítico. Aunque en estos días la India ha desarrollado una enorme tecnología militar propia, sigue contando con el apoyo ruso.
¿A qué vienen estas disquisiciones militares en una bitácora que se ocupa de religión? Pues a tratar de demostrar que hoy día, sí, es ya posible que una combinación de India y China puedan poner en pie de guerra –y en un periodo relativamente corto- un ejército de 200 millones, tal y como predice el Apokalypsis. Ni toda la OTAN puede hacer semejante cosa.
Quizás sea este ejército, el de los 200 millones, aquel con que Occidente, apóstata y traidor, será castigado.
Rafael Castela Santos
Es evidente que esto era descabellado en los tiempos de San Juan. Las batallas más duras de la Antigüedad sumaban unas muchas docenas de miles de guerreros, a lo sumo. Incluso las poblaciones de entonces y la falta de adecuados medios de comunicación hacían inviable el reclutar tal ejército.
Entre la interpretación alegorista del Apokalypsis y la literal, nos dice el Padre Castellani, esta última prevalece. La interpretación alegorista, a menudo rezumando racionalismo, llega a contradecirse a sí misma y viola, además, las reglas de la interpretación de las Sagradas Escrituras que ya dejara escritas San Agustín. Tomemos, pues, la literalidad de un ejército de 200 millones de hombres.
Ni siquiera en tiempos modernos, ni siquiera en la Segunda Guerra Mundial, hubo tantos combatientes. Empero hay dos hechos que no se comentan mucho.
El primero de ellos son las recientes maniobras militares conjuntas sino-indias. Desde el punto de vista geopolítico es interesante, porque India siempre estuvo en la esfera soviética (y en menor medida en la británica), mientras que en su particular lucha regional con Pakistán el valedor de Islamabad fue siempre China. Quizás haya que entender esta aproximación de India a China con el segundo dato en la mano, que no es otro que el tratado de amistad y cooperación entre Rusia y China, firmado el año pasado. En este momento el crecimiento militar de China e India no tiene precedentes. China se ha reforzado con tecnología de última generación, y la renovación de la flota aérea china contando con los más modernos aparatos rusos acordada el año pasado no debería pasar desapercibida. India, con 1000 millones de seres humanos dentro de sus fronteras, se ha convertido en el país hegemónico del Indico, desplazando a Australia claramente de ese espacio geopolítico. Aunque en estos días la India ha desarrollado una enorme tecnología militar propia, sigue contando con el apoyo ruso.
¿A qué vienen estas disquisiciones militares en una bitácora que se ocupa de religión? Pues a tratar de demostrar que hoy día, sí, es ya posible que una combinación de India y China puedan poner en pie de guerra –y en un periodo relativamente corto- un ejército de 200 millones, tal y como predice el Apokalypsis. Ni toda la OTAN puede hacer semejante cosa.
Quizás sea este ejército, el de los 200 millones, aquel con que Occidente, apóstata y traidor, será castigado.
Rafael Castela Santos
Publicada por
Rafael Castela Santos
à(s)
domingo, junho 24, 2007
0
comentários
Hiperligações para esta mensagem
sexta-feira, junho 22, 2007
Un denario
Dice la prensa, siguiendo estadísticas oficiales, que el salario de los españoles ha bajado un 1,4 % en los últimos dos años y medio. Es un secreto a voces la bajada del poder adquisitivo de los sueldos. Mi madre, una amiga que llamó ayer o mi prima me confirman (incluso sin que yo les pregunte nada) algo de esto. Es más, creo que no están de acuerdo con el 1,4 %. Ellas, que hacen la compra y están al tanto de los precios, saben que la pérdida es mayor, al menos para las clases media y media-baja, las más numerosas en la pirámide socioeconómica española.
Pese a las apariencias en España ya se empiezan a notar cosas: más y más ventas en los supermercados del segmento bajo, menos vacaciones de los españoles, etc. La economía se desacelera en España. No está mal tampoco, porque los españoles hemos caído en un mundanismo y un materialismo atroces. Una cura de pobreza (¡quiera Dios que nunca llegue a la miseria!) no nos vendrá nada mal. San Francisco sabía de esto y salvó aquellos tiempos de hierro medievales, plagados de iguales males y del de la simonía.
Lo cierto es que cada vez el dinero da para menos. Toda la cantinela de los políticos –cada vez más ligados a potentes grupos financieros y empresariales- es “congelar los sueldos”, “abaratar el despido”, “flexibilizar el mercado laboral” e historias semejantes. La inmigración incontrolada no hace sino favorecer el deterioro de las condiciones sociolaborales de los que viven en España y la globalización machaca lo que debe ser el objetivo básico una economía de corte humano: producir lo necesario (que no producir más y más), lo más cerca posible (nada de deslocalizaciones que encubren esclavitudes encubiertas) para satisfacer las necesidades del ser humano concreto (no las de Mamonna ni las de ninguna oligarquía usurera).
La Doctrina Social de la Iglesia es clara al respecto: dar el justo salario al obrero. Para las generaciones jóvenes de españoles esto ya es impensable, porque capas enteras de la población son “milheuristas” (ganan mil euros al mes). De ahí que muchos jóvenes ni se planteen tener vivienda propia ni siquiera el tener familia. Está claro que no se paga el justo salario al obrero. Compárese esto con la maldita, horrorosa y terrible dictadura franquista, cuando un obrero podía fácilmente comprar una vivienda propia en 5 años.
Hilaire Belloc ya anunció esto en su libro The Servile State. En dicha obra definía al nuevo siervo de la gleba como “alguien incapaz de crear patrimonio”. Y aseveraba por 1912 que la conclusión lógica del capitalismo sería, precisamente, la creación de una masa de asalariados incapaces de crear patrimonio, sino sólo de pagar lo estrictamente necesario para subsistir. En otras palabras: neoesclavitud vía sueldo.
León Bloy, mi querido y siempre admirado León Bloy, decía que el no miraba la prensa porque para enterarse de las últimas noticias leía el Apokalypsis. Allí San Juan habla de que en los últimos tiempos se pagará un denario a los trabajadores. Un denario, es decir, el salario de un día del obrero que apenas le cubre las necesidades más básicas y elementales. Esto, queridos lectores, ya se ha cumplido prácticamente para muchos y estamos ya muy cerca de que se produzca para casi todos.
Por cierto, antes de que se me olvide: un apunte breve sobre Teología Católica elemental. No pagar el justo salario al obrero es uno de los pecados que clama venganza al Cielo, es decir, de aquellos que atrae particularmente la ira de Dios y castigos duros y especiales.
Rafael Castela Santos
Pese a las apariencias en España ya se empiezan a notar cosas: más y más ventas en los supermercados del segmento bajo, menos vacaciones de los españoles, etc. La economía se desacelera en España. No está mal tampoco, porque los españoles hemos caído en un mundanismo y un materialismo atroces. Una cura de pobreza (¡quiera Dios que nunca llegue a la miseria!) no nos vendrá nada mal. San Francisco sabía de esto y salvó aquellos tiempos de hierro medievales, plagados de iguales males y del de la simonía.
Lo cierto es que cada vez el dinero da para menos. Toda la cantinela de los políticos –cada vez más ligados a potentes grupos financieros y empresariales- es “congelar los sueldos”, “abaratar el despido”, “flexibilizar el mercado laboral” e historias semejantes. La inmigración incontrolada no hace sino favorecer el deterioro de las condiciones sociolaborales de los que viven en España y la globalización machaca lo que debe ser el objetivo básico una economía de corte humano: producir lo necesario (que no producir más y más), lo más cerca posible (nada de deslocalizaciones que encubren esclavitudes encubiertas) para satisfacer las necesidades del ser humano concreto (no las de Mamonna ni las de ninguna oligarquía usurera).
La Doctrina Social de la Iglesia es clara al respecto: dar el justo salario al obrero. Para las generaciones jóvenes de españoles esto ya es impensable, porque capas enteras de la población son “milheuristas” (ganan mil euros al mes). De ahí que muchos jóvenes ni se planteen tener vivienda propia ni siquiera el tener familia. Está claro que no se paga el justo salario al obrero. Compárese esto con la maldita, horrorosa y terrible dictadura franquista, cuando un obrero podía fácilmente comprar una vivienda propia en 5 años.
Hilaire Belloc ya anunció esto en su libro The Servile State. En dicha obra definía al nuevo siervo de la gleba como “alguien incapaz de crear patrimonio”. Y aseveraba por 1912 que la conclusión lógica del capitalismo sería, precisamente, la creación de una masa de asalariados incapaces de crear patrimonio, sino sólo de pagar lo estrictamente necesario para subsistir. En otras palabras: neoesclavitud vía sueldo.
León Bloy, mi querido y siempre admirado León Bloy, decía que el no miraba la prensa porque para enterarse de las últimas noticias leía el Apokalypsis. Allí San Juan habla de que en los últimos tiempos se pagará un denario a los trabajadores. Un denario, es decir, el salario de un día del obrero que apenas le cubre las necesidades más básicas y elementales. Esto, queridos lectores, ya se ha cumplido prácticamente para muchos y estamos ya muy cerca de que se produzca para casi todos.
Por cierto, antes de que se me olvide: un apunte breve sobre Teología Católica elemental. No pagar el justo salario al obrero es uno de los pecados que clama venganza al Cielo, es decir, de aquellos que atrae particularmente la ira de Dios y castigos duros y especiales.
Rafael Castela Santos
Publicada por
Rafael Castela Santos
à(s)
sexta-feira, junho 22, 2007
0
comentários
Hiperligações para esta mensagem
Subscrever:
Mensagens (Atom)