domingo, março 11, 2007

¿Era cismático Lefèbvre?

El otro día, creo que el 6 de Marzo, si mal no recuerdo, Radio Cristiandad nos endilgó a sus oyentes con un castigo bíblico, como fue el ponernos un monólogo de un sujeto de cuyo nombre no quiero acordarme, al parecer vinculado a Aciprensa. Dicho monólogo versaba sobre la Tradición, sobre el “cisma” (sic) de Monseñor Lefèbvre y hasta sobre la liturgia multisecular.
El tal sujeto, con una insolencia realmente digna de tal nombre, con ataques ad hominem contra personas que le escriben, falto de argumentos, con tautologías varias y pseudorazonamientos circulares y cosas similares, se despachó a gusto. Bien, contra hechos no hay argumentos. Vamos con los hechos. Los dos primeros textos están sacados de unos comentarios en una noticia de Aciprensa. El segundo es una transcripción de una declaración de Monseñor Lefèbvre.
Como curiosidad me gustaría saber si algún amable lector nos podría explicar si existe algún tipo de ligazón o relación entre Aciprensa y el Opus Dei.

***

«¿Qué es lo que constituye un acto cismático?
NO el simple hecho de consagrar obispos sin mandato pontificio, pues el mismo código de derecho canónico sitúa este delito en el Título III (usurpación de funciones eclesiásticas) y NO en el Título I (contra la religión y la unidad de la Iglesia (de su sección penal (Libro VI).
Tampoco por consagrar obispos contra el deseo del Santo Padre, que como mucho constituiría una desobediencia. Además, aun cuando hubiese sido una desobediencia, el Derecho Canónico establece que tal desobediencia es lícita cuando existe un estado de necesidad.
Pero la desobediencia no llega a ser cisma, pues éste requiere NO reconocer a la autoridad en sí misma, mientras que la desobediencia consiste en no obedecer una orden, pero reconociendo la autoridad de quien manda. “El niño que le dice a su madre ‘¡no quiero!’ no niega que sea su madre”.
Ahora bien, Monseñor Lefèbvre siempre reconoció la autoridad del Papa (como prueban las consultas con Roma para la solución de problemas habituales), y lo mismo hace la FSSPX (véase, por ejemplo, su apoyo a la Ordinatio Sacerdotalis de Juan Pablo II contra el sacerdocio femenino).
Consagrar un obispo sin mandato pontificio sería un acto cismático si se pretendiese conferir no sólo la plenitud del sacerdocio, sino también la jurisdicción, el poder de gobernar un rebaño particular. Sólo el Papa, que tiene jurisdicción universal sobre toda la Iglesia, puede asignar un pastor a un rebaño y darle poder para gobernarlo.
Sin embargo, Monseñor Lefèbvre nunca pretendió conferir otra cosa que la plenitud de los poderes sacerdotales del Orden, y en modo alguno otorgó ninguna jurisdicción (que él personalmente ni siquiera tenía). Esto lo demuestra que la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X no establece parroquias o diócesis, sino prioratos.
Por lo tanto, no existe cisma.»

***

«Un teólogo de una importancia tan grande como Cayetano precisa que cuando alguien se niega a obedecer y esta negación se refiere a la materia de lo que se manda o a la persona misma del Superior, sin poner en duda la autoridad o incluso la persona del superior, no hay cisma (Diccionario de Theologie Catholique; en Schisme. T. IX col 1304).
Por lo tanto, no existe cisma.»

***

«NO HAY NADIE MÁS UNIDO AL SUCESOR DE PEDRO QUE NOSOTROS
Esta conclusión evidente es de primordial importancia para determinar nuestra actitud y manifestar nuestra indefectible unión al Magisterio de la Iglesia y a los sucesores de San Pedro. No hay nadie que esté más unido que nosotros al sucesor de Pedro reinante cuando se hace eco de las tradiciones apostólicas y de las enseñanzas de todos sus predecesores, porque entra en la definición misma del sucesor de Pedro guardar el depósito y transmitirlo fielmente. A este respecto, he aquí lo que proclamó el Papa Pío IX en Pastor Aeternus:
“El Espíritu Santo no le fue permitido a los sucesores de Pedro para permitirles publicar, según sus revelaciones, una doctrina nueva, sino para conservar estrictamente y exponer fielmente con su asistencia las revelaciones transmitidas por los Apóstoles, es decir: el depósito de la Fe”»

Monseñor Lefèbvre

***

Ahora por tercera vez (y esto lo añado yo): por lo tanto no hay cisma.

***

Si Monseñor Lefèbvre fue cismático, según el esperpéntico discurso de ese tal sujeto todos los que son miembros de la Hermandad de San Pío X, en incluso quienes asisten a sus Misas, también lo somos bueno sería, por ejemplo, clarificar algunas de las siguientes cuestiones:

a) ¿Cómo se explica que Roma decida y juzgue los problemas canónicos de los Sacerdotes de una “secta” (sic) cismática como la Hermandad de San Pío X? ¿Desde cuándo Roma entra a juzgar sobre asuntos canónicos de sectas cismáticas?

b) ¿Cómo se explica que haya un contacto no ya fluido y correcto, sino formalmente consolidado, entre la Hermandad de San Pío X y la Curia Romana? Con los cismáticos, o sea, los ortodoxos, hay encuentros puntuales, no un contacto institucionalizado.

c) ¿Cómo se explica que en cualquier Priorato o Capilla de la Hermandad de San Pío X lo primero que se vea es un cuadro o pintura del Santo Padre Benedicto XVI y, anteriormente, de Juan Pablo II, por los cuales se reza (y rezó) abundantemente? No parece esta actitud muy cismática, ¿no es así?

ch) ¿Cómo se explica que Roma dé todo tipo de facilidades, oficiales y extra-oficiales, a una peregrinación en Roma organizada por la Hermandad de San Pío X? ¿Da acaso Roma iguales facilidades a cismáticos o herejes?

d) ¿Cómo explica ese individuo de Aciprensa que el Cardenal Castrillón Hoyos dijera en declaraciones a TV-5 del 13 de Noviembre que la Hermandad de San Pío X sí que está en la Iglesia y que no se puede decir que haya un cisma? El insolente sujeto dijo que ni Cardenal ni nada, jura que el Derecho Canónico (Aciprensa, o él, dixit) ya ha declarado fuera de la Iglesia a la Hermandad de San Pío X. Entre la opinión de tal impavante y la opinión de Su Eminencia, me perdonará ese jefecillo de Aciprensa, prefiero quedarme con el Cardenal.

e) ¿Cómo se explica el esfuerzo denodado y sincero no ya sólo del Santo Padre, de la Curia Romana, de los Superiores de la Hermandad de San Pío X y de personalidades destacadas de la Hermandad de San Pío X (incluyendo a Monseñor Ricardo Williamson, al que Aciprensa tanto se gloría en criticar tan inicua como injustamente cuando Su Ilustrísima es un Obispo con un sentido de la Romanitas como pocos, como pueden testificar varias personalidades de la Curia Romana, donde es un hombre querido y apreciado) para aproximar posturas?

f) ¿Cómo se explica, entonces, el sentir de la mayoría de los Sacerdotes de la Hermandad de San Pío X, así como el de sus fieles, de querer estar con y en Roma no ya de espíritu y corazón –que ya lo estamos- sino institucionalmente? ¿Cómo se explica que queramos ser católicos tradicionales para, precisamente, ser más romanos? ¿No es esto un hecho que desdice por sí solo ese espíritu “cismático” del que se nos acusa por parte del susodicho capo de Aciprensa?

Dicho esto permítanme acabar con un hurra por el Santo Padre: ¡Viva el Papa!

Rafael Castela Santos, “cismático”-papista confeso, convicto, verificado y certificado

quarta-feira, março 07, 2007

domingo, março 04, 2007

Do "Sermão sobre a Verdade da Religião Católica"


Conforme havia prometido aos meus leitores, trago-lhes hoje um extracto retirado do magnífico "Sermão sobre a Verdade da Religião Católica" que o Padre José Agostinho Macedo pregou na Quaresma de 1817, na Igreja de Nossa Senhora dos Mártires de Lisboa. Aqui fica o mesmo, na época própria e com uma estranha actualidade cento e noventa anos depois:

Em todos os tempos desagradou a muitos a Religião Católica, não só porque é muito sublime o que propõe para crer, mas porque é muito dificultoso o que propõe para praticar. Ainda em nossos dias muitos dos bárbaros não têm dificuldade em acreditar nossos mistérios. E como a poderiam ter, se cada um deles em suas seitas acredita coisas tão estranhas e tão repugnantes, que tem mais que vencer em acreditar as suas loucuras que as nossas verdades? O seu trabalho consiste em sujeitar-se às nossas leis. Estas têm rebelado à Igreja cem nações, e conservam ainda muitos povos na infidelidade. Uns se declaram contra a penitência como um peso muito gravoso, outros contra o nosso culto como coisa muito supersticiosa, outros contra a castidade como um preceito muito difícil. Mas que conseguiram? Nada mais que mostrar a depravação dos seus corações sem alterar a pureza da nossa Religião. Por mais esforços que hajam feito as paixões humanas, não puderam ainda abolir uma só Lei no Código da Religião. Que digo eu abolir? Não puderam adoçá-las, ou temperá-las na mais pequena parte. Depois de tantos e tantos séculos, com tantos e tantos inimigos, cada ápice do Evangelho conserva ainda todo o seu rigor. Aquele sacrossanto jugo que trouxeram os Apóstolos, é o mesmo a que ainda submetemos o nosso pescoço, sem que se torne mais ligeiro, ou pelo tempo que estraga todas as coisas, ou pela violência que as rompe. Muito cumpria à humana fraqueza alargar os caminhos do Céu e dilatar-lhe algum passo mais. Muito cumpria que as portas do Paraíso fossem menos apertadas. Mas não, estas são de bronze, não se podem alargar mais. Embora se quebrantem muito os divinos preceitos, todos confessam que eles obrigam. Não é o homem casto, mas conhece que o deve ser; cometem-se delitos, mas sentem-se remorsos; e ainda que se obre contra a Lei, a Lei não dorme, mas grita, e chama a seu tribunal os transgressores.

Mas esta liberdade de transgredir a Lei, é o último, e talvez o maior sinal de que Deus assiste à sua Religião, pois a faz triunfar da depravação dos seus mesmos sequazes, inimigos tanto mais formidáveis quanto são mais ocultos e mais domésticos. Sou obrigado a falar das nossas ignomínias e me envergonho, que devendo fazer a resenha das palmas alcançadas pela Religião em suas vitórias, deva por necessidade encontrar-me com os nossos despojos. Eu o sei, mas não imaginava ler entre os títulos dos vencidos também o nosso nome. Mas é assim, triunfa a Religião de nós, sustentando-nos contra nós, não obstante a guerra terrível que nós lhe fazemos com os nossos vícios. À vista deles, quem não diria não ser possível que dure uma Religião contra a qual se revoltam os seus mesmos filhos? Observai como se vive nas cidades mais católicas, como em Lisboa se vive. Com quanta facilidade derramam aqui uns o sangue dos outros! Quantas inimizades há entre os particulares, quantas discórdias nas famílias! Que licença e devassidão nos mancebos! Que avareza nos velhos! Que injustiças nos tribunais, que violências nos soldados, que prepotências nos nobres, que enganos nos plebeus, que luxo, que vaidade, que liberdade nas mulheres! Se Deus não tivesse aqui deixado algumas almas justas, semente e relíquia dos séculos santos, seria esta cidade em tudo semelhante às cidades do paganismo. Quantos entre os gentios, porque nós vivemos com eles na Ásia, na África e na América, recusam crer como nós? Eis aqui os danos que causam os nossos vícios à Religião. O infiel não se resolve a abraçá-la, o fiel a perde. Não se alistam debaixo das bandeiras do Deus de Israel muitas tropas auxiliares que se alistariam, e aquelas que seguem estas bandeiras fazem quanto podem por destruir seu campo, abater seus estandartes e fazer retroceder a Arca Santa, que deviam defender e guardar! Tropas rebeldes, debalde vos afadigais! Os arraiais de Deus devem subsistir até à consumação dos séculos. Aquela Arca mística da Aliança em que se conserva a sua Lei e os seus mistérios, ainda que ameace cair, não cairá jamais. Não há necessidade de mãos profanas para a sustentar, Deus com a sua dextra impedirá a sua queda. Sua omnipotência a conservará firme entre os combates e fará ver que esta firmeza não pode ser senão uma impressão do seus braço divino, o qual, não satisfeito de autenticar a sua Religião com a virtudes dos milagres com que a promulgou por todo o mundo, com a efusão do sangue em que a sustentou contra os tiranos, com a força do saber que a sustentou contra os hereges, a autentica finalmente com o nosso viver depravado, e faz servir à sua firmeza os nossos mesmos pecados.

JSarto

terça-feira, fevereiro 27, 2007

Provocação

Um esplêndido exemplo de provocação, ou de como as correias de transmissão dos fautores da guerra cultural não perdem tempo no avançar de uma agenda pré-determinada. Onde intentam eles chegar? Porventura ao aborto até aos noves meses, e executado deste modo?...

JSarto

segunda-feira, fevereiro 26, 2007

Vencedores e Vencidos


Faltaria à verdade se dissesse que o resultado final do referendo de há quinze dias atrás sobre o aborto não me desiludiu e entristeceu profundamente, apesar de já o esperar, por força da tremenda pressão mediática pró-aborcionista a que os eleitores estiveram sujeitos não só durante o período da campanha, mas sobretudo nos últimos oito anos desde a realização do primeiro referendo sobre o tema. Porém, não deixa de ser certo que o mesmo resultado corresponde à tendência dominante no Ocidente contemporâneo desde há pelo menos dois séculos, ou seja, ao da derrota das causas justas perante outras que não o são de todo. Afinal, se com a sublime excepção da cruzada espanhola de 1936-1939, os defensores da Vendeia católica e monárquica, os miguelistas portugueses e os carlistas espanhóis, bem como os cristeros mexicanos foram todos derrotados, por que haveríamos nós agora de ter ganho? É claro que sinto que o meu País atingiu um grau de baixeza e infâmia sem paralelo na sua longa história ao condescender no horror do massacre impune desses seres humanos inocentes e indefesos que são os nascituros, mas a enorme decepção que tal facto me causa é pelo menos minimizada pela leitura do autêntico pronto-socorro espiritual que é a obra do Padre Leonardo Castellani, a qual nos dá a felicidade de compreendermos as causas últimas das coisas dos tempos finais que antecedem o regresso do Rei. Do seu "Los Papeles de Benjamin Benavides", já apresentados n'"A Casa de Sarto" em artigo para o qual remeto, e agora mesmo referidos no postal precedente, passo a citar este trecho onde a personagem principal desse livro discorre sobre o teor do terceiro dos sete selos do Apocalipse:

- Según creo estamos en el Tercer Sello, aca­bando el Segundo y empezando el Cuarto y el Quinto -dijo él-. Oiga mi interpretación de los Siete Sellos... El Primer Sello, el Caballo Blanco, es la Monarquía Cristiana, desde Cons­tantino hasta la Revolución Francesa; o si quie­re Vd. hasta la Reforma, en cuya gran lucha político-militar "empató" (como dice Belloc) la Monarquia Cristiana con la Gran Revolución Religiosa, que desde entonces no ha cesado de avanzar, de hacer guerra a los santos y vencer­los. Es un caballo albo; y a su jinete se le ha dado un arco, y lleva una corona y sale "ven­cedor para vencer"; es decir, vencedor una y otra y otra vez. Esas victorias repetidas son la predicación evangélica apoyada por la Reye­cía Cristiana, predicación que debe extenderse por todo el mundo antes de su fin. Hasta la Reforma venció siempre la Monarquía Cristia­na; civilizó la Europa, sofrenó y convirtió a los bárbaros, aplastó las herejias, contuvo el Islam, con su corona que se veía de todas partes y su arco que alcanzaba lejos; es decir, el poder de sus armas expedicionarias, que a su misma América de Vd. llegaron, y hasta los rincones del Asia y el África. Después del empate de la Reforma comienza la monarquía cristiana a ser vencida en todas partes y el Imperio Español de los Austrias y el Sacro Imperio Románico-Germánico se dividen y comienzan a disgregarse. No ha reflexionado Vd. Sobre este hecho?

- Cree Vd. que esa es la lección del ver­sículo que dice le fué dado poder para guerrear contra los santos y vencerlos? Es el 7 del XIII [del Apocalipsis], y se refiere directamente a la Bestia, es decir, al Anticristo ...

- Existe por un lado ese versiculo; y existe allende este hecho clarísimo en la historia de a Cristiandad. Justamente la percepción de este hecho inició mis meditaciones sobre las a profecías parusiacas; mi mania, como dice su amigo Murray. Tenía 24 años y enseñaba his­toria contemporánea en el Liceo de Segovia. Yo era a un literato y lo que más me gustaba era hacer versos, achaque que no he perdido sino empeorado, siendo así que no soy poeta. Explicaba un día la Guerra de los Chuanes, la sublevación de la Vendée contra la Revolución Francesa. Me exaltaba y hacía elocuencia con la sublimidad de esa revuelta de honrados campesinos que defendían su hogar, su fe y su Rey, con la imagen del Corazón de Cristo sobre el pecho y en sus banderas: la santidad del buen Cathelineau, el hidalgo honor del señor de Bonchamps, la gallardía caballeresca de La Roche-Jacquelein y los otros jefes. Fué una guerra católica más pura que las Cruzadas, más necesaria que la empresa de Simón de Montfort, contra la sedición parisina regicida y atea. Y fueron derrotados y aplastados como chinches por el genio militar de un teniente de artillería inmensamente ambicioso, un corso petizo y regordete llamado Buonaparte; el cual les aplicó tranquilamente la "guerra de exterminio" y los enganó como a chinos con un tratado maquiavélico... En la clase reinaba silencio profundo, el corazón de los jóvenes sangraba, yo me sentía elocuente... por primera vez en la vida. De repente un cadete levantó la mano (el más inteligente de la clase, hoy día hombre ilustre, si lo nombrara se asombraría Vd.) y preguntó con esa terrible y recta ingenuidad de los niños:"Por qué fueron tan desdichados, si defendían la causa de Dios?" Yo balbuceé que Dios no ha prometido a los suyos el triunfo en esta vida; que recordasen la Armada Invencible. Pero el muchacho respondió con ira: "Tampoco les ha prometido la derrota. Y actualmente la causa católica es SIEMPRE derrotada ...". Negué resueltamente, ese adverbio SIEMPRE; pero salí preocupádo y meditabundo ...

JSarto

A enorme derrota da Igreja


Ainda que tardiamente, não posso deixar de destacar este excelente artigo de João César das Neves, escrito de um modo e defendendo uma tese que recorda de imediato o melhor estilo de Castellani, o que se encontra plasmado no livro "Los Papeles de Benjamin Benavides".

De resto, que dizer? No caso concreto português, uma Igreja que aguentou o Marquês de Pombal; que resistiu ao usurpador Dom Pedro e à sua quadrilha de jacobinos e bandidos mercenários; que sofreu a fúria sectária de Afonso Costa e da República maçónica; que suporta no presente os ataques subtis ou nem tanto do mais ímpio e iníquo governo que o País conheceu desde o 25 de Abril - o do primeiro-ministro José Sócrates; e que, acima de tudo, sobrevive à autodemolição da quinta coluna de hereges modernistas e progressistas infiltrados no seu próprio seio; só pode ser necessariamente uma Igreja protegida e auxiliada por garantias divinas.

JSarto

quarta-feira, fevereiro 21, 2007

The Second Coming

Turning and turning in the widening gyre
The falcon cannot hear the falconer;
Things fall apart; the centre cannot hold;
Mere anarchy is loosed upon the world,
The blood-dimmed tide is loosed, and everywhere
The ceremony of innocence is drowned;
The best lack all conviction, while the worst
Are full of passionate intensity.
Surely some revelation is at hand;
Surely the Second Coming is at hand.
The Second Coming! Hardly are those words out
When a vast image out of Spiritus Mundi
Troubles my sight: somewhere in the sands of the desert
A shape with lion body and the head of a man,
A gaze blank and pitiless as the sun,
Is moving its slow thighs, while all about it
Reel shadows of the indignant desert birds.
The darkness drops again; but now I know
That twenty centuries of stony sleep
were vexed to nightmare by a rocking cradle,
And what rough beast, its hour come round at last,
Slouches towards Bethlehem to be born?

W.B. Yeats


Yeats is one of my favourite poets. The sort of poetic prophet, so to speak, for my apocalyptic mood these days and the apocalyptic reality we are about to face too. Pretty soon, I reckon. I had a strange sensation this morning. I was completely sleepless last night. It never came across to me in such a clear way how extremely relevant the poem is for the “here and now”. Perhaps recent readings: Fathers Leonardo Castellani, Antonio van Rixtel and Manuel Lacunza and the Blessed de Liébana were able to set the right atmosphere for a deeper understanding of this poem.
Homage to those ones who can foresee. And foresee in strict accordance to Sacred Scripture, that is to say, with deep sense of the virtue of hope.
And now, as a footnote the English may have imposed their language on the Irish. When one thinks of people like Yeats, Wilde or Brian O’Nolan I think that imposition was worth doing (will my Irish friends forgive me after “approving” of this?). I can hardly think of a more sublime poet in English language than Yeats, an Irishman.
“Slouches towards Bethlehem to be born?”
And best regards to our English-speaking readers who make an effort in Spanish and even in Portuguese to follow A Casa de Sarto. God bless all of them.

Rafael Castela Santos

domingo, fevereiro 18, 2007

¿Nos hemos vuelto ciegos y sordos?

Dios, nos recuerda Santo Tomás de Aquino, actúa principalmente a través de las causas segundas que son, precisamente, aquellas que están insertas en Su Creación. Dios puede suspender las leyes de estas causas segundas, y esto y no otra cosa constituye el milagro. Pero por razones que nos resultan difíciles de entender de este lado del velo de la muerte Dios se inclina por el uso primordial de las causas segundas frente a la acción directa de Sí Mismo, de la Causa Primera.
Las enfermedades y las catástrofes naturales pertenecen sin duda a las causas segundas. Y también las guerras.
Al desastre de la Baja Edad Media, ya abocada hacia el antropocentrismo del Renacimiento y hacia el mercantilismo, Dios respondió con la Peste Negra, que diezmó Europa. La laxitud de costumbres del inicio de la Edad Moderna tuvo en la sífilis un contrapunto que mató a muchos y enloqueció a otros tantos. En tiempos de proclamación, y hasta reivindicación pública, de la sodomía apareció el SIDA. Enfermedad que ha afectado primordialmente a homosexuales y drogadictos aunque en territorios como Africa afecte asimismo a heterosexuales enormemente promiscuos.
A la herejía protestante le sucedieron guerras que duraron lustros y que fueron un verdadero azote para el viejo mundo. El filosóficamente espantoso siglo XIX tuvo su coronación en la Primera y hasta en la Segunda Guerra Mundial con un corolario de docenas millones de personas muertas. La Península Ibérica fue invadida durante siglos por los musulmanes como justo castigo a la impiedad de quienes sucedieron a Roma. En épocas más recientes en España, por ejemplo, la decadencia espiritual de principios del XX en España tuvo su castigo (y su salutífero remedio) en la Guerra Civil española a la que Portugal estuvo en un tris de sucumbir de no haber sido porque a Dios gracias Portugal ya había tomado la ruta de la Consagración a María, de la oración y la penitencia. Remedios estos capaces de evitar muchos desastres y de conjurar muchas profecías.
En Pompeya, que era como la Sodoma y Gomorra del Imperio Romano, Dios dejó que actuará (o hizo que actuara) un volcán con los resultados por todos conocidos. Hace años el ayathollah más destacado de Irán hizo unas declaraciones ofensivas y hasta blasfemas contra Cristo y María. No habían pasado ni 24 horas y un terremoto terrible sacudió Irán con su correspondiente secuela de muerte, destrucción, enfermedad y empobrecimiento. En Nueva Orleáns, cuando iba a producirse una de los desfiles de homosexuales más grandes de la historia, hubo una inundación sin precedentes. En Asia algunas de las zonas más sórdidas de turismo sexual –frecuentemente contra-natura- y de prostitución de menores quedaron literalmente arrasadas por un tsunami sin precedentes.
En Asís, donde se dio bajo el Pontificado de Juan Pablo II uno de los actos más ofensivos contra el Primer Mandamiento (me refiero a los akelarres ecuménicos que allí acontecieron), el Altar donde el lugar del Sagrario fue ocupado por la estatua de un dios falso se partió a la mitad en un terremoto que dañó la Basílica terriblemente.
Sólo sé que en Portugal una mayoría de silencio tibia coaligada con una minoría vociferante y con todo el aparato político-me®diático a favor, un gobierno inicuo que se justificó en el pequeño diferencial de votos del “sí” frente al “no” decretó que está bien, que no pasa nada, que es legítimo y hasta deseable asesinar niños inocentes en el vientre de sus madres. Al día siguiente Portugal tuvo un terremoto de casi 7 en la escala de Richter. Terremoto que también afectó a España. Hasta en los males, como el maremoto que destruyó Lisboa en el siglo XVIII y que tanto daño causó en España, Portugal y España están unidos por el mismo yugo.
Cada cual que saque sus consecuencias. Pero mucho me temo que al haberse endurecido nuestros corazones nos hemos vuelto ciegos y sordos.
¡Sálvanos, María! ¡Viva Cristo Rey!

Rafael Castela Santos

quinta-feira, fevereiro 15, 2007

O rescaldo


Sobre o referendo do passado Domingo, já quase tudo ficou escrito neste conjunto de artigos que o Pedro Guedes refere, pelo que direi tão-só que não me surpreende especialmente o resultado final verificado, existindo dois responsáveis principais pelo mesmo.

Em primeiro lugar, o comportamento assumido pela monstruosidade que constitui a comunicação social dita de referência, a qual durante o tempo de campanha que precedeu imediatamente o referendo cometeu a proeza de conseguir ser ainda mais desonesta, reles e torpe do que o habitual, violando todas as normas e regras éticas que supostamente regulam a sua actividade; porém, tal não é de estranhar numa autêntica máquina de propaganda política ferreamente controlada pelo conluio entre a esquerda niilista, o lóbi jacobino e o grande capital mundialista, ou seja, pelos três fautores da república universal anticristã. Deplora-se apenas que o povo português, pela sua deficiente formação em matérias de doutrina religiosa e moral, para além das lacunas de todos conhecidas em termos cívicos e culturais, não tenha genericamente conseguido resistir à extrema agressividade deste moderno golem. Mas existe algum povo capaz de o fazer nas tristes sociedades ocidentais contemporâneas em que vivemos?...

E é aqui que passo a apontar o dedo aos segundos responsáveis pelo desastre ocorrido no último Domingo, aos quais incumbiria com o seu magistério contrabalançar a influência nefasta e deletéria dos escrevinhadores às ordens - os bispos portugueses. Foi simplesmente lamentável a tibieza, pusilanimidade e cobardia demonstrada pelos membros da Conferência Episcopal Portuguesa neste processo, contaminando directamente todo o clero diocesano sob seu controlo. Com honrosas excepções, a quantos sacerdotes não ouvi eu dizer ao longo destes últimos dias, com sorrisos entre o alvar e o alarve, que a Igreja não faz campanha contra o aborto, que nesta matéria só pretende alertar e esclarecer consciências, e por aí a fora! Em suma, todo o discurso politicamente correcto das heresias modernista e progressista a revelar-se uma vez mais de consequências trágicas! Os bispos demitiram-se de ensinar, de defender a fé e a moral, e muitos deles não compreenderão sequer porque o símbolo do seu múnus é exactamente um báculo! Que pastores de almas são estes que desertam da batalha, e nela deixam abandonadas as suas ovelhas a lutar sozinhas contra alcateias de lobos esfaimados?!

Eis, pois, onde reside o busílis da questão: uma vez mais, nas concepções antitradicionais que passaram a imperar na Igreja desde o malfadado concílio V2! Está à vista onde conduziu o abandono da defesa da Realeza Social de Cristo; em que deu o aceitar do secularismo laicista e o arrasar dos antigos bastiões católicos; no que resultou da adopção das teses da nova cristandade anticonstantinista do triste Maritain! Conseguiram transformar a Igreja numa Igreja de silêncio, numa Igreja de cobardes que sem combate e por falta de comparência entrega de mão beijada todo o campo sob sua influência aos seus mais directos, acérrimos e ferozes inimigos! Ora, uma Igreja que se transforma voluntariamente em Igreja de silêncio, está nas vésperas de se tornar numa Igreja do martírio! Os senhores bispos talvez não, mas eu já ouço ao longe os leões a rugirem na arena do Coliseu!

JSarto

segunda-feira, fevereiro 12, 2007

Das leis injustas


As leis humanas ou são justas ou injustas. Se são justas, recebem a força no foro da consciência da lei eterna, da qual derivam, segundo dizem os Provérbios: "Por mim reinam os reis, e os legisladores discernem o que é justo" (8, 15). E as leis são justas segundo o seu fim, quando se ordenam ao bem comum; e segundo o seu autor, quando a lei não excede o poder do legislador; e segundo a sua forma, quando distribuem as obrigações entre os súbditos segundo uma proporção igualitária, em ordem ao bem comum. E sendo cada indivíduo uma parte da comunidade, ordena-se à comunidade enquanto é e enquanto tem, como a parte, em tudo o que é parte, se ordena ao todo. Daí que ocasionalmente a natureza imponha algum dano à parte para salvar o todo. E segundo isto, as leis que de tal maneira distribuem as obrigações proporcionalmente, são justas, e obrigam no foro da consciência, e são leis justas.

As leis injustas podem sê-lo de duas maneiras: primeira, enquanto contradizem o bem do homem, do modo antes dito: seja contra o seu fim, como quando o legislador impõe certos encargos aos súbditos que não são necessários para o bem comum, mas que se encaminham mais a satisfazer certos interesses ou certa vanglória; ou contra a potestade do legislador, como quando este ultrapassa o limite da sua autoridade; ou, finalmente, pela forma, como quando se repartem os encargos entre si de maneira não proporcional, ainda que sejam para o bem comum. E estas leis não são justas, mas violentas; porque, como disse Agostinho no "Do Livre Arbítrio", livro 1, capítulo 5, "a lei não parece sê-lo quando não for justa". Tais leis, portanto, não obrigam no foro da consciência, a não ser para evitar algum escândalo ou desordem, em favor do qual o homem deve também saber ceder o seu próprio direito, como disse Mateus: "Se alguém te exigir andar mil passos, anda com ele outros dois mil; e se alguém te tirar a túnica, dá-lhe também o manto" (5, 40).

De uma segunda maneira podem ser injustas as leis, e isto sucede quando se contrapõem à lei divina, como as leis dos tiranos que impõem a idolatria ou qualquer outro acto contra a lei de Deus. E tais leis não podem de nenhum modo observar-se, como se diz nos Actos: "É necessário obedecer primeiro a Deus que aos homens" (5, 29)
(destaques meus).

São Tomás de Aquino (Suma I-II, questão 96, artigo 4º).

JSarto

sexta-feira, fevereiro 09, 2007

VOTE NÃO!



Com a devida vénia ao Manuel Azinhal, um extraordinário filme!

JSarto

Aborto, imagens e palavras - 15

Os que supõem que a vontade não tem outro limite que não seja o dos caprichos de cada momento; os que julgam que a consciência embotada e obnubilada pelo erro é o estalão último de aferição da bondade dos actos humanos; os que portanto aceitam como possível e exequível a barbárie constante destas imagens; esses estarão com toda a probabilidade do lado do Sim.

Os outros - onde me incluo -, os que não se conformam com a destruição da grande e bimilenar civilização cristã e ocidental, directa herdeira e fiel depositária do que de mais belo, sublime e perene foi criado pelos mundos antigos grego, romano e céltico; os que têm perfeita noção da existência das leis divina e moral, bem como da ordem natural a elas adstrita criada por Deus e perceptível por todas as consciências rectas e sãs; os que sobraçam a Realeza Social de Cristo; os que sabem que um dia todos os homens sem excepção comparecerão perante Ele Jesus Cristo, Rei do Universo, Soberano das Nações e Senhor dos Exércitos, o qual lhes perguntará "Onde estavas quando Eu mais precisei de ti?"; estes estarão agora de certeza absoluta do lado do NÃO!

JSarto

Aborto, imagens e palavras - 14


Serge de Beketch é na actualidade um dos mais relevantes defensores dos valores da civilização cristã e ocidental em terras de França. Antigo membro da Grande Loja Regular de França, cujos erros abjurou ao converter-se ao Catolicismo tradicional, exerce presentemente as funções de director do "Le Libre Journal de la France Courtoise - Décadaire de Résistance Française et Catholique", sendo também um dos principais animadores da parisiense "Radio Courtoisie", um autêntico oásis de verdadeira liberdade no deserto de conformismo politicamente correcto em que se transformaram a quase totalidade dos órgãos de comunicação social franceses.

Em Julho de 1999, durante a realização da Universidade de Verão da recomendabilíssima associação "Renaissance Catholique", proferiu uma magnífica conferência intitulada "La face cachée du mondialisme", cujo extraordinário remate final transcreve-se a seguir. Neste, Beketch explica as motivações últimas e sobrenaturais da defesa do aborto:

La plus grand victoire de l'ennemi, dans tout cette affaire, est d'avoir répandu dans les esprits l'idée moderne que les sacrifices humains étaient une invention, un conte pour enfant, un fantasme de chaisière toquée. Un journal italien fort sérieux écrivait pourtant à propos des "guillotinades" et aprés avoir rappelé que Guillotin et ses collaborateurs étaient tous maçons: "À l'hospice de Bicêtre, ils firent des expériences horribles pour essayer cette machine infernale et en améliorer le fonctionnement; ils décapitèrent en décembre 1789, cent veaux vivants, ce qui fut en réalité un sacrifice initiatique et maçonnique à la déesse Raison et à l'Être Suprême. Les milliers de nobles décapités furent eux aussi des victimes sacrificielles ainsi que les cent cinquante mille paysans massacrés en Vendée, offerts à l'Être Suprême pour anéantir le mal et instaurer l'âge d'or républicain". L'initié Élémire Zolla écrit nettement: "La République tire sa force du rite de magie noire qui fut la décapitation de Louis XVI". Pike écrivait d'ailleurs: "Quand Louis XVI fut exécuté, la moité du travail était fait et donc, à partir de ce moment, l'armée du Temple devait diriger tous ses efforts contre la papauté" et il ajoutait. "Le mal est nécessaire à l'humanité". Ce qu'il mit en oeuvre en créant le Ku Klux Klan qui n'était rien d'autre qu'une secte des sacrificateurs qui immolaient des nègres et des catholiques aux puissances des ténèbres. Autre adepte du satanisme, Blavatsky répondait en écho à Pike: "Le mal est une necessité pour le progrés et l'évolution, comme la nuit est nécessaire pour produire le jour et la mort pour avoir la vie. Afin que l'homme puisse vivre éternellement". Aujourd'hui même, le sacrifice humain est plus répandu dans le monde qu'à n'importe quel âge de l'humanité. Les rigoles de sang qui dévalaient les degrés des pyramides aztéques ne sont rien au regrad des torrents qu'engloutissent les égouts des avortoirs du monde où se perpétuent des dizaines de millions de sacrifices humains. Ce sang, cette souffrance, cette abomination, cette faute qui brise les âmes, est un régal pour le Dieu des Illuminati. C'est cette soif de sang qui fait écrire à quelque sataniste introduit dans l'UNICEF, organisation affilié au Lucy's Trust: "On n'obtiendra pas une diminution du taux des naissances sans recourir à l'avortement légal ou illégal... les avortements provoqués ont un effet beaucoup plus efficace pour diminuer le taux de natalité que l'utilisation des méthodes contraceptives". En terme médical, c'est absolument indéfendable, c'est grotesque. C'est évidemment faux qu'un avortement est plus propre à réduires les naissances que les méthodes contraceptives. La verité est qu'il ne s'agit pas pas d'éviter une naissance, ce qui ne serait d'aucun profit pour Satan, mais de la laisser s'effectuer et de l'interrompre dans un paroxysme de souffrance physique et morale, pour la mére et pour l'enfant, qui est une délice pour le démon. Je sais que c'est difficile à croire, mais tous les hommes de pouvoir politique, médiatique et économique, tous ont plus ou moins partie liée avec les sectes satanistes, barbouillées en loges maçonniques. Par la corruption, par le vice, par la drogue, par l'adhésion aux sectes maçonniques. Si vous en doutez, je vous supplie de lire le formidable travail d'Épiphanius qui en assène une démonstration terrifiante [Maçonnerie et Sectes Secrètes: Le côté caché de l'Histoire - Versailles, Courier de Rome, 2005].

À présent, se pose la question: comment peut-on résister à ce formidable complot? On ne peut pas résister autrement que violemment! On ne peut pas pactiser, on ne peut pas tourner les yeux. Les tièdes, le Seigneur les vomit par Sa bouche. Dans ce combat, qui n'est pas avec Lui est contre Lui. Nous devons donc prier, d'abord. Nous devons aussi combattre parce que les hommes d'armes combattent et Dieu donne la Victoire; vous connaissez la parole: "Aide-toi et le ciel t'aidera". Ce qui signifie que si nous ne combattons pas, nous n'avons pas le droit d'espérer la victoire. Nous devons refuser les piéges de l'ennemi, inlassablement dénoncer ses menées, avec un mépris absolu du respect humain. Certains, ici, me prendront pour un fou parce que je leur parle de magie noire, de satanisme, des sacrifices humains, quand ils attendaient des anedoctes plus ou moins croustillantes sur les crétins vaniteux, en tablier de peau de cochon, qui échangent des bonnes combines et des adresses coquines dans le secret de leurs ateliers. Je ne crois pas que c'était le moment de faire cela; l'urgence est trop grande. Que ceux qui ont des oreilles entendent: la réalité est bien plus terrible encore que tout ce que nous pouvons imaginer. Que ceux qui ont reçu les dons du Saint-Esprit (sagesse et intelligence, conseil et force, science et piété, crainte du Seigneur) s'en servent sans esprit d'économie. C'est un assez bon équipement pour monter à l'assaut et, en plus, ce sont des munitions qui sont inépuisables. On aurait tort de s'en priver. Informez-vous pour vous défendre contre la désinformation, et surtout pour vous entretenir dans un esprit de résistance, parce que l'information vous rendra libre et que la liberté vous rendra fort. Lady Queensbury écrivait dans son livre Occult Theocracy: "Quand on veut fonder une domination occulte, on doit réussir à obtenir chez les hommes un esprit passif et négatif. Un esprit qui vise consciemment un objectif précis, défini exactement, est une puissance et, comme tel, il peut défier un autre pouvoir, à des fins bonnes ou mauvaises". Cela veut dire que, si vous laissez votre esprit passif et négatif, vous en faites la proie de ces démons. Si vous l'orientez, si vous lui donnez un objectif précis, que vous le travaillez tous les jours dans une volonté de résistance à tout prix, en vous disant que rien ne vaut plus que la victoire sur ces forces mauvaises, rien ne vaut plus que la résistance à ces gens-là (ni la considération de votre concierge, ni la tranquillité de votre esprit, rien ne vaut plus que de remporter cette victoire-là), si vous avez cette idée, si vous alimentez votre réflexion et si vous restez en éveil par une information constamment suivie, vérifiée, recoupée, vous tiendrez le coup, "et Dieu donnera la Victoire".


JSarto

segunda-feira, fevereiro 05, 2007

Aborto, imagens e palavras - 13


Faltando decorrer tão-só uma semana até à data da realização do referendo do aborto, julgo de todo inútil tentar persuadir da justeza nossa posição os apaniguados incondicionais do sim: seguidores na sua larga maioria de ideários ateus, jacobinos e marxistas, imbuídos em extremo de indiferentismo, relativismo e utilitarismo prático, a estes, directos descendentes espirituais dos genocidas da Vendeia e dos mentores do Gulag, a morte provocada de um ser humano inocente e indefeso no próprio ventre materno não causa comoção de maior. Em relação a eles, acredito que somente um eventual sobressalto da magnitude do que São Paulo sofreu no caminho para Damasco os poderá fazer mudar de juízo.

Assim, por ora, deve-se prioritariamente concentrar a atenção sobre os indecisos, sobre aqueles a quem já por diversas vezes ouvimos dizer que até são contra o aborto e que jamais o incentivariam, mas que crêem que em nome da tolerância terceiros devem dispor da capacidade de abortar, se o desejarem. A estes, e para reflectirem, faço-lhes as seguintes perguntas, a serem respondidas com um simples sim ou não:

1º) A uma mulher com dificuldades na vida, é a morte do filho aquilo que a sociedade lhe oferece?

2º) Liberalizar o aborto torna a sociedade solidária?

3º) A mulher é mais digna por poder abortar?

4º) Uma sociedade que nega o direito a nascer, respeita os direitos humanos?

5º) É maior o direito da mãe a abortar do que o direito da criança a viver?

6º) Concorda que os cuidados de saúde das outras mulheres fiquem a aguardar, para que o aborto se possa fazer até às dez semanas?

7º) Aborto "a pedido da mulher". Há filho sem pai?

8º) Quem engravida gera um filho. Mata-se um filho?

9º) É-se mais humano às dez semanas e um dia do que às dez semanas?

(As perguntas foram retiradas e adaptadas a partir de um folheto de propaganda distribuído pela Associação dos Médicos Católicos Portugueses, pela Associação Católica dos Enfermeiros e Profissionais de Saúde, pelos Centros de Preparação para o Matrimónio, e pelas Equipas de Nossa Senhora, e são aqui publicadas sob minha inteira responsabilidade).

JSarto

sexta-feira, fevereiro 02, 2007

Aborto, imagens e palavras - 12

Ouvi o Primeiro-Ministro José Sócrates defender que a lei que prevê e pune o aborto como crime apenas serve para produzir abortos clandestinos, e que o aborto deve ser despenalizado a fim de que as mulheres possam abortar sem riscos para a sua integridade física.

Tenho a fazer duas observações sobre tão deploráveis declarações:

1º) Utilizando a lógica de raciocínio de José Sócrates, a lei que prevê e pune a evasão fiscal como crime apenas serve para produzir evasões fiscais clandestinas? Por que não defender então, em coerência, a despenalização da evasão fiscal, tornando o pagamento de impostos uma questão dependente da consciência de cada um? Ou, para o Primeiro-Ministro, a vida humana é merecedora de menor protecção do que a arrecadação dos dinheiros que sustentam a existência das clientelas vorazes que o seu partido distribuiu e continua a distribuir por toda a administração pública?

2º) José Sócrates falta à verdade quando afirma que a despenalização permitirá às mulheres abortarem sem riscos para a sua integridade física. Para além de ignorar que de um ponto de vista moral o aborto é sempre errado - independentemente de ser legal ou clandestino - por provocar a morte intencional e deliberada de um ser humano inocente e indefeso, a realidade é que tal despenalização não afasta quaisquer riscos para a integridade física das mulheres. Ao invés, a despenalização e a concomitante liberalização que lhe é adstrita, ao banalizarem o aborto como prática anticonceptiva de excepção ou último recurso, alargam em termos absolutos o número de mulheres que à mesma e aos riscos dela decorrentes ficam sujeitas, sendo certo que essa prática em caso algum é inócua e indolor, mas frequentemente causadora de efeitos secundários graves que podem chegar até à morte de quem a ela se submete.

JSarto

quarta-feira, janeiro 31, 2007

Llegará el día ...

“Llegará el día en que el mundo civilizado renegará de su Dios, y la Iglesia dudará como dudó San Pedro. La Iglesia sentirá la tentación de creer que el hombre se ha convertido en Dios, que su Hijo es sólo un símbolo, una filosofía como tantas otras, y en los templos buscarán los cristianos la lamparita roja donde les espera, como la pecadora que gritaba ante la tumba vacía ‘¿Dónde lo han puesto?’.”

Pío XII, extractado del libro Un Papa ante la historia, de G. Roche (Caralt, pg. 48)

(RCS)

domingo, janeiro 28, 2007

Aborto, imagens e palavras - 12


Deus conhece a atenção, o cuidado, a engenhosidade e o zelo que cada um pode consagrar para um maior êxito dos seus negócios.

Quem não se forma e informa nesse domínio? Quem não se documenta? Quem não recorre a técnicos preparados? Por vezes, dias e noites decorrem na pesquisa de uma fórmula capaz de permitir um aumento de lucros ou ultrapassar um concorrente.

Mas quando se trata do destino da sociedade (da qual depende, no entanto, a prosperidade durável dos negócios privados), a rotina, a negligência, a irreflexão, a incoerência e a preguiça transformam-se na lei desses homens, cuja sabedoria e espírito de iniciativa são, no entanto, admirados.

Passageiros que limpam a humidade do seu camarote mas que recusam a interessar-se pela possibilidade do seu navio soçobrar num instante.

A verdade é que perdemos o nosso tempo com ninharias e que concedemos aos "tabus" mundanos mais tempo do que aquele que seria necessário para trabalhar vitoriosamente pela salvação da cidade.

Uma preocupação obsessiva pelo conforto chega mesmo a constituir entre nós um clima de materialismo inexpugnável. Materialismo que já não se exibe, como outrora, através de máximas vis e provocantes. O que tinha a vantagem de alertar os melhores. Mas um materialismo de facto, inteiramente implícito, que sem nos impedir de ir à missa não deixa por isso de realizar menos o maior fenómeno político de absenteísmo verificado desde a queda do Império Romano. E esse morreu.

Cristãos que se pretendem excelentes maridos, excelentes pais de família, excelentes empregados, excelentes paroquianos.

Todos podem contar com eles.

Salvo a sua cidade. Salvo a sua Pátria!

(…)

Portanto, à acção!

Ela constitui o grande dever desta hora.

Não há tempo a perder, já proclamava Pio XII. O tempo de reflexão e dos projectos já passou. Estamos na hora da acção! Estais prontos para ela? As frentes opostas, no domínio religioso e moral, delimitam-se cada vez mais claramente. É o momento de prova. A dura corrida de que fala São Paulo já começou. É a hora do esforço intenso. Alguns instantes chegam para decidir a vitória.

Nunca, talvez, a salvação da sociedade dependeu do esforço de um número de pessoas tão pequeno.

É preciso ainda que esse pequeno número queira e saiba querer.

Alguns sobressaltos ou alguns movimentos de cólera tardia para nada servirão.

Tenhamos cuidado para não merecermos ouvir dizer aquilo que a mãe do último rei mouro de Granada lançou contra o seu filho, quando teve de abandonar a sua capital: "É inconveniente chorar e barafustar como uma mulher, quando se está em vias de perder aquilo que não se teve vontade de defender como um homem".

Jean Ousset - 1974

JSarto