“Ama a tus padres y más que a tus padres, a tu patria, y más que a tu patria sólo a Dios”.
San Agustín
quarta-feira, novembro 15, 2006
terça-feira, novembro 14, 2006
El triste sino de los perseguidores de los cristianos
« (…) Assi leemos en el Martyrio de Sancta Eufemia, Noble Virgen, que queriendo el juez perverso forzarla en la carcel, fue luego arrebatado del demonio, y el verdugo, que la degollò, fue luego muerto por un Leon, y la noche siguiente el juez, que la sentenciò, se matò, comiendose à bocados, y lleno de furor. Lo qual moviò à muchos de los infieles, assi Judios, como Gentiles, à ser Christianos.
Assimismo, quasi todos los Reyes, y emperadores, que martyrizaron los Sanctos, tuvieron muy desastrados fines. Entre los quales el primero fue Herodes: el qual por matar al Niño I E S U S, matò los Innocentes: cuya enfermedad,y muerte, fue terribilissima, como escrive largamente Iosepho (Antiquit. Judaic. lib 17. cap. 9.& 10), y en cabo, despues de aversele saltado los ojos, en un baño, desesperado de la vida, se metiò un cuchillo por los pechos, y se matò, mandando antes matar el tercero de los hijos, despues de aver muerto à dos de ellos (Idem lib. 16. c.13).
El segundo Herodes, que degollò à Sanctiago, y tuvo preso à S. Pedro, fue herido por un Angel, y muriò comido en vida de gusanos, com escrive el mesmo Iosepho, y S. Lucas.
El tercero perseguidor de la Iglesia (Lib. 19. cap.7. Act.12): que fue Neròn, (el qual martirizò à S. Pedro, y S. Pablo,) viendo, que no podia escapar de los conjurados, que lo buscaban para matarle, èl los librò de esse trabajo, matandose con sus manos.
El quarto, que fue Domiciano, que desterrò à S. Iuan Evangelista, fue muerto à manos de los suyos.
Valeriano, cruel perseguidor de la Iglesia, fue vencido en batalla por el Rey de los Persas: el qual lo prendiò, y mandò sacar los ojos, y se servia de èl, para poner sobre èl los pies, quando cavalgaba.
Aureliano fue muerto por manos de los suyos.
Decio, que martyrizò à S. Laurencio, èl juntamente con sus hijos fue muerto.
Diocleciano, cruelissima bestia, el qual se hizo adorar por dios, vino à tan gran perdicion, y desatino, que le fue forzado dexar la Corona, y el Sceptro, y vivir, como uno del pueblo.
Maximiano su compañero tambien lo dexò, y vivia como èl: y aun assi no le fue concedido vivir; porque Maxencio su hijo, que se queria alzar con el Imperio, le echò di Roma: de donde saliò huyendo, y se acogiò al amparo de Constantino, que era su yerno. Y siendo por èl noblemente recibido, ensayaba contra èl traycion. Lo qual fue sabido, y por ello castigado con la muerte, y con deshonra, y infamia. Cà sus estatuas, y medallas, fueron mandados raer, dò quiera que estaban, y los titulos de las casas publicas, que de èl avian tomado nombre, se mandaron mudar. Pues Maxencio su hijo, heredero de los vicios, y crueldad de su padre, por especial milagro, y disposicion Divina, muriò. Porque aviendo armado una puente falsa sobre un rio cabe Roma, para que llegando el emperador Constantino à ella, se hundiesse en el rio, èl, como desatinado, no acordandose de lo que avia tramado, puso las piernas al cavallo, y passando por la misma puente, cayò, y se ahogò.
Maximino, tambien cruelissimo perseguidor de la Iglesia, fue vencido en la batalla por el mismo Constantino, y escapò huyendo de su exercito entre los aguadores. Por lo qual, indignado contra los agoreros, que le prometian la victoria, los mandò matar. Y sobre esta afrenta, lo castigò Dios con una gravissima enfermedad, hinchandosele, y pudriendosele las entrañas: y dentro de el pecho se le hizo una llaga, que poco à poco se estendia por èl, sin otras, que tenia derramadas por toda su carne, que manaban arroyos de gusanos. Y con ellas tenia hedor tan terrible, que ningun hombre, ni los mismos zirujanos podian llegar a èl. Y viendo que sus medicos no le podian remediar, ni hazer algun beneficio, antes huìan de èl por su abominable hedòr, mandò matar muchos de ellos. Entre los quales llegò à èl uno, mas para ser degollado, que para curarle; y movido por especial instincto de Dios, le dixo: Por què yerras, Emperador, pensando, que pueden los hombres estorvar, lo que Dios ordena? Esta tu enfermedad ni es de hombres, ni hombres la pueden curar. Mas acuerdate, quantos males has hecho à los siervos de Dios, y de quanta crueldad has usado contra sus honradores: y assi sabràs, à quien has de pedir remedio. Porque yo bien podrè morir, como los otros; mas tu no seràs curado por manos de medicos. Entonces comenzò Maximino à conoscer, que era hombre, y trayendo à la memoria sus males, confessò que avia errado. Finalmente, perdiendo la vista de los ojos, y conosciendo entonces mejor la fealdad de sus males, hizo fin con affligida muerte à su mala vida.
Licinio tambien, que Imperaba en Oriente en tiempo de Constantino, que no menos cruelmente persiguiò la Iglesia, que sus antecessores, levantandose contra Constantino, fue por èl muerto en batalla.
Despues de estos Juliano Apostata, (que con otras nuevas artes hizo mas cruel guerra, à la Iglesia,) acabò en pocos dias su Imperio, y su vida, muerto en la guerra contra los Persas, dexando el exercito en grandissimo peligro; sin que nada le valiessen, ni sus Dioses, ni sus agoreros, y encantadores, en quien tenia toda su confianza.
Pues Valente Arriano, grande perseguidor de los Catholicos, en una batalla contro los Godos fue por ellos desbaratado: y escondiendose en una chozuela, alli le pegaron fuego, y assi muriò, como sus obras lo merecian.
Estos fueron los fines, y desastres de todos aquellos, que tomaron armas contra la Religion Cristiana: lo qual no es pequeño argumento de la verdad, y sanctidad de ella.»
Fray Luis de Granada
(RCS)
Assimismo, quasi todos los Reyes, y emperadores, que martyrizaron los Sanctos, tuvieron muy desastrados fines. Entre los quales el primero fue Herodes: el qual por matar al Niño I E S U S, matò los Innocentes: cuya enfermedad,y muerte, fue terribilissima, como escrive largamente Iosepho (Antiquit. Judaic. lib 17. cap. 9.& 10), y en cabo, despues de aversele saltado los ojos, en un baño, desesperado de la vida, se metiò un cuchillo por los pechos, y se matò, mandando antes matar el tercero de los hijos, despues de aver muerto à dos de ellos (Idem lib. 16. c.13).
El segundo Herodes, que degollò à Sanctiago, y tuvo preso à S. Pedro, fue herido por un Angel, y muriò comido en vida de gusanos, com escrive el mesmo Iosepho, y S. Lucas.
El tercero perseguidor de la Iglesia (Lib. 19. cap.7. Act.12): que fue Neròn, (el qual martirizò à S. Pedro, y S. Pablo,) viendo, que no podia escapar de los conjurados, que lo buscaban para matarle, èl los librò de esse trabajo, matandose con sus manos.
El quarto, que fue Domiciano, que desterrò à S. Iuan Evangelista, fue muerto à manos de los suyos.
Valeriano, cruel perseguidor de la Iglesia, fue vencido en batalla por el Rey de los Persas: el qual lo prendiò, y mandò sacar los ojos, y se servia de èl, para poner sobre èl los pies, quando cavalgaba.
Aureliano fue muerto por manos de los suyos.
Decio, que martyrizò à S. Laurencio, èl juntamente con sus hijos fue muerto.
Diocleciano, cruelissima bestia, el qual se hizo adorar por dios, vino à tan gran perdicion, y desatino, que le fue forzado dexar la Corona, y el Sceptro, y vivir, como uno del pueblo.
Maximiano su compañero tambien lo dexò, y vivia como èl: y aun assi no le fue concedido vivir; porque Maxencio su hijo, que se queria alzar con el Imperio, le echò di Roma: de donde saliò huyendo, y se acogiò al amparo de Constantino, que era su yerno. Y siendo por èl noblemente recibido, ensayaba contra èl traycion. Lo qual fue sabido, y por ello castigado con la muerte, y con deshonra, y infamia. Cà sus estatuas, y medallas, fueron mandados raer, dò quiera que estaban, y los titulos de las casas publicas, que de èl avian tomado nombre, se mandaron mudar. Pues Maxencio su hijo, heredero de los vicios, y crueldad de su padre, por especial milagro, y disposicion Divina, muriò. Porque aviendo armado una puente falsa sobre un rio cabe Roma, para que llegando el emperador Constantino à ella, se hundiesse en el rio, èl, como desatinado, no acordandose de lo que avia tramado, puso las piernas al cavallo, y passando por la misma puente, cayò, y se ahogò.
Maximino, tambien cruelissimo perseguidor de la Iglesia, fue vencido en la batalla por el mismo Constantino, y escapò huyendo de su exercito entre los aguadores. Por lo qual, indignado contra los agoreros, que le prometian la victoria, los mandò matar. Y sobre esta afrenta, lo castigò Dios con una gravissima enfermedad, hinchandosele, y pudriendosele las entrañas: y dentro de el pecho se le hizo una llaga, que poco à poco se estendia por èl, sin otras, que tenia derramadas por toda su carne, que manaban arroyos de gusanos. Y con ellas tenia hedor tan terrible, que ningun hombre, ni los mismos zirujanos podian llegar a èl. Y viendo que sus medicos no le podian remediar, ni hazer algun beneficio, antes huìan de èl por su abominable hedòr, mandò matar muchos de ellos. Entre los quales llegò à èl uno, mas para ser degollado, que para curarle; y movido por especial instincto de Dios, le dixo: Por què yerras, Emperador, pensando, que pueden los hombres estorvar, lo que Dios ordena? Esta tu enfermedad ni es de hombres, ni hombres la pueden curar. Mas acuerdate, quantos males has hecho à los siervos de Dios, y de quanta crueldad has usado contra sus honradores: y assi sabràs, à quien has de pedir remedio. Porque yo bien podrè morir, como los otros; mas tu no seràs curado por manos de medicos. Entonces comenzò Maximino à conoscer, que era hombre, y trayendo à la memoria sus males, confessò que avia errado. Finalmente, perdiendo la vista de los ojos, y conosciendo entonces mejor la fealdad de sus males, hizo fin con affligida muerte à su mala vida.
Licinio tambien, que Imperaba en Oriente en tiempo de Constantino, que no menos cruelmente persiguiò la Iglesia, que sus antecessores, levantandose contra Constantino, fue por èl muerto en batalla.
Despues de estos Juliano Apostata, (que con otras nuevas artes hizo mas cruel guerra, à la Iglesia,) acabò en pocos dias su Imperio, y su vida, muerto en la guerra contra los Persas, dexando el exercito en grandissimo peligro; sin que nada le valiessen, ni sus Dioses, ni sus agoreros, y encantadores, en quien tenia toda su confianza.
Pues Valente Arriano, grande perseguidor de los Catholicos, en una batalla contro los Godos fue por ellos desbaratado: y escondiendose en una chozuela, alli le pegaron fuego, y assi muriò, como sus obras lo merecian.
Estos fueron los fines, y desastres de todos aquellos, que tomaron armas contra la Religion Cristiana: lo qual no es pequeño argumento de la verdad, y sanctidad de ella.»
Fray Luis de Granada
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Rafael Castela Santos
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San Máximo de Éfeso, mártir
Sobre el trato que paganos y politeístas dispensan a los cristianos hay mucho escrito. Las actas de sus juicios son, a menudo, el documento más incontrovertible de lo que paganos y politeístas hacen con los cristianos. Actas, por lo demás, levantadas por los propios asesinos e inicuos ejecutores, así que es confesión de parte.
Aquí queda una hoy, la de San Máximo, martirizado en el año 251 de Nuestro Señor. Refleja la conversación entre el Procónsul Optimus, bajo el Emperador Decio, y San Máximo.
«Maximus: I am born free, but am the slave of Jesus Christ.
Optimus: What is your profession?
Maximus: I am a plebeian, and live by my dealings.
Optimus: Are you a Christian?
Maximus: Yes, I am, though a sinner.
Optimus: Have you not been informed of the edicts that are lately arrived?
Maximus: What edicts, and what are their contents?
Optimus: That all the Christians forsake their superstition, acknowledge the true prince whom all obey, and adore his gods.
Maximus: I have been told of that impious edict, and it is the occasion of my appearing abroad.
Optimus: As then you are apprised of the edicts, sacrifice to the gods.
Maximus: I sacrifice to none but that God to Whom alone I have sacrificed from my youth, the remembrance of which affords me great comfort.
Optimus: Sacrifice as you value your life: if you refuse to obey, you shall expire in torments!
Maximus: This has ever been the object of my desires: it was on this very account that I appeared in public, to have an opportunity offered me of being speedily delivered out of this miserable life, to possess that which is eternal.
Then the proconsul commanded him to be beaten.
Optimus: Sacrifice, Maximus, and you shall be no longer tormented.
Maximus: Sufferings for the Name of Christ are not torments, but comfortable unctions; but if I depart from His precepts contained in the Gospel, then real and eternal torments would be my portion.
Optimus then ordered him to be stretched on the rack and tortured.
Optimus: Renounce, wretch, your obstinate folly, and sacrifice to save your life.
Maximus: I shall save it if I do not sacrifice; I shall lose it if I do. Neither your clubs, nor your iron hooks, nor your firegive me any pain, because the grace of Jesus Christ dwells in me, which will deliver me out of your hands to put me in possession of the happiness of the saints, who have already, in this same conflict, triumphed over your cruelty. It is by their prayers I obtain this courage and strength which you see in me.
Optimus: I command that Maximus, for refusing to obey the sacred edicts, be stoned to death, to serve for an example of error to all Christians.
St Maximus was immediately seized by the executioners and carried outside the city walls, where they stoned him to death. His feast day is 14 May.
Blessed be God in His Angels and in His Saints.»
(RCS)
Aquí queda una hoy, la de San Máximo, martirizado en el año 251 de Nuestro Señor. Refleja la conversación entre el Procónsul Optimus, bajo el Emperador Decio, y San Máximo.
«Maximus: I am born free, but am the slave of Jesus Christ.
Optimus: What is your profession?
Maximus: I am a plebeian, and live by my dealings.
Optimus: Are you a Christian?
Maximus: Yes, I am, though a sinner.
Optimus: Have you not been informed of the edicts that are lately arrived?
Maximus: What edicts, and what are their contents?
Optimus: That all the Christians forsake their superstition, acknowledge the true prince whom all obey, and adore his gods.
Maximus: I have been told of that impious edict, and it is the occasion of my appearing abroad.
Optimus: As then you are apprised of the edicts, sacrifice to the gods.
Maximus: I sacrifice to none but that God to Whom alone I have sacrificed from my youth, the remembrance of which affords me great comfort.
Optimus: Sacrifice as you value your life: if you refuse to obey, you shall expire in torments!
Maximus: This has ever been the object of my desires: it was on this very account that I appeared in public, to have an opportunity offered me of being speedily delivered out of this miserable life, to possess that which is eternal.
Then the proconsul commanded him to be beaten.
Optimus: Sacrifice, Maximus, and you shall be no longer tormented.
Maximus: Sufferings for the Name of Christ are not torments, but comfortable unctions; but if I depart from His precepts contained in the Gospel, then real and eternal torments would be my portion.
Optimus then ordered him to be stretched on the rack and tortured.
Optimus: Renounce, wretch, your obstinate folly, and sacrifice to save your life.
Maximus: I shall save it if I do not sacrifice; I shall lose it if I do. Neither your clubs, nor your iron hooks, nor your firegive me any pain, because the grace of Jesus Christ dwells in me, which will deliver me out of your hands to put me in possession of the happiness of the saints, who have already, in this same conflict, triumphed over your cruelty. It is by their prayers I obtain this courage and strength which you see in me.
Optimus: I command that Maximus, for refusing to obey the sacred edicts, be stoned to death, to serve for an example of error to all Christians.
St Maximus was immediately seized by the executioners and carried outside the city walls, where they stoned him to death. His feast day is 14 May.
Blessed be God in His Angels and in His Saints.»
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segunda-feira, novembro 13, 2006
A Missa de rito latino-gregoriano - 10
O "Kyrie Eleison", reminiscência do rito greco-bizantino no rito latino. Muito interessantes os comentários do Padre Daniel Cooper, SSPX, acerca da necessidade de os fiéis rezarem e cantarem esta oração durante a Missa.
JSarto
Aborto, imagens e palavras - 8

Igualmente a ler na mesma "New Oxford Review" este "Abortion and Muslim Terrorism", de Andy Nowicki, especialmente dedicado à direita catita, chique a valer, ataviada de paletó desportivo azul com botões dourados e gravata regimental, mestra em ratar nos canapés da embaixada dos Estados Unidos. Aqui deixo umas passagens, para aguçar a curiosidade (os destaques são meus):
Abortion is a perfect case in point. It is a viciously wicked, barbarically cruel, ghastly, inhuman, murderous practice. Yet it is deeply entrenched in our culture, its accessibility zealously protected and promoted by the principalities and powers of our age. In some ways, abortion may well be the defining issue of our day, the staple on which all of our post-sexual revolution living arrangements subsist. With contraceptive failure (or failure to use contraception) always a possibility, abortion is the failsafe. Without it, freedom to have sex wherever, whenever, and with whomever we want is severely compromised. Thus, the "unwanted" babies are considered "collateral damage" in the crusade for the maintenance of "reproductive freedom," much as similarly unwanted civilian casualties of U.S. military strikes in Iraq are callously considered "collateral damage" in the international crusade for "freedom."
Abortion is a perfect case in point. It is a viciously wicked, barbarically cruel, ghastly, inhuman, murderous practice. Yet it is deeply entrenched in our culture, its accessibility zealously protected and promoted by the principalities and powers of our age. In some ways, abortion may well be the defining issue of our day, the staple on which all of our post-sexual revolution living arrangements subsist. With contraceptive failure (or failure to use contraception) always a possibility, abortion is the failsafe. Without it, freedom to have sex wherever, whenever, and with whomever we want is severely compromised. Thus, the "unwanted" babies are considered "collateral damage" in the crusade for the maintenance of "reproductive freedom," much as similarly unwanted civilian casualties of U.S. military strikes in Iraq are callously considered "collateral damage" in the international crusade for "freedom."
But in comparing the evil of abortion to the evils inherent in modern warfare, one should only go so far. War is not an inherently wicked thing, replete as it is with massacres (including those, such as Hiroshima and Dresden, that were carried out by the "good guys"). Even just wars waged unjustly can be seen as bringing about positive ends; although during World War II many atrocities were committed by Allied forces, few would argue that the world wasn't a better place once rid of the Nazis and an imperialistic Japanese regime.
Abortion, by contrast, involves both an immoral means and an immoral end; the end is to get rid of an innocent life, and the means is murder. Moreover, abortion has claimed far more innocent lives than all of the wars of the 20th century put together. Abortion is a true holocaust, and it is an ongoing one, the more insidious because of its hidden nature; the slaughter continues unabated, taking place daily in perfectly innocuous-looking buildings, and we go about our everyday lives as if nothing out of the ordinary, much less monstrously evil, were happening in our midst.
(...)
It is hard for us to see abortion as the horrible, hard, brutal, revolting thing that it truly is. Though we may be against it, we don't want to see it as a blight, a holocaust, something whose continued practice is warping our national soul beyond repair. We would rather view it as representing a mere bump on the road, something that will be smoothed over eventually.
In the meantime, we reason, prolife or "pro-choice" -- well, we're all Americans, aren't we? In our post-9/11 ethos, the temptation is even greater to fall for the "come together" rhetoric favored by our current President. So many American conservatives are suckered by this appeal to make stopping al-Qaeda our highest priority and to put abortion on the proverbial backburner that they neglect to consider the hierarchy of relative evils involved in the two cases. On any given day, abortionists kill a larger number of innocent civilians than any Muslim terrorist; more people are destroyed every day in the abortion business than were killed by bin Laden and his cohorts on 9/11, one single day. Abortion is far worse than Muslim terrorism for the sheer breadth and scope of the death and devastation it has wrought.
JSarto
Aborto, imagens e palavras - 7

Na interessantíssima "New Oxford Review", a ler "Margaret Sanger and The New Woman" sobre a vida e a carreira de uma das primeiras defensoras públicas do aborto, ou acerca das motivações últimas que inspiram o feminismo radical aborcionista, ideologia com graves efeitos letais. Transcrevo este trecho (os destaques são meus):
After all that, it is not surprising to learn that Margaret had a rabid hatred of the Catholic Church. She rightly saw the Church as the great enemy and chief obstacle of the Birth Control League. In the 1920s Catholics presented a united front and gave public warnings that were clearly inspired and prophetic. They declared that legalizing birth control would lead to refined materialism and selfish individualism, would degrade marriage, would cause husband and wife to see each other as instruments of sexual gratification, and would weaken their self-control, as well as their capacity for self-denial. Even Gandhi agreed with the Catholic view when Margaret Sanger visited him and tried to bring him around to her worldview. Archbishop Patrick J. Hayes of New York put it bluntly: Easy access to artificial contraception would lead to a "wild orgy of atheism and immorality." These predictions have manifestly been fulfilled.
In the 1930s Catholics also gave prophetic warning that if Margaret Sanger and her Birth Control League had their way, the floodgates of pornography would be opened and abortion would soon be legalized. A generation before Roe v. Wade, they could see that legalized abortion was around the corner once easy access to birth control made immorality rampant.
In conclusion, Margaret Sanger can be compared to Semiramis, the mythical queen of Babylon who supplanted her husband and made sexual immorality the law of the land. She did this because she herself was lascivious and her abrogation of virtue brought about the ruin of her nation. Margaret Sanger's private life was obviously the hidden spring of her public actions. This now has to be admitted. She worked tirelessly to overturn the laws against obscenity, birth control, and abortion mainly because her secret lifestyle made all these things necessary. For at the root of her agenda and that of Planned Parenthood was and is a pseudo-scientific view of human sexuality as something even lower than the coupling of animals.
JSarto
After all that, it is not surprising to learn that Margaret had a rabid hatred of the Catholic Church. She rightly saw the Church as the great enemy and chief obstacle of the Birth Control League. In the 1920s Catholics presented a united front and gave public warnings that were clearly inspired and prophetic. They declared that legalizing birth control would lead to refined materialism and selfish individualism, would degrade marriage, would cause husband and wife to see each other as instruments of sexual gratification, and would weaken their self-control, as well as their capacity for self-denial. Even Gandhi agreed with the Catholic view when Margaret Sanger visited him and tried to bring him around to her worldview. Archbishop Patrick J. Hayes of New York put it bluntly: Easy access to artificial contraception would lead to a "wild orgy of atheism and immorality." These predictions have manifestly been fulfilled.
In the 1930s Catholics also gave prophetic warning that if Margaret Sanger and her Birth Control League had their way, the floodgates of pornography would be opened and abortion would soon be legalized. A generation before Roe v. Wade, they could see that legalized abortion was around the corner once easy access to birth control made immorality rampant.
In conclusion, Margaret Sanger can be compared to Semiramis, the mythical queen of Babylon who supplanted her husband and made sexual immorality the law of the land. She did this because she herself was lascivious and her abrogation of virtue brought about the ruin of her nation. Margaret Sanger's private life was obviously the hidden spring of her public actions. This now has to be admitted. She worked tirelessly to overturn the laws against obscenity, birth control, and abortion mainly because her secret lifestyle made all these things necessary. For at the root of her agenda and that of Planned Parenthood was and is a pseudo-scientific view of human sexuality as something even lower than the coupling of animals.
JSarto
P.S. Na mesma "New Oxford Review", sugiro vivamente a consulta dos "dossiers" dedicados aos temas do aborto e do feminismo radical.
A perseguição religiosa em Espanha (1936-1939)
Para relembrar também o que muitos outros desejariam esquecer, senão mesmo repetir - a perseguição religiosa em Espanha no período de 1936-1939.
JSarto
Há setenta anos - Paracuellos del Jarama

O excelente Rorate-Caeli - belíssimo cabeçalho por estes dias - recorda com oportunidade a passagem do septuagésimo aniversário dos infames massacres de Paracuellos del Jarama, nos arredores de Madrid, ocorridos em duas pavorosas jornadas durante o mês de Novembro de 1936, sob a liderança do criminoso comunista Santiago Carrillo, e que causaram a morte de oito mil pessoas indesejáveis à tirania vermelha, entre as quais muitos religiosos seculares e regulares, vários deles presentemente já elevados à dignidade dos altares em virtude do martírio sofrido. Para não esquecer jamais, e sobretudo nos dias de hoje, toda a barbárie do niilismo ateísta sem quaisquer limites de ordem moral.
JSarto
JSarto
sexta-feira, novembro 10, 2006
El Partido Nacionalista Vasco: ejemplo de anticatolicismo
En otras entradas anteriores relativas a la historia de España desde un punto de vista católico se han analizado algunos aspectos de la política nacional, como el jacobinismo y anticatolicismo de los centralistas-liberales (encarnado en Isabel II, en los varios gobiernos liberales del XIX, los experimentos cantonalistas de la I República, el monarca masón impuesto –Amadeo de Saboya-, etc.). Voy a hacer algunas entradas sobre asuntos regionales, tan en la picota en estos momentos que en que las fuerzas cainitas se han desatado en España.
El Partido Nacionalista Vasco (PNV) se ha definido siempre como un partido católico. De hecho su fundador, Sabino Arana, un hombre profundamente desequilibrado –como demostró la sensacional selección de textos de Sabino Arana publicada por CriterioLibros-, hacía apología de algo que era una teocracia en grado extremo y que repugna a la razón y al sentido común:
“Bizcaya, dependiente de España, no puede dirigirse a Dios, no puede ser católica en la práctica”.
Sabino Arana
Esta pretendida teocracia no le impedía al fundador del PNV el dejar la caridad hacia al prójimo como un asunto secundario, a pesar de su (pretendido) catolicismo:
“Si algún español te pide limosna, levanta los hombros y contéstale, aunque no sepas euskera: Nik estakit erderaz (Yo no entiendo el español). Si algún español recién llegado a Bizcaya te pregunta dónde está tal pueblo o tal calle, contéstale: Nik estakit erderaz. Si algún español que estuviera, por ejemplo, ahogándose en la ría, te pidiese socorro, contéstale: Nik estakit erderaz”.
Sabino Arana. Bizkaitarra n° 29 (1895)
El PNV siempre ha tenido vetas clericalistas, y no en vano su anterior presidente, Xabier Arzalluz, era un jesuita exclaustrado y José Antonio Ardanza, el anterior Presidente de las Vascongadas, era un ex-seminarista. Sin embargo, pese a estas apariencias, niego la mayor: afirmo que el PNV no es un partido católico. Antes bien asevero que PNV es un partido anticatólico.
Vayamos por partes para demostrar la naturaleza íntimamente anticatólica del PNV.
En primer lugar es un partido racista y racialista, es decir, contrario a la afirmación de la igualdad ontológica de todo ser humano que la Santa Madre Iglesia siempre ha proclamado. La apoteosis racialista de los nacionalistas vascos y su fundador Sabino Arana es muestra de alguien profundamente desequilibrado. Para él, los españoles eran:
“(...) los nómadas de la inmigración servil (...) con su oleada de detritus étnicos, masa híbrida de celtas bastardeados, de latinos decadentes y de moros corrompidos” (1901)
o bien esta definición de los españoles que hará las delicias tanto de esos estúpidos racialistas pangermanistas que por ahí pululan como de aquellos otros que saben que las provincias de Guipúzcoa y Vizcaya no eran sino celtas vasconizados, pero no vascos puros:
“esos productos íbero-celto-fenicio-griego-godo-árabes” (1902)
En cualquier caso está claro que para el nacionalismo vasco, en boca de su fundador, todos los males atribuibles del mundo están en España mientras que los vascos, por el hecho de ser vascos, están poco menos que exentos del Pecado Original:
“en el solar de la familia euskariana penetra la española a título de amiga, y de amiga pasa luego a pariente, y con la confianza que la amistad y el parentesco inspiran se hablan sin recelos sus inteligencias, se comunican sus corazones, se compenetran sus espíritus; y el criterio extraviado vence y ahoga al buen sentido moral, la malicia a la bondad, a la verdad el error, la corrupción a la pureza, la vileza a la dignidad, el vicio a la virtud, el mal al bien; y el mal sienta sus reales en nuestras poblaciones y desde ellas extiende sin tropiezos sus conquistas”
Y para el nacionalismo vasco no hay duda alguna de que la raza vasca tiene atributos y características superiores en extremo a las de las otras raigambres étnicas de los españoles tanto en lo físico:
“Es la raza vasca, por convicción de su positiva superioridad física, una de las más saturadas de (...) espíritu de lucha, de competencia”.
Sabino Arana, Bizkaitarra nº 66
como hasta en lo espiritual:
“Meditemos como vascos que somos, porque precisamente por pertenecer a la raza de mejor y mayor meditación que hay en el mundo podemos meditar con acierto, y no como esos productos ibero-celto-fenicio-griego-godo-árabes (...) que aún están por saber lo que es meditación”
Todas estas ideas calan, como en Engracio de Aranzadi, seguidor de Sabino Arana, quien afirma que los vascos:
“constituimos la aristocracia del mundo, la nobleza de la Tierra”. (1904)
En segundo lugar es un partido que pactó con los comunistas durante la República española, y fruto de ese pacto durante la segunda mitad de 1936 y principios del 37 se asesinaron a muchos Sacerdotes y muchos seglares vascos por el mero hecho de ser católicos. Asesinatos que fueron condonados por el PNV. Lo cual tampoco impidió que los nacionalistas vascos traicionaran de manera ruin y miserable a sus compañeros de viaje. Pedro Fernández Barbadillo dio cuenta prolija de las múltiples traiciones y juegos a dos bandas del PNV, que son característicos del nacionalismo vasco.
En tercer lugar, y en paralelo a la entrada de las ideas modernistas y liberacionistas en el clero vasco en los años previos al Vaticano II, el PNV se alió con el ala más progresista del “aggiornamento” vía internacional demócrata-cristiana. Lo menos que se puede decir de la Internacional Demócrata-Cristiana es que se ha caracterizado por un socavamiento permanente de la Realeza Social de Nuestro Señor Jesucristo. Es este clero nacionalista, proclive al liberacionismo, infecto de democracia cristiana, el mismo que permite que las armas de ETA sean sacrílegamente guardadas en recintos católicos y que permite y alienta la muerte de inocentes, como el inspector Melitón Manzanas, uno de los primeros asesinados por ETA.
En cuarto lugar el PNV no para en mientes para conseguir sus objetivos, que no son más que los de la independencia de ese “Euskadi”, tan falso como ahistórico. Para ello son capaces de vender su alma al diablo sean estos nazis o liberales (ambos anticatólicos), como hizo Aguirre –el lehendakari exiliado- durante la Segunda Guerra Mundial y en la postguerra respectivamente.
En quinto lugar el PNV ha prestado un apoyo sin paliativos a ETA, una organización que pretende la implantación de una República marxista-leninista en las tres provincias vascas, Navarra y el País vascofrancés y que sueña con incorporar territorios castellanos como los de Treviño, ciertas zonas de Santander y Burgos y la Rioja. En un ahora inencontrable dossier sobre ETA, firmado por Aracillum, se explica la confluencia entre ETA y el PNV. Confluencia que no debe extrañar a nadie cuando ETA –la rama armada del aberchalismo- nace en el seno del PNV, más concretamente dentro de las juventudes del PNV.
“El separatismo vasco tradicional está articulado políticamente en el PNV. El Penuvismo sabiniano, representa frente al Estado Español los intereses, de la oligarquía vasca y de las clases medias que han optado por el caciquismo en sus versión vasquista. Su aspiración es la de una Vasconia, a la que anexionan Navarra, como un estado independiente pero confederado al Estado Español, de suerte que queden garantizado los intereses económicos de esa oligarquía caciquil, y de sus clases medias asimiladas, manteniendo su presencia privilegiada históricamente, al menos en el ultimo siglo y desde la industrialización de España, dentro de la economía nacional. Toda la historia del PNV es la solución al dilema de romper con lo español, con su cultura, su política, desligarse de responsabilidades y exigencias sociales, fiscales, o militares , pero preservar la otra ligazón económica, aquella que le permite beneficiarse de todas la ventajas de un gran mercado y de su participación en la economía nacional . Separatismo si, pero que los españoles, los maketos, sigan entregando sus ahorros al Banco Bilbao-Vizcaya.
Para el penuvismo el terrorismo y el aberchalismo han sido muy eficaces para lograr su preponderancia en Vascongadas y para imponer la concepción sabiniana a la sociedad vasca. El Estado español durante los años 1977-1982, acosado por el terrorismo y en plena transición política, hace cesión de su soberanía en Vasconia, de la soberanía nacional, al PNV, que se convierte así en la alternativa de un gobierno moderado frente al peligro que encarna el aberchalismo. Vasconia, esa ahora Euskadi, un territorio exento del ordenamiento legal y de la autoridad del Estado, que ya no es el Estado Nacional del régimen de Franco, sino del propio Estado "democrático" y autónomo de la Constitución del 78.”
Es decir, el PNV apoya a enemigos declarados de la Iglesia Católica de manera reincidente, como ya hiciera en 1936.
Estos cuatro hechos bastan para aseverar, sin lugar a dudas ni réplica alguna, el anticatolicismo del PNV, partido por otro lado que nunca ha carecido de ribetes clericalistas y meapilas. Como han de juzgarse por sus frutos dígase lo evidente: que las provincias Vascongadas, otrora las más profunda y cabalmente católicas de España, figuran hoy día entre aquellas zonas de España más descristianizadas y donde la práctica religiosa es menor.
El PNV incluso se permite utilizar al lobby demócrata-cristiano (que de cristiano nada y de demócrata más bien poco) para conseguir incluso que el Senado chileno apoye a los nacionalistas vascos, en un clarísimo caso de injerencia en asuntos internos de otro país. Hace mucho tiempo que no siento gran simpatía por los políticos chilenos. Pinochet se gozaba siempre de haber apoyado a Gran Bretaña en la Guerra de Malvinas, cediendo incluso bases para que helicópteros británicos atacasen las tierras argentinas. El Senado chileno ahora se muestra partidario de apoyar a los criminales y sus beneficiarios. Otro tema que nos cuenta Fernández Barbadillo, siempre bien informado sobre estos trasuntos del nazi-onanismo (no, no es error tipográfico) vasco, es que la prensa en general ha silenciado esto. Apenas en el internet hemos sabido de ello, gracias a los buenos oficios, entre otros, de Minuto Digital.
Minuto Digital, cuyo club es presidido por otra vasca, Yolanda Couceiro Morín, que sufre los embates violentos del nazi-onanismo vasco, como nos cuenta Alameda Digital. Si “por sus frutos los conoceréis”, el testimonio de Yolanda Couceiro dejará bien a las claras qué clase de caterva son esta gente. Para que vean esos defensores gratuitos del nacionalismo vasco a lo que lleva el nacionalismo en la calle, que es la coerción, a la tiranía y al sufrimiento sin sentido.
La adulteración de la Fe, la perversión de las ideas, la creación de ídolos falsos –como la “nación vasca”, obra nefasta del nacionalismo vasco- cuyo propósito último es siempre el desplazar a Dios, trae consigo estas consecuencias. Lógico es que sufran al intrínsecamente perverso comunismo quienes se apartan de Dios y, por apartarse de Dios, también lo hacen de las Españas.
Rafael Castela Santos
El Partido Nacionalista Vasco (PNV) se ha definido siempre como un partido católico. De hecho su fundador, Sabino Arana, un hombre profundamente desequilibrado –como demostró la sensacional selección de textos de Sabino Arana publicada por CriterioLibros-, hacía apología de algo que era una teocracia en grado extremo y que repugna a la razón y al sentido común:
“Bizcaya, dependiente de España, no puede dirigirse a Dios, no puede ser católica en la práctica”.
Sabino Arana
Esta pretendida teocracia no le impedía al fundador del PNV el dejar la caridad hacia al prójimo como un asunto secundario, a pesar de su (pretendido) catolicismo:
“Si algún español te pide limosna, levanta los hombros y contéstale, aunque no sepas euskera: Nik estakit erderaz (Yo no entiendo el español). Si algún español recién llegado a Bizcaya te pregunta dónde está tal pueblo o tal calle, contéstale: Nik estakit erderaz. Si algún español que estuviera, por ejemplo, ahogándose en la ría, te pidiese socorro, contéstale: Nik estakit erderaz”.
Sabino Arana. Bizkaitarra n° 29 (1895)
El PNV siempre ha tenido vetas clericalistas, y no en vano su anterior presidente, Xabier Arzalluz, era un jesuita exclaustrado y José Antonio Ardanza, el anterior Presidente de las Vascongadas, era un ex-seminarista. Sin embargo, pese a estas apariencias, niego la mayor: afirmo que el PNV no es un partido católico. Antes bien asevero que PNV es un partido anticatólico.
Vayamos por partes para demostrar la naturaleza íntimamente anticatólica del PNV.
En primer lugar es un partido racista y racialista, es decir, contrario a la afirmación de la igualdad ontológica de todo ser humano que la Santa Madre Iglesia siempre ha proclamado. La apoteosis racialista de los nacionalistas vascos y su fundador Sabino Arana es muestra de alguien profundamente desequilibrado. Para él, los españoles eran:
“(...) los nómadas de la inmigración servil (...) con su oleada de detritus étnicos, masa híbrida de celtas bastardeados, de latinos decadentes y de moros corrompidos” (1901)
o bien esta definición de los españoles que hará las delicias tanto de esos estúpidos racialistas pangermanistas que por ahí pululan como de aquellos otros que saben que las provincias de Guipúzcoa y Vizcaya no eran sino celtas vasconizados, pero no vascos puros:
“esos productos íbero-celto-fenicio-griego-godo-árabes” (1902)
En cualquier caso está claro que para el nacionalismo vasco, en boca de su fundador, todos los males atribuibles del mundo están en España mientras que los vascos, por el hecho de ser vascos, están poco menos que exentos del Pecado Original:
“en el solar de la familia euskariana penetra la española a título de amiga, y de amiga pasa luego a pariente, y con la confianza que la amistad y el parentesco inspiran se hablan sin recelos sus inteligencias, se comunican sus corazones, se compenetran sus espíritus; y el criterio extraviado vence y ahoga al buen sentido moral, la malicia a la bondad, a la verdad el error, la corrupción a la pureza, la vileza a la dignidad, el vicio a la virtud, el mal al bien; y el mal sienta sus reales en nuestras poblaciones y desde ellas extiende sin tropiezos sus conquistas”
Y para el nacionalismo vasco no hay duda alguna de que la raza vasca tiene atributos y características superiores en extremo a las de las otras raigambres étnicas de los españoles tanto en lo físico:
“Es la raza vasca, por convicción de su positiva superioridad física, una de las más saturadas de (...) espíritu de lucha, de competencia”.
Sabino Arana, Bizkaitarra nº 66
como hasta en lo espiritual:
“Meditemos como vascos que somos, porque precisamente por pertenecer a la raza de mejor y mayor meditación que hay en el mundo podemos meditar con acierto, y no como esos productos ibero-celto-fenicio-griego-godo-árabes (...) que aún están por saber lo que es meditación”
Todas estas ideas calan, como en Engracio de Aranzadi, seguidor de Sabino Arana, quien afirma que los vascos:
“constituimos la aristocracia del mundo, la nobleza de la Tierra”. (1904)
En segundo lugar es un partido que pactó con los comunistas durante la República española, y fruto de ese pacto durante la segunda mitad de 1936 y principios del 37 se asesinaron a muchos Sacerdotes y muchos seglares vascos por el mero hecho de ser católicos. Asesinatos que fueron condonados por el PNV. Lo cual tampoco impidió que los nacionalistas vascos traicionaran de manera ruin y miserable a sus compañeros de viaje. Pedro Fernández Barbadillo dio cuenta prolija de las múltiples traiciones y juegos a dos bandas del PNV, que son característicos del nacionalismo vasco.
En tercer lugar, y en paralelo a la entrada de las ideas modernistas y liberacionistas en el clero vasco en los años previos al Vaticano II, el PNV se alió con el ala más progresista del “aggiornamento” vía internacional demócrata-cristiana. Lo menos que se puede decir de la Internacional Demócrata-Cristiana es que se ha caracterizado por un socavamiento permanente de la Realeza Social de Nuestro Señor Jesucristo. Es este clero nacionalista, proclive al liberacionismo, infecto de democracia cristiana, el mismo que permite que las armas de ETA sean sacrílegamente guardadas en recintos católicos y que permite y alienta la muerte de inocentes, como el inspector Melitón Manzanas, uno de los primeros asesinados por ETA.
En cuarto lugar el PNV no para en mientes para conseguir sus objetivos, que no son más que los de la independencia de ese “Euskadi”, tan falso como ahistórico. Para ello son capaces de vender su alma al diablo sean estos nazis o liberales (ambos anticatólicos), como hizo Aguirre –el lehendakari exiliado- durante la Segunda Guerra Mundial y en la postguerra respectivamente.
En quinto lugar el PNV ha prestado un apoyo sin paliativos a ETA, una organización que pretende la implantación de una República marxista-leninista en las tres provincias vascas, Navarra y el País vascofrancés y que sueña con incorporar territorios castellanos como los de Treviño, ciertas zonas de Santander y Burgos y la Rioja. En un ahora inencontrable dossier sobre ETA, firmado por Aracillum, se explica la confluencia entre ETA y el PNV. Confluencia que no debe extrañar a nadie cuando ETA –la rama armada del aberchalismo- nace en el seno del PNV, más concretamente dentro de las juventudes del PNV.
“El separatismo vasco tradicional está articulado políticamente en el PNV. El Penuvismo sabiniano, representa frente al Estado Español los intereses, de la oligarquía vasca y de las clases medias que han optado por el caciquismo en sus versión vasquista. Su aspiración es la de una Vasconia, a la que anexionan Navarra, como un estado independiente pero confederado al Estado Español, de suerte que queden garantizado los intereses económicos de esa oligarquía caciquil, y de sus clases medias asimiladas, manteniendo su presencia privilegiada históricamente, al menos en el ultimo siglo y desde la industrialización de España, dentro de la economía nacional. Toda la historia del PNV es la solución al dilema de romper con lo español, con su cultura, su política, desligarse de responsabilidades y exigencias sociales, fiscales, o militares , pero preservar la otra ligazón económica, aquella que le permite beneficiarse de todas la ventajas de un gran mercado y de su participación en la economía nacional . Separatismo si, pero que los españoles, los maketos, sigan entregando sus ahorros al Banco Bilbao-Vizcaya.
Para el penuvismo el terrorismo y el aberchalismo han sido muy eficaces para lograr su preponderancia en Vascongadas y para imponer la concepción sabiniana a la sociedad vasca. El Estado español durante los años 1977-1982, acosado por el terrorismo y en plena transición política, hace cesión de su soberanía en Vasconia, de la soberanía nacional, al PNV, que se convierte así en la alternativa de un gobierno moderado frente al peligro que encarna el aberchalismo. Vasconia, esa ahora Euskadi, un territorio exento del ordenamiento legal y de la autoridad del Estado, que ya no es el Estado Nacional del régimen de Franco, sino del propio Estado "democrático" y autónomo de la Constitución del 78.”
Es decir, el PNV apoya a enemigos declarados de la Iglesia Católica de manera reincidente, como ya hiciera en 1936.
Estos cuatro hechos bastan para aseverar, sin lugar a dudas ni réplica alguna, el anticatolicismo del PNV, partido por otro lado que nunca ha carecido de ribetes clericalistas y meapilas. Como han de juzgarse por sus frutos dígase lo evidente: que las provincias Vascongadas, otrora las más profunda y cabalmente católicas de España, figuran hoy día entre aquellas zonas de España más descristianizadas y donde la práctica religiosa es menor.
El PNV incluso se permite utilizar al lobby demócrata-cristiano (que de cristiano nada y de demócrata más bien poco) para conseguir incluso que el Senado chileno apoye a los nacionalistas vascos, en un clarísimo caso de injerencia en asuntos internos de otro país. Hace mucho tiempo que no siento gran simpatía por los políticos chilenos. Pinochet se gozaba siempre de haber apoyado a Gran Bretaña en la Guerra de Malvinas, cediendo incluso bases para que helicópteros británicos atacasen las tierras argentinas. El Senado chileno ahora se muestra partidario de apoyar a los criminales y sus beneficiarios. Otro tema que nos cuenta Fernández Barbadillo, siempre bien informado sobre estos trasuntos del nazi-onanismo (no, no es error tipográfico) vasco, es que la prensa en general ha silenciado esto. Apenas en el internet hemos sabido de ello, gracias a los buenos oficios, entre otros, de Minuto Digital.
Minuto Digital, cuyo club es presidido por otra vasca, Yolanda Couceiro Morín, que sufre los embates violentos del nazi-onanismo vasco, como nos cuenta Alameda Digital. Si “por sus frutos los conoceréis”, el testimonio de Yolanda Couceiro dejará bien a las claras qué clase de caterva son esta gente. Para que vean esos defensores gratuitos del nacionalismo vasco a lo que lleva el nacionalismo en la calle, que es la coerción, a la tiranía y al sufrimiento sin sentido.
La adulteración de la Fe, la perversión de las ideas, la creación de ídolos falsos –como la “nación vasca”, obra nefasta del nacionalismo vasco- cuyo propósito último es siempre el desplazar a Dios, trae consigo estas consecuencias. Lógico es que sufran al intrínsecamente perverso comunismo quienes se apartan de Dios y, por apartarse de Dios, también lo hacen de las Españas.
Rafael Castela Santos
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sexta-feira, novembro 10, 2006
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quinta-feira, novembro 09, 2006
Que no te amedrenten los que enseñan doctrinas extrañas a la Fe
“Que no te amedrenten los que se dan aires de hombres dignos de todo crédito y enseñan doctrinas extrañas a la Fe. Por tu parte, mantente firme como un yunque golpeado por el martillo. Es propio de un grande atleta el ser desollado y, sin embargo, vencer. Pues ¡cuánto más hemos de soportarlo todo nosotros por Dios, a fin de que también Él nos soporte a nosotros! Sé todavía más diligente de lo que eres. Date cabal cuenta de los tiempos. Aguarda al que está por encima del tiempo, al intemporal, al invisible, que por nosotros se hizo visible; al impalpable, al impasible, que por nosotros se hizo pasible; al que en todas las formas posibles sufrió por nosotros.”
San Ignacio de Antioquia (Carta a San Policarpo de Esmirna)
(RCS)
San Ignacio de Antioquia (Carta a San Policarpo de Esmirna)
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quinta-feira, novembro 09, 2006
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quarta-feira, novembro 08, 2006
Caminhos de Tradição
Radio Convicción, uma radio católica (o seja, tradicional) chilena, tem algums programas defendendo a Tradição em português que podem descarregar-se aqui. Tudo um exemplo de colaboração baseada na misma Fe entre os irmãos brasileiros e os irmãos chilenos, entre a fala portuguesa e a fala castelhana.
Acrescento apenas que gostaria que os amigos de A Casa de Sarto difundam também Caminhos de Tradição. Peço-lhes o grande favor de fazer links pois a difusão das ideias está subordinada a nostra capacidade de trabalhar em rede.
Muito obrigado.
Rafael Castela Santos
Acrescento apenas que gostaria que os amigos de A Casa de Sarto difundam também Caminhos de Tradição. Peço-lhes o grande favor de fazer links pois a difusão das ideias está subordinada a nostra capacidade de trabalhar em rede.
Muito obrigado.
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quarta-feira, novembro 08, 2006
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segunda-feira, novembro 06, 2006
Las consecuencias del ecumenismo
La pérdida de la Fe, la incoherencia, el abandono de los Votos … la persecución de los justos, etc. El escándalo, en una palabra.
Todo ello se puede leer aquí, de la pluma de Christopher Ferrara.
¿Y Roma …? ¡Ah! Eso es otro asunto.
Rafael Castela Santos
Todo ello se puede leer aquí, de la pluma de Christopher Ferrara.
¿Y Roma …? ¡Ah! Eso es otro asunto.
Rafael Castela Santos
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segunda-feira, novembro 06, 2006
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sábado, novembro 04, 2006
Alameda Digital

Já está disponível em linha o número dois da excelente "Alameda Digital": leitura alternativa obrigatória, nestes tempos tristes e cinzentos de conformismo politicamente correcto.
JSarto
Ainda a Festa de Todos os Santos
Na Festa de Todos os Santos, a Igreja recorda aqueles que não sendo venerados publicamente nos altares como tal, nem por isso deixam ter exactamente essa qualidade - a de Santos. Eis, pois, uma excelente ocasião para evocar a memória de Monsenhor Marcel Lefebvre e a sua notável obra de defesa da tradição católica num dos momentos mais difíceis da bimilenar história da Igreja.
JSarto
Aborto, imagens e palavras - 6
Do ilustre filósofo brasileiro Olavo de Carvalho, transcreve-se de seguida o artigo "Desejo de matar", originalmente publicado no Jornal da Tarde, de São Paulo, em 22 de Janeiro de 1998. Aqui fica, sendo os destaques de minha responsabilidade:
Amigos e leitores pedem-me uma opinião sobre o aborto. Mas, inclinado por natureza à economia de esforço, meu cérebro se recusa a criar uma opinião sobre o quer que seja, exceto quando encontra um bom motivo para fazê-lo. Diante de um problema qualquer, sua reação instintiva é apegar-se ferozmente ao direito natural de não pensar no caso. Mas, ao argumentar em favor desse direito, ele acaba tendo de se perguntar por que afinal existe o maldito problema. Assim, o que era uma tentativa de não pensar acaba por se tornar uma investigação de fundamentos, isto é, o empreendimento mais filosófico que existe. Os futuros autores de biografias depreciativas dirão, com razão, que me tornei filósofo por mera preguiça de pensar. Mas, como a preguiça gradua os assuntos pela escala de atenção prioritária mínima, acabei por desenvolver um agudo sentimento da diferença entre os problemas colocados pela fatalidade das coisas e os problemas que só existem porque determinadas pessoas querem que existam.
Ora, o problema do aborto pertence, com toda a evidência, a esta última espécie. O questionamento do aborto existe porque a prática do aborto existe, e não ao contrário. Que alguém decida em favor do aborto é o pressuposto da existência do debate sobre o aborto. Mas o que é pressuposto de um debate não pode, ao mesmo tempo, ser a sua conclusão lógica. A opção pelo aborto, sendo prévia a toda discussão, é inacessível a argumentos. O abortista é abortista por decisão livre, que prescinde de razões. Essa liberdade afirma-se diretamente pelo ato que a realiza e, multiplicado por milhões, se torna liberdade genericamente reconhecida e consolidada num "direito". Daí que o discurso em favor do aborto evite a problemática moral e se apegue ao terreno jurídico e político: ele não quer tanto afirmar um valor, mas estatuir um direito (que pode, em tese, coexistir com a condenação moral do ato).
Quanto ao conteúdo do debate, os adversários do aborto alegam que o feto é um ser humano, que matá-lo é crime de homicídio. Os partidários alegam que o feto é apenas um pedaço de carne, uma parte do corpo da mãe, que deve ter o direito de extirpá-lo à vontade. No presente score da disputa, nenhum dos lados conseguiu ainda persuadir o outro. Nem é razoável esperar que o consiga, pois, não havendo na presente civilização o menor consenso quanto ao que é ou não é a natureza humana, não existem premissas comuns que possam fundamentar um desempate.
Mas o empate mesmo acaba por transfigurar toda a discussão: diante dele, passamos de uma disputa ético-metafísica, insolúvel nas presentes condições da cultura ocidental, a uma simples equação matemática cuja resolução deve, em princípio, ser idêntica e igualmente probante para todos os seres capazes de compreendê-la. Essa equação formula-se assim: se há 50% de probabilidades de que o feto seja humano e 50% de probabilidades de que não o seja, apostar nesta última hipótese é, literalmente, optar por um ato que tem 50% de probabilidades de ser um homicídio.
Com isso, a questão toda se esclarece mais do que poderia exigi-lo o mais refratário dos cérebros. Não havendo certeza absoluta da inumanidade do feto, extirpá-lo pressupõe uma decisão moral (ou imoral) tomada no escuro. Podemos preservar a vida dessa criatura e descobrir mais tarde que empenhamos em vão nossos altos sentimentos éticos em defesa do que não passava, no fim das contas, de mera coisa. Mas podemos também decidir extirpar a coisa, correndo o risco de descobrir, tarde demais, que era um ser humano. Entre a precaução e a aposta temerária, cabe escolher? Qual de nós, armado de um revólver, se acreditaria moralmente autorizado a dispará-lo, se soubesse que tem 50% de chances de acertar numa criatura inocente? Dito de outro modo: apostar na inumanidade do feto é jogar na cara-ou-coroa a sobrevivência ou morte de um possível ser humano.
Chegados a esse ponto do raciocínio, todos os argumentos pró-aborto tornaram-se argumentos contra. Pois aí saímos do terreno do indecidível e deparamos com um consenso mundial firmemente estabelecido: nenhuma vantagem defensável ou indefensável, nenhum benefício real ou hipotético para terceiros pode justificar que a vida de um ser humano seja arriscada numa aposta.
Mas, como vimos, a opção pró-aborto é prévia a toda discussão, sendo este o motivo pelo qual o abortista ressente e denuncia como "violência repressiva" toda argumentação contrária. A decisão pró-aborto, sendo a pré-condição da existência do debate, não poderia buscar no debate senão a legitimação ex post facto de algo que já estava decidido irreversivelmente com debate ou sem debate. O abortista não poderia ceder nem mesmo ante provas cabais da humanidade do feto, quanto mais ante meras avaliações de um risco moral. Ele simplesmente deseja correr o risco, mesmo com chances de zero por cento. Ele quer porque quer. Para ele, a morte dos fetos indesejados é uma questão de honra: trata-se de demonstrar, mediante atos e não mediante argumentos, uma liberdade autofundante que prescinde de razões, um orgulho nietzschiano para o qual a menor objeção é constrangimento intolerável.
Creio descobrir, aí, a razão pela qual meu cérebro se recusava obstinadamente a pensar no assunto. Ele pressentia a inocuidade de todo argumento ante a afirmação brutal e irracional da pura vontade de matar. É claro que, em muitos abortistas, esta vontade permanece subconsciente, encoberta por um véu de racionalizações humanitárias, que o apoio da mídia fortalece e a vociferação dos militantes corrobora. Porém é claro também que não adianta nada argumentar com pessoas capazes de mentir tão tenazmente para si próprias.
JSarto
Amigos e leitores pedem-me uma opinião sobre o aborto. Mas, inclinado por natureza à economia de esforço, meu cérebro se recusa a criar uma opinião sobre o quer que seja, exceto quando encontra um bom motivo para fazê-lo. Diante de um problema qualquer, sua reação instintiva é apegar-se ferozmente ao direito natural de não pensar no caso. Mas, ao argumentar em favor desse direito, ele acaba tendo de se perguntar por que afinal existe o maldito problema. Assim, o que era uma tentativa de não pensar acaba por se tornar uma investigação de fundamentos, isto é, o empreendimento mais filosófico que existe. Os futuros autores de biografias depreciativas dirão, com razão, que me tornei filósofo por mera preguiça de pensar. Mas, como a preguiça gradua os assuntos pela escala de atenção prioritária mínima, acabei por desenvolver um agudo sentimento da diferença entre os problemas colocados pela fatalidade das coisas e os problemas que só existem porque determinadas pessoas querem que existam.
Ora, o problema do aborto pertence, com toda a evidência, a esta última espécie. O questionamento do aborto existe porque a prática do aborto existe, e não ao contrário. Que alguém decida em favor do aborto é o pressuposto da existência do debate sobre o aborto. Mas o que é pressuposto de um debate não pode, ao mesmo tempo, ser a sua conclusão lógica. A opção pelo aborto, sendo prévia a toda discussão, é inacessível a argumentos. O abortista é abortista por decisão livre, que prescinde de razões. Essa liberdade afirma-se diretamente pelo ato que a realiza e, multiplicado por milhões, se torna liberdade genericamente reconhecida e consolidada num "direito". Daí que o discurso em favor do aborto evite a problemática moral e se apegue ao terreno jurídico e político: ele não quer tanto afirmar um valor, mas estatuir um direito (que pode, em tese, coexistir com a condenação moral do ato).
Quanto ao conteúdo do debate, os adversários do aborto alegam que o feto é um ser humano, que matá-lo é crime de homicídio. Os partidários alegam que o feto é apenas um pedaço de carne, uma parte do corpo da mãe, que deve ter o direito de extirpá-lo à vontade. No presente score da disputa, nenhum dos lados conseguiu ainda persuadir o outro. Nem é razoável esperar que o consiga, pois, não havendo na presente civilização o menor consenso quanto ao que é ou não é a natureza humana, não existem premissas comuns que possam fundamentar um desempate.
Mas o empate mesmo acaba por transfigurar toda a discussão: diante dele, passamos de uma disputa ético-metafísica, insolúvel nas presentes condições da cultura ocidental, a uma simples equação matemática cuja resolução deve, em princípio, ser idêntica e igualmente probante para todos os seres capazes de compreendê-la. Essa equação formula-se assim: se há 50% de probabilidades de que o feto seja humano e 50% de probabilidades de que não o seja, apostar nesta última hipótese é, literalmente, optar por um ato que tem 50% de probabilidades de ser um homicídio.
Com isso, a questão toda se esclarece mais do que poderia exigi-lo o mais refratário dos cérebros. Não havendo certeza absoluta da inumanidade do feto, extirpá-lo pressupõe uma decisão moral (ou imoral) tomada no escuro. Podemos preservar a vida dessa criatura e descobrir mais tarde que empenhamos em vão nossos altos sentimentos éticos em defesa do que não passava, no fim das contas, de mera coisa. Mas podemos também decidir extirpar a coisa, correndo o risco de descobrir, tarde demais, que era um ser humano. Entre a precaução e a aposta temerária, cabe escolher? Qual de nós, armado de um revólver, se acreditaria moralmente autorizado a dispará-lo, se soubesse que tem 50% de chances de acertar numa criatura inocente? Dito de outro modo: apostar na inumanidade do feto é jogar na cara-ou-coroa a sobrevivência ou morte de um possível ser humano.
Chegados a esse ponto do raciocínio, todos os argumentos pró-aborto tornaram-se argumentos contra. Pois aí saímos do terreno do indecidível e deparamos com um consenso mundial firmemente estabelecido: nenhuma vantagem defensável ou indefensável, nenhum benefício real ou hipotético para terceiros pode justificar que a vida de um ser humano seja arriscada numa aposta.
Mas, como vimos, a opção pró-aborto é prévia a toda discussão, sendo este o motivo pelo qual o abortista ressente e denuncia como "violência repressiva" toda argumentação contrária. A decisão pró-aborto, sendo a pré-condição da existência do debate, não poderia buscar no debate senão a legitimação ex post facto de algo que já estava decidido irreversivelmente com debate ou sem debate. O abortista não poderia ceder nem mesmo ante provas cabais da humanidade do feto, quanto mais ante meras avaliações de um risco moral. Ele simplesmente deseja correr o risco, mesmo com chances de zero por cento. Ele quer porque quer. Para ele, a morte dos fetos indesejados é uma questão de honra: trata-se de demonstrar, mediante atos e não mediante argumentos, uma liberdade autofundante que prescinde de razões, um orgulho nietzschiano para o qual a menor objeção é constrangimento intolerável.
Creio descobrir, aí, a razão pela qual meu cérebro se recusava obstinadamente a pensar no assunto. Ele pressentia a inocuidade de todo argumento ante a afirmação brutal e irracional da pura vontade de matar. É claro que, em muitos abortistas, esta vontade permanece subconsciente, encoberta por um véu de racionalizações humanitárias, que o apoio da mídia fortalece e a vociferação dos militantes corrobora. Porém é claro também que não adianta nada argumentar com pessoas capazes de mentir tão tenazmente para si próprias.
JSarto
quinta-feira, novembro 02, 2006
Dies Irae
Dies iræ, dies illa,
Solvet sæclum in favilla,
Teste David cum Sybilla.
Quantus tremor est futúrus,
Quando Judex est ventúrus.
Cuncta stricte discussúrus!
Tuba, mirum spargems sonum,
Per sepúlcra regiónum.
Coget omnes ante thronum,
Mors stupébit et natúra,
Cum resúrget creatúra,
Judicánti responsúra.
Liber scriptus proferétur.
In quo totum continétur,
Unde mundus judicétur.
Judex ergo cum sedébit,
Quidquid latet, apparébit:
Nil inúltum remanébit.
Quid sum miser tunc dictúrus?
Quem patrónum rogatúrus,
Cum vix justus sit secúrus?
Rex treméndæ majestátis,
Qui salvándos salvas gratis,
Salva me, fons pietátis,
Recordáre, Jesu pie,
Quod sum causa tuæ viæ:
Ne me perdas illa die.
Quærens me, sedísti lassus:
Redemísti, crucem passus:
Tantus labor non sit cassus
Juste Judex ultiónis,
Donum fac remissiónis
Ante diem ratiónis.
Ingemísco, tamquam reus;
Culpa rubet vultus meus:
Supplicánti parce, Deus.
Qui Maríam absolivísti,
Et latrónem exaudísti,
Mihi quoque spem dedísti.
Preces meæ non sunt dignæ:
Sed tu bonus fac benígne
Ne perénni cremer igne.
Inter oves locum præsta,
Et ab hædis me sequéstra,
Státuens in parte dextra.
Confutátis maledíctis,
Flammis ácribus addíctis:
Voca me cum benedíctis.
Oro supplex et acclínis,
Cor contrítum quasi cinis,
Gere curam mei finis.
Lacrymósa dies illa.
Qui resúrget ex favíilla
Judicándus homo reus:
Huic ergo parce, Deus:
Pie Jesu Dómine, Dona eis réquiem.
Amen.
(RCS)
Solvet sæclum in favilla,
Teste David cum Sybilla.
Quantus tremor est futúrus,
Quando Judex est ventúrus.
Cuncta stricte discussúrus!
Tuba, mirum spargems sonum,
Per sepúlcra regiónum.
Coget omnes ante thronum,
Mors stupébit et natúra,
Cum resúrget creatúra,
Judicánti responsúra.
Liber scriptus proferétur.
In quo totum continétur,
Unde mundus judicétur.
Judex ergo cum sedébit,
Quidquid latet, apparébit:
Nil inúltum remanébit.
Quid sum miser tunc dictúrus?
Quem patrónum rogatúrus,
Cum vix justus sit secúrus?
Rex treméndæ majestátis,
Qui salvándos salvas gratis,
Salva me, fons pietátis,
Recordáre, Jesu pie,
Quod sum causa tuæ viæ:
Ne me perdas illa die.
Quærens me, sedísti lassus:
Redemísti, crucem passus:
Tantus labor non sit cassus
Juste Judex ultiónis,
Donum fac remissiónis
Ante diem ratiónis.
Ingemísco, tamquam reus;
Culpa rubet vultus meus:
Supplicánti parce, Deus.
Qui Maríam absolivísti,
Et latrónem exaudísti,
Mihi quoque spem dedísti.
Preces meæ non sunt dignæ:
Sed tu bonus fac benígne
Ne perénni cremer igne.
Inter oves locum præsta,
Et ab hædis me sequéstra,
Státuens in parte dextra.
Confutátis maledíctis,
Flammis ácribus addíctis:
Voca me cum benedíctis.
Oro supplex et acclínis,
Cor contrítum quasi cinis,
Gere curam mei finis.
Lacrymósa dies illa.
Qui resúrget ex favíilla
Judicándus homo reus:
Huic ergo parce, Deus:
Pie Jesu Dómine, Dona eis réquiem.
Amen.
(RCS)
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Rafael Castela Santos
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quinta-feira, novembro 02, 2006
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quarta-feira, novembro 01, 2006
El origen semítico de las runas
La bitácora de A Casa de Sarto está abierta no sólo a los “invitados” que traemos porque consideramos que lo que dicen es interesante, y parte de la estrategia bloguística es filtrar y apuntar hacia aquellos textos o trabajos que realmente merecen la pena. También está abierta a aquellas personas y amigos que aportan nueva savia y nuevas ideas. Hemos tenido en tiempos al Padre José María Mestre, exponiéndonos algunas objecciones al pensamiento escatológico del Padre Castellani. Hemos tenido a Lucía de Erausquin, hablándonos de Chesterton. Hemos tenido, incluso tras su muerte, a Jacobo San Miguel, de quien reprodujimos parte de su correspondencia.
Hoy quiero hacer de introductor de embajadores para con Guillermo Pérez Galicia, un joven Licenciado en Filología Clásica, conocedor también de lenguas antiguas como el ayurvédico entre otras. Guillermo, con cuya amistad nos preciamos, me llamó la atención hace unos meses sobre una tontería, una más, de los neopaganos. Neopaganos que en la mayor parte de los casos son en rigor apóstatas, y nada más. Neopaganos que suelen exhibir un antisemitismo tan visceral como yerrado, tan estúpido como inconsistente. Neopaganos que hacen de no sé qué historias prefabricadas y amañadas una mitología hiperbórea escrita en lenguaje rúnico. Y también a todos esos nazis, también perseguidores de católicos y judíos –entre otros-, que creían que las runas eran la quintaesencia de lo no semítico, conviene recordarles que los hechos, que la evidencia sostiene que las runas son, precisamente, semíticas en su origen.
Ya ven, no sólo Nuestro Señor Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre, nació de sangre semítica. También las runas son semíticas. Y es que a lo mejor no andaba San Agustín tan descaminado en La Ciudad de Dios cuando decía que la primera lengua del mundo fue el hebreo, de la cual todas las demás en cierto sentido derivan.
A todos esos apóstatas henchidos de odio (y autodenominados neopaganos), nazis y demás ralea dedicada a sus vacuidades intelectuales (con no pocas páginas de fantasía y pensamiento desiderativo en el internet) les dedicamos este artículo de Guillermo Pérez Galicia.
Rafael Castela Santos
«Un hecho completamente aceptado por los expertos y que por el contrario es poco conocido en ámbitos extraños a los especializados es el origen semítico de las runas germánicas. La evidencia arqueológica no deja lugar a dudas.
En la antigüedad los alfabetos estaban unidos a prácticas mágicas y rituales, cosa nada extraña y que no sólo era exclusiva de los alfabetos, sino que se extendía también a otros ámbitos como por ejemplo el de la música o la danza. Pero dejemos esto y vamos a centrarnos aquí en el origen de las runas.
Las runas tenían también su simbología y su significación mágica, como letras de un alfabeto que eran: el alfabeto rúnico, el más antiguo alfabeto utilizado por una lengua germánica de manera exclusiva. Con el tiempo, y al igual que con otras cosas, los alfabetos se fueron desacralizando y comenzaron a obedecer exclusivamente a la utilidad inmediata de la comunicación escrita en sociedades más desligadas del mito y el ritual.
El alfabeto fenicio fue el primero de los alfabetos (aunque no la primera de las escrituras conocidas, ni mucho menos). Del alfabeto fenicio han derivado los alfabetos que hoy conocemos.
Hacia el siglo X-IX a.C., el alfabeto fenicio va imponiéndose en Grecia con el comercio, al tiempo que hay algunas otras influencias culturales. Esta es la segunda escritura conocida que aparece en la cultura griega (ya antes había existido otra escritura griega pero no alfabética, sino de silabario: el lineal B).
El alfabeto griego derivó del alfabeto fenicio, ajustándose a las necesidades de plasmación del lenguaje oral de manera analógica en lenguaje escrito, con lo que poco a poco irá imponiéndose una cultura escrita en una sociedad eminentemente oral como era la griega, en detrimento de ciertos aspectos como el desarrollo de las estrategias mnemotécnicas.
Posteriormente, surgirá también el alfabeto etrusco, a partir del alfabeto griego. Del alfabeto etrusco será del que surgirá después también el alfabeto latino y otros alfabetos itálicos. Fue el alfabeto latino el que acabaría imponiéndose, siendo hoy día el alfabeto más utilizado. Por ejemplo, el lector está ahora leyendo este texto en alfabeto latino, que como hemos visto tiene origen semítico.
Otro alfabeto que derivaría del fenicio a través del griego sería el alfabeto cirílico, propio del eslavo.
Pero si hemos introducido ya la noción de cómo el fenicio dio origen a los alfabetos europeos, no debemos dejarnos tampoco el origen de otros tipos de escritura, es decir, de la extensión del alfabeto no en sentido occidental, sino también hacia oriente, aunque la evolución siguió un sentido diferente. En efecto, las lenguas indoeuropeas de la India, como el sánscrito, también adoptarían sistemas de escritura de origen semítico, como es el caso por ejemplo del sistema Devanagari, cuyo solo nombre ya hace referencia a ese sentido mistérico y mítico de la escritura.
Por último, hay que mencionar el origen de otros alfabetos semíticos, como el hebreo, el arameo, el samaritano y el árabe, que también derivan del alfabeto fenicio, pero con una evolución en sentido diferente tanto a los sistemas de escritura de la India como a los sistemas de escritura de lenguas europeas.
Y ahora, una vez introducidas esos aspectos que convenía señalar antes de introducirse en profundidad, volvamos al origen de las runas.
La primera inscripción germánica conocida es la que aparece en un yelmo hallado en el sur de Austria no anterior al siglo III a.C. y escrito en alfabeto etrusco. Que aparezca esta primera inscripción germana en alfabeto etrusco ya nos debe hacer sospechar cierta relación del alfabeto rúnico con el etrusco, al confirmar así que el primer sistema de escritura conocido usado por los germanos fue el alfabeto etrusco.
Si examinamos la evolución del alfabeto rúnico, podemos observar su origen en el alfabeto fenicio; la mentada inscripción en alfabeto etrusco nos brinda la pista de que las runas germánicas podrían haber derivado del alfabeto fenicio a través del alfabeto etrusco. Efectivamente, el alfabeto etrusco era el utilizado por las tribus itálicas asentadas en los Alpes, que sabemos que mantuvieron contacto con pueblos germanos. Sin embargo, faltan datos para poder determinar con certeza si fue a través del alfabeto etrusco por donde se produjo la transmisión del alfabeto semítico a los germanos, o si lo hacen a través del alfabeto griego o alguno de los alfabetos itálicos, como el latino. Lo que sí es seguro es su procedencia en el alfabeto fenicio, aunque no podamos determinar a través de qué alfabeto fue. Por lo tanto, el alfabeto rúnico tiene su origen también en el alfabeto fenicio.
Las primeras runas que se han hallado datan del siglo II d.C., y se extienden varios siglos durante la Antigüedad Tardía y la Edad Media. Al igual que en el fenicio, es bien conocido el carácter mistérico y mágico que siempre tuvieron las runas, envolviendo una simbología que hoy ya se puede vislumbrar sólo escasamente.
En 1953 fueron halladas cinco inscripciones cerca de Belén datables en el siglo XII a.C. que mostraron ya cuál era el origen del alfabeto fenicio: el protocananeo. Este alfabeto semítico procede a su vez del alfabeto semita, también conocido como "protosinaítico", que guarda estrecha relación con el alfabeto egipcio. Esto aclara definitivamente que un alfabeto semita como el fenicio tiene su origen en un sistema pictográfico de escritura también semita. En ese sistema primitivo se observa claramente su simbología por su propio carácter pictográfico, analógico con diferentes objetos y animales.
Por lo tanto, queda científicamente demostrado cuál es el origen de Futhark.»
Guillermo-C Pérez Galicia
Hoy quiero hacer de introductor de embajadores para con Guillermo Pérez Galicia, un joven Licenciado en Filología Clásica, conocedor también de lenguas antiguas como el ayurvédico entre otras. Guillermo, con cuya amistad nos preciamos, me llamó la atención hace unos meses sobre una tontería, una más, de los neopaganos. Neopaganos que en la mayor parte de los casos son en rigor apóstatas, y nada más. Neopaganos que suelen exhibir un antisemitismo tan visceral como yerrado, tan estúpido como inconsistente. Neopaganos que hacen de no sé qué historias prefabricadas y amañadas una mitología hiperbórea escrita en lenguaje rúnico. Y también a todos esos nazis, también perseguidores de católicos y judíos –entre otros-, que creían que las runas eran la quintaesencia de lo no semítico, conviene recordarles que los hechos, que la evidencia sostiene que las runas son, precisamente, semíticas en su origen.
Ya ven, no sólo Nuestro Señor Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre, nació de sangre semítica. También las runas son semíticas. Y es que a lo mejor no andaba San Agustín tan descaminado en La Ciudad de Dios cuando decía que la primera lengua del mundo fue el hebreo, de la cual todas las demás en cierto sentido derivan.
A todos esos apóstatas henchidos de odio (y autodenominados neopaganos), nazis y demás ralea dedicada a sus vacuidades intelectuales (con no pocas páginas de fantasía y pensamiento desiderativo en el internet) les dedicamos este artículo de Guillermo Pérez Galicia.
Rafael Castela Santos
«Un hecho completamente aceptado por los expertos y que por el contrario es poco conocido en ámbitos extraños a los especializados es el origen semítico de las runas germánicas. La evidencia arqueológica no deja lugar a dudas.
En la antigüedad los alfabetos estaban unidos a prácticas mágicas y rituales, cosa nada extraña y que no sólo era exclusiva de los alfabetos, sino que se extendía también a otros ámbitos como por ejemplo el de la música o la danza. Pero dejemos esto y vamos a centrarnos aquí en el origen de las runas.
Las runas tenían también su simbología y su significación mágica, como letras de un alfabeto que eran: el alfabeto rúnico, el más antiguo alfabeto utilizado por una lengua germánica de manera exclusiva. Con el tiempo, y al igual que con otras cosas, los alfabetos se fueron desacralizando y comenzaron a obedecer exclusivamente a la utilidad inmediata de la comunicación escrita en sociedades más desligadas del mito y el ritual.
El alfabeto fenicio fue el primero de los alfabetos (aunque no la primera de las escrituras conocidas, ni mucho menos). Del alfabeto fenicio han derivado los alfabetos que hoy conocemos.
Hacia el siglo X-IX a.C., el alfabeto fenicio va imponiéndose en Grecia con el comercio, al tiempo que hay algunas otras influencias culturales. Esta es la segunda escritura conocida que aparece en la cultura griega (ya antes había existido otra escritura griega pero no alfabética, sino de silabario: el lineal B).
El alfabeto griego derivó del alfabeto fenicio, ajustándose a las necesidades de plasmación del lenguaje oral de manera analógica en lenguaje escrito, con lo que poco a poco irá imponiéndose una cultura escrita en una sociedad eminentemente oral como era la griega, en detrimento de ciertos aspectos como el desarrollo de las estrategias mnemotécnicas.
Posteriormente, surgirá también el alfabeto etrusco, a partir del alfabeto griego. Del alfabeto etrusco será del que surgirá después también el alfabeto latino y otros alfabetos itálicos. Fue el alfabeto latino el que acabaría imponiéndose, siendo hoy día el alfabeto más utilizado. Por ejemplo, el lector está ahora leyendo este texto en alfabeto latino, que como hemos visto tiene origen semítico.
Otro alfabeto que derivaría del fenicio a través del griego sería el alfabeto cirílico, propio del eslavo.
Pero si hemos introducido ya la noción de cómo el fenicio dio origen a los alfabetos europeos, no debemos dejarnos tampoco el origen de otros tipos de escritura, es decir, de la extensión del alfabeto no en sentido occidental, sino también hacia oriente, aunque la evolución siguió un sentido diferente. En efecto, las lenguas indoeuropeas de la India, como el sánscrito, también adoptarían sistemas de escritura de origen semítico, como es el caso por ejemplo del sistema Devanagari, cuyo solo nombre ya hace referencia a ese sentido mistérico y mítico de la escritura.
Por último, hay que mencionar el origen de otros alfabetos semíticos, como el hebreo, el arameo, el samaritano y el árabe, que también derivan del alfabeto fenicio, pero con una evolución en sentido diferente tanto a los sistemas de escritura de la India como a los sistemas de escritura de lenguas europeas.
Y ahora, una vez introducidas esos aspectos que convenía señalar antes de introducirse en profundidad, volvamos al origen de las runas.
La primera inscripción germánica conocida es la que aparece en un yelmo hallado en el sur de Austria no anterior al siglo III a.C. y escrito en alfabeto etrusco. Que aparezca esta primera inscripción germana en alfabeto etrusco ya nos debe hacer sospechar cierta relación del alfabeto rúnico con el etrusco, al confirmar así que el primer sistema de escritura conocido usado por los germanos fue el alfabeto etrusco.
Si examinamos la evolución del alfabeto rúnico, podemos observar su origen en el alfabeto fenicio; la mentada inscripción en alfabeto etrusco nos brinda la pista de que las runas germánicas podrían haber derivado del alfabeto fenicio a través del alfabeto etrusco. Efectivamente, el alfabeto etrusco era el utilizado por las tribus itálicas asentadas en los Alpes, que sabemos que mantuvieron contacto con pueblos germanos. Sin embargo, faltan datos para poder determinar con certeza si fue a través del alfabeto etrusco por donde se produjo la transmisión del alfabeto semítico a los germanos, o si lo hacen a través del alfabeto griego o alguno de los alfabetos itálicos, como el latino. Lo que sí es seguro es su procedencia en el alfabeto fenicio, aunque no podamos determinar a través de qué alfabeto fue. Por lo tanto, el alfabeto rúnico tiene su origen también en el alfabeto fenicio.
Las primeras runas que se han hallado datan del siglo II d.C., y se extienden varios siglos durante la Antigüedad Tardía y la Edad Media. Al igual que en el fenicio, es bien conocido el carácter mistérico y mágico que siempre tuvieron las runas, envolviendo una simbología que hoy ya se puede vislumbrar sólo escasamente.
En 1953 fueron halladas cinco inscripciones cerca de Belén datables en el siglo XII a.C. que mostraron ya cuál era el origen del alfabeto fenicio: el protocananeo. Este alfabeto semítico procede a su vez del alfabeto semita, también conocido como "protosinaítico", que guarda estrecha relación con el alfabeto egipcio. Esto aclara definitivamente que un alfabeto semita como el fenicio tiene su origen en un sistema pictográfico de escritura también semita. En ese sistema primitivo se observa claramente su simbología por su propio carácter pictográfico, analógico con diferentes objetos y animales.
Por lo tanto, queda científicamente demostrado cuál es el origen de Futhark.»
Guillermo-C Pérez Galicia
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Rafael Castela Santos
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quarta-feira, novembro 01, 2006
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De la Misa de la Festividad de Todos los Santos
En este día donde en las naciones católicas todavía rezamos por nuestros muertos, por nuestros mayores, debemos alegrarnos de la Misericordia divina, que ha puesto a los justos y a los Santos en medio de la felicidad completa eterna del Cielo y la visión beatífica de Dios, destino de todo hombre bueno.
En virtud de la comunicación entre la Iglesia Triunfante, la Iglesia Purgante y la Iglesia Militante, mucho es lo que podemos hacer rezando por nuestros muertos y haciendo sacrificios por ello. Ninguno como el Sacrificio de la Santa Misa. A ellos, a nuestros muertos en el Más Allá de la bendición eterna del Padre, debemos implorarle, como en la Misa de hoy, de esta manera:
“Omnipotens sempiterne Deus, qui nos omnium Sanctorum tuorum merita sub una tribuisti celebritate venerari: quaesumus; ut, desideratam nobis tuae propitiatonis abundamtiam, multiplicatis intercessoribus largiaris. Per Dominum Nostrum Jesum Christum filium tuum, qui Tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti Deus. Per omnia secula seculorum, Amen.”
Y en el Evangelio de hoy se vuelve sobre las Bienaventuranzas, ese programa tan contrario al mundo, al demonio y a la carne. Para quien quiera profundizar un poco más en esto les dejo con Santo Tomás de Aquino, en sus comentarios al Sermón de la Montaña. Porque el Aquinatense deja un no sé qué cuando se le lee y estudia, un sabor de plenitud en el alma y en el espíritu que no es comparable a nada ni tiene parangón.
Entretanto recordemos que hay muchos Santos que siguen rezando e intercediendo por nosotros. Muchos más de los reconocidos por la Santa Madre Iglesia en su Santoral.
Entretanto, también, recemos por y con nuestros muertos. Ellos están vivos. Y ellos son parte de nuestras familias y nuestras Patrias. Aquí y ahora y siempre. Hic et nunc et semper.
Rafael Castela Santos
En virtud de la comunicación entre la Iglesia Triunfante, la Iglesia Purgante y la Iglesia Militante, mucho es lo que podemos hacer rezando por nuestros muertos y haciendo sacrificios por ello. Ninguno como el Sacrificio de la Santa Misa. A ellos, a nuestros muertos en el Más Allá de la bendición eterna del Padre, debemos implorarle, como en la Misa de hoy, de esta manera:
“Omnipotens sempiterne Deus, qui nos omnium Sanctorum tuorum merita sub una tribuisti celebritate venerari: quaesumus; ut, desideratam nobis tuae propitiatonis abundamtiam, multiplicatis intercessoribus largiaris. Per Dominum Nostrum Jesum Christum filium tuum, qui Tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti Deus. Per omnia secula seculorum, Amen.”
Y en el Evangelio de hoy se vuelve sobre las Bienaventuranzas, ese programa tan contrario al mundo, al demonio y a la carne. Para quien quiera profundizar un poco más en esto les dejo con Santo Tomás de Aquino, en sus comentarios al Sermón de la Montaña. Porque el Aquinatense deja un no sé qué cuando se le lee y estudia, un sabor de plenitud en el alma y en el espíritu que no es comparable a nada ni tiene parangón.
Entretanto recordemos que hay muchos Santos que siguen rezando e intercediendo por nosotros. Muchos más de los reconocidos por la Santa Madre Iglesia en su Santoral.
Entretanto, también, recemos por y con nuestros muertos. Ellos están vivos. Y ellos son parte de nuestras familias y nuestras Patrias. Aquí y ahora y siempre. Hic et nunc et semper.
Rafael Castela Santos
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Rafael Castela Santos
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quarta-feira, novembro 01, 2006
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terça-feira, outubro 31, 2006
Os monges do Mosteiro de Papa Stronsay
Os monges do Mosteiro da Gólgota, em Papa Stronsay, ao norte da Escócia: Redentoristas na melhor tradição de Santo Afonso Maria do Ligório.
JSarto
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