quarta-feira, janeiro 25, 2006

The Case for Latin Mass, por Dietrich von Hildebrand


THE ARGUMENTS for the New Liturgy have been neatly packaged, and may now be learned by rote. The new form of the Mass is designed to engage the celebrant and the faithful in a communal activity. In the past the faithful attended mass in personal isolation, each worshipper making his private devotions, or at best following the proceedings in his missal. Today the faithful can grasp the social character of the celebration; they are learning to appreciate it as a community meal. Formerly, the priest mumbled in a dead language, which created a barrier between priest and people. Now everyone speaks in English, which tends to unite priest and people with one another. In the past the priest said mass with his back to the people, which created the mood of an esoteric rite. Today, because the priest faces the people, the mass is a more fraternal occasion. In the past the priest intoned strange medieval chants. Today the entire assembly sings songs with easy tunes and familiar lyrics, and is even experimenting with folk music. The case for the new mass, then, comes down to this: it is making the faithful more at home in the house of God.

(continuação)

JSarto

Sermon del Cura Loco, pelo Padre Leonardo Castellani


O Padre Leonardo Castellani, S.J. é uma figura absolutamente fulcral da defesa da tradição católica na segunda metade do século XX, para além de uma importante personalidade das letras da Argentina. O trecho que apresento de seguida é extraído de uma sua obra de ficção do ano de 1956 - sublinhe-se a data da publicação da mesma, ainda em pleno pontificado de Pio XII, conferindo-lhe um cunho notoriamente profético -, que se intitula "Su Majestad Dulcinea. Historia pueril-profético-policial-prodigioso-político-religiosa del fin de este siglo extraída de las memorias de Luis Sancho Vélez de Zárate Namuncurá (a) el Cura Loco; Primer Patriarca del Neo-Virreynato del Río de la Plata, por Edmundo Florio y Jerónimo del Rey", e na qual Castellani dá conta de algumas das principais preocupações espirituais que o animavam:

"Porque yo no defiendo ahora sino solamente mi FE - gritó el Cura cuando se apagó el vocerío -, contra la herejía mas sutil que existe, la última herejía, dentro de cuyo caldo nacerá el Anticristo. Muchos de vosostros defendéis el ser histórico de esta nación, que habéis aprendido a amar, como Uriarte, por ejemplo; otros defendéis o vengáis directamente vuestros bienes arrajiñados, que considerais con razón requisito necesario de vuestra vida moral y racional; como por ejemplo el tagarote de Quiroga Quintana. Pero yo defiendo directamente la fe catolica. Porque este democratismo que se nos impone a la vez con la mentira y la violencia, es una cosa religiosa, es el Cristianismo de Cristo transformado en el cristianismo de Panchampla, adulterado, tergiversado, vaciado de todo su contenido; y rellenado por Juliano Felsenburgh de um contenido satánico...

(...)

A la manera que la Iglesia dice "Extra Ecclesiam nulla salus", ahora esta Contra-Iglesia o mejor dito Pseudo-Iglesia proclama: Fuera de la "democracia" no hay salvación. A los que no admitimos esta sublimación ilegítima de un sistema político en dogma religioso, nos llaman peralistas o nazis o cristóbales. El ser "nazi"corresponde a uma nueva categoría de crímen, peor que el robo, el asesinato, el adulterio y cualquier delito común; no de balde a la polícia que lo persigue llaman Sección Especial. En realidad, corresponde al delito que en otro tiempo se llamó "herejía"; por éso dije que este "Liberalismo" triunfante ahora es una cosa religiosa: es una religión falsa, peor que el mahometanismo. Se nos quiere hacer creer que la guerra de Norteamérica contra Asia es una Cruzada, una "guerra santa"! Se ha inventado y puesto en acción contra nosostros una Inquisición mucho peor que la antigua, "diametralmente" peor - como seria, por ejemplo, la inversión sexual con respecto a la simple lujuria . Se está repitiendo lo que pasó en Inglaterra en los siglos XVII y XVIII con la palabra "papista"; y con los que ella designaba que eran los cristianos mejores, que fueron extirpados limpios del país en forma total; con la diferencia que ahora el proceso es mundial, y se esconde detrás una hipocresía mucho más adelantantada. Nos matan en nombre de la libertad y en nombre de Cristo!

Toda esta persecución se hace en nombre del Cristianismo, del cual se han conservado los nombres vaciados y los ritos falsificados, llegándose hasta el fingir una adhesión zalamera y enteramente inefectiva al Sumo Pontífice de Roma. Se mantiene el aparato burocrático de las Curias y aún se fomenta su hipertrofia, pero todas las ansias sobre las que el cristianismo romano se asienta como la independencia de la familia y la propriedad privada, la justicia social, el principio de la legitimidad de los gobiernos, el control sobre los gobernantes, la decencia pública, la convivencia caritativa... la LEY en fin todo éso ha sido aniquilado, de sobra lo sabéis, lo habéis sofrido en carne propria... haciendo al mismo tiempo mucho ruido con todas esas palabras. Se favorece al clero menos digno, en una diabólica selección al revés, y de hecho se ha creado un cisma en él, con el sencillíssimo arbitrio de dar las sillas episcopales, no a los más dignos, que son los más doctos... no a los más inteligentes y espirituales, sino a los más políticos y puerilmente "piadosos". Pero a qué seguir? Todos los conocéis por haberlo sufrido, mejor que yo. La adoración de Dios está siendo sustituída imperceptiblemente por la adoración del Hombre; y eso sin suprimir a Cristo, sino reduciéndolo súbdolamente a hombre. El misterio de iniquidad, que consiste en la inversión monstruosa del movimiento adoratorio de hacia el Creador en hacia la Creatura se ha verificado del modo más completo posible, sin suprimir uno solo de los dogmas cristianos, como la Virgen Madre, el Santísimo Sacramento, el Crucificado con solamente convertilos en "mitos", es decir, en símbolos de lo divino que ES lo humano, como dijo el gran escritor español Unamurri... y yo mismo hace un momento, en otro sentido. De vosostros no sé; de mí sé decir que no hay descanso para mí, fuera de la muerte, mientras esta abominación subsista...".

JSarto

Abuse of Language, Abuse of Power, por Josef Pieper


Plato's literary activity extended over fifty years, and time and again he asked himself anew: What is it that makes the sophists so dangerous? Toward the end he wrote one more dialogue, the Sophist, in which he added a new element to his answer: "The sophists", he says, "fabricate a fictitious reality." That the existential realm of man could be taken over by pseudorealities whose fictious nature threatens to become indiscernible is truly a depressing thought. And yet this Platonic nightmare, I hold, possesses an alarming contemporary relevance. For the general public is being reduced to a state where people not only are unable to find out about the truth but also become unable even to search for the truth because they are satisfied with deception and trickery that have determined their convictions, satisfied with a fictious reality created by design through the abuse of language. This says Plato, is the worst thing that the sophists are capable of wreaking upon mankind by their corruption of the word.


JSarto

A intolerância dos modernistas, por Dom António de Castro Mayer


Do Catecismo das Verdades Oportunas que se opõem a Erros Contemporâneos (1953):

"O Bem Aventurado Pio X apontava como uma das características dos modernistas uma tolerância extrema para com os inimigos da Igreja, e uma intolerância acerba contra os que defendiam energicamente a ortodoxia. Há, de fato, nesta atitude uma incoerência flagrante, pois os que fazem praça de tolerar todas as opiniões deveriam tolerar os que sustentam os direitos da [ortodoxia]. Aliás, esta contradição é comum a todos os heresiarcas. As várias seitas se unem com grande cordialidade, fechando os olhos aos seus pontos divergentes, sempre que se trate de impugnar a intransigência da Igreja em matéria de Fé.

(…)

É evidente que os excessos da intransigência, por isso mesmo que excessos, devem ser ser reprimidos, pois todo o excesso é um mal. Cumpre, porém, não esquecer as sábias normas ditadas pela Santa Sé, no pontificado do Bem Aventurado Pio X, em relação ao modo por que se há de corrigir uma ou outra demasia de valorosos polemistas católicas, empenhados no combate ao erro. Escrevendo ao Em. Cardeal Ferrari, Arcebispo de Milão, a respeito do jornal "La Riscossa" que se alarmava contra a infiltração modernista naquela arquidiocese, o Em. Cardeal de lai, Secretário da Sagrada Congregação Consistorial dizia: "Todos estes factos explicam que certos bons católicos sintam temor com relação à sua querida diocese, e levantem a voz para conclamar às armas. Talvez se excedam na maneira. Mas, em plena batalha, quem, com direito, poderia fazer uma grave censura aos defensores, se não medem com precisão matemática os seus golpes? Era a resposta que também dava São Jerónimo aos que lhe repreendiam o ardor, muitas vezes impetuoso e áspero, contra os hereges e os descrentes do seu tempo. A propósito, direi outrotanto, também eu, a Vossa Eminência, com relação ao ataque da Riscossa. Que haja males por aí (em Milão) depois dos fatos referidos, ninguém poderá negá-lo. Não é portanto, e não pode ser chamado inteiramente injusto o fato de alguns terem levantado a sua voz. Foram além das medidas? Então convém lamentar, mas não é absolutamente mau que, clamando o alarme, tenham exagerado um pouco o perigo. É sempre preferível exceder-se um pouco no advertir contra o mal, do que calar-se e deixá-lo crescer.

(…)

Em fim de contas, no seio de uma tão grande licença da imprensa má, entre os perigos que cercam a Igreja de tantos lados, não parece de bom aviso ligar excessivamente as mãos aos defensores., nem combatê-los, nem desencorajá-los por qualquer pequeno descuido".

E o próprio Beato Papa, escrevendo em 12 de Agosto de 1909 a Mons. Mistrangelo, Artcebispo de Florença, sobre uma modificação ordenada na redacção do jornal "L'Unitá Cattolica" declarou: "Tudo está bem quando se trata de respeitar as pessoas, mas eu não quereria que por amor da paz se chegasse a compromissos, e que para evitar aborrecimentos se faltasse ainda que pouco à verdadeira missão da "Unitá Cattolica", que é velar pelos princípios e ser a sentinela avançada que dá alarme, ainda que fosse à maneira do ganso do Capitólio, e que desperta os adormecidos. Neste caso, a "Unitá" não teria mais razão de existir".

JSarto

As causas do modernismo, por São Pio X


Da imprescindível Encíclica "Pascendi Dominici Gregis", cuja leitura pode ser feita integralmente aqui, um extracto fundamental sobre as causas do próprio modernismo, que também explicam muito do que sucedeu neste espaço nos últimos dias:

Para mais a fundo conhecermos o modernismo e o mais apropriado remédio acharmos para tão grande mal, cumpre agora, Veneráveis Irmãos, indagar algum tanto das causas donde se originou e porque se tem desenvolvido. Não há duvidar que a causa próxima e imediata é a aberração do entendimento. As remotas, reconhecemo-las duas: o amor de novidades e o orgulho. O amor de novidades basta por si só para explicar toda a sorte de erros. Por esta razão o Nosso sábio predecessor Gregório XVI, com toda a verdade escreveu (Encicl. "Singulari Nos" 7/07/1834): «Muito lamentável é ver até onde se atiram os delírios da razão humana, quando o homem corre após as novidades e, contra as admoestações de São Paulo, se empenha em saber mais do que convém e, confiando demasiado em si, pensa que deve procurar a verdade fora da Igreja Católica, onde ela se acha sem a menor sombra de erro». Contudo, o orgulho tem muito maior força para arrastar ao erro os entendimentos; e é o orgulho que, estando na doutrina modernista como em sua própria casa, aí acha à larga de que se cevar e com que ostentar as suas manifestações.

Efetivamente, o orgulho fá-los confiar tanto em si que se julgam e dão a si mesmos como regra dos outros. Por orgulho loucamente se gloriam de ser os únicos que possuem o saber, e dizem desvanecidos e inchados: Nós cá não somos como os outros homens. E, de fato, para o não serem, abraçam e devaneiam toda a sorte de novidades, até das mais absurdas. Por orgulho repelem toda a sujeição, e afirmam que a autoridade deve aliar-se com a liberdade.

Por orgulho, esquecidos de si mesmos, pensam unicamente em reformar os outros, sem respeitarem nisto qualquer posição, nem mesmo a suprema autoridade. Para se chegar ao modernismo não há, com efeito, caminho mais direto do que o orgulho. Se algum leigo ou também algum sacerdote católico esquecer o preceito da vida cristã, que nos manda negarmos a nós mesmos para podermos seguir a Cristo, e se não afastar de seu coração o orgulho, ninguém mais do ele se acha naturalmente disposto a abraçar o modernismo! – Seja portanto, Veneráveis Irmãos, o vosso primeiro dever resistir a esses homens soberbos, ocupá-los nos misteres mais humildes e obscuros, a fim de serem tanto mais deprimidos quanto mais se enaltecem, e, postos na ínfima plana, tenham menor campo a prejudicar. Além disto, por vós mesmos ou pelos reitores dos seminários, procurai com cuidado conhecer os jovens que se apresentam candidatos às fileiras do clero; e se algum deles for de natural orgulhoso, riscai-o resolutamente do número dos ordinandos. Neste ponto, quisera Deus que se tivesse sempre agido com a vigilância e fortaleza que era mister!

Passando das causas morais às que se relacionam com a inteligência, surge sempre a ignorância. Todos os modernistas que pretendem ser ou parecer doutores na Igreja, exaltando em voz clamorosa a moderna filosofia e desdenhando a Escolástica, abraçaram a primeira, iludidos pelo seu falso brilho, porque, ao ignorarem completamente a segunda, careceram dos meios convenientes para reconhecerem a confusão das idéias e refutar os sofismas. É, pois, da aliança da falsa filosofia com a fé que surgiu o seu sistema, formado de tantos e tamanhos erros.

Quem dera que eles fossem no entanto menos zelosos e sagazes na propaganda destes erros! Mas, em vez disto, é tal a sua esperteza, é tão indefeso o seu trabalho, que deveras causa pesar ver consumirem-se em prejuízo da Igreja tantas forças, que bem empregadas lhe seriam muito vantajosas. Para conduzirem os espíritos ao erro, usam de dois meios: removem primeiro os obstáculos, e em seguida procuram com máxima cautela os ardis que lhes poderão servir, e põem-nos em prática, incessante e pacientemente. Dentre os obstáculos, três principalmente se opõem aos seus esforços: o método escolástico de raciocinar, a autoridade dos Padres com a Tradição, o Magistério eclesiástico. Tudo isto é para eles objeto de uma luta encarniçada. Por isso, continuamente escarnecem e desprezam a filosofia e a teologia escolástica. Quer o façam por ignorância, quer por temor, quer mais provavelmente por um e outra, o certo é que a mania da novidade neles se acha aliada com ódio à escolástica; e não há sinal mais manifesto de que começa alguém a volver-se para o modernismo do que começar a aborrecer a escolástica. Lembrem-se os modernistas os seus fautores da condenação que Pio IX infligiu a esta proposição (Syll. prop. 13):

«O método e os princípios com que os antigos doutores escolásticos trataram a teologia, não condizem mais com as necessidades dos nossos tempos e com os progressos da ciência». São também muito astuciosos em desvirtuar a natureza e a eficácia da Tradição, a fim de privá-la de todo o peso e autoridade. Porém, nós, os católicos, teremos sempre do nosso lado a autoridade do segundo Concílio de Nicéia, que condenou «aqueles que ousam..., à maneira de perversos hereges, desprezar as tradições eclesiásticas e imaginar qualquer novidade... ou pensar maliciosa e astutamente em destruir o que quer que seja das legítimas tradições da Igreja católica». Teremos sempre a profissão do quarto Concílio de Constantinopla: «Professamos, portanto, conservar e defender as regras que, tanto pelos santos e célebres Apóstolos quanto pelos Concílios universais e locais, ortodoxos, mesmo por qualquer deíloquo Padre e Mestre da Igreja, foram dadas à Santa Igreja Católica e apostólica. Por esta razão os Pontífices Romanos Pio IV e Pio IX quiseram que se acrescentassem estas palavras à profissão de fé: Creio firmemente e professo as tradições apostólicas e eclesiásticas e todas as demais determinações e constituições da mesma Igreja. O mesmo juízo que fazem da Tradição, estendem-no os modernistas também aos santos Padres da Igreja. Com a maior temeridade, tendo-os embora como muito dignos de toda a veneração, fazem-nos passar por muito ignorantes da crítica e da história, no que seriam indesculpáveis, se outros houveram sido os tempos em que viveram. Põem, finalmente, todo o empenho em diminuir e enfraquecer o magistério eclesiástico, ora deturpando-lhe sacrilegamente a origem, a natureza, os direitos, ora repetindo livremente contra ele as calúnias dos inimigos. À grei dos modernistas quadram estas palavras que muito a contragosto escreveu Nosso Predecessor: «Para atirarem sobre a mística Esposa de Jesus Cristo, que é verdadeira luz, o desprezo e o ódio, os filhos das trevas tomaram o costume de deprimi-la em público com uma insensata calúnia e, trocando a noção das coisas e das palavras, de chamá-la amiga do obscurantismo, sustentáculo da ignorância, inimiga da luz, da ciência e do progresso (Motu-proprio. "Ut mysticam",14/03/1891). Em vista disto, Veneráveis Irmãos, não é para admirar que os católicos, denodados defensores da Igreja, sejam alvo do ódio mais desapoderado dos modernistas. Não há injúria que lhes não atirem em rosto; mas de preferência os chamam ignorantes e obstinados. Se a erudição e o acerto de quem os refuta os atemoriza, procuram descartá-lo, recorrendo ao silêncio. Este modo de proceder com os católicos torna-se ainda mais odioso, porque eles ao mesmo tempo exaltam descompassadamente com incessantes louvores os que seguem o seu partido; acolhem e batem palmas aos seus livros, eriçados de novidades; e quanto mais alguém mostra ousadia em destruir as coisas antigas, em rejeitar as tradições e o magistério eclesiástico, tanto mais encarecem a sua sabedoria; e por fim, o que a todo espírito reto causa horror, não só elogiam pública e encarecidamente, mas veneram como mártir quem quer por acaso for condenado pela Igreja. Movidos e abalados por toda essa celeuma de louvores e impropérios, com o fito, ou de não passarem por ignorantes, ou de serem tidos por sábios, os ânimos juvenis, instigados interiormente pelo orgulho e pelo amor das novidades dão-se por vencidos e desertam para o modernismo.

Com isto já chegamos aos artifícios com que os modernistas passam as suas mercadorias. Que recursos deixam eles de empregar para angariar sectários? Procuram conseguir cátedras nos seminários e nas Universidades, para tornarem-se insensivelmente cadeiras de pestilência. Inculcam as suas doutrinas, talvez disfarçadamente, pregando nas igrejas; expõem-nas mais claramente nos congressos; introduzem e exaltam-nas nos institutos sociais sob o próprio nome ou sob o de outrem; publicam livros, jornais, periódicos.

Às vezes um mesmo escritor se serve de diversos nomes, para enganar os incautos, simulando grande número de autores. Numa palavra, pela ação, pela palavra, pela imprensa, tudo experimentam, de modo as parecerem agitados por uma violenta febre. Que resultado terão eles alcançado? Infelizmente lamentamos a perda de grande número de moços, que davam ótimas esperanças de poderem um dia prestar relevantes serviços à Igreja, atualmente fora do bom caminho.

Lamentamos esses muitos que, embora não se tenham adiantado tanto, tendo contudo respirado esse ar infeccionado, já pensam, falam e escrevem com tal liberdade, que em católicos não assenta bem.
Vemo-los entre os leigos; vemo-los entre os sacerdotes; e, quem o diria? Vemo-los até no seio das famílias religiosas. Tratam a Escritura à maneira dos modernistas. Escrevendo sobre a história tudo o que pode desdourar a Igreja divulgam cuidadosamente e com disfarçado prazer. Guiados por um certo apriorismo, procuram sempre desfazer as piedosas tradições populares. Mostram desdenhar as sagradas relíquias, respeitáveis pela sua antigüidade. Enfim, vivem preocupados em fazer o mundo falar de suas pessoas; e sabem que isto não será possível, se disserem as mesmas coisas que sempre se disseram.

Podem estar eles na persuasão de fazerem coisa agradável a Deus e à Igreja; na realidade, porém, ofendem gravemente a Deus e à Igreja, se não com suas obras, de certo com o espírito que os anima e com o auxílio que prestam ao atrevimento dos modernistas.


JSarto

Um autêntico mimo!


Apesar de julgar que já nada me espanta, continua a conseguir-me causar admiração até onde pode chegar o grau de alucinação politicamente correcto propugnado pelo radicalismo extremista de esquerda, mais os seus tiques totalitários de cariz neo-estalinista, mesmo que travestido de pelica seráfica, como é costumeiro naqueles que navegam nas águas do progressismo "cristão".

Vem isto a propósito de um ataque violento que este espaço sofreu no fórum do sítio "Paróquias de Portugal", e de um segundo ainda mais feroz numa das suas próprias caixas de comentários, onde se revela desavergonhadamente a razão de ser do mesmo, desferido por uma senhora intitulada de Católica Praticante, de uma catolicidade cuja prática São Paulo, São Pio V, o Beato Pio IX ou São Pio X teriam muita dificuldade em reconhecer, a julgar pelo discurso por ela empregue (das sua intenções subjectivas não curo…), mas que "crentes" tão conhecidos como Francisco Louçã ou Ana "Chouriço" Drago não hesitariam em sobraçar. Ora, para além do habitual chorrilho de calúnias e insultos utilizados nestas situações, mediante o recurso a um agressivo terrorismo intelectual que subverte totalmente o sentido das palavras, com o fito de desacreditar e desumanizar os oponentes doutrinários à falta de argumentos sólidos para os contradizer, no caso concreto, o delírio chega ao nível paroxístico de acusar "A Casa de Sarto" de defender o racismo e a xenofobia contra… a ciência e o conhecimento científico!!! Parece mentira, mas é verdade!

De permeio, num tom presumido, somos acusados de não percebermos o que é a modernidade. Lamentavelmente, quem diz tal coisa erra com gravidade: no sentido em que a invoca, a modernidade é a substituição da pessoa de Cristo pela do Anticristo; da adoração devida a Deus pela idolatria do homem; e das leis divina e moral pela vontade sem limites nem freios, caprichosa e tirânica, desse mesmo homem.

Outrossim, somos mimoseados com o epíteto de fundamentalistas: a dita senhora, supostamente católica praticante, é que não é fundamentalista de nada, nem sequer do despotismo do indiferentismo, relativismo e tolerantismo que apregoa, pois claro que não! Em suma: um mimo! Ou um horror! Ódio em estado quimicamente puro! Daquele que as colunas infernais revolucionárias expeliam na Vendeia contra os insurgentes realistas católicos; o exército jacobino mexicano contra os "Cristeros", soldados de Cristo-Rei; ou os bandidos republicanos espanhóis contra os mártires da última Cruzada! Nada de novo, portanto! Nada que um católico não conheça! Por minha causa…

Em defesa d'"A Casa de Sarto", que não é ré de nada, chamo o Padre Leonardo Castellani, S.J., Josef Pieper, Dom António de Castro Mayer e São Pio X. A seguir, já! E aos visitantes simpatizantes e amigos deste espaço, peço que saiam em seu apoio, quer aqui nas caixas de comentários, quer - quem os tenha - nos seus próprios blogues, a fim de pormos um freio às veleidades destas pessoas. O meu imenso agradecimento, desde já!

JSarto

P.S. Imagem "pilhada" ao "perigoso fascista" Misantropo.

Engravidar das ligações


Pedro, quanta razão, quanto sabedoria, ao dizeres que há pessoas que parece que engravidam das ligações. A meu ver, engravidam mesmo… E há até uma delas que dá direito a morte cívica automática junto da "civilzação moderna"...

JSarto

segunda-feira, janeiro 23, 2006

Hablando de razas

El determinismo filosófico toma muchos vericuetos, entre ellos el racista/racialista. Se adapta a los tiempos, cual camaleón del zeitgeist. Cuando nació la antropología física se agarró a ella. Cuando nació la frenología, encontró su filón de oro. Hasta que la frenología se comprobó una pseudociencia sin fundamento, un auténtico “bluff”. Ahora todo lo explica en base a la genética. Curioso, cuando por ejemplo los neurocientíficos tienen graves problemas en explicar muchas enfermedades, como por ejemplo buena parte de las enfermedades psiquiátricas, con un modelo exclusivamente genético-determinista. Es decir la genética no puede explicarlo todo.
Si tomamos ese vericueto parece que los judíos son la más inteligente de las razas. No en vano son el Pueblo Elegido. En cualquier caso, como nos recuerda San Pablo e insistía León Bloy, “la salvación del mundo vendrá por los judíos”. Una vez que se conviertan, claro está. En las Sagradas Escrituras hay dos razas nada más: judíos y gentiles. En el más allá hay solo una raza: los salvados. O dos: los salvados y los condenados. Lamentablemente estos últimos no cuentan. Y estas razas de los salvados o los condenados no dependen de color de piel ninguno, sino de las acciones morales que cada persona de una de estas razas haya realizado. Acciones morales o inmorales. O no acciones, porque se peca de pensamiento, palabra, obra y omisión. En definitiva, la pertenencia a uno u otro grupo depende enteramente de la práctica de las virtudes y la cooperación con la Gracia.
Volviendo al tema científico resulta que un grupo de investigadores descubrió hace ya algún tiempo una secuencia del ADN que es idéntica en todos los seres humanos. Esa particular secuencia, de una enorme cantidad de kilobases, resultaba sólo explicable si se asumía un presupuesto: todos los seres humanos venimos de la misma pareja.
Bueno. Algunos ya sabíamos eso. Así que menos ínfulas por parte de los racistas descarados y de los camuflados (o sea, de los racialistas).
¿Razas? Sí, por supuesto que existen. Y diferencias haberlas, haylas. No se puede negar lo que es obvio. Hacer de ellas la explicación de todo y pretender que todo puede explicarse racialmente es ridículo. Pretender que las razas deben ser el eje de la política o de la cultura es necio (del latín non-scio, o sea, el que no sabe).

Rafael Castela Santos

sábado, janeiro 21, 2006

Tempête dans un Bénitier

Para animar o fim de semana, e tendo em conta a recente polémica havida neste espaço - como diria o Bispo Richard Williamson, S.S.P.X., "make your day, but don't forget us on your prayers", "A Casa de Sarto" "convidou" Georges Brassens para cantar o seu "Tempête dans un Bénitier", um autêntico protesto do "país real" católico, contra a reforma litúrgica do V2. Ao que parece - ver "Não! - Entrevistas de José Hanu com Monsenhor Lefebvre" -, o grande resistente tradicionalista não era insensível a esta composição, embora pessoalmente desconfie que quem deveria gostar mesmo dela seria Monsenhor Ducaud-Bourget, sacerdote bem conhecido pela sua devoção incondicional à Missa de rito latino-gregoriano, e grande apreciador de um bom copo de Porto acompanhado de um belo tabaco de cachimbo. Aqui fica a música de Brassens (procurá-la em "titres", já que não consegui encontrar um ficheiro mp3 decente…), mais a respectiva letra:

Tempête dans un bénitier
Le souverain pontife avecque
Les évêques, les archevêques
Nous font un satané chantier

Ils ne savent pas ce qu'ils perdent
Tous ces fichus calotins
Sans le latin, sans le latin
La messe nous emmerde
A la fête liturgique
Plus de grand's pompes, soudain
Sans le latin, sans le latin
Plus de mystère magique
Le rite qui nous envoûte
S'avère alors anodin
Sans le latin, sans le latin
Et les fidèl's s'en foutent
O très Sainte Marie mèr' de
Dieu, dites à ces putains
De moines qu'ils nous emmerdent
Sans le latin

Je ne suis pas le seul, morbleu
Depuis que ces règles sévissent
A ne plus me rendre à l'office
Dominical que quand il pleut

Il ne savent pas ce qu'ils perdent
Tous ces fichus calotins
Sans le latin, sans le latin
La messe nous emmerde
En renonçant à l'occulte
Faudra qu'ils fassent tintin
Sans le latin, sans le latin
Pour le denier du culte
A la saison printanière
Suisse, bedeau, sacristain
Sans le latin, sans le latin
F'ront l'églis' buissonnière
O très Sainte Marie mèr' de
Dieu, dites à ces putains
De moines qu'ils nous emmerdent
Sans le latin.

Ces oiseaux sont des enragés
Ces corbeaux qui scient, rognent, tranchent
La saine et bonne vieille branche
De la croix où ils sont perchés

Ils ne savent pas ce qu'ils perdent
Tous ces fichus calotins
Sans le latin, sans le latin
La messe nous emmerde
Le vin du sacré calice
Se change en eau de boudin
Sans le latin, sans le latin
Et ses vertus faiblissent
A Lourdes, Sète ou bien Parme
Comme à Quimper Corentin
Le presbytère sans le latin
A perdu de son charme
O très Sainte Marie mèr' de
Dieu, dites à ces putains
De moines qu'ils nous emmerdent
Sans le latin

JSarto

quarta-feira, janeiro 18, 2006

La Gaudium et Spes empieza a ser cuestionada por el propio Vaticano

Christopher Ferrara analiza en este artículo el cambio de dirección que se empieza a observar en las altas esferas vaticanas. Se empiezan a dar cuenta (¡por fin!) de que el Vaticano II no era del todo trigo limpio, que había documentos como el Gaudium et Spes (GS) que eran nefastos. Precisamente la GS ha sido criticada desde las arenas tradicionales porque suponía una ruptura con la Tradición secular de la Santa Madre Iglesia. Era una nueva manera de entender el mundo, con ribetes gnósticos, y ciertamente implicaba una neoeclesiología que no podía desembocar, como ha desembocado, sino en el desastre.
Es ya muy tarde y mucho mal se ha hecho. Buena parte de ello, el mal hecho a las almas, es irreparable. Pero bueno es que reconozcan sus propios errores. Por este camino se abren derroteros hacia la enmienda.

Rafael Castela Santos

Sobre la nueva liturgia pseudocatólica

En unas cajetillas anteriores un comentarista se ha dedicado a explayarse de forma extensa sobre las “bondades” del Novus Ordo. Con más calma y tiempo contestaremos debidamente a los falaces argumentos expuestos. Con todo el eje axiológico de la argumentación de nuestro retórico adversario (quien firma como “Alef”) es que (a) la Nueva Misa es idéntica en calidad espiritual –si no superior por aquello de estar más “aggiornata”, que él valora como positiva- y (b) que el Concilio Vaticano II es un Concilio con la misma asistencia y nivel de Verdad que Concilios previos.
No voy a entrar en lo obvio: un Concilio que se declara Pastoral y no Dogmático (a diferencia de un Letrán o un Trento, por ejemplo) en su preámbulo no puede tener la misma fuerza vinculante. Con todo, los efectos del Concilio han sido devastadores. Es el propio VI quien reconoció, al comentar las consecuencias terribles del Concilio Vaticano II, que “el humo de Satanás ha entrado en la Iglesia”. Las palabras son del Santo Padre y no mías.
Las inconsistencias en la argumentación de “Alef” han sido rebatidas por varios de los firmantes. Alguno de ellos, en particular O Corcunda, siempre sagaz y cada vez más y más asentado en los fundamentos metafísicos de sus planteamientos, le recuerda a nuestro crítico que su posición es de suyo modernista, aunque le pese:

"Qualquer ideia de que se pode aprofundar uma tradição recorrendo a uma lógica exógena (como um zeitgeist a que o Alef apela), ainda para mais quando se está vinculado por decisões anteriores é impossível ..."

Mucho mejor que esto es remitirnos a artículos que demuestran con largueza y profusión de citas las inconsistencias de nuestro contrincante dialéctico.
Aunque hemos dado estas referencias anteriormente en algún post nuestro volvemos a traerlas a colación:
1. Sobre los males de la nueva liturgia. Que a nadie le quede dudas de que la Nueva Misa plantea problemas no graves, sino gravísimos.
2. Que a nadie le quede duda de que el Vaticano II estaba plagado de errores. El estudio que aquí reproducimos es uno de los mejores de su género.
3. El arquitecto del Novus Ordo, Bugnini, es tal que aunque sirva como excepción por una vez la argumentación ad hominem tiene peso en esta justa.
Los lectores tienen tres buenos elementos de juicio en estas tres referencias. Sé que son artículos fuertes y densos, pero son de ésos que hay que imprimir y leer con lapicero en la mano. Imprímanlos y llévenselos a sus horas de mejor y más profunda tranquilidad para una lectura meditada. No se arrepentirán.
Por primera vez en esta bitácora se ha hecho una sucesión de comentarios sobre un tema teológico y litúrgico de máxima importancia, como la Santa Misa. Vista la apatía con la que en general se reciben nuestros comentarios teológicos versus aquellos que tienen un contenido más filosófico-político o sociológico, me doy por enormemente satisfecho y agradezco de todo corazón a Alef su venida a nuestro blog para sacar a colación estos temas y caldear una polémica a la que ningún católico responsable se puede sustraer.

Rafael Castela Santos

sábado, janeiro 14, 2006

Radio Cristiandad


MILITIA IN VERITATE es un agrupación de seglares, sin fines de lucro, que tiene como objetivo la difusión de las verdades de siempre de la Santa Iglesia Católica Apostólica Romana.

COMBATE contra el modernismo y todas las herejías que pululan dentro de la Iglesia, como consecuencia de la introducción de estas ideas tras el Concilio Pastoral Vaticano II, considerado por los modernistas como el principio de la "Nueva Iglesia", a la cual, desvergonzadamente, osan llamar "iglesia conciliar" o "del Concilio".

ENSEÑA APOLOGETICA, ciencia que se encarga de brindar argumentos eficaces en la refutación de los argumentos de los herejes, con apoyatura documental.

CONTRARRESTA los avances perniciosos de la secta modernista, dentro de los medios de comunicación, llevando adelante obras para demostrar que sus delirios no son otra cosa que la invasión de un pensamiento sectario, novedoso, y que no tiene asidero para considerárselo "católico".

ATACA a los que combaten con nuestra Santa religión y sus principios doctrinales y morales, vengan estos enemigos de donde vengan, sean quienes sean...

SOMETIDA en todo a la Roma Eterna, ansía y reza por la restauración de la Verdad en la expresión visible de la Iglesia Católica, es decir, en su Jerarquía y Clero, el que habiendo oído el silbido de un falso pastor, ha descuidado la fe que el Señor nos mandó custodiar.

CRITICA, INCOMODA, PUBLICA los errores y vergüenzas de los destructores de la fe, que para su humillación Dios permite se haga pública.

NO JUZGA de lo que no conoce, no saca datos de la nada para sus fines, todo lo documenta, lo analiza, siempre con la mejor disposición a salvar la posición del pecador...

DECLARA públicamente el pecado de aquel que obstinadamente no quiere salir de ese estado tras varias amonestaciones y correcciones.

ESTÁ EN GUERRA declarada contra los modernistas y otros que intentan demoler desde adentro a la única Iglesia de Jesucristo Nuestro Rey y Señor y en general contra todos los que intentan ensuciar, envilecer, desprestigiar, calumniar, etc. a nuestras instituciones, fundaciones, misiones, etc.

BATALLA POR LA RESTAURACION DEL VERDADERO CULTO Y SACRAMENTOS, que están perfectamente expresados hasta el misal de 1962. No reconoce las variaciones sufridas desde allí debido a la infección modernista.

JSarto

Convicción Radio


Somos un equipo de Católicos Tradicionales, concientes de la necesidad de divulgar y enseñar la verdad, así como denunciar el error, en especial el ataque Modernista contra la Santa Iglesia. Transmitimos desde Santiago de Chile.

JSarto

quarta-feira, janeiro 11, 2006

Belloc and more Belloc

In his approach to skepticism Hilaire Belloc talks about “skepticism of intelligence” and “skepticism of stupidity”. The former is respectable, the latter is, by definition, stupid. I just wonder if the genuinely skeptic ones are risking extinction for the time being.
Following this thread I am led to think that not only the average quality of Catholics has dropped. It is also the quality of the enemies of the Church or, at least, of those who do not share the Holy Mother’s ethos. It is not just the decrease of the Catholics in their Faith. The Protestants are even in worse shape. If one compares attendance to Protestant Services and Masses in the UK, for example, the Catholics still perform considerably better.
Let’s take it from another angle. It is not just the holiness, but the sin as well. Definitely our times are not just the times of shrunk holiness. They are moments of buffed sin … for the worst! Before people used to sin, let’s say, quite often as a consequence of a “biological excess” or an “uncontrolled drive”, so to speak. At the very least there was the decency of not making a banner of it. Nowadays it is just looking for the limelight which seems to be the driving force. Modern society rejoices in public sin. I will even contend that there are more sins for defect than for excess these days. Cowardice is a suitable example, a sin far more prevalent today than its opposite sin, imprudence.
And this wee post was written in English in remembrance of our conversations in Tolkien’s language with O Corcunda, another (former) “Oxfordian” like myself, whose posts I kept missing when his “bloguctivity” was considerably reduced in recent times. I am certainly inclined to adscribe both O Corcunda and myself to the “Inklings” variety of Oxfordians. Indeed we frequented a certain pub …
And for those two English-speaking friends, who in spite of their struggling with their Spanish and their Portuguese, still make the effort or reading us. Thanks, folks!

Rafael Castela Santos

domingo, janeiro 08, 2006

Os bispos portugueses e a Missa de rito latino-gregoriano


Mau-grado a injusta excomunhão que proferiu contra Monsenhor Lefebvre, e que por mais de uma vez já reputei neste espaço como sendo um dos actos menos felizes do seu longo pontificado, nem por isso o Papa João Paulo II deixou de determinar no Motu Proprio "Ecclesia Dei" que os bispos do mundo inteiro permitissem de modo amplo e generoso, nas suas respectivas dioceses, a celebração da Missa de rito latino-gregoriano.

Ora, a nível interno, o episcopado português ignorou e continua a ignorar olimpicamente a vontade papal, numa situação sem precedentes noutro país europeu com uma população vasta de católicos: em nações com tal característica, Portugal é caso triste e de excepção no que concerne ao facto de a Missa de rito latino-gregoriano não ser oficiada em qualquer uma das suas dioceses pelo respectivo clero local. É um absurdo este estado de coisas, apenas minimizado pela existência dos priorados da Fraternidade Sacerdotal de São Pio X! A título comparativo, saliente-se que em Espanha, a Missa tradicional é rezada nas dioceses de Madrid, Toledo, Barcelona e Pamplona, como se pode verificar aqui e aqui. E tal absurdo atinge o nível de escândalo puro no Santuário de Fátima: apesar de visitado anualmente por milhões de peregrinos, boa parte deles simpatizantes da tradição católica, é impossível assistir-se aí ao celebrar de qualquer Missa de rito latino-gregoriano, tanto na Basílica, como na Capelinha das Aparições. Em alternativa, o reitor modernista do Santuário, Monsenhor Luciano Guerra, prefere servir uma aberrante salada russa que apelida pomposamente de Missa Internacional, em detrimento da Missa Universal que é a Missa da Tradição, decretada perpétua e irrevogavelmente em vigor por São Pio V, e inabalável garantia da unidade do culto católico… Outrossim, estranha-se que o Bispo de Leiria-Fátima nunca tenha feito um convite à Fraternidade de São Pedro ou ao Instituto do Cristo-Rei para desenvolverem o seu apostolado na diocese de que é responsável...

É certo que a este respeito poderia arguir-se não haver qualquer preocupação entre os católicos portugueses relativamente à sobrevivência da Missa rezada segundo o único rito que conheceram durante os primeiros oitocentos e vinte e nove anos de existência do seu País, ao invés do que sucede noutras latitudes, reflectindo os bispos essa circunstância. Porém, isto não corresponde à realidade, já que sei pessoalmente do caso de um sacerdote católico português que oficia a Missa tradicional às escondidas do seu bispo, escudado na Bula "Quo Primum", qual pária no seio da sua própria Igreja… E tenho também conhecimento de duas petições feitas por fiéis católicos a um bispo que presentemente continua em funções numa diocese nacional, com a finalidade de o mesmo autorizar a celebração da Missa tradicional, e que dele obtiveram tão-só um silêncio de desprezo.

Porquê esta hostilidade dos bispos portugueses ao rito quinze vezes secular da Igreja do Ocidente? Por muito estranho que isto possa parecer a alguns fiéis católicos bem intencionados mas pouco alertados, no episcopado nacional, sob uma aparência de conservadorismo, esconde-se um modernismo extremo e radical, frio, reflexivo, astuto, a roçar o cinismo puro, e por isso muito mais pernicioso e eficaz no transmitir da sua mensagem de abominação a tudo o que é verdadeiramente católico do que o modernismo exuberante e radical, misto de imoralidades chocantes e momices apalhaçadas, dos bispos do Norte da Europa e dos Estados Unidos.

Ora, a verdade é que um destes dias, do alto da sua pesporrência, Suas Excelências Reverendíssimas são capazes de ter uma enorme surpresa

JSarto

sexta-feira, janeiro 06, 2006

Epifanía del Señor

Sea este día una anticipación de ese otro último Domingo del Año Litúrgico, cuando celebramos a Cristo Rey.
Porque en verdad el Niño Jesús es adorado como Rey hoy por tres hombres sabios de todas las razas, según la Tradición. Los Tres Reyes Magos personifican el reconocimiento de Rey a quien se quiso encarnar en carne humana, a quien quiso pasar ya en su nacimiento por el aterido frío de Belén. Este Niño cuyo nacimiento hace tan sólo unos días celebrábamos es nuestro Salvador.
He aquí el Misterio y la sabiduría litúrgica de la Santa Madre Iglesia. Si en Navidad celebrábamos la Encarnación ya el 1 de Enero celebrábamos su característica de Salvador, es decir, una anticipación de su Pasión y Muerte. Hoy, en esta bellísima Festividad de la Epifanía, nos extasiamos ante el Rey, Señor y Dueño de todo lo creado. Es el anticipo de la Ascensión y de la Segunda Venida de Cristo, en Gloria y Majestad.
Pidámosle, como San Agustín, al que nos creó para Sí que nos dé la Gracia suficiente para volver a Él, pues nuestra alma nunca tiene reposo si no es en Él, el que ES.
Con mis mejores deseos, plenos de regales espirituales y temporales, para todos nuestros lectores,

Rafael Castela Santos

quarta-feira, janeiro 04, 2006

Uma bela surpresa

Cláudio Tellez, que também escreve n"O Insurgente", destaca este humilde espaço como um dos melhores blogues do ano de 2005. Pela nossa parte agradecemos com sincera alegria, dedicando tão honrosa distinção a todos os que do outro lado do Atlântico, do Brasil e da Argentina, chegam até à "Casa de Sarto", e que constituem já a maioria dos nossos visitantes.

A talhe de foice: o "Stat Veritas" incluiu-nos na sua lista de ligações. Definitivamente, internacionalizamo-nos, no bom sentido da palavra.

JSarto

segunda-feira, janeiro 02, 2006

Crónica de la persecución a la Iglesia 1

Iniciamos aquí una nueva serie de entradas sobre este particular, que ya se ha abordado antes en A Casa de Sarto. Sin periodicidad fija empezaremos a denunciar la persecución a la Iglesia Católica, que sigue siendo martirizada.
Mártir significa en griego “testigo”. Estos testigos dan cuenta de la Fe de Cristo, equiparándose al Salvador. Honor y loa a todos ellos por su defensa y sufrimiento por el Cuerpo Místico de Cristo.
De entrada el número de misioneros católicos asesinados en el 2005 ha duplicado la cifra de los asesinados en el 2004.
Los comunistas, quienes gozan de salud de hierro y siguen sojuzgando a más de la cuarta parte de la humanidad, persisten en su persecución a la Iglesia: China se plantea cerrar todas las escuelas católicas de Hong-Kong.
En España el ser católico está ya perseguido a todos los niveles. Gracias al metimiento indebido de los políticos en todas las esferas de la vida incluso en el ámbito municipal más minúsculo los socialistas no dejan ni usar los locales públicos a una asociación por el mero hecho de ser católica.
La persecución islámica a los cristianos es de sobra conocida. Pero era preocupante que ni la Curia ni los Obispos se hicieran todo el eco de ella que debieran. Un Obispo canadiense denuncia sin paliativos la persecución mahometana de los cristianos.
Los coptos, egipcios cristianos, resumen en un sucinto artículo todas las suras del Corán contra ellos, “los infieles”. La religion islámica es tal que no tolera la disidencia. Al igual que el estado moderno la religion musulmana tiende a entrometerse en todo. No es pues extraño que comunistas e islamistas vayan juntos. Comparten una misma concepción.
Más sobre los moderados egipcios. Sus tribunales sancionan con impunidad la muerte de coptos cristianos a manos musulmanas. Al revés, por supuesto, tiene pena de muerte. Esto es el Islam.
En Arabia Saudita, el meramente hablar de cristianismo y judaísmo en público –aunque lo haga un musulmán- puede saldarse con 750 latigazos y tres años de cárcel. Ya se sabe que Arabia Saudita es otro país “moderado” árabe, según la terminología oficiosa occidental.
El pasado octubre tres adolescentes indonesias fueron decapitadas por el mero hecho de ser cristianas. Una noticia que fue injustamente silenciada. Indonesia, como bien saben los timorenses del este en propia carne, es un país donde la persecución religiosa contra los católicos no cesa.
En la India tampoco cesan las persecuciones a católicos. Los fundamentalistas hindúes quieren ahora derribar las casas de los cristianos.

Rafael Castela Santos

De novo, as Editions Saint-Remi





A Amazon francesa tem disponível a quase totalidade do extraordinário catálogo das Editions Saint-Rémi (para o consultar, digitar "Saint Remi" no campo "Editor" do seu motor de busca detalhada de livros), as quais se dedicam a reeditar obras há muito esgotadas de autores tradicionalistas, antimodernistas e contra-revolucionários. Antecedendo este escrito, mostro as capas dos exemplares que por lá encomendei recentemente, os quais, estou certo, fariam as delícias do Corcunda, do Rafael, do Misantropo e, até, do Manuel Azinhal. Como ainda hoje ouvi Monsenhor Richard Williamson, SSPX, afirmar em entrevista concedida à notabilíssima católica e argentina Rádio Cristiandad: os católicos têm de ler, ler, ler muitos e bons livros!

JSarto

A angústia de um católico tradicional no período natalício

Por a quadra festiva decorrer até ao próximo dia 6 de Janeiro, e mau-grado o Natal e Ano Novo já terem passado, como católico tradicional, e ainda que tardiamente, não posso deixar de deplorar o quanto me entristece o modo como o mundo moderno perverteu completamente o verdadeiro sentido deste tempo, sobretudo do período adventício. Um momento que deveria constituir uma pequena Quaresma, altura ideal de penitência, bem como de meditação nas Primeira (Encarnação) e Segunda (Juízo Final) Vindas de Cristo à Terra - não é por acaso que se lê último Domingo do tempo comum, no calendário litúrgico tradicional, o capítulo 24, versículos 15 a 44, do Evangelho de São Mateus; e no primeiro Domingo do Advento, o capítulo 21, versículos 25 a 36, do Evangelho de São Lucas -, transformou-se numa época de irreflexão, frenesi materialista, e alienação espiritual. Por esta razão, compreendo perfeitamente o desabafo do Bic Laranja e, acima de tudo, o sentimento de angústia que W. plasma no seu magnífico blogue "Traditio in Radice".

E, a talhe de foice, deixo aos meus leitores este trecho de um artigo de John Zmirak (recomendo a leitura integral), publicado na "American Conservative", dirigida superiormente por Pat Buchanan, e da qual tenho o legítimo prazer de ser assinante:

"Perhaps it’s just as well. The way things are going, by the time the Christmas season actually does begin—on Dec. 25—most of us are sick to death of it and ready to move on. Besides, we need time to prepare spiritually for New Year’s and Valentine’s Day.

Some pious, dour Christians have started a countermovement, attempting to revive the original significance of Advent as a season of penance and prayer. Noting that in the early church people fasted three times a week throughout this season and treated it as a little Lent, these people refuse to throw holiday dinners before Dec. 24, skip office parties, and hold off on shopping and decorating their homes. They pile the kids into the minivan full of pro-life bumper stickers and take them to weekly Confession as a condition for attending those mid-December “holiday” festivities. They light their Advent wreaths in a darkened house.

This suits us curmudgeons just fine: we usually forget to decorate until it’s too late—when trees just happen to be half-price. We’ve always gone shopping on Christmas Eve, usually in one stop at Barnes & Noble, which stays open till midnight and gift-wraps for free. We don’t attend office parties either—the combination of free liquor, forced good cheer, randy co-workers, and thinly suppressed office politics make such events a great occasion for getting in a foolish fling or a fist-fight, then fired.

By insisting pedantically on the true meaning of Advent, you acquire a righteous excuse for skipping all this blather and playing Scrooge right up through Dec. 24—after which you can enjoy the holiday season all alone. Open a bottle of wine and unwrap those presents you bought yourself. A blessed Santaclaustide to one and all."

JSarto