sexta-feira, março 18, 2005

Grandeza del Sacerdocio, por Hugo Wast

CUANDO SE PIENSA ... Sobre el Sacerdocio


CUANDO SE PIENSA ... que ni la Santísima Virgen puede hacer lo que un Sacerdote...
CUANDO SE PIENSA ... que ni los ángeles ni los arcángeles, ni Miguel ni Gabriel ni Rafael, ni príncipe alguno de aquellos que vencieron a Lucifer pueden hacer lo que un Sacerdote...
CUANDO SE PIENSA ... que Nuestro Señor Jesucristo en la última Cena realizó un milagro más grande que la creación del Universo con todos sus esplendores y fue el convertir el pan y el vino en su Cuerpo y su Sangre para alimentar al mundo, y que este portento, ante el cual se arrodillan los ángeles y los hombres, puede repetirlo cada día un Sacerdote...
CUANDO SE PIENSA ... en el otro milagro que solamente un Sacerdote puede realizar: perdonar los pecados y que lo que él ata en el fondo de su humilde confesionario... Dios obligado por su propia palabra, lo ata en el cielo, y lo que él desata, en el mismo instante lo desata Dios.
CUANDO SE PIENSA ... que la humanidad se ha redimido y que el mundo subsiste porque hay hombres y mujeres que se alimentan cada día de ese Cuerpo y de esa Sangre redentora que sólo un Sacerdote puede realizar... Cuando se piensa que el mundo moriría de la peor hambre si llegara a faltarle ese poquito de pan y ese poquito de vino...
CUANDO SE PIENSA ... que eso puede ocurrir, porque están faltando las vocaciones sacerdotales; y que cuando eso ocurra se conmoverán los cielos y estallará la tierra, como si la mano de Dios hubiera dejado de sostenerla; y las gentes gritarán de hambre y de angustia, y pedirán ese pan, y no habrá quien se los dé; y pedirán la absolución de sus culpas, y no habrá quien las absuelva, y morirán con los ojos abiertos por el mayor de los espantos...
CUANDO SE PIENSA ... que un Sacerdote hace más falta que un rey, más que un militar, más que un banquero, más que un médico, más que un maestro, porque él puede reemplazar a todos y ninguno puede reemplazarlo a él.
CUANDO SE PIENSA ... que un Sacerdote cuando celebra en el altar tiene una dignidad infinitamente mayor que un rey; y que no es ni un símbolo, ni siquiera un embajador de Cristo, sino que es Cristo mismo que está allí actuando el mayor milagro de Dios...
CUANDO SE PIENSA TODO ESTO, uno comprende...
Uno comprende la inmensa necesidad de fomentar las vocaciones sacerdotales ...
Uno comprende el afán con que en tiempos antiguos, cada familia ansiaba que de su seno brotase, como una vara de nardo, una vocación sacerdotal.
Uno comprende el inmenso respeto que los pueblos tenían por los Sacerdotes, lo que se refleja en las leyes.
Uno comprende que el peor crimen que puede cometer alguien es impedir o desalentar una vocación.
Uno comprende que provocar una apostasía es ser como Judas y vender a Cristo de nuevo.
Uno comprende que si un padre o una madre obstruyen la vocación sacerdotal de un hijo, es como si renunciaran a un título de nobleza incomparable.
Uno comprende que dar para construir o mantener un seminario o un noviciado es multiplicar los nacimientos del Redentor.
Uno comprende que dar para costear los estudios de un joven seminarista o de un novicio, es allanar el camino por donde ha de llegar al altar un hombre que durante media hora, cada día, será mucho más que todas las dignidades de la tierra y que todos los santos del cielo. Pues será Cristo mismo, sacrificando su Cuerpo y su Sangre, para alimentar al mundo.
Hugo Wast (escritor argentino, 1883-1963)

Y yo, querido lector, le pido humildemente que por favor rece por que Dios nos envíe muchas y santas vocaciones sacerdotales y religiosas, de las auténticas, de las tradicionales ... “Porque la mies es mucha y los obreros son pocos”, como rezan las Sagradas Escrituras.

RCS

quinta-feira, março 17, 2005

Respuestas abiertas a mi post sobre la esencia anticristiana del nazismo

Dice cegosmudosesurdos que «O Nacional Socialismo nunca perseguiu nenhum católico por ser católico! Aliás, muitos NS eram católicos.» Cierto que había algunos nacionalsocialistas que eran católicos, como Goebbels. Malos católicos, que ponían los intereses de una ideología por encima de los de su Patria y de los de su Religión. También Hitler fue bautizado católico, pero se sabe que desde la temprana edad de 7 años dejó de practicar. También Lutero, Calvino o John Knox fueron católicos (¡y monje, seminarista y Sacerdote respectivamente!), e hicieron un daño enorme al Catolicismo. Siempre hay traidores. Que el nacionalsocialismo nunca persiguió ningún católico es una afirmación insostenible. Casi un 25 % del clero católico hubo de abandonar Alemania por persecución directa. Ahí están las quejas y la correspondencia escrita de Von Galen al Papa Pío XII. En la primera de mis citas bibliográficas hay abundantísimo material para tirar por tierra esa afirmación. Sí: el régimen nazi persiguió a mucha gente por el mero hecho de ser católico. Yo añado: existe una contraposición fundamental entre el Catolicismo y el nacionalsocialismo. ¿Cómo es posible decir que no hubo persecución anticatólica cuando hasta hubo específicamente legislación anticatólica?
Mi hermano en la Fe JSarto escribe :
«1º) A Concordata de 1933, celebrada entre o III Reich e a Santa Sé, foi sistematicamente violada por aquele primeiro, que em muitas ocasiões fez dos preceitos de tal acordo pura letra morta, nomeadamente no que concerne à organização e controlo das associações de juventude;
2º) O Nacional-Socialismo foi iniludivelmente uma doutrina pagã, violenta e agressivamente anticristã, como o apreende de imediato qualquer pessoa que leia a obra fundamental de Alfred Rosenberg “O Mito do Século XX”, ou contacte mais aprofundadamente com o pensamento gnóstico da Ordem SS (voltarei em breve a este tema, com a transcrição directa de tais ideias);
3º) Enfim, não atingindo o paroxismo do comunismo, os casos de perseguição religiosa concreta aos católicos sob o jugo nacional-socialista são reais, como o comprovam a título de mero exemplo o larguíssimo número de deportações de religiosos para o campo de concentração de Dachau.»
¿Quiere Vd. seguir en el error o se va rendir a los hechos?
De sus afirmaciones, y las de Filipe BS, sobre que la Iglesia «gosta e precisa de estar do lado dos vencedores» ni me voy a molestar en contestarlas. Cuando la Iglesia ha sufrido una cruentísima persecución por parte de los vencedores comunistas de la SGM su afirmación es un insulto a millones de mártires. Y es, también, un insulto a la razón como pocos. Nos hemos hartado de repetir en A Casa de Sarto que la Iglesia los últimos 500 años ha estado prácticamente siempre de lado de los perdedores porque, precisamente, la Iglesia lleva perdiendo los últimos 500 años.
A Filipe BS habrá que recordarle que, por mucho que se quiera, no es posible establecer siquiera de lejos una comparación entre el fascismo italiano y el nacionalsocialismo. Son dos cosas muy distintas. Mussolini, agnóstico, tuvo un respeto hacia la Iglesia que se manifestó cuando entre las primeras medidas que tomó fue la de pedir a la Iglesia que proporcionase Capellanes y educación religiosa a las organizaciones juveniles del fascismo italiano, los famosos Balillas. Mussolini, además, hizo lo que pudo dentro de sus limitaciones para contrapesar la herencia anticatólica de los garibaldinos, fundadores de Italia, y compensó a la Iglesia cuanto pudo. Si Filipe BS quiere ahora criticar a la Iglesia por su apuesta por la Democracia Cristiana en la Italia post-fascista está en su derecho de hacerlo. Fue una pésima decisión política que A Casa de Sarto tampoco comparte. Como si quiere criticar la posición respecto al Ralliament, de León XIII, otra pésima decisión política que puso a Francia al pie de los caballos. Pero eso no es la Iglesia, como Cuerpo Místico: son personas –incluso el Papa mismo-. La Iglesia, como institución humana, también ha tenido fallos. Entre estos fallos no se encuentra el no haberse opuesto al nacionalsocialismo o al comunismo (hecho aparte es el desastre de la Ostpolitik generada por el Vaticano II). Uno de los mejores blogues de la lusofonia es, precisamente, Fascismo en Rede, y que lleva haciendo una labor sólida y silenciosa por la defensa del Fascismo en lo que es, y no en lo que dicen que es. Lo mismo se puede afirmar de Antonio José Brito, uno de los mejores pensadores políticos portugueses del último siglo.
«Quanto às referências que o Sr. Castela Santos incluiu neste 'post', veja-se a credibilidade desta, em http://www.cuttingedge.org/news/n1004.html» en buena parte el amigo O Corcunda le ha dado ya buena respuesta: «Falta que o Filipe BS refute o argumento do texto e não os desacredite à luz de escritos que se encontram no mesmo site! Isso sim é fugir à questão.» Con todo, déjeme añadir que al probado ocultismo del núcleo duro de los nazis, uno tiene que añadir extrañas ceremonias ocultistas que suceden en Universidades norteamericanas como Yale y Harvard, de donde han salido el 80 % de los Presidentes. Que puntos clave de la doctrina nacionalsocialista, como la eugenesia, fueron practicados e implementados mucho antes en los EE.UU. que en Alemania. Que la «eutanasia», algo a lo que caminamos a marchas forzadas en nuestros días, era otro puntal nazi. Que si los nazis abrogaban por la reducción de la población (o al menos de las minorías), resulta que hoy día poderosos hombres de estados «democráticos» proponen una reducción de la población mundial a un máximo de 500 millones.¿Cómo explica FilipeBS estos paralelos entre la élite de los poderosos de nuestros días y los nazis?
Sobre León Degrelle habría mucho que hablar. En algún momento de su vida es posible que llegara prácticamente a perder la Fe. Sin embargo Degrelle fue movido, como muchos europeos del período de entreguerras, a luchar por algo que superara la falsa dialéctica capitalismo-comunismo (que en el fondo, por mucho que le duela al amigo Nelson Buiça, es lo mismo porque ambas son cosmovisiones materialistas, dígase si se quiera que una menos mala que la otra, pero malas las dos). La famosa y muy condecorada División 250 del Ejército Alemán, la División Azul, era una División de españoles que fueron a la Unión Soviética a luchar contra el comunismo (al que Pío XI, y con razón, calificara como intrínsecamente perverso), pero su gran mayoría eran católicos practicantes que tuvieron problemas con los mandos nazis por esta razón . Comparto esa visión de BOS sobre las causas por las que muchos europeos lucharon en la SGM:
«Acho natural que uma filosofia e uma «praxis» política, enfim, uma ideologia que nasceu em pleno século XX contra o liberalismo e o comunismo haja incorporado certas noções ditas de direita, quando combate o comunismo, e de esquerda, quando combate o liberalismo.E acho sobretudo que vai sendo tempo de discutir a matéria sem nos sentirmos vinculados a qualquer dos campos. Quase não nos damos conta, mas a «aventura» fascista terminou há seis décadas. Podemos certamente olhá-la descomplexadamente.»
Los nazis se aprovecharon de la valentía e ingenuidad de aquellos jóvenes europeos que murieron por millones en la helada estepa rusa. Hans Ulrich Rudel describe muy bien el sentimiento que tenían los combatientes alemanes y sus voluntarios en el Este en su famoso libro Piloto de Stukas. Pero esto no quita que los nazis fueran perversos, ocultistas y hasta pactaron con el comunismo (recuérdese a Von Ribbentrop y Molotov). Leon Degrelle fue, con todas sus equivocaciones en algunos aspectos, un héroe. El mejor de los escritores alemanes del siglo XX (quien, por cierto, se convirtió al Catolicismo apenas dos años antes de morir) Ernst Jünger ha explicado muy bien a lo largo de su obra cuál era el sentimiento por el que combatían la mayor parte de los alemanes, que tenía poco que ver con una gran afección por el nacionalsocialismo como idea.
Mientras que el Fascismo es ya un fenómeno histórico que debiéramos analizar sin visceralidad, la actualidad de los nazis es porque sus mismas historias se repiten. El nacionalsocialismo no es más que el penúltimo ataque contra la Iglesia. Ataque que empezó con los gnósticos, sigue con todas las herejías medio-orientales (de inspiración gnóstica muchas de ellas) de los siglos II-VII, se perpetúa en el Islam (conglomerado judaico primitivo no exento de cierto neognosticismo alejandrino), sigue con los cátaros, albigenses y bogomilos (todos ellos gnósticos), se incrusta en el nominalismo ockhamiano, Huyss y Wycliff –precursores de Lutero-, sigue por la Reforma y la Masonería –ambas de inspiración gnóstica-, se continúa en el epifenómeno de éstas –el comunismo-, se intenta con el liberalismo masónico del XIX y luego con el nacionalsocialismo (también gnósticos) y ahora sigue con la New Age y todas sus demás variantes (también gnósticas). ¿Tiene algo de extraño que estos movimientos, todos enhebrados con el hilo del gnosticismo, tengan elementos en común?
Repito a BOS, sin embargo, que el nacionalsocialismo es una creación protestante. Primero porque sus orígenes ideológicos inmediatos están en un partido socialista o socialdemócrata checo inspirado en uan secta husita (protoprotestante). Segundo porque sus orígenes remotos están en la Sociedad Secreta Thule, excisión de los Illuminati, que –como Lutero- eran bien adeptos a los autores gnósticos. Y, tercero, porque sin los votos de los protestantes alemanes (los mismos que aplaudieron la Kulturkampf bismarckiana contra los católicos) el nacionalsocialismo no hubiera llegado al poder. Hitler salió elegido democráticamente y no fue con los votos de los católicos, sino con los votos protestantes. Añado yo ahora que el resurgir de los neonazis en Alemania sucede, precisamente, entre antiguos comunistas de la República Democrática y en los länder de mayoría protestante. ¿No es exactamente lo mismo que pasó en 1933, que los nazis se reclutaban mejor entre antiguos comunistas y protestantes? Concedo a BOS, por puridad en la redacción, que el nazismo no es una creación protestante directa, pero sí se puede afirmar que es una creación protestante indirecta. Es más, le digo al amigo BOS que se encontró hace unos años la Biblia personal de Lutero. Estaba llena de anotaciones en los márgenes. Más del 80 % de los autores que Lutero apuntaba minuciosamente en los márgenes eran autores gnósticos. ¿Le sorprende pues que haya una relación entre el protestantismo y el nacionalsocialismo, ambos de inspiración gnóstica? Una salvedad. El protestantismo hoy día es algo muy amplio. Se puede decir muchas cosas de él, pero las denominaciones evangélicas protestantes tienen poco que ver con este gnosticismo fundamental y originario del protestantismo. Recomiendo el libro publicado por Verbo titulado Sociología del Protestantismo, del chileno Miguel Poradowski, para estudiar este tema en profundidad. Más aún, exactamente como acontecía con las sectas gnósticas de cátaros y albigenses, existe una religión para las masas y otra para la élite rectora. En el caso del nacionalsocialismo las masas vivían en el neopaganismo oficial y oficioso mientras que las élites, como Himmler, como Rosenberg, como las SS, eran de facto gnósticas. En realidad no discrepo con BOS, sino que tenemos que ponernos de acuerdo BOS y yo en qué plano (si el superficial o el profundo) estamos hablando, pero no objeto a sus puntualizaciones.
Puede que a BOS le parezca un exceso que el partido nazi sea una fotocopia del partido checo que se menciona. Evidentemente no me cree, pero yo no invento nada: ¿Por qué BOS no lee el libro de Hans Graf Von Huyn que menciono y luego me repite lo mismo? Hasta la bandera del partido nazi, la esvástica sobre círculo blanco en fondo rojo fue copiado de éste. Hasta el programa del partido fue calcado del anterior. ¿Sigue el amigo BOS sin creerlo? Lea el libro, por favor. La coyuntura política de la República de Weimar fue sólo eso, una coyuntura.
Respecto a Franco y la opinión pésima que el Generalísimo tenía de Hitler ya hemos hablado en A Casa de Sarto. Me remito a posts previos. Cuando hay una guerra uno busca ayuda, literalmente, hasta en el infierno. Franco tenía en muchísima estima a Pétain, y también a Antonescu. Asimismo tenía bastante estima por Mussolini, de quien discrepaba en su algunos puntos de su estatismo. Por Hitler sentía el peor de los desprecios y sabía de la maldad que le inspiraba.
FilipeBS ataca a O Corcunda por decir que «é o esquerdismo onde se enfiou uma ideia racialista... Há dúvidas?!». ¿Hace falta recordarle a FilipeBS que el partido nazi se define como «socialista», que su política –incluído su keynesismo a ultranza- es izquierdista, y que se nutre de tantos ex-comunistas que el 80 % de la SA son antiguos miembros de la Joven Guardia Roja alemana? Los racistas, y racialistas, incluyendo buena parte del pseudonacionalismo portugués, tienen más que ver con las izquierdas en su ataque a la Iglesia Católica, las blasfemias con que se prodigan en la blogosfera lusa, en su empeño estatista (más todavía que nacionalista), en su estúpida visión igualitarista (igualitarismo de raza) y en otras materias que con la derecha clásica (que no liberal) que O Corcunda defiende. También eran comunistas las tropas del Ejército Rojo que sitiaron a órdenes del judío Lenin a los campesinos de origen alemán del Volga en 1921 y mataron a casi 9 millones de personas de hambre. Curiosamente también eran racialistas, con un gran desprecio de alemanes y rusos. Tan racialistas eran que aquellas tropas no se expresaban mayoritariamente en ruso, sino en yiddish. El movimiento ruso Pamiat ha publicado cantidad de evidencia al respecto que deja lugar a pocas dudas. También eran comunistas, los soviéticos, y nazis, nacional-socialistas, los que aplastaron sin piedad a un pueblo católico como el polaco por el que ambos sentían un desprecio enorme. La derecha clásica, burkiana, o los Tradicionalistas como los carlistas en España o miguelistas en Portugal, han tenido pocas veleidades racialistas.
Por lo demás comprendo que FilipeBS discrepe mucho de nuestro blog. Es más, le agradezco de todo corazón su última entrada, por su sinceridad y porque, mucho me temo, que es aquí donde se está el nudo gordiano de toda esta cuestión: «Uma última achega à questão religiosa. Concordo que a Weltanschauung do NS era, nos seus princípios cavernais, anti-cristã. O NS é pagão por Natureza. Compreendo pefeitamente que, num blogue ultra-católico como o «A Casa de Sarto», tal ressurgimente pagão seja confessavelmente odiado. Para os católicos, é realmente esse o grande problema do NS - o desejo da libertação de um cristianismo que oprimia a Germânia há cerca de quinze séculos, e não uma pretensa colagem desse NS a certos princípios socialistas e/ou esquerdistas.
Que os católicos abominem o desejo de libertação de um povo forte como o é o alemão, compreende-se perfeitamente - tal libertação no coração da Europa seria demasiodo danoso para os interesses geopolíticos da Igreja na Europa. Que os católicos disfarcem as verdadeiras causas do seu ódio ao NS sob a capa da acusação de socialismo, é que eu acho condenável e pouco digno. A questão é, portanto, religiosa (dogmátismo/fé) e geopolítica (interesses).»

Es lógico para alguien que defiendo una neopaganización. Pero esa neopaganización no es una liberación. Es el encadenarse de nuevo a la idolatría, a adorar a dioses que no oyen ni ven, que ni siquiera existen. Y es un pecado gravísimo contra el Primer Mandamiento. Claro que, posiblemente, FilipeBS no crea en el pecado. Lo curioso es que, se crea o no en el pecado, cuando nos llega la hora de la muerte todos pagamos por ellos. Católicos, paganos y apóstatas. Todos. Los católicos no odiamos a nadie. Podremos deplorar y rechazar cualquier ideología maligna, como el nacionalsocialismo. Pero lo rechazamos primero porque no hay liberación en una ideología falsa que esclaviza bajo el eje falso de la raza. En segundo lugar lo rechazamos, y no menos, porque va contra la Verdad, que es Cristo crucificado y resucitado, Señor y Rey de la Historia y de las sociedades también. Y, en tercer lugar, porque tenemos derecho a defendernos, y el nacionalsocialismo se dedicó a atacar el Catolicismo. El pueblo alemán fue liberado por los cristianos que lo evangelizaron y ha sido literalmente destruido por los nazis. La única liberación que pudo suceder y no sucedió fue la de Fernando II, que estuvo a punto de derrotar a los protestantes alemanes, pero un maldito Cardenal francés (ciertamente más galicano y francés que Cardenal y católico), llamado Richelieu, se alió con los protestantes suecos para destrozar a los católicos alemanes. Esa si hubiera sido liberación. La otra, la que plantea FilipeBS, ciertamente no. FilipeBS y otros que piensan como él están de suerte en estos días, porque verán a la Iglesia Católica desaparecer, al menos aparentemente … por un tiempo. También Cristo murió. Y al tercer día resucitó. La Iglesia no es más que su Maestro y seguiremos los mismos pasos. Quiera Dios que FilipeBS sea como Longinos, que habiendo lanceado a Cristo mismo, y habiendo abierto su costado por el cual se derramó ya Su Sangre y agua redentoras, arrojó su túnica y se bajó del caballo para buscar a los Apóstoles y abrazar a Cristo en espíritu hasta derramar su sangre por Áquel que es Sacerdote, Profeta y Rey del Universo y de la historia.
Ruego a nuestros lectores encarecidamente que dejen de encasillar A Casa de Sarto en derecha o izquierda o semejantes clasificaciones jacobinas. Este modesto blog nació de la mano de JSarto como defensa de la Iglesia Católica, que es una institución eterna. Precisamente por eso ha alzado la voz contra aquellas tendencias dentro de la Iglesia moderna (mejor modernista) que van en contra de la Tradición, pilar fundamental de la Iglesia. No existen «ultracatolicos», Filipe BS. Existen católicos o no-católicos. Los tibios no son verdaderos católicos. Esto sería como decirle a una mujer que está «un poco embarazada». O está o no está. Que a algunos (nazis, comunistas, liberales, neopaganos u otros) no les guste nuestra posición es perfectamente entendible, pero que nos llamen católicos o no-católicos, porque otra distinción no es posible.
Perdón por la extensión del post. Personalmente no puedo seguir con todo esto pues tenemos muchas más cosas, y más importantes, de las que hablar. Diré algo que me sorprende, sin embargo. ¿Cómo es posible que una entrada mía sobre la oposición del nazismo y el catolicismo genere más discusión que otra –más larga y meditada- sobre el iberismo donde llego a hablar de las esencias de Portugal y España? ¿Tan verdaderamente mal estamos que nos importan más las afirmaciones anti-algo ajeno que las afirmaciones positivas sobre algo que es nuestro? Y, lo que viene maravillándome y le maravillaba a nuestro recordado Jacobo San Miguel, ¿cómo es posible que lo que tiene que ver con política suscite más interés en los tiempos que corren que lo que aquí se comenta sobre religión? Claro que Jacobo San Miguel era lector acérrimo de Castellani, como mi hermano JSarto, al que prometo traer esos libros del Padre Castellani cuando vuelva de Argentina, Patria hermana a la que voy si Dios quiere la semana que viene, y desde la que prometo mis impresiones de viaje a nuestros lectores de A Casa de Sarto.

Rafael Castela Santos

quarta-feira, março 16, 2005

La esencia anticristiana del nazismo

Una abominación como el nacionalsocialismo fue condenada por los Papas. No es extraño que fuera la Alemania católica la que votara en contra de Hitler, mientras que la Alemania protestante la que le apoyara. La documentación más prolija se encuentra en The Persecution of the Catholic Church in the Third Reich (Facts and Documents translated from the German) siendo el título original en alemán Der Todfeind des Christendums (Anónimo. Burns Oates, 1942). Este libro demuestra la sistemática destrucción del Catolicismo por parte del nazismo alemán. Si esto, que soslaya los últimos cuatro años y medio de nazismo, no es suficiente, no tiene más que recurrir a los discursos de Monseñor Von Galen, que desde Alemania alzó la voz contra un régimen cuyo núcleo era esencialmente satánico y contrario a la Doctrina de Nuestro Señor Jesucristo.
Constance Cumbey hizo un estudio formidable sobre la New Age en su libro The Hidden Rangers of the Rainbow. En este libro, en su octavo capítulo, se hace un formidable estudio entre las concomitancias entre el nacional-socialismo y la New Age. No es pues extraño que el nazismo no sólo reivindicara un orden pagano en todos los sentidos, sino que desatara una horrible persecución contra la Iglesia Católica. Tampoco es extraño que los nazis tuvieran las extrañas filiaciones con el catarismo, como demostrara Jean Michel Angebert en su panegírico libro Hitler y la tradición cátara, publicado por Plaza y Janés y hoy ya inencontrable, salvo en alfarrabistas. Tampoco es extraño que los nazis tuvieran verdadera obsesión por ciertas religiones orientales, como hiciera Otto Rahn. O tampoco resulta inaudito que el núcleo duro del nacionalsocialismo, como las SS, se configuraran como sociedades secretas.
El nacional-socialismo es una creación primariamente protestante. Puede verse el protestantismo como la reacción de la civilización germánica contra la civilización latina, esta última asimilada por la cosmovisión cristiana. Hans G. Huyn reprodujo (pgs 206-207) los mapas de 1951 de Erik von Kuehnelt en Freiheit oder Gleichheit, demostrando que el apoyo al nacionalsocialismo fue mayoritariamente protestante y cómo los católicos se opusieron a él.
El partido nazi alemán (NSDAP) tiene más bien poco de original: es un transvase, una fotocopia, de un partido de extrema izquierda checo que existía más de veinte años antes de la fundación del NSDAP. «Cuando a finales del siglo XIX se acentuaron las tensiones nacionales bajo la monarquía de Austria, algunos diputados del Reichsrat, dirigidos por Klofác, Stribrny y Franke, se separaron en Bohemia y Moravia del Partido Socialdemócrata y constituyeron, en 1896, el Partido Nacional Socialista Checo (NSSC, Národne Socialistická Strana Ceská) con rancios antecedentes taboritas, una secta husita checa nacionalista y, diríamos hoy, de extrema izquierda, que en el renacentista siglo XV se lanzaron contra los alemanes y la Iglesia Católica y quemaron vivos a muchos enemigos. Al año siguiente de fundarse el partido, Praga fue el escenario de violentos desmanes de intención antialemana y antisemita.» (pg 183). Incluso, comenta el autor, como muchos de los que andaban metidos en el NSSC acabaron en el NSDAP, por ejemplo Kreb o Rudolf Jung. Asimismo el NSDAP tiene un precedente, fundado en Aussig, el DAP (Deutsche Arbeiterpartei), que se declara «un partido nacional y liberal». «Podía ese programa ser suscrito por cualquier partido socialista de orientación socialdemócrata. Y es seguro que en él no había indicio alguno de “conservadurismo” o de tendencias tradicionalistas». (pg. 194) Desde luego hay un hecho: la intimísima conexión entre el nazismo y el gnosticismo. De hecho el gnosticismo más extendido en nuestros días es el movimiento New Age (Nueva Era o N.A.). «En todos los sentidos, y a todos los efectos prácticos, el movimiento New Age aparece como un revival del nazismo.» En estas mismas páginas se comenta, por ejemplo, cómo una de las líderes indiscutibles de la teosofía y la N.A., Alice Bailey, admitió que Hitler había sido un discípulo y una tentativa fallida. Las raíces esotéricas del nacionalsocialismo, no son otras que las de la Teosofía.
La comparación entre el nazismo y la New Age, que le animamos a leer y guardar en su ordenador para futuras referencias, no deja lugar a dudas. Puede ser leída aquí.

Otra bibliografía utilizada para la elaboración de este artículo ha sido:
Huyn, H. Sereis como dioses. Eiunsa. Barcelona: 1991.
Cumbey, Constance. The Hidden Dangers of the Rainbow (The New Age Movement and the coming Age of Barbarism). Huntington House. Lafayette : 1983. Pgs. 99-120.

Rafael Castela Santos

História de um artigo - Contra o Iberismo

O extraodinário artigo aqui escrito contra o Iberismo pelo Rafael - profundo conhecedor da História e Cultura Portuguesas, na linha de Elias de Tejada, a um nível de que poucos portugueses se podem vangloriar - tem uma génese assaz peculiar: fruto de um desafio que lhe lancei por ocasião da passagem do último dia 1º de Dezembro, com o fito de ultrapassar os atavismos mentais que continuam a envenenar o saudável relacionamento entre as duas nações soberanas, na origem imediata desse repto encontra-se uma "provocação" - ele não o suspeitará - feita pelo BOS, em postal editado no seu "Nova Frente". Algo desanimado com tal circunstância num primeiro momento, numa segunda fase o Rafael atirou-se denodadamente à obra, alcançando o notável resultado que foi justa e merecidamente saudado por vários blogues amigos.

Ora, na sequência do "leitmotiv" desenvolvido pelo Rafael, aqui ficam dois extractos dedicados ao tema por Mestre António Sardinha:

"A história de Portugal em toda a sua plenitude não é mais que um capítulo da história da Igreja. Foi com os frades de Cluny que veio à Península o Conde D. Henrique. Seu filho, - o nosso primeiro rei, encontra no Pontificado o braço de que precisa para firmar o seu esforço de fundador. Desde o fossado de Ourique até à batalha do Salado, o que é a dinastia afonsina senão uma cruzada constante? Abre-se em seguida a Era das Descobertas, - com a dilatação do Império surge a dilatação da Fé. Um grupo célebre de Miguel Ângelo, na Capela Sistina, confessa os serviços de Portugal à Igreja. Os nossos Missionários criaram o Brasil, - chegaram às Portas do Japão… Mas a Fé extinguiu-se, - e com a extinção da Fé perdeu-se o Império. A história que resta depois a Portugal é simplesmente a história da sua decadência".

"Não há a "Espanha", - expressão política. Há as "Espanhas", - expressão geográfica. Dentro das "Espanhas", Portugal foi a vocação marítima, enquanto que Castela foi a vocação terrestre. Graças a Castela, a Europa se salvou do perigo turco e da anarquia religiosa. Graças a Portugal, novos mundos se dilataram para o domínio da Fé e para o império da Civilização. Assim, por paradoxal que isso possa parecer, é exactamente na separação das duas pátrias que reside a sua unidade imortal. Olhemos para as páginas da história e sem demora se reconhecerá que o desastre de Toro consolidou a vitória de Aljubarrota!"

terça-feira, março 15, 2005

1984 permanente

Hace muchos años, casi tantos ya que ni me acuerdo, que Don Gonzalo Fernández de la Mora, que fuera a la sazón director de Razón Española { http://www.galeon.com/razonespanola/re-home.htm }, antiguo Ministro y Director de la Escuela Diplomática española en sus horas recientes más altas, que conversando un día en su despacho me dijo que en España se estaba perpetrando una tropelía, que los socialistas (en la época de Felipe González) habían quemado miles de libros de la antigua Editora Nacional. Incluso me habló de documentos incunables relacionados con Isabel la Católica que ellos habían destruído.
No me extraña mucho. La izquierda, como decía Don Gonzalo y explicó en una de sus mejores obras como fue La Envidia Igualitaria (léase una recensión aquí { http://www.galeon.com/razonespanola/r114-ter.htm }) tiene por pilar fundamental el resentimiento y la envidia; una envidia que todo quiere igualar por lo bajo.
Ahora me encuentro con un pequeño texto de Pío Moa, el historiador español que tanto ha hecho por la verdad sobre la Guerra Civil de 1936-1939, donde cuenta que él tuvo una conversación similar con Gonzalo Fernández de la Mora y que esta izquierda, esta siniestra sinistra –por emplear la palabra italiana, más próxima al latín original- sigue con iguales aspiraciones { http://www.libertaddigital.com/opiniones/opi_desa_23753.html }.
¿Se acuerdan de Fahrenheit 451? A lo mejor, o a lo peor, tendremos que memorizar los libros. Cualquier día nos quemarán las bibliotecas privadas. Ya lo hicieron en el pasado, como nos dice Pío Moa. Casi seguro que lo volverán a hacer en el futuro.

Rafael Castela Santos

Relembrando as Confissões do Santo Agostinho

“É assim que a alma peca, quando se aparta e busca fora de Vós o que não pode encontrar puro e transparente senão regressando a Vós outra e outra vez. Imitam-Vos perversamente todos os que se afastam de Vós e contra Vós se levantam. Ainda assim, imitando-Vos deste modo, mostram que sois o Criador de toda a natureza, e que, por conseguinte, não há lugar para onde nos possamos afastar totalmente de Vós. Que amei portanto naquele roubo, em que imitei o meu Senhor, ainda que criminosa e perversamente? Tive ao menos o gosto de lutar pela fraude contra a Vossa lei, já que o não podia pela força, a fim de fingir, sendo cativo, uma falsa liberdade, praticando impunemente, por tenebrosa semelhança de onipotência, o que me não era lícito? Eis-me ‘aquele escravo que, fugindo a seu senhor, seguiu uma sombra!’ Ó podridão, ó monstro da vida e abismo da morte! Como pode agradar-me o ilícito sem outro motivo senão o de me ser proibido?”

SANTO AGOSTINHO, Confissões, II, 14

segunda-feira, março 14, 2005

El cerco de los musulmanes se estrecha

Minutodigital { http://www.minutodigital.com/ } es un nuevo periódico digital en español que es capaz de sacar a la luz aspectos y noticias que los demás (ni siquiera los más atrevidos, incluídos los del internet) son capaces de hacer.
No podemos por menos de apuntar a los lectores de A Casa de Sarto hacia dos noticias. La primera versa sobre el «derecho» (sic) de veto que los musulmanes quieren hacer sobre una propiedad del Estado Español, como es el Palacio de la Alhambra { http://www.minutodigital.com/noticias/alhambra.htm }. España ha propuesto este lugar, sede de otras cumbres internacionales en el pasado, para la realización de una cumbre sobre terrorismo internacional. Los musulmanes de Granada, o un grupo de entre ellos que parece llevar la voz cantante, consideran que la elección de este monumento público es una «agresión» (sic) a los musulmanes. No está de más recordarle a los musulmanes de Granada que unos cuantos antepasados suyos quisieron establecer hace más de cuatrocientos años una cabeza de puente para que los turcos invadieran la península ibérica. Y tampoco está de más recordarles que independientemente de la voz que les sea concedida no tienen ningún derecho a veto y que las tierras granadinas fueron reconquistadas al precio de la sangre de muchísimos cristianos capitaneados por la canonizable Reina Isabel la Católica.
La segunda es sobre la financiación de las mezquitas en diversos países europeos { http://www.minutodigital.com/noticias/alhambra2.htm }, como Francia, Bélgica, Italia y España, por parte de los más corruptos regímenes musulmanes. Verbigracia la corruptísima monarquía marroquí, la no menos corrupta oligarquía saudita y el vidrioso régimen paquistaní, todos ellos bien acompañados por los Emiratos Árabes Unidos y el dictador Gadaffi. Curiosamente los socialistas apoyan las reivindicaciones de estos musulmanes.
¿Estaremos a punto de repetir la jugada de los hijos de Witiza –los socialistas expañoles (la «x» no es una errata ortográfica)- abriéndoles las puertas a los hijos de Alá para que los cristianos (practicantes y no practicantes) tengan que entregar a sus hijas a los harenes de los moros y sus dineros a los invasores, como ya sucediera en el 713?
Empero, no culpemos a los musulmanes de sus fechorías. Cuando el que puede defenderse no se defiende, entonces es culpable. Pero resulta que igual que Israel en el Antiguo Testamento, cada vez que se apartaba de Dios era castigada, sojuzgada e invadida por los pueblos limítrofes { http://ar.geocities.com/catolicosalerta01/problema_judio/judio_misterio.html }, así va a resultar con Portugal y España, que han renunciado a defenderse porque han renunciado a ser. A ser católicas, que es lo que nos dio el ser y lo único que nos lo seguirá dando.
Si fuéramos verdaderamente católicas no pasarían muchas de las cosas que están pasando. Entretanto, en vez de apostar por la religión de Cristo, apostamos por esta Europa atea y contra-natura.
Cada cual tiene lo que se merece. Más adelante, mucho me temo, habrá más.
Que Dios nos pille confesados.

Rafael Castela Santos

sábado, março 12, 2005

Marruecos, enemigo de la Cristiandad

El periódico alauita Aujourd’hui publica un dossier { http://www.aujourdhui.ma/details/?ref=31953 } sobre la realidad de los cristianos en Marruecos que reproducimos a continuación en A Casa de Sarto.
Otras páginas de este matutino que merecen la pena consultar pueden encontrarse aquí { http://www.aujourdhui.ma/details/?ref=31954 }, aquí { http://www.aujourdhui.ma/details/?ref=31955 }, y también aquí { http://www.aujourdhui.ma/details/?ref=31956 } o en cualquiera de estas otras { http://www.aujourdhui.ma/details/?ref=31957 o http://www.aujourdhui.ma/details/?ref=31958 }.
Sirva esto para dejar constancia de la política religiosa que el «moderado» y corruptísimo régimen marroquí tiene a bien ejercer. Por lo demás tómese nota de que la distancia física de apenas unos kilómetros que separa la Península Ibérica de Marruecos es una distancia casi infinita en el plano religioso.

Une multitude d'organisations évangélistes, surtout américaines, opère secrètement au Maroc, dans les régions déshéritées ainsi que dans les grandes villes. Face au silence de l'Etat, les églises officielles pourraient également passer à la charge.

Le Christianisme représente-t-il une réelle menace pour la société marocaine? La réponse n'est pas du tout évidente. Certes, le nombre de Marocains convertis au Christianisme ne dépasserait guère les 1.000 personnes, selon les chiffres les plus optimistes avancés par certains missionnaires à la suite de quelques "visites d'observations" effectuées au Maroc et relatées sur des sites Internet. Toutefois, toujours selon les mêmes sources, ce chiffre a quasiment triplé en l'espace de cinq ans environ. Et justement, là est le problème.
En fait, le prosélytisme chrétien n'est pas pratiqué par les Eglises dites "classiques" installées de manière officielle au Maroc. Celles-ci se sont imposé, depuis longtemps, une retenue vis-à-vis de la question du prosélytisme. Et c'est ainsi que des missionnaires clandestins ont pu investir en toute facilité le Maroc. Les canaux sont nombreux, mais pratiquement tous les réseaux passent par l'Amérique du Nord et l'Europe, notamment la Grande-Bretagne, l'Allemagne, la France et la Suisse.
Une organisation comme "Arab World Ministries", présente dans plusieurs pays d'Europe et connue en France sous le nom de "Mena", a pour objet "l'annonce de la Bonne Nouvelle d'un Sauveur aux musulmans du monde arabe conformément à l'ordre du Seigneur et Sauveur Jésus-Christ de prêcher la bonne nouvelle à toute créature".Régulièrement, cette organisation lance des appels pour recruter des adeptes qui seront par la suite envoyés dans des pays arabes, au Maroc notamment, sous la couverture d'un médecin, une sage-femme, un enseignant, un ingénieur ou encore un entrepreneur. Ces "envoyés spéciaux" auront la mission de prêcher la "bonne parole et grossir les rangs des fils de Dieu". Ils témoignent ainsi de leur foi, font preuve d'une compétence professionnelle irréprochable, et sont capables d'une intégration sans faille.
Voilà ce que leur organisation leur demande: "Nous cherchons, avec l'aide de Dieu, à atteindre les Musulmans du monde arabe là où on peut les trouver, par l'envoi d'hommes et de femmes consacrés qui renoncent à eux-mêmes, pour encourager les églises autochtones et en établir de nouvelles, là où elles n'existent pas".
Pour un engagement à long terme, les organisations évangélistes exigent des "candidats" une bonne formation théologique, une connaissance soutenue des préceptes de l'Islam et si possible une expérience professionnelle "valorisable" dans un pays arabe. La connaissance de l'anglais est également une exigence, car quasiment tous les canaux de prosélytisme sont directement ou indirectement rattachés à l'Amérique du Nord, et spécialement les Etats-Unis. Les missionnaires sont souvent des professeurs universitaires rattachés à de prestigieux établissements nord-américains, souvent d'obédience baptiste. Cette dernière étant une doctrine religieuse protestante qui compte actuellement surtout dans les pays de langues germaniques quelque 30 millions de fidèles.
Au Maroc, les baptistes semblent être spécialement intéressés par l'Université Al Akhawayn où certains étudiants se seraient déjà convertis. Le programme d'échanges d'étudiants avec cette dernière concerne plusieurs universités proches du mouvement baptiste. C'est le cas de la Mercer University dans l'Etat de Georgia, la Ouachita Baptist Univesity (Arkansas) ou la Samford University (Alabama).
L'évangélisation du Maroc passe donc par le savoir. Mais pas seulement. En fait, Ifrane est, aux yeux des évangélistes, on ne peut plus "stratégique". C'est une ville non seulement touristique (une couverture pour les missionnaires), mais elle est également à la frontière entre les villages déshérités de l'Atlas et ceux du Rif central. L'organisation "People Team", également installée aux Etats-Unis et présente dans les quatre coins du monde, un programme spécial a été mis sur pied, en 2000, pour les populations Jeballas. "People Team", tout en demandant aux fidèles de "prier pour les 1,2 million de Jeballas du Maroc", appellent les âmes charitables à financer dans les villes et villages concernés une "petite station radio, la construction d'églises, l'achat de Bible…".
Cette organisation qui a envoyé des missionnaires pour "l'évaluation des besoins des Jeballas" a estimé que ces derniers pratiquaient un "Folk Islam", c'est-à-dire un Islam folklorique, sans aucune base ni réelle croyance. Ces Jeballas sont donc facilement "christianisable".
Cela réussit vraisemblablement à merveille, puisque les témoignages de Marocains ayant "retrouvé la voie de Dieu" sont légion (voir article ci-contre). Certes, il n'est jamais possible de vérifier la véracité de tel ou tel témoignage mais comme dit le proverbe : Il n'y a pas de fumée sans feu.
Dans un orphelinat à Aïn Leuh (Le Village de l'Espérance), géré par des Américains et qui accueille souvent des bébés abandonnés ou illégitimes. Sans minimiser le volume d'amour et de tendresse que les responsables de cet orphelinat donnent aux enfants, voilà, tout de même quelques-uns des objectifs tracés par ces mêmes responsables:
"Satisfaire les besoins des enfants sous notre garde en leur démontrant quotidiennement la puissance et l'amour de Dieu et les former adéquatement afin qu'ils puissent retenir les valeurs enseignées qui émanent des Saintes Ecritures et de la culture marocaine".
En somme, ils veulent en faire des citoyens marocains honnêtes et chrétiens. L'un des enfants recueillis, Daoud, témoigne: "J'ai deux ans et demi et je suis capable de dire pas mal de mots maintenant. J'aime chanter Alléluia avec les autres". Un autre, Adam rajoute: "Je serais toujours le grand garçon de mes parents (ndlr: parents adoptifs venus des Etats-Unis, des Pas-Bas, du Brésil, de l'Afrique du Sud…). J'aime aussi chanter... " mon cœur est dans la joie parce que je marche avec Dieu... ".
Le tout au vu et au su des autorités marocaines. En février 2004, l'organisation "Christianity Today" (Etats-Unis) a envoyé une mission au Maroc. Celle-ci, à en croire son bulletin interne daté de décembre 2004, assure qu'une délégation d'évangélistes américains s'est rendue au Maroc en mars 2004 où elle a rencontré, entre autres, le Premier ministre, le ministre des Affaires islamiques et des Habous ainsi que des walis et gouverneurs. Interrogé sur l'issue de cette visite, M. Cizik de l'Association nationale des evangélistes (NAE) a estimé qu'il "y a eu un accord pour permettre, pour la première fois au Maroc, l'ouverture de projets de développement du christianisme, comme des initiatives culturelles, telles qu'un concert chrétien de musique qui se tiendra au cours du mois d'avril 2005 à Marrakech.
Interrogé au sujet de toutes ces questions, le ministre des Affaires islamiques et des Habous, Ahmed Toufiq, s'est refusé à tout commentaire. En tout cas, à chaque fois qu'il parle à un responsable chrétien, ses propos font immédiatement le tour de tous les évangélistes.Un forum de discussion à repris les paroles du pasteur Jean-Luc Blanc, représentant de l'Eglise évangélique au Maroc: "Si nous nous sommes toujours interdit toute forme de prosélytisme, il est cependant douloureux de devoir refuser d'accueillir les Marocains qui le souhaiteraient dans nos Eglises". Le pasteur J.L. Blanc avait eu l'occasion de l'aborder, en novembre 2002, lors d'une rencontre, organisée par l'intermédiaire de l'ambassade de France, avec certains conseillers et ministres: "Notre position n'a pas changé, insiste le pasteur français.
En continuant d'interdire aux Marocains d'aller vers nous (c'est-à-dire les églises historiques officielles), on risque de voir ces mêmes Marocains se tourner vers les missionnaires fondamentalistes, les gourous délirants, les sectes de tous bords." Le ministre des Affaires religieuses, Ahmed Toufiq, n'aurait " pas été insensible" à l'argument, assure-t-il. Devant le silence du ministre, on ne peut prendre ses déclarations que comme argent comptant.

Abdelmohsin El Hassouni

sexta-feira, março 11, 2005

CONTRA EL IBERISMO: APUNTES PARA UNA EPIFANÍA IBÉRICA



Contra la unión de Portugal y España:

Hacia una metapolítica conjunta luso-española




Introducción
No deja de sorprenderme la animosidad que ciertos círculos y cenáculos tienen contra España en Portugal. Escribo este artículo inspirado en otro que el periodista vasco Iván Jesús T. Areitioaurtena publicara hace tiempo en Encuentros y en la enésima relectura de Antonio Sardinha, a quien se citará profusamente.
Es lógico que entre España y Portugal haya diferencias porque es imposible no tenerlas cuando la Providencia nos hace compartir una misma península. Las fricciones suceden con los próximos, no con los lejanos.

Sobre economía y otros asuntos mundanos
Se añade a esto que muchos portugueses, que a día de hoy tienen una maltrecha economía y un bajo índice de productividad dentro de Europa Occidental, perciben la invasión del capital multinacional bajo nombre español como una neoinvasión de “Castilla”, curiosamente la más expoliada región española y la que más ha padecido en los últimos 300 años el centralismo madrileño (y los actuales reinos de taifas) pero que sirve de chivo expiatorio para todos los enemigos declarados de España. Comenta el insigne Antonio Sardinha que

“el embate de los intereses nacionales es siempre corregido por la ley eterna de la Sangre y de la Historia, que nos hace encontrar a cada paso portugueses sirviendo bajo las banderas de Castilla y españoles haciéndolo bajo las de Portugal, y la regla que domina en las relaciones entre los dos pueblos es la de una cooperación que tiene tanto de amistosa como de espontánea”.

Volviendo a los asuntos crematísticos, no se percatan quienes así piensan de que ese capital es, precisamente, multinacional y que sus sedes están en París –preferentemente-, Bruselas o Ámsterdam, ya que el capital transnacional radicado en Londres sigue campando por sus fueros en Portugal.
Dado el deplorable estado de la economía portuguesa y lo mucho que queda por hacer en infraestructuras en el país hermano –amén de la carencia de una clase media portuguesa suficientemente potente y la existencia de unas clases populares con los más bajos niveles de renta, junto con Grecia, en Europa occidental- sería suicida para la endeble y tambaleante economía española el fusionarse con Portugal. Para aquellos que no tienen más dioses que su estómago esta razón pueda que sea la única que cuente y el resto de lo que escribo aquí les traiga completamente al pairo. Pero, en fin, este hecho cuenta y al menos sirve para evitar cualquier unión entre Portugal y España.
En cuanto a las críticas modernas sobre la “penetración” económica de España en Portugal suelen obviar dos hechos fundamentales: lo primero que el gran capital hoy día es apátrida, y que sólo hay que ver la composición de los consejos de dirección y de la procedencia del capital de las empresas que con nombre español han entrado en Portugal últimamente para comprobar que de español tienen poco. Añádase a esto que las verdaderas sedes de las empresas españolas están hoy día en París y que con Zapatero España ha renunciado a cualquier intento de política exterior propia para someterse sin condiciones a los dictados del francés. Si en el peculiar juego de la política internacional Francia desea mover sus peones contra Inglaterra (o contra Estados Unidos, pues son la misma cosa), que tiemblen los portugueses porque es esta España dominada por Francia la que ha hecho realidad las peores pesadillas de los portugueses acerca de España.

Aprecios, desprecios e inexistencia del deseo de unificación
Un profundo conocedor, intelectual, institucional y personal, de la realidad de España como es el portugués Pedro Guedes ha señalado en varias ocasiones desde su blog que apenas conoce a dos o tres españoles que piensen que la unión con Portugal sería deseable. No es sólo factibilidad (pues dicha unión no sólo es contra natura sino que tampoco es factible) sino la deseabilidad, y la gran mayoría de los españoles no desea semejante cosa.
La práctica totalidad de los españoles se alegran de los éxitos de Portugal en todos los terrenos (incluso el deportivo, como se demostró en el último campeonato europeo de fútbol cuando España fue eliminada la gran mayoría de los españoles querían que fuera Portugal la campeona) y pensar y sentir así es de ser un español bien nacido.
Por el contrario, y con honrosísimas excepciones, se encuentran en bitácoras teóricamente próximas a A Casa de Sarto una mayoría de portugueses que parecen gozarse del mal ajeno, como la actual crisis española, hasta proclamar incluso la portuguesización de España. O sea, que lo que no quieren –con razón y justicia- para sí mismos (la españolización de Portugal) sí que desean para el prójimo (la portuguesización de España, una ruptura implosiva o explosiva del país que a menudo despectivamente llaman “vizinho” –cuando en España lo habitual es llamar a Portugal el país hermano y esto se hace con buenos sentimientos- o pura y llanamente la anexión de vastos territorios españoles como Galicia).
Muy distinta es la actitud de estos modernos portugueses de la del padre de la dulce lengua lusa, Camoes, quien parece respirar otros aires:

“Eis aquí se descobre a nobre Espanha como cabeça ali de Europa toda”
“Com naçoens differentes se engrandeçe,cercadas com as ondas do Oceano,todas de tal nobleza, e tal valor,que qualquer dellas cuida, que ha melhor…O Tarragonez, que se fez claro…,Sujeitando Parthenope inquieta, O Navarro; as Asturias, que reparo,Já forâo contra a gente mahometa,O Gallego cauto, e o grande, e raro,Castellano, a quem fez o seu planeta,Restituidor de Espanha, e senhor della,Bethis, Leao, Granada com Castella”

Me pregunto si se aplica a el dictum de Carlos Malheiro Dias en su Exortaçao a mocidade a estos portugueses que se regocijan en el mal que aqueja a los españoles:

“Nuestra familiar convivencia con España sólo puede parecer peligrosa a aquellos en cuya alma tibia se debilitó el altivo e intransigente sentimiento de la Patria”.

Hago mías las reflexiones de Moniz Barreto cuando dice:

“Pero Portugal está interesada, no sólo en vivir en paz con España, sino en trabar con ella relaciones de amistad y alianza … la unión de pensamiento y de acción e independencia de gobierno, es a nuestro modo de ver, la fórmula actual, sensata y práctica del iberismo”.

Afortunadamente en España, salvo quizás algún ignorante, discapacitado mental o algún consumidor habitual de cannabis o sustancias afines, nadie desea ni la federación con Portugal ni la unión con Portugal y menos aún la invasión de Portugal. Y tampoco en Portugal una opinión pareja tiene eco alguno.
¿Hasta cuándo y hasta dónde hay que seguir manteniendo esta animosidad entre los dos países ibéricos? Porque una pregunta capciosa y provocadora me viene siempre a la mente: ¿a quién beneficia que España y Portugal sigan de espaldas la una a la otra?

Historia común
Hasta aquí un presente bien prosaico. Abordemos la historia para abocar a renglón seguido el futuro.
España y Portugal siguen historias completamente paralelas en sus orígenes. El sustrato celtibérico, la romanización (hecho clave), la invasión suevo-visigótica y –preeminentemente- la Reconquista (el común hecho histórico que más forma nos da en la doble afirmación antitética frente al Islam y la reafirmación positiva y soberana de la Fe Católica), son hechos que configuran las dos naciones ibéricas de manera similar. Las diferencias desde este punto de vista entre ambas naciones no son mucho mayores que las que existen entre los antiguos Reinos de Aragón y Navarra, pongamos por caso.
Se puede comprender cierto hincapié (a menudo exagerado) en los hechos diferenciales, como los suevos versus los visigodos, la división en provincias de los romanos, etc. También es cierto que había una Lusitania interior que tendría que ver con las provincias españolas de Zamora, Salamanca y Cáceres, y que el norte de Portugal estuvo bajo soberanía del Reino de León durante no poco tiempo. ¿Y qué? También los suevos estuvieron en Galicia, y por más que una serie de alucinados y alucinantes “lusistas” gallegos, que suelen militar en las filas de la izquierda marxista y/o marxistoide en el caso español y en algunos sectores “nacionalistas” portugueses, no hace falta preguntarle mucho a los gallegos para saber que ellos quieren seguir siendo españoles y no portugueses, como ha demostrado Jesús Laínz en su documentadísimo libro sobre los nacionalismos españoles publicado en Encuentro. ¿Y qué?
Para profundizar en el desencuentro entre las historiografías oficiales portuguesa y española léase aquí.
La conclusión es que ambas Patrias, netamente distintas como tales, están mucho más interdigitadas la una en la otra de lo que uno pudiera suponer. A diferencia de Francia, en la cual en virtud de los Pirineos y otras circunstancias históricas, hay poca transición, no son pocas las tierras fronterizas entre España y Portugal donde uno no sabe realmente cuándo empieza un país y termina el otro. Esa compenetración es no sólo geográfica, sino también histórica y –sobre todo- espiritual y hasta afectiva. Ahí están hechos como varios cantantes de fado que encuentran en España el público más receptivo para con ellos fuera de Portugal. O la enorme presencia de Pessoa o Saramago (la verdad que este último bien a pesar de A Casa de Sarto) en tierras españolas. O el siempre apabullante conocimiento y aprecio por la cultura española que exhiben las clases cultivadas del país lusitano.
La historia nos aproxima más que nos separa. Aunque a menudo los libros de secundaria portugueses reflejen casi lo contrario, y los españoles no reflejen nada de nada, lo que se perpetúa en los tópicos y estereotipos al uso de presentar una historia de Portugal en contraposición a la española. Ante esto Antonio Sardinha no puede sino clamar en el desierto:

“¡Cómo se mutila la historia de Portugal, si nos obstinamos en considerarla como aparte de la historia restante de la Península (Ibérica)”.

Metapolítica de la independencia portuguesa
Lo verdaderamente cierto es que por un misterio de la Providencia, ante el que hay que arrodillarse, como yo me arrodillo y venero y pido la intercesión de mi admirado Condestable Nuño, el gran gestador y héroe de la independencia portuguesa, es que la península ibérica, casi abocada por ley natural a ser un solo país, una sola nación, diese a luz dos naciones distintas y, a la vez, maravillosamente complementarias.
Es a esta luz a la que hay que entender a Afonso Henriques (y el reconocimiento de Alfonso VII de León hacia la nueva nación que emerge del Condado Portucalense tras la recomendación del legado papal) y a la victoria de Aljubarrota. Y sin embargo es en este período tras Aljubarrota cuando las edades de oro de Portugal y España acontecen. Edad de oro definida por la expansión de la Fe católica y la conjuración del secular peligro sarraceno. Es nuevamente Sardinha quien se percata finamente de esto y afirma

“Iniciada por la política matrimonial de los Reyes Católicos, esa cooperación amistosa entre España y Portugal se traduce bien pronto, y provechosamente, en la represión de la piratería berberisca, con nuestra marcha, a la conquista de Túnez. Cuéntase que Carlos V, viendo el valor de la escuadra mandada por el infante Don Luís, no pudo menos que exclamar que si fuese señor de Lisboa en poco tiempo lo sería del mundo entero. El reconocer la importancia de Portugal como factor imprescindible para que la Península (Ibérica) colocada entre dos mares, se defienda e imponga por los medios que sólo el poder naval le ofrece, está del todo definido en la frase del Emperador”

No es de recibo que la leyenda negra sobre Felipe II calase en Portugal. Felipe II tenía una actitud muy distinta, como los hechos demuestran a la pintada por la propaganda. La excelente biografía sobre Felipe II –obra maestra del norteamericano William Thomas Walsh-, publicada por TAN, así lo sostiene: Felipe II fue exquisito en el respeto de Portugal e Inglaterra cuando estas naciones por matrimonios dinásticos convergieron con España.
Antonio Sardinha, hombre providencial y clarividente que debiera ser el referente esencial a ambos lados de la frontera, y que ciertamente no era iberista ni hubiera aprobado la unificación de ambas naciones, escribió largo y tendido sobre este respeto y este talante dual de la Monarquía de los Haubsburgos cuando permanecieron fieles a sí mismos y al ideal cristiano de un Imperio con un absoluto respeto al principio de subsidiariedad no sólo de los distintos reinos y naciones, sino también de regiones y municipios. La obra teatral de Fuenteovejuna, al parecer basada en un incidente real, así lo pone de manifiesto.
No es pues extraño que Sardinha manifestase una y otra vez su admiración por la Monarquía de los Austrias en su magistral obra La Alianza Peninsular. Lo importante es reconocer que Felipe II, como sus bisabuelos los Reyes Católicos, tenían un concepto del Estado, la nación y la Patria basado en el Imperio Romano y, sobre todo, en la Catolicidad. Este apogeo de España, de la mano de la realeza de los Austrias, no acontece sin la íntima colaboración portuguesa, porque nuestras Casas Reales están íntimamente entremezcladas. Apostilla Antonio Sardinha que

“La Casa de Avís transmitió a los Austrias españoles su herencia, tanto física como moral. Sello admirable de nuestra raza, en todo se manifiesta demostrándonos cómo coincide con esa época de periodo de expansión plena del genio portugués … Realmente, la Historia de Portugal, en el siglo XVI, vibra llena de resonancias castellanas, a su vez la Historia de Castilla es un eco constante que repite con orgullo el nombre de Portugal”.

Y es a esta luz del sentido cristiano de la historia que hay que interpretar la Restauración de 1640. Cualquier español católico y medianamente informado, debería estar de acuerdo y suscribir que los portugueses reclamasen su independencia cuando un Felipe IV y una España completamente entregada a los designios del Conde Duque de Olivares –que no eran otros que los de la alta finanza internacional controlada por los de siempre, como denunciara y sufriera Don Francisco de Quevedo y Villegas- intentara manipular y extorsionar también a los portugueses. Ojalá el resto de los españoles de entonces hubieran podido liberarse de semejante personaje que tanta desgracia atrajo a España.
Del mismo modo que un católico inteligente debiera ser favorable a la independencia de los países hispanoamericanos en origen cuando estos lo único que querían era no desembarazarse de España, sino de Francia, que había invadido no sólo el territorio español sino su ser. Esto lo explican maravillosa y poéticamente los hispanoamericanos Ignacio Anzoátegui o Alfredo Sanz o el español Eulogio Palacios, gran defensor de la Hispanidad.

Falsos amigos de Portugal y España
Es hora de que los portugueses reconozcan el sometimiento infame a Inglaterra y que valoren que la “vieja alianza”, que podía ser posible y loable mientras Inglaterra permaneció católica, se trocó en un cuchillo de doble filo para Portugal. Sólo hay que ver la traición permanente de la política exterior británica, que en los tiempos de Pombal llegaba a sentar al Embajador de su “Graciosa Majestad” (es difícil averiguar qué tiene de graciosa y de majestuosa la dinastía espúrea que reina en el Reino Unido) presidiendo los consejos de ministros de los portugueses. Sólo hay que ver la traición a Salazar, que queriendo preservar la antigua alianza con Inglaterra fue luego traicionado y Portugal fue obligada a abandonar los restos de su Imperio de una manera infame gracias a la “buena”, y desde luego exitosa, concurrencia de la política exterior británica.
Es hora de que los españoles reconozcan el sometimiento infame a Francia y que entiendan que Francia no es sino un “enemigo admirable”, como calificaba Ernesto Giménez Caballero en su obra Genio de España al país galo. Que Francia, que tanto y tan loablemente ayudó a España y la conformó durante la Reconquista mediante el Císter y el Cluny y a través del Camino de Santiago, no es un aliado como antaño, sino un enemigo de España a día de hoy. Que ellos fueron los que ayudaban al turco y a punto estuvieron de estropear la victoria de Lepanto. Que ellos fueron los que impusieron a España las ideas iluministas de la Ilustración con una dinastía como la de los Borbones que –salvo la honrosa rama carlista- nos afrancesaron, nos humillaron con Carlos IV y nos invadieron matando el 20 % de la población española durante la Guerra de la Independencia contra las tropas napoleónicas (calamidad esta en la que también España y Portugal sufrieron juntas). Que por culpa de Francia España fue arrastrada y forzada a tropelías contra Portugal de las que como español me avergüenzo, que son los franceses los que siguen volcando los camiones españoles que cruzan Francia con productos agrícolas y que ellos siguen apoyando a ETA y a Marruecos (peligrosísimo enemigo común histórico de España y Portugal, como ha demostrado el Profesor Carlos Ruiz Miguel, Catedrático de la Universidad de Santiago de Compostela, en su introducción a su libro sobre el antiguo Sáhara español) y que hasta parece que el horrible atentado del 11M en Madrid sucedió a sabiendas de los servicios secretos franceses.
Cuando los españoles hagan el supremo esfuerzo de interesarse por Portugal, porque sólo se puede amar lo que se conoce, y los portugueses sean capaces de deshacerse de sus vendas y ver a España como lo que realmente es y fue (no como lo que le cuentan determinadas élites interesadas); cuando los portugueses vean en Inglaterra al enemigo secular, de igual manera que los españoles deben ver a Francia; cuando ambas naciones nos demos cuenta de que tenemos una unidad de destino común en lo suprahistórico –que es la de ser misioneros y guerreros de la Iglesia Católica-, y que este ideal católico ha sido traicionado por Francia y por Inglaterra de manera distinta, pero traicionado y boicoteado siempre, entonces a lo mejor portugueses y españoles nos daremos cuenta de que estamos condenados a entendernos. Primeramente porque Francia e Inglaterra saben muy bien que una Península Ibérica agrupada en torno a un proyecto común, a una unidad no nacional (pues ambas naciones ibéricas deben y tienen que permanecer separadas), que sus hegemonías de medio pelo peligrarían; y en segundo lugar porque su proyecto de hacer de este mundo un lugar agnóstico, masón o luciférico (que a la postre es todo lo mismo) fracasaría antes de haberse intentado.
La permanente injerencia de Francia, que apoyó al turco en el pasado y ahora apoya al marroquí, en el norte de África no es sino una fuente permanente de conflicto y peligro para España y Portugal. Sardinha, que leyó y frecuentó profusamente a esa otra luminaria española llamada Juan Vázquez de Mella, así lo atestiguaba:

“Ocupada por Francia la más hermosa parte de Marruecos, si el imperialismo francés viene a radicar y desenvolverse en la cabecera de África, una grave amenaza se constituiría allí para el futuro de toda la Península Ibérica, que, colocada entre la Francia de Europa y África, quedaría convertida en una simple tierra de paso. Con inspirada razón declaraba Vázquez de Mella en una reciente conferencia, en Burgos, que la guerra de Marruecos era para los españoles una especie de guerra civil”.

Lo obvio, aún a riesgo de repetirme, es lo siguiente: a España le ha ido mal (y a Portugal peor) cuando quiera que Francia ha dominado mucho a España. También añadiré que a Portugal le ha ido mal (y a España peor) cuando Inglaterra ha dominado mucho a Portugal. Lo que tenemos que preguntarnos todos es a quién beneficia esta política del divide y vencerás que se aplica sobre la península ibérica. Dejo a mis inteligentes lectores la elaboración de esta respuesta.

Marruecos (y por extensión el Islam): enemigo común y declarado
Bien sabía Antonio Sardinha, hombre sabio, que Marruecos era el enemigo común de España y Portugal cuando dedicaba nada menos que su obra La Alianza Peninsular

“A la memoria de aquellos soldados españoles que, regando con su sangre anónima las peñas de Marruecos, supieron dar vida, en un siglo sin esperanza, a toda la grandeza histórica de Portugal”.

Porque el Islam nos llegó a negar el ser a españoles y portugueses. Cuando vivíamos organizada y felizmente en nuestro solar el Islam vino a despojarnos de nuestra libertad, de nuestras instituciones y hasta de nuestra religión. Justo fue que arrojáramos fuera de la Península Ibérica a tamaño invasor.
Pero ese mismo invasor persiste en el mismo empeño inicial, con especial inquina sobre nuestra común península, a la que burdamente denomina Al-Andalus y reclama de nuevo para sí, pues pocas veces el Islam ha sido obligado a retroceder y fueron nuestros antepasados los que le echaron de tierras portuguesas y españolas.
Particular peligro reviste la inmigración descontrolada que sufrimos, pero si a la postre acabaremos absorbiendo a aquellos inmigrantes hispanoamericanos o procedentes de la lusofonía, no pasará lo mismo con la inmigración marroquí o islámica , auténtica quinta columna en nuestras dos naciones.
Ya se sabe que los servicios secretos marroquíes estuvieron implicados en el ataque terrorista de la estación de Atocha en Madrid y es harto sabido que a los niños marroquíes se les inculca desde su más tierna infancia que la Península Ibérica en realidad pertenece a Marruecos.
Que España y Portugal ignoren la distinción preeminente de enemigo, en el sentido schmittiano, que corresponde a Marruecos y que no hagamos una política conjunta de neutralización de tan taimado enemigo –apoyado por Francia y EE.UU.- sólo se puede calificar de suicida.

Metapolítica católica común
Frente a todos aquellos que reclaman un mundo no católico o incluso abiertamente anticatólico España y Portugal deben alzar de nuevo la Cruz que asimismo se desplegaba en las naves que surcaron los mares de tres océanos y que llevaron la luz y la Fe de Cristo a todo el mundo. Esa es nuestra unión metapolítica, que debiera llevar a una unión en política exterior y en proyectos comunes y a respetar y consolidar la estructura binacional de la península ibérica. Nada más. Y nada menos.
Es a la luz de una metapolítica que nos indica la misión que las naciones acometen acá en la tierra y en la sinfonía de la historia que Dios dirige.
Hacen muy bien los portugueses de pro en ser verdaderos patriotas y defender la integridad de la Patria portuguesa, y yo les aplaudo por ello y me felicito de que Portugal sea fuerte porque sé como español que para que España sea fuerte Portugal lo ha de ser también. La interdependencia de las dos naciones ibéricas desde este punto de vista metapolítico es notoria y cualquiera que no haya reparado en ello todavía no tiene más que leer a Antonio Sardinha.
Iluminados por esta misma luz católica el iberismo resulta, para empezar, ridículo. Pero además esta idea del iberismo ha tenido históricamente tintes masónicos cuando no de avaricia descarada. El iberismo nos haría más débiles a ambas naciones. No nos beneficiaría en nada. Si algo pasa en Portugal siempre los portugueses pueden refugiarse en España. Si algo pasa en España siempre habrá una posibilidad de encontrar refugio en Portugal.
Hay que respetar la tradición binacional, máxime en un mundo cuyo empeño es en reventar las Patrias. Esto en Portugal no se hace vía España, que sería malo, y aún así sería menos malo que lo que actualmente pasa: la succión de las Patrias portuguesa y española en esa estructura intermedia, camino de la República Universal a presidir por el Anticristo, llamada Unión Europea. Ojalá que los pueblos español y portugués sean capaces de reconocer que el enemigo no está en la Península Ibérica, sino en Bruselas; que la moderna Europa es el verdadero enemigo a batir y que haremos bien en apartarnos todo cuanto podamos de Europa.
Portugal y España separadas, pero unidas por una común metapolítica católica de vocación universal, recuperarían una fortaleza que ya se olvida en la bruma de los siglos.
Uno no puede olvidar la intervención de la Divina Providencia.
Como católico la Restauración de 1640, a la que me uno de todo corazón y celebro con mis hermanos portugueses, es también el haber conjurado que de haber seguido juntos y con un Conde Duque de Olivares al frente hubiéramos acabado en el jacobinismo francés o cosa parecida los dos países ibéricos. Se puede decir que la Restauración de 1640 es un poco también la salvación de España.
Esta analogía sirve para entender el fundamento asimismo metapolítico de la devoción hacia Santa Juana de Arco. Si Santa Juana de Arco no hubiera vencido militarmente hoy toda Francia sería anglicana y, a pesar de todos los pesares, los franceses (que no Francia) siguen siendo católicos. Luego los portugueses sufrieron al Marqués de Pombal como los españoles a Floridablanca, personajes tóxicos como pocos, que a punto estuvieron de dar al traste con lo conseguido. Históricamente, sin embargo, también hemos tenido hombres providenciales como Salazar y Franco que nos salvaron durante 35 años de estar integrados en el diseño universal pergeñado en Yalta, pero sus obras se disolvieron como azucarillos en agua tras la llegada de la democracia.
Hubo tiempos en que eran los internacionalistas, a veces de corte anarquista (precursores del corrosivo BE portugués) los que eran los adalides del iberismo. No es pues extraño que sean los micronacionalistas de antaño, como el catalán Sinibald de Mas en el siglo XIX u hoy día, como Josep Lluis Carod-Rovira (dirigente de un notorio partido secesionista catalán de inspiración masónica, como su emblema atestigua), los que vuelven a abogar por un iberismo bajo cuerda, como han denunciado en solitario desde las filas del integralismo luso, la más lúcida y sensata de las corrientes políticas portuguesas, quienes desde la encomiable pluma de Manuel Alves, afirma con una clarividencia apabullante:

“A Federação Ibérica tanto interessa a Paris e Berlim, como aos nacionalismos de Espanha: a Paris e Berlim interessa porque, derrubando a Monarquia, diminui o papel da Espanha no seio da Hispanidad, confinando-a a um fragmentado espaço peninsular e europeu; aos Catalães e Bascos porque permite afirmarem-se mais perante a força centrípeta de Madrid;ao nacionalismo espanhol, porque agrega Portugal e espera controlar a partir de Madrid as forças centrífugas excessivas; e se um dia o Estado federal europeu acabar (o que não é impossível), fica pelo menos feita a união política da Península. Há ainda quem veja mais longe: o Estado federal ibérico integrar-se-á no Superestado europeu, e teremos um dia o Superestado mundial, o grande Leviatão.”

Porque éste es el verdadero peligro: el eje franco-alemán hoy día puesto al servicio de la destrucción de las Patrias portuguesa y española para amalgamarnos en la Unión Europea (verdadera federación contra-natura) y luego neutralizarnos en nuestras esencias nacionales y patrias para abocarnos a eso que Manuel Alves, con la finura lusitana que le caracteriza, llama el “superestado mundial” pero que yo, áspero castellano, no puedo dejar de llamar por su verdadero nombre: la República mundial gobernada por el Anticristo. Curioso que los iberistas que en este mundo han sido y son tuvieran la inquina que tuvieron y tienen contra el Altar –contra la Sacrosanta Religión Católica- y contras la Monarquías portuguesa y española. Esto da una idea de la verdadera naturaleza de los propósitos ultimos del iberismo, absolutamente convergentes con aquellos otros que han hecho de la destrucción del Altar y el Trono su divisa.

María y las dos naciones ibéricas
Portugal y España son tierras eminentemente marianas. La primera aparición de la Virgen María, en realidad Venida, puesto que ella no había muerto todavía, aconteció hacia el año 50 de la era cristiana en Zaragoza, ciudad que pervivirá hasta el final de los tiempos, como dejó claro María en su promesa y Dios siempre cumple lo que promete (¡más todavía si lo dice su Madre!).
Que fuera el Apóstol Santiago, uno de los tres íntimos de Nuestro Señor y que vio su gloria en el monte Tabor, el que trajera la semilla de la Fe a ambos países ibéricos es algo digno de mención y honra.
Luego la Virgen en Fátima hizo una preciosa mención de Portugal, donde “el dogma de la Fe nunca desaparecerá”. De alguna manera esa mención a Portugal consagra la independencia saecula saeculorum de la nación portuguesa.
De ahí que la salvación de España, tan arruinada espiritualmente hoy, vendrá de Portugal, donde las costumbres están todavía más preservadas y previsiblemente la Fe también. Es un proceso paralelo al que entrevió en sus visiones y profecías San Malaquías, allá por el siglo XI, donde profetizó que Irlanda sería hollada por la bota inglesa casi siete siglos para a renglón seguido decir que Inglaterra caería en la herejía y que sería Irlanda la que serviría de ayuda a Inglaterra para recuperarse de su castigo y, sobre todo, recuperar la Fe.

Ideario metapolítico común
Somos dos naciones. Nuestra vocación, empero, es la misma. En esta unión metapolítica que evita la unión política están cifradas las mejores esperanzas de ambas naciones ibéricas.
Frente a la Europa protestante y jacobina, frente al cosmopolitismo financiero internacional, Portugal y España deben seguir levantando el estandarte de la Catolicidad, juntas, sin fisuras, pensando la política exterior de un modo conjunto, elevando los ojos al Cielo a diferencia de todas esas naciones que ya apostaron por el inmanentismo. Esta es la gloria de ambas naciones: haber derrotado al moro y haber llevado a Cristo allende el océano. Lo demás es casi irrelevante.
España y Portugal tienen algo que decirle a esta Europa. Frente a su protestantismo nosotros afirmaremos nuestro catolicismo. Frente a su jacobinismo ilustrado y gnóstico nosotros alzaremos el estandarte del realismo moderado filosófico. Frente a su cosmopolitismo nosotros afirmaremos nuestra romanidad y nuestras peculeariedades y la defensa de las Patrias. Frente a la federación europea nosotros propondremos como mucho la confederación. Frente a la entropía del caos homogéneo que ellos pretenden nosotros nos enrocaremos en la heterogeneidad, la jerarquía y la organicidad. Frente a su empeño por lo comercial nosotros afirmaremos que las sociedades se sustentan en la producción agropecuaria primeramente e industrial. Frente a su capitalismo financiero sostendremos una sociedad donde el dinero no es ni lo primordial ni el fin último. Frente a su inmanentismo nosotros resistiremos tras el sólido baluarte de la trascendencia. Frente a su ecumenismo irenista nosotros gritaremos ¡Viva Cristo Rey, Señor del Universo y de la historia y sociedades humanas!. Frente a Mamonna y a Satanás a quienes sirven nosotros sólo serviremos a Dios y a su Santísima Madre.
Estas ideas son válidas para Portugal y para España, porque nuestras esencias y nuestra historia son comunes, aunque nuestras políticas y administraciones no lo sean. Este plan de vida y de ser, que nos hizo grandes, no es distinto del hoy día asumido y encarnado por otras naciones como las anglosajonas.
Es lo que desde el punto de vista literario Sardinha confirma al señalar la sincronicidad entre los dos grandes mitos literarios de las dos naciones ibéricas:

“No se extrañará, pues, que el sebastianismo marque, en relación al alma lusitana, lo que el quijotismo en igual y dramático sentido, marca, en relación, al alma castellana “.

Portugal, Rusia y Fátima
Las dos naciones específicamente nombradas por la Virgen María en Fátima fueron Portugal y Rusia. De Portugal Nuestra Señora dijo que no perdería el dogma de la Fe, ergo Portugal es una especie de último bastión dentro de la apostasía universal en la que ya vivimos, un auténtico último reducto de la Catolicidad. Es pues lógico pensar que Portugal está llamada a una formidable misión de recatolización europea y universal cuando acontezca la restauración católica tras el Castigo de las Naciones que irremediablemente –dada nuestra falta de arrepentimiento, penitencia y oración- se viene. Nótese, insisto, en la mención específica a Portugal, no a España y Portugal o a una Península Ibérica unificada.
Rusia, por el contrario, está específicamente nombrada en la profecía de Fátima como instrumento de castigo del mundo. Los errores de Rusia, primeramente el comunismo y luego todas sus variantes (feminismo, cosmopolitismo, pansexualismo, nihilismo, etc.) están siendo esparcidos por doquier. Tiempos vendrán en que Rusia castigará, previsiblemente manu militari, al mundo, ciertamente a esta Europa occidental tibia y apóstata. Sin embargo llegará el momento en que Rusia se convertirá a la Fe católica y a partir de ahí se iniciará la restauración católica, el período de paz que la Virgen prometió. En ese momento Rusia habrá pasado de ser la enemiga del Catolicismo que ahora es a convertirse en un adalid máximo de la Iglesia por Cristo fundada.
No deja de ser curioso este designio de la Providencia que utiliza a las dos naciones de los dos extremos de Europa para tan magna obra. En esto a España no le quedará otro remedio que unirse a Portugal y acompañar a la nación lusa en tan señalada misión.
Cabe preguntarse por qué estas dos naciones. Aquí, a sabiendas de que los caminos de Dios son siempre misteriosos e inescrutables, no cabe sino especular. Hay algo muy profundo y muy hondo en Portugal que va más allá de la arquetípica saudade, que es el amor, como sostiene Antonio Sardinha:

“Constituiría un desfile curiosísimo la simple enumeración de las leyendas y personajes portugueses que ilustran el teatro español desde Lope de Vega. Calderón y Tirso de Molina a Vélez de Guevara, Agustín Moreto y Joao de Matos Fragoso, éste (último) portugués de nacimiento, a pesar de ser toda su obra en castellano. El trazo principal que en estos autores destaca el carácter portugués es el del enternecimiento, el del amor”.

En el caso de Rusia la purificación sostenida del pueblo ruso en virtud de los sufrimientos que padecen de 1917 les hace candidatos idóneos (como la Reconquista nos hizo a nosotros en el siglo XVI) para acometer una gran obra, como esa Reconquista católica moderna a la que los rusos están llamados. Occidente, en su bienestar económico, se ha hecho avaricioso, sensual, lujurioso de poder, mundano … La salvación no vendrá de Occidente, sed et Slavia lux.

La Hispanidad: Epifanía de Portugal y España y misión inconclusa
Porque por encima de la españolidad y la lusidad está la Hispanidad, tan bien descrita por el insigne Cardenal catalán Isidre Gomá y por el Padre y filósofo Manuel García Morente que a ambas naciones unifica. Diría, como Urbano II, que porque “Deus vult”, porque Dios así lo quiere. Dos portugueses como Ricardo Jorge (“chamese Hispania a peninsula, a hispano ao seu habitante ondequer que demore, hispanico ao que lhez diez respeito”) o Maria Carolina Michaelis de Vasconcelos (“Hispanis omnes sumus”) atestiguan la común hispanidad.
En un artículo del Padre Zacarías de Vizcarra encontramos la siguiente explicación de la naturaleza de la Hispanidad:

“El pueblo del Cid –dijo–, como entidad ética, fue el creador de una actitud acerca de la fidelidad, acerca de la defensa del desvalido, la dignidad del caballero y el honor del hombre; no sólo el honor exterior, diré así, que nace obligadamente en las relaciones con los demás, sino el honor íntimo o profundo, que tiene por juez supremo a la conciencia individual. Del Cid en adelante, los héroes españoles e hispanoamericanos son de su noble linaje. Es que en América transvasó la desbordante vitalidad de la Edad Media española, corriéndose impetuosamente por el tronco y las ramas la savia de la raíz histórica ... La hispanidad no fue nunca la concepción de la raza única e invariable, ni en la Península ni en América, sino, por el contrario, la mezcla de razas de los pueblos diversos que golpeaban en oleadas sobre el depósito subhistórico. La hispanidad ha dejado de ser el mito del imperio geográfico ... La hispanidad no es forma que cambia, ni materia que muere, sino espíritu que renace, y es valor de eternidad: mundo moral que aumenta de volumen y se extiende con las edades, sector del universo en que sus hombres se sienten unidos por el lado del idioma y de la historia, que es el pasado. Y aspiran a ser solidarios en los ideales comunes a realizar, que es el porvenir.”

Como dice el argentino Vicente Sierra:

“En Trento, por boca española, se subrayó el dogma de la libertad, es decir, el de la posibilidad de colaborar en la obra divina, poniendo a salvo la Encarnación en cada hombre, la real existencia de un cuerpo místico. En Trento se afirmó la existencia de la libertad en la posibilidad de consentir o resistir. Mientras Lutero decía que la Gracia encuentra al hombre corrompido y corrompido lo deja, agregando que su acción se reduce a no otorgarle la no imputabilidad del pecado, los misioneros de España (y Portugal), que no creían que la Gracia fuera una ficción jurídica, sino una renovación vital, penetraron en las fragosidades de las selvas americanas para llevarla a los naturales, seguros de que ella, vivificando a la naturaleza como una perfección elevaría a un ser perfectible. Tal es la siembra estupenda del siglo XVI. Frente al mundo que se debate en la angustia y el asco, sólo los ideales de la Hispanidad ofrecen salvación. Tenían razón Carlos I y Felipe II. Mientras los ideales que terminan en los Pirineos continúan dividiendo, los que allí comienzan unen a muchos pueblos dentro de lo esencial: un mismo sentido de la vida. El destino de la Hispanidad tiene que ser, por todo eso, salvar, en el caos que se avecina, la persona humana y, con ella, vencer al Anticristo. Es el imperativo que dejaron en América, sellado con su sangre, como un deber de conciencia. Legado que los hombres de América deben recibir, salvo que renunciaran a su propio ser y a su propia personalidad para insistir, por las vías del plagio, en recorrer caminos de muerte, como fueron aquellos en que los falsos apóstoles de la política sumergieron a América durante el último siglo. Pero muchas voces anuncian que ese peligro ha pasado. La voz auténtica del estilo de la raza vuelve a ser escuchada. Los hispanoamericanos principiamos a comprender que Dios está en nosotros, porque Dios está en la Hispanidad; y está en ella porque la Hispanidad —como sentido de la vida— es la verdad. La siembra española del siglo XVI se abre en esperanzas, que dicen que América, en las luchas del futuro, estará donde le corresponde: ¡con Cristo Rey!”

Conclusión
Para España ser fuerte precisa de un Portugal fuerte y sin hipotecas externas. Y viceversa: no puede haber un Portugal fuerte si España es débil y dependiente de Francia. Ojalá las naves portuguesas reinaran sobre el Atlántico y el Índico, ojalá si los marinos portugueses fuesen los dueños de los mares junto con los españoles. Bendita fuera la hora en que la vocación marítima de las dos Patrias propició la hora más alta de la historia, aquella donde Cristo reinó más y mejor por todo el mundo. Aquella donde juntos derrotamos al sarraceno y aquella donde el hereje del norte sufrió en carne propia el acero de nuestra espada.
Dos naciones distintas: un proyecto común. Nada de iberismos ni de políticas internas conjuntas. Antes bien separación nacional y en política interior. Y siempre. Pero, sí, una política exterior coordinada y un proyecto metapolítico común: el proyecto de la Hispanidad y el de llevar a Cristo a los confines del Universo. Lo mismo que nos dio gloria en el pasado cuando éramos hijos fieles de la Iglesia Católica nos la volverá a dar en el futuro.
Porque, como dice Antonio Sardinha,

“(La Península Ibérica) empezó a sumirse en un largo eclipse, que todavía no terminó, y que sólo encontrará fin cuando la alianza peninsular vuelva a restaurar el perdido sentido de la vieja unidad hispánica”.

Vieja unidad hispánica que no tiene otro fundamento que el de Cristo y que es decididamente mariana en su vocación, añado yo. Lo demás, la unión de Portugal y España, no es ni deseable, ni factible y, además, resultaría moral y políticamente reprobable.

Rafael Castela Santos

sábado, março 05, 2005

En defensa de la doctrina tradicional de la Iglesia y del Padre Nuno Serras Pereira

No me sorprende en absoluto que en estos tiempos de caída generalizada en que vivimos se desaten las fuerzas contra un curita portugués que lo único que hace es aplicar a rajatabla la doctrina tradicional de la Iglesia: no se puede dar la Comunión a quien vive en pecado público. Lo que me todavía me sorprende, aunque no mucha dada la falta de lógica con que la gente vive, es que sean muchos declarados no-católicos o agnósticos (o incluso ateos y apóstatas) los que carguen contra este cura.
Como yo, que ni sé jugar al golf ni me gusta, opino en contra y me quejo de lo que el club de golf de Estoril puede haber acordado en su última reunión. ¿Qué tiene que decir sobre un asunto que es de régimen interno, como es la Comunión de sus fieles, alguien que no se considera católico? En pura lógica nada, pero siempre tiene que haber quien sólo sabe rebuznar sobre el particular.
La Iglesia no tiene que adaptarse a nada. Tiene que proclamar la Verdad eterna, la Verdad de los Diez Mandamientos y de Cristo urbi et orbi. En todo tiempo, oportuniter et importuniter, como decía San Pablo. Al mundo, sobre todo al orgulloso mundo de hoy día, le correspondería pensar si algo no va mal cuando se ha roto completamente con todos esos principios. Los principios morales y éticos son inmutables y los Dogmas no cambian ni se tienen que adaptar a nada. Son, no están. Essere, sed non existere, si se quiere darle una formulación más aristotélico-tomista.
Quien peca públicamente escandaliza y, por tanto, no está en comunión con la Iglesia Mística. Esta es la razón teológica. La Comunión tiene que ser negada a quien peca públicamente porque el pecado público tiene una dimensión gravísima y es un mal para la sociedad en su conjunto. Como puede serle negada la Sagrada Eucaristía a quien peca privadamente pero ha sido amonestado previamente por el Sacerdote. Para mayor aclaración y abundamiento en el tema léase este artículo [ http://www.catholicculture.org/docs/doc_view.cfm?recnum=5978
] que, por cierto, no viene de una página tradicionalista, pero sí de una parte de la red de la que discrepamos en Liturgia, pero que al menos conserva la Fe.
La Iglesia Católica, a diferencia de otras religiones como la musulmana, no impone su credo a golpe de alfanje, de «cree o muere» su religión. Quien quiere ser católico se tiene que adherir de corazón y aceptando una verdad externa que le es propuesta. Esa verdad externa, que para simplificar podríamos decir que es lo que está contenido en el Credo, implica la aceptación de la disciplina eclesiástica en aquello que es debido (porque también la Iglesia, monarquía templada donde las haya, no concede a nadie –si siquiera al Santo Padre- un dominio absoluto, y menos aún en materias que no le competen).
Ya decía Chesterton, ese monumento a la lógica y el buen humor, que «lo malo del hombre moderno no es que no crea en Dios, sino que cree en todo». Desde los que creen en la piramidología, en Zeus y Marte, pasando por la abigarrada New Age, etc. Quienes aceptan la Fe en su integridad tienen derecho a opinar sobre las muchísimas materias opinables (incluso de índole teológico) dentro de la Iglesia. Quienes se sitúan fuera de la Iglesia … pues eso: están fuera de la Iglesia, hasta en sus opiniones. Es perfectamente comprensible que los no-católicos (o que actúan como tales) critiquen u opinen en materias públicas, como lo es la posición de la Iglesia ante las leyes civiles sobre el aborto, pongamos por caso. ¿Pero por una cuestión de régimen interno?
Esto me recuerda lo que alguien, un cierto clérigo declarado enemigo de la Iglesia, le dijo al Padre Malachi Martin durante el Vaticano II: «esta vez no vamos a abandonar la Iglesia como cuando Lutero, esta vez nos vamos a quedar dentro».
Parafraseando a Chesterton podría decirse aquello de que «lo malo del hombre moderno no es que opine, sino que opina sobre todo, incluso sobre aquello que no tiene ni puñetera idea».
Todos los perseguidores y odiadores de la Iglesia Católica tienen ahora su hora. Es la hora de las tinieblas y conviene que los católicos nos preparemos para lo peor. El martirio (que, sin embargo, evita completamente el Purgatorio) ha dejado de ser una realidad posible para ser ahora una realidad más que probable para muchos de nosotros. Creerán, incluso, como nos dijo Cristo, que matando a los cristianos harán una cosa buena. Pero su gloria será efímera. Vendrá una Restauración Católica como posiblemente no se haya conocido ni en la mismísima Edad Media, y en la que un pequeño país del oeste europeo, llamado Portugal, jugará un papel crucial. Si quieren perseguir a los cristianos podrán hacerlo, con impunidad. Eso sí, que se atengan a las indefectibles consecuencias, porque Dios da a todos (incluídos a los no-cristianos, paganos, herejes, infieles y apóstatas) de su propia medicina. Quien a hierro mata a hierro muere. Dios, que envió a su Hijo Único –Cristo- al mundo para salvarnos, también venga a los suyos. Y para muchos de los declarados enemigos de Cristo sería mejor que Dios los vengase en el más acá que en el más allá. La Justicia de Dios, superlativa, es otro atributo del Padre que no se puede deslindar de su Misericordia, también superlativa.
Si el Padre Serras Pereira leyera esta humilde nota en esta humilde bitácora, quisiera darle un abrazo y mucho ánimo por su valentía, y le pediría que respetuosamente me diera su bendición sacerdotal. Un pecador empedernido como yo mucho la necesita. Por lo demás algo tiene Portugal cuando todavía tiene Sacerdotes que conservan la Fe, Sacerdotes valientes a quienes no le importan los ladridos de los ignorantes y del mundo. Aplícase aquello del Quijote a Sancho cuando le dice: «¡ladran, Sancho, luego cabalgamos¡».
Que los Beatos Francisco y Jacinta, y la Hermana Lucía, intercedan por el Padre Serras Pereira. Ante Dios nadie es héroe anónimo y Don Nuno ya ha dado muestras de heroicidad.

Rafael Castela Santos

sexta-feira, fevereiro 25, 2005

Breves - 7

Algumas breves reflexões sobre as eleições do passado Domingo:

1º) Os dois últimos Primeiros-Ministros de Portugal, ambos do PSD, eram frequentadores das reuniões do clube de influência mundialista Bilderberg, sem que jamais hajam prestado o mínimo esclarecimento aos portugueses acerca dos compromissos que nelas tenham eventualmente assumido, e quais as consequências daí decorrentes para a vida política do País; também o próximo Primeiro-Ministro de Portugal, este do PS, é presença dos encontros do mesmíssimo Bilderberg, com uma atitude em tudo idêntica à dos seus antecessores no que concerne a explicações sobre as obrigações que por lá hipoteticamente assume. A alternância democrática é, de facto, uma coisa muito bonita!

2º) Para além de pedra angular do decadente e corrupto sistema partidocrático que rege Portugal, bem como de caixa de ressonância de um dos principais grupos de interesse que nele impera, o Partido Socialista, em virtude da sua última governação decorrida entre 1995 e 2001, é iniludivelmente o principal responsável pelo atoleiro em que o País se acha enredado, não só no que concerne ao plano económico-financeiro, mas sobretudo ético-moral (neste último ponto, com grosso contributo do PSD). Supor que um partido com tais vícios, que o tornam forçosamente imobilista, possa fazer as reformas que retirem Portugal do marasmo, é no mínimo revelador de muita ingenuidade. E as primeiras declarações públicas de José Sócrates confirmam infelizmente aquilo que digo: desde o deplorável "Consegui!" na noite das eleições, à maneira de um garoto que acabou de fazer o exame da antiga quarta classe, até ao seu bem guterrista "Tudo para todos", não se augura nada de bom no futuro próximo socrático.

3º) Muitíssimo preocupante é também o crescimento paulatino da extrema-esquerda niilista, único em todo o panorama europeu (talvez com a excepção francesa), e sobretudo junto do eleitorado mais jovem, intensamente condicionado por trinta anos de massacrante propaganda abrilista. É bom de recordar que o Bloco de Esquerda desempenha no actual regime político português o papel de agente provocador, servindo de charneira entre a esfera pública para onde lança a discussão das chamadas questões fracturantes - por exemplo, divórcio simplificado ao extremo, tráfico de droga e aborto descriminalizados, eutanásia e parelhas de homossexuais legalizadas, forças da autoridade desarmadas e humilhadas, imigração e aquisição da nacionalidade totalmente liberalizadas - e os conciliábulos discretos onde tais questões são longamente medradas, possibilitando assim que aqueles que pululam nestes últimos possam manter incólume a sua aparência de respeitabilidade burguesa e moderação. E eis aqui a razão da intensíssima, ainda que aparentemente paradoxal, promoção que tal associação partidária recebe por parte dos meios de comunicação social às ordens do grande capital plutocrático e apátrida: ao dar propositadamente dois passos para a frente, todos os que se limitam a dar apenas um passam por modelos de ponderação; e assim, sucessiva e indefinidamente, se vai realizando a revolução silenciosa gramsciana. Até que um dia...

Ademais, com oito deputados no Parlamento, que em termos mediáticos serão tratados como se fossem oitenta, o BE exercerá uma ferocíssima pressão sobre o PS: as críticas mais violentas que este receberá decorrerão não do facto de fazer uma política esquerdista, mas sim da circunstância de essa política não ser suficientemente esquerdista. A tentação de atirar barro à parede, de pôr à prova e experimentar os complexos de esquerda dos socialistas, de constatar até que ponto eles resistem, ou não, à audácia bloquista será mais do que muita. E de novo assistiremos à eterna angústia do socialismo burguês, permanentemente dividido entre as agruras impostas pelas realidades do quotidiano tecnocrático e a consecução da utopia revolucionária.

Ora, também aqui o futuro não é particularmente brilhante. E, pelo sim, pelo não, aconselho vivamente todos os meus amigos da blogosfera a manterem as suas páginas alojadas em servidores situados nos EUA, ou para lá mudarem: é local que a mão censória da camarilha do Anacleto, que mais cedo ou mais tarde nos irá tentar bater, não consegue alcançar…

4º) Um ponto final, desta feita para o PSD: este partido jamais regressará ao poder, se insistir em ser uma pálida imitação do PS, se sobraçar a tese de que é ao centro-esquerda que se ganham as eleições; na medida em que o consumidor (eleitor) prefere sempre o produto original às imitações, nessa área ideológica o PS estará sempre em vantagem. O PSD deveria olhar para a geografia eleitoral do País, verificar em que região do mesmo tem sistematicamente obtido vitória atrás de vitória, e interrogar-se se aí as mesmas foram alcançadas à custa de uma postura centro-esquerdista. Suponho que não…

China, Quo Vadis?

Reconozco que el haberme topado con el sitio pensarbem, enlazado desde Unica Semper Avis - sitio este que entre mis favoritos más favoritos -, ha sido una más que agradable sorpresa.
Entre el mucho y excelente material que pensarbem
, me llamó la atención la entrevista realizada al Padre Bernardo Cervellera, un experto sinólogo, que nos cuenta cómo el desarrollo chino que tanto asombra al mundo se realiza básicamente a través de la explotación, a través de no pagarle el justo salario al obrero. Pecado éste que clama venganza al Cielo. Y cómo los chinos son capaces de silenciar las páginas del internet del Padre Cervellera, cuyos servidores están en los Estados Unidos. Con razón se describe a China como tierra de horror. Verdaderamente China hoy día es el Imperio de Sarón.

Rafael Castela Santos

Y más sobre Fátima

El Padre Gruner, infatigable apóstol de Fátima, ha lanzado un comunicado hoy mismo muy en la estela de lo que nosotros habíamos publicado en los días anteriores. En él llama la atención acerca del silencio a que Roma forzó a Sor Lucía. El dato, como apunta el P. Nicholas Gruner, es que jamás dijo Sor Lucía que la consagración al Inmaculado Corazón de Rusia se había producido.
Cristopher Ferrara nos cuenta acerca del secreto y sellado de la celda de la Hermana Lucía del Inmaculado Corazón. La orden ha venido de Ratzinger mismo. ¿Tienen algo que ocultar?

Rafael Castela Santos