quarta-feira, março 16, 2005

La esencia anticristiana del nazismo

Una abominación como el nacionalsocialismo fue condenada por los Papas. No es extraño que fuera la Alemania católica la que votara en contra de Hitler, mientras que la Alemania protestante la que le apoyara. La documentación más prolija se encuentra en The Persecution of the Catholic Church in the Third Reich (Facts and Documents translated from the German) siendo el título original en alemán Der Todfeind des Christendums (Anónimo. Burns Oates, 1942). Este libro demuestra la sistemática destrucción del Catolicismo por parte del nazismo alemán. Si esto, que soslaya los últimos cuatro años y medio de nazismo, no es suficiente, no tiene más que recurrir a los discursos de Monseñor Von Galen, que desde Alemania alzó la voz contra un régimen cuyo núcleo era esencialmente satánico y contrario a la Doctrina de Nuestro Señor Jesucristo.
Constance Cumbey hizo un estudio formidable sobre la New Age en su libro The Hidden Rangers of the Rainbow. En este libro, en su octavo capítulo, se hace un formidable estudio entre las concomitancias entre el nacional-socialismo y la New Age. No es pues extraño que el nazismo no sólo reivindicara un orden pagano en todos los sentidos, sino que desatara una horrible persecución contra la Iglesia Católica. Tampoco es extraño que los nazis tuvieran las extrañas filiaciones con el catarismo, como demostrara Jean Michel Angebert en su panegírico libro Hitler y la tradición cátara, publicado por Plaza y Janés y hoy ya inencontrable, salvo en alfarrabistas. Tampoco es extraño que los nazis tuvieran verdadera obsesión por ciertas religiones orientales, como hiciera Otto Rahn. O tampoco resulta inaudito que el núcleo duro del nacionalsocialismo, como las SS, se configuraran como sociedades secretas.
El nacional-socialismo es una creación primariamente protestante. Puede verse el protestantismo como la reacción de la civilización germánica contra la civilización latina, esta última asimilada por la cosmovisión cristiana. Hans G. Huyn reprodujo (pgs 206-207) los mapas de 1951 de Erik von Kuehnelt en Freiheit oder Gleichheit, demostrando que el apoyo al nacionalsocialismo fue mayoritariamente protestante y cómo los católicos se opusieron a él.
El partido nazi alemán (NSDAP) tiene más bien poco de original: es un transvase, una fotocopia, de un partido de extrema izquierda checo que existía más de veinte años antes de la fundación del NSDAP. «Cuando a finales del siglo XIX se acentuaron las tensiones nacionales bajo la monarquía de Austria, algunos diputados del Reichsrat, dirigidos por Klofác, Stribrny y Franke, se separaron en Bohemia y Moravia del Partido Socialdemócrata y constituyeron, en 1896, el Partido Nacional Socialista Checo (NSSC, Národne Socialistická Strana Ceská) con rancios antecedentes taboritas, una secta husita checa nacionalista y, diríamos hoy, de extrema izquierda, que en el renacentista siglo XV se lanzaron contra los alemanes y la Iglesia Católica y quemaron vivos a muchos enemigos. Al año siguiente de fundarse el partido, Praga fue el escenario de violentos desmanes de intención antialemana y antisemita.» (pg 183). Incluso, comenta el autor, como muchos de los que andaban metidos en el NSSC acabaron en el NSDAP, por ejemplo Kreb o Rudolf Jung. Asimismo el NSDAP tiene un precedente, fundado en Aussig, el DAP (Deutsche Arbeiterpartei), que se declara «un partido nacional y liberal». «Podía ese programa ser suscrito por cualquier partido socialista de orientación socialdemócrata. Y es seguro que en él no había indicio alguno de “conservadurismo” o de tendencias tradicionalistas». (pg. 194) Desde luego hay un hecho: la intimísima conexión entre el nazismo y el gnosticismo. De hecho el gnosticismo más extendido en nuestros días es el movimiento New Age (Nueva Era o N.A.). «En todos los sentidos, y a todos los efectos prácticos, el movimiento New Age aparece como un revival del nazismo.» En estas mismas páginas se comenta, por ejemplo, cómo una de las líderes indiscutibles de la teosofía y la N.A., Alice Bailey, admitió que Hitler había sido un discípulo y una tentativa fallida. Las raíces esotéricas del nacionalsocialismo, no son otras que las de la Teosofía.
La comparación entre el nazismo y la New Age, que le animamos a leer y guardar en su ordenador para futuras referencias, no deja lugar a dudas. Puede ser leída aquí.

Otra bibliografía utilizada para la elaboración de este artículo ha sido:
Huyn, H. Sereis como dioses. Eiunsa. Barcelona: 1991.
Cumbey, Constance. The Hidden Dangers of the Rainbow (The New Age Movement and the coming Age of Barbarism). Huntington House. Lafayette : 1983. Pgs. 99-120.

Rafael Castela Santos

História de um artigo - Contra o Iberismo

O extraodinário artigo aqui escrito contra o Iberismo pelo Rafael - profundo conhecedor da História e Cultura Portuguesas, na linha de Elias de Tejada, a um nível de que poucos portugueses se podem vangloriar - tem uma génese assaz peculiar: fruto de um desafio que lhe lancei por ocasião da passagem do último dia 1º de Dezembro, com o fito de ultrapassar os atavismos mentais que continuam a envenenar o saudável relacionamento entre as duas nações soberanas, na origem imediata desse repto encontra-se uma "provocação" - ele não o suspeitará - feita pelo BOS, em postal editado no seu "Nova Frente". Algo desanimado com tal circunstância num primeiro momento, numa segunda fase o Rafael atirou-se denodadamente à obra, alcançando o notável resultado que foi justa e merecidamente saudado por vários blogues amigos.

Ora, na sequência do "leitmotiv" desenvolvido pelo Rafael, aqui ficam dois extractos dedicados ao tema por Mestre António Sardinha:

"A história de Portugal em toda a sua plenitude não é mais que um capítulo da história da Igreja. Foi com os frades de Cluny que veio à Península o Conde D. Henrique. Seu filho, - o nosso primeiro rei, encontra no Pontificado o braço de que precisa para firmar o seu esforço de fundador. Desde o fossado de Ourique até à batalha do Salado, o que é a dinastia afonsina senão uma cruzada constante? Abre-se em seguida a Era das Descobertas, - com a dilatação do Império surge a dilatação da Fé. Um grupo célebre de Miguel Ângelo, na Capela Sistina, confessa os serviços de Portugal à Igreja. Os nossos Missionários criaram o Brasil, - chegaram às Portas do Japão… Mas a Fé extinguiu-se, - e com a extinção da Fé perdeu-se o Império. A história que resta depois a Portugal é simplesmente a história da sua decadência".

"Não há a "Espanha", - expressão política. Há as "Espanhas", - expressão geográfica. Dentro das "Espanhas", Portugal foi a vocação marítima, enquanto que Castela foi a vocação terrestre. Graças a Castela, a Europa se salvou do perigo turco e da anarquia religiosa. Graças a Portugal, novos mundos se dilataram para o domínio da Fé e para o império da Civilização. Assim, por paradoxal que isso possa parecer, é exactamente na separação das duas pátrias que reside a sua unidade imortal. Olhemos para as páginas da história e sem demora se reconhecerá que o desastre de Toro consolidou a vitória de Aljubarrota!"

terça-feira, março 15, 2005

1984 permanente

Hace muchos años, casi tantos ya que ni me acuerdo, que Don Gonzalo Fernández de la Mora, que fuera a la sazón director de Razón Española { http://www.galeon.com/razonespanola/re-home.htm }, antiguo Ministro y Director de la Escuela Diplomática española en sus horas recientes más altas, que conversando un día en su despacho me dijo que en España se estaba perpetrando una tropelía, que los socialistas (en la época de Felipe González) habían quemado miles de libros de la antigua Editora Nacional. Incluso me habló de documentos incunables relacionados con Isabel la Católica que ellos habían destruído.
No me extraña mucho. La izquierda, como decía Don Gonzalo y explicó en una de sus mejores obras como fue La Envidia Igualitaria (léase una recensión aquí { http://www.galeon.com/razonespanola/r114-ter.htm }) tiene por pilar fundamental el resentimiento y la envidia; una envidia que todo quiere igualar por lo bajo.
Ahora me encuentro con un pequeño texto de Pío Moa, el historiador español que tanto ha hecho por la verdad sobre la Guerra Civil de 1936-1939, donde cuenta que él tuvo una conversación similar con Gonzalo Fernández de la Mora y que esta izquierda, esta siniestra sinistra –por emplear la palabra italiana, más próxima al latín original- sigue con iguales aspiraciones { http://www.libertaddigital.com/opiniones/opi_desa_23753.html }.
¿Se acuerdan de Fahrenheit 451? A lo mejor, o a lo peor, tendremos que memorizar los libros. Cualquier día nos quemarán las bibliotecas privadas. Ya lo hicieron en el pasado, como nos dice Pío Moa. Casi seguro que lo volverán a hacer en el futuro.

Rafael Castela Santos

Relembrando as Confissões do Santo Agostinho

“É assim que a alma peca, quando se aparta e busca fora de Vós o que não pode encontrar puro e transparente senão regressando a Vós outra e outra vez. Imitam-Vos perversamente todos os que se afastam de Vós e contra Vós se levantam. Ainda assim, imitando-Vos deste modo, mostram que sois o Criador de toda a natureza, e que, por conseguinte, não há lugar para onde nos possamos afastar totalmente de Vós. Que amei portanto naquele roubo, em que imitei o meu Senhor, ainda que criminosa e perversamente? Tive ao menos o gosto de lutar pela fraude contra a Vossa lei, já que o não podia pela força, a fim de fingir, sendo cativo, uma falsa liberdade, praticando impunemente, por tenebrosa semelhança de onipotência, o que me não era lícito? Eis-me ‘aquele escravo que, fugindo a seu senhor, seguiu uma sombra!’ Ó podridão, ó monstro da vida e abismo da morte! Como pode agradar-me o ilícito sem outro motivo senão o de me ser proibido?”

SANTO AGOSTINHO, Confissões, II, 14

segunda-feira, março 14, 2005

El cerco de los musulmanes se estrecha

Minutodigital { http://www.minutodigital.com/ } es un nuevo periódico digital en español que es capaz de sacar a la luz aspectos y noticias que los demás (ni siquiera los más atrevidos, incluídos los del internet) son capaces de hacer.
No podemos por menos de apuntar a los lectores de A Casa de Sarto hacia dos noticias. La primera versa sobre el «derecho» (sic) de veto que los musulmanes quieren hacer sobre una propiedad del Estado Español, como es el Palacio de la Alhambra { http://www.minutodigital.com/noticias/alhambra.htm }. España ha propuesto este lugar, sede de otras cumbres internacionales en el pasado, para la realización de una cumbre sobre terrorismo internacional. Los musulmanes de Granada, o un grupo de entre ellos que parece llevar la voz cantante, consideran que la elección de este monumento público es una «agresión» (sic) a los musulmanes. No está de más recordarle a los musulmanes de Granada que unos cuantos antepasados suyos quisieron establecer hace más de cuatrocientos años una cabeza de puente para que los turcos invadieran la península ibérica. Y tampoco está de más recordarles que independientemente de la voz que les sea concedida no tienen ningún derecho a veto y que las tierras granadinas fueron reconquistadas al precio de la sangre de muchísimos cristianos capitaneados por la canonizable Reina Isabel la Católica.
La segunda es sobre la financiación de las mezquitas en diversos países europeos { http://www.minutodigital.com/noticias/alhambra2.htm }, como Francia, Bélgica, Italia y España, por parte de los más corruptos regímenes musulmanes. Verbigracia la corruptísima monarquía marroquí, la no menos corrupta oligarquía saudita y el vidrioso régimen paquistaní, todos ellos bien acompañados por los Emiratos Árabes Unidos y el dictador Gadaffi. Curiosamente los socialistas apoyan las reivindicaciones de estos musulmanes.
¿Estaremos a punto de repetir la jugada de los hijos de Witiza –los socialistas expañoles (la «x» no es una errata ortográfica)- abriéndoles las puertas a los hijos de Alá para que los cristianos (practicantes y no practicantes) tengan que entregar a sus hijas a los harenes de los moros y sus dineros a los invasores, como ya sucediera en el 713?
Empero, no culpemos a los musulmanes de sus fechorías. Cuando el que puede defenderse no se defiende, entonces es culpable. Pero resulta que igual que Israel en el Antiguo Testamento, cada vez que se apartaba de Dios era castigada, sojuzgada e invadida por los pueblos limítrofes { http://ar.geocities.com/catolicosalerta01/problema_judio/judio_misterio.html }, así va a resultar con Portugal y España, que han renunciado a defenderse porque han renunciado a ser. A ser católicas, que es lo que nos dio el ser y lo único que nos lo seguirá dando.
Si fuéramos verdaderamente católicas no pasarían muchas de las cosas que están pasando. Entretanto, en vez de apostar por la religión de Cristo, apostamos por esta Europa atea y contra-natura.
Cada cual tiene lo que se merece. Más adelante, mucho me temo, habrá más.
Que Dios nos pille confesados.

Rafael Castela Santos

sábado, março 12, 2005

Marruecos, enemigo de la Cristiandad

El periódico alauita Aujourd’hui publica un dossier { http://www.aujourdhui.ma/details/?ref=31953 } sobre la realidad de los cristianos en Marruecos que reproducimos a continuación en A Casa de Sarto.
Otras páginas de este matutino que merecen la pena consultar pueden encontrarse aquí { http://www.aujourdhui.ma/details/?ref=31954 }, aquí { http://www.aujourdhui.ma/details/?ref=31955 }, y también aquí { http://www.aujourdhui.ma/details/?ref=31956 } o en cualquiera de estas otras { http://www.aujourdhui.ma/details/?ref=31957 o http://www.aujourdhui.ma/details/?ref=31958 }.
Sirva esto para dejar constancia de la política religiosa que el «moderado» y corruptísimo régimen marroquí tiene a bien ejercer. Por lo demás tómese nota de que la distancia física de apenas unos kilómetros que separa la Península Ibérica de Marruecos es una distancia casi infinita en el plano religioso.

Une multitude d'organisations évangélistes, surtout américaines, opère secrètement au Maroc, dans les régions déshéritées ainsi que dans les grandes villes. Face au silence de l'Etat, les églises officielles pourraient également passer à la charge.

Le Christianisme représente-t-il une réelle menace pour la société marocaine? La réponse n'est pas du tout évidente. Certes, le nombre de Marocains convertis au Christianisme ne dépasserait guère les 1.000 personnes, selon les chiffres les plus optimistes avancés par certains missionnaires à la suite de quelques "visites d'observations" effectuées au Maroc et relatées sur des sites Internet. Toutefois, toujours selon les mêmes sources, ce chiffre a quasiment triplé en l'espace de cinq ans environ. Et justement, là est le problème.
En fait, le prosélytisme chrétien n'est pas pratiqué par les Eglises dites "classiques" installées de manière officielle au Maroc. Celles-ci se sont imposé, depuis longtemps, une retenue vis-à-vis de la question du prosélytisme. Et c'est ainsi que des missionnaires clandestins ont pu investir en toute facilité le Maroc. Les canaux sont nombreux, mais pratiquement tous les réseaux passent par l'Amérique du Nord et l'Europe, notamment la Grande-Bretagne, l'Allemagne, la France et la Suisse.
Une organisation comme "Arab World Ministries", présente dans plusieurs pays d'Europe et connue en France sous le nom de "Mena", a pour objet "l'annonce de la Bonne Nouvelle d'un Sauveur aux musulmans du monde arabe conformément à l'ordre du Seigneur et Sauveur Jésus-Christ de prêcher la bonne nouvelle à toute créature".Régulièrement, cette organisation lance des appels pour recruter des adeptes qui seront par la suite envoyés dans des pays arabes, au Maroc notamment, sous la couverture d'un médecin, une sage-femme, un enseignant, un ingénieur ou encore un entrepreneur. Ces "envoyés spéciaux" auront la mission de prêcher la "bonne parole et grossir les rangs des fils de Dieu". Ils témoignent ainsi de leur foi, font preuve d'une compétence professionnelle irréprochable, et sont capables d'une intégration sans faille.
Voilà ce que leur organisation leur demande: "Nous cherchons, avec l'aide de Dieu, à atteindre les Musulmans du monde arabe là où on peut les trouver, par l'envoi d'hommes et de femmes consacrés qui renoncent à eux-mêmes, pour encourager les églises autochtones et en établir de nouvelles, là où elles n'existent pas".
Pour un engagement à long terme, les organisations évangélistes exigent des "candidats" une bonne formation théologique, une connaissance soutenue des préceptes de l'Islam et si possible une expérience professionnelle "valorisable" dans un pays arabe. La connaissance de l'anglais est également une exigence, car quasiment tous les canaux de prosélytisme sont directement ou indirectement rattachés à l'Amérique du Nord, et spécialement les Etats-Unis. Les missionnaires sont souvent des professeurs universitaires rattachés à de prestigieux établissements nord-américains, souvent d'obédience baptiste. Cette dernière étant une doctrine religieuse protestante qui compte actuellement surtout dans les pays de langues germaniques quelque 30 millions de fidèles.
Au Maroc, les baptistes semblent être spécialement intéressés par l'Université Al Akhawayn où certains étudiants se seraient déjà convertis. Le programme d'échanges d'étudiants avec cette dernière concerne plusieurs universités proches du mouvement baptiste. C'est le cas de la Mercer University dans l'Etat de Georgia, la Ouachita Baptist Univesity (Arkansas) ou la Samford University (Alabama).
L'évangélisation du Maroc passe donc par le savoir. Mais pas seulement. En fait, Ifrane est, aux yeux des évangélistes, on ne peut plus "stratégique". C'est une ville non seulement touristique (une couverture pour les missionnaires), mais elle est également à la frontière entre les villages déshérités de l'Atlas et ceux du Rif central. L'organisation "People Team", également installée aux Etats-Unis et présente dans les quatre coins du monde, un programme spécial a été mis sur pied, en 2000, pour les populations Jeballas. "People Team", tout en demandant aux fidèles de "prier pour les 1,2 million de Jeballas du Maroc", appellent les âmes charitables à financer dans les villes et villages concernés une "petite station radio, la construction d'églises, l'achat de Bible…".
Cette organisation qui a envoyé des missionnaires pour "l'évaluation des besoins des Jeballas" a estimé que ces derniers pratiquaient un "Folk Islam", c'est-à-dire un Islam folklorique, sans aucune base ni réelle croyance. Ces Jeballas sont donc facilement "christianisable".
Cela réussit vraisemblablement à merveille, puisque les témoignages de Marocains ayant "retrouvé la voie de Dieu" sont légion (voir article ci-contre). Certes, il n'est jamais possible de vérifier la véracité de tel ou tel témoignage mais comme dit le proverbe : Il n'y a pas de fumée sans feu.
Dans un orphelinat à Aïn Leuh (Le Village de l'Espérance), géré par des Américains et qui accueille souvent des bébés abandonnés ou illégitimes. Sans minimiser le volume d'amour et de tendresse que les responsables de cet orphelinat donnent aux enfants, voilà, tout de même quelques-uns des objectifs tracés par ces mêmes responsables:
"Satisfaire les besoins des enfants sous notre garde en leur démontrant quotidiennement la puissance et l'amour de Dieu et les former adéquatement afin qu'ils puissent retenir les valeurs enseignées qui émanent des Saintes Ecritures et de la culture marocaine".
En somme, ils veulent en faire des citoyens marocains honnêtes et chrétiens. L'un des enfants recueillis, Daoud, témoigne: "J'ai deux ans et demi et je suis capable de dire pas mal de mots maintenant. J'aime chanter Alléluia avec les autres". Un autre, Adam rajoute: "Je serais toujours le grand garçon de mes parents (ndlr: parents adoptifs venus des Etats-Unis, des Pas-Bas, du Brésil, de l'Afrique du Sud…). J'aime aussi chanter... " mon cœur est dans la joie parce que je marche avec Dieu... ".
Le tout au vu et au su des autorités marocaines. En février 2004, l'organisation "Christianity Today" (Etats-Unis) a envoyé une mission au Maroc. Celle-ci, à en croire son bulletin interne daté de décembre 2004, assure qu'une délégation d'évangélistes américains s'est rendue au Maroc en mars 2004 où elle a rencontré, entre autres, le Premier ministre, le ministre des Affaires islamiques et des Habous ainsi que des walis et gouverneurs. Interrogé sur l'issue de cette visite, M. Cizik de l'Association nationale des evangélistes (NAE) a estimé qu'il "y a eu un accord pour permettre, pour la première fois au Maroc, l'ouverture de projets de développement du christianisme, comme des initiatives culturelles, telles qu'un concert chrétien de musique qui se tiendra au cours du mois d'avril 2005 à Marrakech.
Interrogé au sujet de toutes ces questions, le ministre des Affaires islamiques et des Habous, Ahmed Toufiq, s'est refusé à tout commentaire. En tout cas, à chaque fois qu'il parle à un responsable chrétien, ses propos font immédiatement le tour de tous les évangélistes.Un forum de discussion à repris les paroles du pasteur Jean-Luc Blanc, représentant de l'Eglise évangélique au Maroc: "Si nous nous sommes toujours interdit toute forme de prosélytisme, il est cependant douloureux de devoir refuser d'accueillir les Marocains qui le souhaiteraient dans nos Eglises". Le pasteur J.L. Blanc avait eu l'occasion de l'aborder, en novembre 2002, lors d'une rencontre, organisée par l'intermédiaire de l'ambassade de France, avec certains conseillers et ministres: "Notre position n'a pas changé, insiste le pasteur français.
En continuant d'interdire aux Marocains d'aller vers nous (c'est-à-dire les églises historiques officielles), on risque de voir ces mêmes Marocains se tourner vers les missionnaires fondamentalistes, les gourous délirants, les sectes de tous bords." Le ministre des Affaires religieuses, Ahmed Toufiq, n'aurait " pas été insensible" à l'argument, assure-t-il. Devant le silence du ministre, on ne peut prendre ses déclarations que comme argent comptant.

Abdelmohsin El Hassouni

sexta-feira, março 11, 2005

CONTRA EL IBERISMO: APUNTES PARA UNA EPIFANÍA IBÉRICA



Contra la unión de Portugal y España:

Hacia una metapolítica conjunta luso-española




Introducción
No deja de sorprenderme la animosidad que ciertos círculos y cenáculos tienen contra España en Portugal. Escribo este artículo inspirado en otro que el periodista vasco Iván Jesús T. Areitioaurtena publicara hace tiempo en Encuentros y en la enésima relectura de Antonio Sardinha, a quien se citará profusamente.
Es lógico que entre España y Portugal haya diferencias porque es imposible no tenerlas cuando la Providencia nos hace compartir una misma península. Las fricciones suceden con los próximos, no con los lejanos.

Sobre economía y otros asuntos mundanos
Se añade a esto que muchos portugueses, que a día de hoy tienen una maltrecha economía y un bajo índice de productividad dentro de Europa Occidental, perciben la invasión del capital multinacional bajo nombre español como una neoinvasión de “Castilla”, curiosamente la más expoliada región española y la que más ha padecido en los últimos 300 años el centralismo madrileño (y los actuales reinos de taifas) pero que sirve de chivo expiatorio para todos los enemigos declarados de España. Comenta el insigne Antonio Sardinha que

“el embate de los intereses nacionales es siempre corregido por la ley eterna de la Sangre y de la Historia, que nos hace encontrar a cada paso portugueses sirviendo bajo las banderas de Castilla y españoles haciéndolo bajo las de Portugal, y la regla que domina en las relaciones entre los dos pueblos es la de una cooperación que tiene tanto de amistosa como de espontánea”.

Volviendo a los asuntos crematísticos, no se percatan quienes así piensan de que ese capital es, precisamente, multinacional y que sus sedes están en París –preferentemente-, Bruselas o Ámsterdam, ya que el capital transnacional radicado en Londres sigue campando por sus fueros en Portugal.
Dado el deplorable estado de la economía portuguesa y lo mucho que queda por hacer en infraestructuras en el país hermano –amén de la carencia de una clase media portuguesa suficientemente potente y la existencia de unas clases populares con los más bajos niveles de renta, junto con Grecia, en Europa occidental- sería suicida para la endeble y tambaleante economía española el fusionarse con Portugal. Para aquellos que no tienen más dioses que su estómago esta razón pueda que sea la única que cuente y el resto de lo que escribo aquí les traiga completamente al pairo. Pero, en fin, este hecho cuenta y al menos sirve para evitar cualquier unión entre Portugal y España.
En cuanto a las críticas modernas sobre la “penetración” económica de España en Portugal suelen obviar dos hechos fundamentales: lo primero que el gran capital hoy día es apátrida, y que sólo hay que ver la composición de los consejos de dirección y de la procedencia del capital de las empresas que con nombre español han entrado en Portugal últimamente para comprobar que de español tienen poco. Añádase a esto que las verdaderas sedes de las empresas españolas están hoy día en París y que con Zapatero España ha renunciado a cualquier intento de política exterior propia para someterse sin condiciones a los dictados del francés. Si en el peculiar juego de la política internacional Francia desea mover sus peones contra Inglaterra (o contra Estados Unidos, pues son la misma cosa), que tiemblen los portugueses porque es esta España dominada por Francia la que ha hecho realidad las peores pesadillas de los portugueses acerca de España.

Aprecios, desprecios e inexistencia del deseo de unificación
Un profundo conocedor, intelectual, institucional y personal, de la realidad de España como es el portugués Pedro Guedes ha señalado en varias ocasiones desde su blog que apenas conoce a dos o tres españoles que piensen que la unión con Portugal sería deseable. No es sólo factibilidad (pues dicha unión no sólo es contra natura sino que tampoco es factible) sino la deseabilidad, y la gran mayoría de los españoles no desea semejante cosa.
La práctica totalidad de los españoles se alegran de los éxitos de Portugal en todos los terrenos (incluso el deportivo, como se demostró en el último campeonato europeo de fútbol cuando España fue eliminada la gran mayoría de los españoles querían que fuera Portugal la campeona) y pensar y sentir así es de ser un español bien nacido.
Por el contrario, y con honrosísimas excepciones, se encuentran en bitácoras teóricamente próximas a A Casa de Sarto una mayoría de portugueses que parecen gozarse del mal ajeno, como la actual crisis española, hasta proclamar incluso la portuguesización de España. O sea, que lo que no quieren –con razón y justicia- para sí mismos (la españolización de Portugal) sí que desean para el prójimo (la portuguesización de España, una ruptura implosiva o explosiva del país que a menudo despectivamente llaman “vizinho” –cuando en España lo habitual es llamar a Portugal el país hermano y esto se hace con buenos sentimientos- o pura y llanamente la anexión de vastos territorios españoles como Galicia).
Muy distinta es la actitud de estos modernos portugueses de la del padre de la dulce lengua lusa, Camoes, quien parece respirar otros aires:

“Eis aquí se descobre a nobre Espanha como cabeça ali de Europa toda”
“Com naçoens differentes se engrandeçe,cercadas com as ondas do Oceano,todas de tal nobleza, e tal valor,que qualquer dellas cuida, que ha melhor…O Tarragonez, que se fez claro…,Sujeitando Parthenope inquieta, O Navarro; as Asturias, que reparo,Já forâo contra a gente mahometa,O Gallego cauto, e o grande, e raro,Castellano, a quem fez o seu planeta,Restituidor de Espanha, e senhor della,Bethis, Leao, Granada com Castella”

Me pregunto si se aplica a el dictum de Carlos Malheiro Dias en su Exortaçao a mocidade a estos portugueses que se regocijan en el mal que aqueja a los españoles:

“Nuestra familiar convivencia con España sólo puede parecer peligrosa a aquellos en cuya alma tibia se debilitó el altivo e intransigente sentimiento de la Patria”.

Hago mías las reflexiones de Moniz Barreto cuando dice:

“Pero Portugal está interesada, no sólo en vivir en paz con España, sino en trabar con ella relaciones de amistad y alianza … la unión de pensamiento y de acción e independencia de gobierno, es a nuestro modo de ver, la fórmula actual, sensata y práctica del iberismo”.

Afortunadamente en España, salvo quizás algún ignorante, discapacitado mental o algún consumidor habitual de cannabis o sustancias afines, nadie desea ni la federación con Portugal ni la unión con Portugal y menos aún la invasión de Portugal. Y tampoco en Portugal una opinión pareja tiene eco alguno.
¿Hasta cuándo y hasta dónde hay que seguir manteniendo esta animosidad entre los dos países ibéricos? Porque una pregunta capciosa y provocadora me viene siempre a la mente: ¿a quién beneficia que España y Portugal sigan de espaldas la una a la otra?

Historia común
Hasta aquí un presente bien prosaico. Abordemos la historia para abocar a renglón seguido el futuro.
España y Portugal siguen historias completamente paralelas en sus orígenes. El sustrato celtibérico, la romanización (hecho clave), la invasión suevo-visigótica y –preeminentemente- la Reconquista (el común hecho histórico que más forma nos da en la doble afirmación antitética frente al Islam y la reafirmación positiva y soberana de la Fe Católica), son hechos que configuran las dos naciones ibéricas de manera similar. Las diferencias desde este punto de vista entre ambas naciones no son mucho mayores que las que existen entre los antiguos Reinos de Aragón y Navarra, pongamos por caso.
Se puede comprender cierto hincapié (a menudo exagerado) en los hechos diferenciales, como los suevos versus los visigodos, la división en provincias de los romanos, etc. También es cierto que había una Lusitania interior que tendría que ver con las provincias españolas de Zamora, Salamanca y Cáceres, y que el norte de Portugal estuvo bajo soberanía del Reino de León durante no poco tiempo. ¿Y qué? También los suevos estuvieron en Galicia, y por más que una serie de alucinados y alucinantes “lusistas” gallegos, que suelen militar en las filas de la izquierda marxista y/o marxistoide en el caso español y en algunos sectores “nacionalistas” portugueses, no hace falta preguntarle mucho a los gallegos para saber que ellos quieren seguir siendo españoles y no portugueses, como ha demostrado Jesús Laínz en su documentadísimo libro sobre los nacionalismos españoles publicado en Encuentro. ¿Y qué?
Para profundizar en el desencuentro entre las historiografías oficiales portuguesa y española léase aquí.
La conclusión es que ambas Patrias, netamente distintas como tales, están mucho más interdigitadas la una en la otra de lo que uno pudiera suponer. A diferencia de Francia, en la cual en virtud de los Pirineos y otras circunstancias históricas, hay poca transición, no son pocas las tierras fronterizas entre España y Portugal donde uno no sabe realmente cuándo empieza un país y termina el otro. Esa compenetración es no sólo geográfica, sino también histórica y –sobre todo- espiritual y hasta afectiva. Ahí están hechos como varios cantantes de fado que encuentran en España el público más receptivo para con ellos fuera de Portugal. O la enorme presencia de Pessoa o Saramago (la verdad que este último bien a pesar de A Casa de Sarto) en tierras españolas. O el siempre apabullante conocimiento y aprecio por la cultura española que exhiben las clases cultivadas del país lusitano.
La historia nos aproxima más que nos separa. Aunque a menudo los libros de secundaria portugueses reflejen casi lo contrario, y los españoles no reflejen nada de nada, lo que se perpetúa en los tópicos y estereotipos al uso de presentar una historia de Portugal en contraposición a la española. Ante esto Antonio Sardinha no puede sino clamar en el desierto:

“¡Cómo se mutila la historia de Portugal, si nos obstinamos en considerarla como aparte de la historia restante de la Península (Ibérica)”.

Metapolítica de la independencia portuguesa
Lo verdaderamente cierto es que por un misterio de la Providencia, ante el que hay que arrodillarse, como yo me arrodillo y venero y pido la intercesión de mi admirado Condestable Nuño, el gran gestador y héroe de la independencia portuguesa, es que la península ibérica, casi abocada por ley natural a ser un solo país, una sola nación, diese a luz dos naciones distintas y, a la vez, maravillosamente complementarias.
Es a esta luz a la que hay que entender a Afonso Henriques (y el reconocimiento de Alfonso VII de León hacia la nueva nación que emerge del Condado Portucalense tras la recomendación del legado papal) y a la victoria de Aljubarrota. Y sin embargo es en este período tras Aljubarrota cuando las edades de oro de Portugal y España acontecen. Edad de oro definida por la expansión de la Fe católica y la conjuración del secular peligro sarraceno. Es nuevamente Sardinha quien se percata finamente de esto y afirma

“Iniciada por la política matrimonial de los Reyes Católicos, esa cooperación amistosa entre España y Portugal se traduce bien pronto, y provechosamente, en la represión de la piratería berberisca, con nuestra marcha, a la conquista de Túnez. Cuéntase que Carlos V, viendo el valor de la escuadra mandada por el infante Don Luís, no pudo menos que exclamar que si fuese señor de Lisboa en poco tiempo lo sería del mundo entero. El reconocer la importancia de Portugal como factor imprescindible para que la Península (Ibérica) colocada entre dos mares, se defienda e imponga por los medios que sólo el poder naval le ofrece, está del todo definido en la frase del Emperador”

No es de recibo que la leyenda negra sobre Felipe II calase en Portugal. Felipe II tenía una actitud muy distinta, como los hechos demuestran a la pintada por la propaganda. La excelente biografía sobre Felipe II –obra maestra del norteamericano William Thomas Walsh-, publicada por TAN, así lo sostiene: Felipe II fue exquisito en el respeto de Portugal e Inglaterra cuando estas naciones por matrimonios dinásticos convergieron con España.
Antonio Sardinha, hombre providencial y clarividente que debiera ser el referente esencial a ambos lados de la frontera, y que ciertamente no era iberista ni hubiera aprobado la unificación de ambas naciones, escribió largo y tendido sobre este respeto y este talante dual de la Monarquía de los Haubsburgos cuando permanecieron fieles a sí mismos y al ideal cristiano de un Imperio con un absoluto respeto al principio de subsidiariedad no sólo de los distintos reinos y naciones, sino también de regiones y municipios. La obra teatral de Fuenteovejuna, al parecer basada en un incidente real, así lo pone de manifiesto.
No es pues extraño que Sardinha manifestase una y otra vez su admiración por la Monarquía de los Austrias en su magistral obra La Alianza Peninsular. Lo importante es reconocer que Felipe II, como sus bisabuelos los Reyes Católicos, tenían un concepto del Estado, la nación y la Patria basado en el Imperio Romano y, sobre todo, en la Catolicidad. Este apogeo de España, de la mano de la realeza de los Austrias, no acontece sin la íntima colaboración portuguesa, porque nuestras Casas Reales están íntimamente entremezcladas. Apostilla Antonio Sardinha que

“La Casa de Avís transmitió a los Austrias españoles su herencia, tanto física como moral. Sello admirable de nuestra raza, en todo se manifiesta demostrándonos cómo coincide con esa época de periodo de expansión plena del genio portugués … Realmente, la Historia de Portugal, en el siglo XVI, vibra llena de resonancias castellanas, a su vez la Historia de Castilla es un eco constante que repite con orgullo el nombre de Portugal”.

Y es a esta luz del sentido cristiano de la historia que hay que interpretar la Restauración de 1640. Cualquier español católico y medianamente informado, debería estar de acuerdo y suscribir que los portugueses reclamasen su independencia cuando un Felipe IV y una España completamente entregada a los designios del Conde Duque de Olivares –que no eran otros que los de la alta finanza internacional controlada por los de siempre, como denunciara y sufriera Don Francisco de Quevedo y Villegas- intentara manipular y extorsionar también a los portugueses. Ojalá el resto de los españoles de entonces hubieran podido liberarse de semejante personaje que tanta desgracia atrajo a España.
Del mismo modo que un católico inteligente debiera ser favorable a la independencia de los países hispanoamericanos en origen cuando estos lo único que querían era no desembarazarse de España, sino de Francia, que había invadido no sólo el territorio español sino su ser. Esto lo explican maravillosa y poéticamente los hispanoamericanos Ignacio Anzoátegui o Alfredo Sanz o el español Eulogio Palacios, gran defensor de la Hispanidad.

Falsos amigos de Portugal y España
Es hora de que los portugueses reconozcan el sometimiento infame a Inglaterra y que valoren que la “vieja alianza”, que podía ser posible y loable mientras Inglaterra permaneció católica, se trocó en un cuchillo de doble filo para Portugal. Sólo hay que ver la traición permanente de la política exterior británica, que en los tiempos de Pombal llegaba a sentar al Embajador de su “Graciosa Majestad” (es difícil averiguar qué tiene de graciosa y de majestuosa la dinastía espúrea que reina en el Reino Unido) presidiendo los consejos de ministros de los portugueses. Sólo hay que ver la traición a Salazar, que queriendo preservar la antigua alianza con Inglaterra fue luego traicionado y Portugal fue obligada a abandonar los restos de su Imperio de una manera infame gracias a la “buena”, y desde luego exitosa, concurrencia de la política exterior británica.
Es hora de que los españoles reconozcan el sometimiento infame a Francia y que entiendan que Francia no es sino un “enemigo admirable”, como calificaba Ernesto Giménez Caballero en su obra Genio de España al país galo. Que Francia, que tanto y tan loablemente ayudó a España y la conformó durante la Reconquista mediante el Císter y el Cluny y a través del Camino de Santiago, no es un aliado como antaño, sino un enemigo de España a día de hoy. Que ellos fueron los que ayudaban al turco y a punto estuvieron de estropear la victoria de Lepanto. Que ellos fueron los que impusieron a España las ideas iluministas de la Ilustración con una dinastía como la de los Borbones que –salvo la honrosa rama carlista- nos afrancesaron, nos humillaron con Carlos IV y nos invadieron matando el 20 % de la población española durante la Guerra de la Independencia contra las tropas napoleónicas (calamidad esta en la que también España y Portugal sufrieron juntas). Que por culpa de Francia España fue arrastrada y forzada a tropelías contra Portugal de las que como español me avergüenzo, que son los franceses los que siguen volcando los camiones españoles que cruzan Francia con productos agrícolas y que ellos siguen apoyando a ETA y a Marruecos (peligrosísimo enemigo común histórico de España y Portugal, como ha demostrado el Profesor Carlos Ruiz Miguel, Catedrático de la Universidad de Santiago de Compostela, en su introducción a su libro sobre el antiguo Sáhara español) y que hasta parece que el horrible atentado del 11M en Madrid sucedió a sabiendas de los servicios secretos franceses.
Cuando los españoles hagan el supremo esfuerzo de interesarse por Portugal, porque sólo se puede amar lo que se conoce, y los portugueses sean capaces de deshacerse de sus vendas y ver a España como lo que realmente es y fue (no como lo que le cuentan determinadas élites interesadas); cuando los portugueses vean en Inglaterra al enemigo secular, de igual manera que los españoles deben ver a Francia; cuando ambas naciones nos demos cuenta de que tenemos una unidad de destino común en lo suprahistórico –que es la de ser misioneros y guerreros de la Iglesia Católica-, y que este ideal católico ha sido traicionado por Francia y por Inglaterra de manera distinta, pero traicionado y boicoteado siempre, entonces a lo mejor portugueses y españoles nos daremos cuenta de que estamos condenados a entendernos. Primeramente porque Francia e Inglaterra saben muy bien que una Península Ibérica agrupada en torno a un proyecto común, a una unidad no nacional (pues ambas naciones ibéricas deben y tienen que permanecer separadas), que sus hegemonías de medio pelo peligrarían; y en segundo lugar porque su proyecto de hacer de este mundo un lugar agnóstico, masón o luciférico (que a la postre es todo lo mismo) fracasaría antes de haberse intentado.
La permanente injerencia de Francia, que apoyó al turco en el pasado y ahora apoya al marroquí, en el norte de África no es sino una fuente permanente de conflicto y peligro para España y Portugal. Sardinha, que leyó y frecuentó profusamente a esa otra luminaria española llamada Juan Vázquez de Mella, así lo atestiguaba:

“Ocupada por Francia la más hermosa parte de Marruecos, si el imperialismo francés viene a radicar y desenvolverse en la cabecera de África, una grave amenaza se constituiría allí para el futuro de toda la Península Ibérica, que, colocada entre la Francia de Europa y África, quedaría convertida en una simple tierra de paso. Con inspirada razón declaraba Vázquez de Mella en una reciente conferencia, en Burgos, que la guerra de Marruecos era para los españoles una especie de guerra civil”.

Lo obvio, aún a riesgo de repetirme, es lo siguiente: a España le ha ido mal (y a Portugal peor) cuando quiera que Francia ha dominado mucho a España. También añadiré que a Portugal le ha ido mal (y a España peor) cuando Inglaterra ha dominado mucho a Portugal. Lo que tenemos que preguntarnos todos es a quién beneficia esta política del divide y vencerás que se aplica sobre la península ibérica. Dejo a mis inteligentes lectores la elaboración de esta respuesta.

Marruecos (y por extensión el Islam): enemigo común y declarado
Bien sabía Antonio Sardinha, hombre sabio, que Marruecos era el enemigo común de España y Portugal cuando dedicaba nada menos que su obra La Alianza Peninsular

“A la memoria de aquellos soldados españoles que, regando con su sangre anónima las peñas de Marruecos, supieron dar vida, en un siglo sin esperanza, a toda la grandeza histórica de Portugal”.

Porque el Islam nos llegó a negar el ser a españoles y portugueses. Cuando vivíamos organizada y felizmente en nuestro solar el Islam vino a despojarnos de nuestra libertad, de nuestras instituciones y hasta de nuestra religión. Justo fue que arrojáramos fuera de la Península Ibérica a tamaño invasor.
Pero ese mismo invasor persiste en el mismo empeño inicial, con especial inquina sobre nuestra común península, a la que burdamente denomina Al-Andalus y reclama de nuevo para sí, pues pocas veces el Islam ha sido obligado a retroceder y fueron nuestros antepasados los que le echaron de tierras portuguesas y españolas.
Particular peligro reviste la inmigración descontrolada que sufrimos, pero si a la postre acabaremos absorbiendo a aquellos inmigrantes hispanoamericanos o procedentes de la lusofonía, no pasará lo mismo con la inmigración marroquí o islámica , auténtica quinta columna en nuestras dos naciones.
Ya se sabe que los servicios secretos marroquíes estuvieron implicados en el ataque terrorista de la estación de Atocha en Madrid y es harto sabido que a los niños marroquíes se les inculca desde su más tierna infancia que la Península Ibérica en realidad pertenece a Marruecos.
Que España y Portugal ignoren la distinción preeminente de enemigo, en el sentido schmittiano, que corresponde a Marruecos y que no hagamos una política conjunta de neutralización de tan taimado enemigo –apoyado por Francia y EE.UU.- sólo se puede calificar de suicida.

Metapolítica católica común
Frente a todos aquellos que reclaman un mundo no católico o incluso abiertamente anticatólico España y Portugal deben alzar de nuevo la Cruz que asimismo se desplegaba en las naves que surcaron los mares de tres océanos y que llevaron la luz y la Fe de Cristo a todo el mundo. Esa es nuestra unión metapolítica, que debiera llevar a una unión en política exterior y en proyectos comunes y a respetar y consolidar la estructura binacional de la península ibérica. Nada más. Y nada menos.
Es a la luz de una metapolítica que nos indica la misión que las naciones acometen acá en la tierra y en la sinfonía de la historia que Dios dirige.
Hacen muy bien los portugueses de pro en ser verdaderos patriotas y defender la integridad de la Patria portuguesa, y yo les aplaudo por ello y me felicito de que Portugal sea fuerte porque sé como español que para que España sea fuerte Portugal lo ha de ser también. La interdependencia de las dos naciones ibéricas desde este punto de vista metapolítico es notoria y cualquiera que no haya reparado en ello todavía no tiene más que leer a Antonio Sardinha.
Iluminados por esta misma luz católica el iberismo resulta, para empezar, ridículo. Pero además esta idea del iberismo ha tenido históricamente tintes masónicos cuando no de avaricia descarada. El iberismo nos haría más débiles a ambas naciones. No nos beneficiaría en nada. Si algo pasa en Portugal siempre los portugueses pueden refugiarse en España. Si algo pasa en España siempre habrá una posibilidad de encontrar refugio en Portugal.
Hay que respetar la tradición binacional, máxime en un mundo cuyo empeño es en reventar las Patrias. Esto en Portugal no se hace vía España, que sería malo, y aún así sería menos malo que lo que actualmente pasa: la succión de las Patrias portuguesa y española en esa estructura intermedia, camino de la República Universal a presidir por el Anticristo, llamada Unión Europea. Ojalá que los pueblos español y portugués sean capaces de reconocer que el enemigo no está en la Península Ibérica, sino en Bruselas; que la moderna Europa es el verdadero enemigo a batir y que haremos bien en apartarnos todo cuanto podamos de Europa.
Portugal y España separadas, pero unidas por una común metapolítica católica de vocación universal, recuperarían una fortaleza que ya se olvida en la bruma de los siglos.
Uno no puede olvidar la intervención de la Divina Providencia.
Como católico la Restauración de 1640, a la que me uno de todo corazón y celebro con mis hermanos portugueses, es también el haber conjurado que de haber seguido juntos y con un Conde Duque de Olivares al frente hubiéramos acabado en el jacobinismo francés o cosa parecida los dos países ibéricos. Se puede decir que la Restauración de 1640 es un poco también la salvación de España.
Esta analogía sirve para entender el fundamento asimismo metapolítico de la devoción hacia Santa Juana de Arco. Si Santa Juana de Arco no hubiera vencido militarmente hoy toda Francia sería anglicana y, a pesar de todos los pesares, los franceses (que no Francia) siguen siendo católicos. Luego los portugueses sufrieron al Marqués de Pombal como los españoles a Floridablanca, personajes tóxicos como pocos, que a punto estuvieron de dar al traste con lo conseguido. Históricamente, sin embargo, también hemos tenido hombres providenciales como Salazar y Franco que nos salvaron durante 35 años de estar integrados en el diseño universal pergeñado en Yalta, pero sus obras se disolvieron como azucarillos en agua tras la llegada de la democracia.
Hubo tiempos en que eran los internacionalistas, a veces de corte anarquista (precursores del corrosivo BE portugués) los que eran los adalides del iberismo. No es pues extraño que sean los micronacionalistas de antaño, como el catalán Sinibald de Mas en el siglo XIX u hoy día, como Josep Lluis Carod-Rovira (dirigente de un notorio partido secesionista catalán de inspiración masónica, como su emblema atestigua), los que vuelven a abogar por un iberismo bajo cuerda, como han denunciado en solitario desde las filas del integralismo luso, la más lúcida y sensata de las corrientes políticas portuguesas, quienes desde la encomiable pluma de Manuel Alves, afirma con una clarividencia apabullante:

“A Federação Ibérica tanto interessa a Paris e Berlim, como aos nacionalismos de Espanha: a Paris e Berlim interessa porque, derrubando a Monarquia, diminui o papel da Espanha no seio da Hispanidad, confinando-a a um fragmentado espaço peninsular e europeu; aos Catalães e Bascos porque permite afirmarem-se mais perante a força centrípeta de Madrid;ao nacionalismo espanhol, porque agrega Portugal e espera controlar a partir de Madrid as forças centrífugas excessivas; e se um dia o Estado federal europeu acabar (o que não é impossível), fica pelo menos feita a união política da Península. Há ainda quem veja mais longe: o Estado federal ibérico integrar-se-á no Superestado europeu, e teremos um dia o Superestado mundial, o grande Leviatão.”

Porque éste es el verdadero peligro: el eje franco-alemán hoy día puesto al servicio de la destrucción de las Patrias portuguesa y española para amalgamarnos en la Unión Europea (verdadera federación contra-natura) y luego neutralizarnos en nuestras esencias nacionales y patrias para abocarnos a eso que Manuel Alves, con la finura lusitana que le caracteriza, llama el “superestado mundial” pero que yo, áspero castellano, no puedo dejar de llamar por su verdadero nombre: la República mundial gobernada por el Anticristo. Curioso que los iberistas que en este mundo han sido y son tuvieran la inquina que tuvieron y tienen contra el Altar –contra la Sacrosanta Religión Católica- y contras la Monarquías portuguesa y española. Esto da una idea de la verdadera naturaleza de los propósitos ultimos del iberismo, absolutamente convergentes con aquellos otros que han hecho de la destrucción del Altar y el Trono su divisa.

María y las dos naciones ibéricas
Portugal y España son tierras eminentemente marianas. La primera aparición de la Virgen María, en realidad Venida, puesto que ella no había muerto todavía, aconteció hacia el año 50 de la era cristiana en Zaragoza, ciudad que pervivirá hasta el final de los tiempos, como dejó claro María en su promesa y Dios siempre cumple lo que promete (¡más todavía si lo dice su Madre!).
Que fuera el Apóstol Santiago, uno de los tres íntimos de Nuestro Señor y que vio su gloria en el monte Tabor, el que trajera la semilla de la Fe a ambos países ibéricos es algo digno de mención y honra.
Luego la Virgen en Fátima hizo una preciosa mención de Portugal, donde “el dogma de la Fe nunca desaparecerá”. De alguna manera esa mención a Portugal consagra la independencia saecula saeculorum de la nación portuguesa.
De ahí que la salvación de España, tan arruinada espiritualmente hoy, vendrá de Portugal, donde las costumbres están todavía más preservadas y previsiblemente la Fe también. Es un proceso paralelo al que entrevió en sus visiones y profecías San Malaquías, allá por el siglo XI, donde profetizó que Irlanda sería hollada por la bota inglesa casi siete siglos para a renglón seguido decir que Inglaterra caería en la herejía y que sería Irlanda la que serviría de ayuda a Inglaterra para recuperarse de su castigo y, sobre todo, recuperar la Fe.

Ideario metapolítico común
Somos dos naciones. Nuestra vocación, empero, es la misma. En esta unión metapolítica que evita la unión política están cifradas las mejores esperanzas de ambas naciones ibéricas.
Frente a la Europa protestante y jacobina, frente al cosmopolitismo financiero internacional, Portugal y España deben seguir levantando el estandarte de la Catolicidad, juntas, sin fisuras, pensando la política exterior de un modo conjunto, elevando los ojos al Cielo a diferencia de todas esas naciones que ya apostaron por el inmanentismo. Esta es la gloria de ambas naciones: haber derrotado al moro y haber llevado a Cristo allende el océano. Lo demás es casi irrelevante.
España y Portugal tienen algo que decirle a esta Europa. Frente a su protestantismo nosotros afirmaremos nuestro catolicismo. Frente a su jacobinismo ilustrado y gnóstico nosotros alzaremos el estandarte del realismo moderado filosófico. Frente a su cosmopolitismo nosotros afirmaremos nuestra romanidad y nuestras peculeariedades y la defensa de las Patrias. Frente a la federación europea nosotros propondremos como mucho la confederación. Frente a la entropía del caos homogéneo que ellos pretenden nosotros nos enrocaremos en la heterogeneidad, la jerarquía y la organicidad. Frente a su empeño por lo comercial nosotros afirmaremos que las sociedades se sustentan en la producción agropecuaria primeramente e industrial. Frente a su capitalismo financiero sostendremos una sociedad donde el dinero no es ni lo primordial ni el fin último. Frente a su inmanentismo nosotros resistiremos tras el sólido baluarte de la trascendencia. Frente a su ecumenismo irenista nosotros gritaremos ¡Viva Cristo Rey, Señor del Universo y de la historia y sociedades humanas!. Frente a Mamonna y a Satanás a quienes sirven nosotros sólo serviremos a Dios y a su Santísima Madre.
Estas ideas son válidas para Portugal y para España, porque nuestras esencias y nuestra historia son comunes, aunque nuestras políticas y administraciones no lo sean. Este plan de vida y de ser, que nos hizo grandes, no es distinto del hoy día asumido y encarnado por otras naciones como las anglosajonas.
Es lo que desde el punto de vista literario Sardinha confirma al señalar la sincronicidad entre los dos grandes mitos literarios de las dos naciones ibéricas:

“No se extrañará, pues, que el sebastianismo marque, en relación al alma lusitana, lo que el quijotismo en igual y dramático sentido, marca, en relación, al alma castellana “.

Portugal, Rusia y Fátima
Las dos naciones específicamente nombradas por la Virgen María en Fátima fueron Portugal y Rusia. De Portugal Nuestra Señora dijo que no perdería el dogma de la Fe, ergo Portugal es una especie de último bastión dentro de la apostasía universal en la que ya vivimos, un auténtico último reducto de la Catolicidad. Es pues lógico pensar que Portugal está llamada a una formidable misión de recatolización europea y universal cuando acontezca la restauración católica tras el Castigo de las Naciones que irremediablemente –dada nuestra falta de arrepentimiento, penitencia y oración- se viene. Nótese, insisto, en la mención específica a Portugal, no a España y Portugal o a una Península Ibérica unificada.
Rusia, por el contrario, está específicamente nombrada en la profecía de Fátima como instrumento de castigo del mundo. Los errores de Rusia, primeramente el comunismo y luego todas sus variantes (feminismo, cosmopolitismo, pansexualismo, nihilismo, etc.) están siendo esparcidos por doquier. Tiempos vendrán en que Rusia castigará, previsiblemente manu militari, al mundo, ciertamente a esta Europa occidental tibia y apóstata. Sin embargo llegará el momento en que Rusia se convertirá a la Fe católica y a partir de ahí se iniciará la restauración católica, el período de paz que la Virgen prometió. En ese momento Rusia habrá pasado de ser la enemiga del Catolicismo que ahora es a convertirse en un adalid máximo de la Iglesia por Cristo fundada.
No deja de ser curioso este designio de la Providencia que utiliza a las dos naciones de los dos extremos de Europa para tan magna obra. En esto a España no le quedará otro remedio que unirse a Portugal y acompañar a la nación lusa en tan señalada misión.
Cabe preguntarse por qué estas dos naciones. Aquí, a sabiendas de que los caminos de Dios son siempre misteriosos e inescrutables, no cabe sino especular. Hay algo muy profundo y muy hondo en Portugal que va más allá de la arquetípica saudade, que es el amor, como sostiene Antonio Sardinha:

“Constituiría un desfile curiosísimo la simple enumeración de las leyendas y personajes portugueses que ilustran el teatro español desde Lope de Vega. Calderón y Tirso de Molina a Vélez de Guevara, Agustín Moreto y Joao de Matos Fragoso, éste (último) portugués de nacimiento, a pesar de ser toda su obra en castellano. El trazo principal que en estos autores destaca el carácter portugués es el del enternecimiento, el del amor”.

En el caso de Rusia la purificación sostenida del pueblo ruso en virtud de los sufrimientos que padecen de 1917 les hace candidatos idóneos (como la Reconquista nos hizo a nosotros en el siglo XVI) para acometer una gran obra, como esa Reconquista católica moderna a la que los rusos están llamados. Occidente, en su bienestar económico, se ha hecho avaricioso, sensual, lujurioso de poder, mundano … La salvación no vendrá de Occidente, sed et Slavia lux.

La Hispanidad: Epifanía de Portugal y España y misión inconclusa
Porque por encima de la españolidad y la lusidad está la Hispanidad, tan bien descrita por el insigne Cardenal catalán Isidre Gomá y por el Padre y filósofo Manuel García Morente que a ambas naciones unifica. Diría, como Urbano II, que porque “Deus vult”, porque Dios así lo quiere. Dos portugueses como Ricardo Jorge (“chamese Hispania a peninsula, a hispano ao seu habitante ondequer que demore, hispanico ao que lhez diez respeito”) o Maria Carolina Michaelis de Vasconcelos (“Hispanis omnes sumus”) atestiguan la común hispanidad.
En un artículo del Padre Zacarías de Vizcarra encontramos la siguiente explicación de la naturaleza de la Hispanidad:

“El pueblo del Cid –dijo–, como entidad ética, fue el creador de una actitud acerca de la fidelidad, acerca de la defensa del desvalido, la dignidad del caballero y el honor del hombre; no sólo el honor exterior, diré así, que nace obligadamente en las relaciones con los demás, sino el honor íntimo o profundo, que tiene por juez supremo a la conciencia individual. Del Cid en adelante, los héroes españoles e hispanoamericanos son de su noble linaje. Es que en América transvasó la desbordante vitalidad de la Edad Media española, corriéndose impetuosamente por el tronco y las ramas la savia de la raíz histórica ... La hispanidad no fue nunca la concepción de la raza única e invariable, ni en la Península ni en América, sino, por el contrario, la mezcla de razas de los pueblos diversos que golpeaban en oleadas sobre el depósito subhistórico. La hispanidad ha dejado de ser el mito del imperio geográfico ... La hispanidad no es forma que cambia, ni materia que muere, sino espíritu que renace, y es valor de eternidad: mundo moral que aumenta de volumen y se extiende con las edades, sector del universo en que sus hombres se sienten unidos por el lado del idioma y de la historia, que es el pasado. Y aspiran a ser solidarios en los ideales comunes a realizar, que es el porvenir.”

Como dice el argentino Vicente Sierra:

“En Trento, por boca española, se subrayó el dogma de la libertad, es decir, el de la posibilidad de colaborar en la obra divina, poniendo a salvo la Encarnación en cada hombre, la real existencia de un cuerpo místico. En Trento se afirmó la existencia de la libertad en la posibilidad de consentir o resistir. Mientras Lutero decía que la Gracia encuentra al hombre corrompido y corrompido lo deja, agregando que su acción se reduce a no otorgarle la no imputabilidad del pecado, los misioneros de España (y Portugal), que no creían que la Gracia fuera una ficción jurídica, sino una renovación vital, penetraron en las fragosidades de las selvas americanas para llevarla a los naturales, seguros de que ella, vivificando a la naturaleza como una perfección elevaría a un ser perfectible. Tal es la siembra estupenda del siglo XVI. Frente al mundo que se debate en la angustia y el asco, sólo los ideales de la Hispanidad ofrecen salvación. Tenían razón Carlos I y Felipe II. Mientras los ideales que terminan en los Pirineos continúan dividiendo, los que allí comienzan unen a muchos pueblos dentro de lo esencial: un mismo sentido de la vida. El destino de la Hispanidad tiene que ser, por todo eso, salvar, en el caos que se avecina, la persona humana y, con ella, vencer al Anticristo. Es el imperativo que dejaron en América, sellado con su sangre, como un deber de conciencia. Legado que los hombres de América deben recibir, salvo que renunciaran a su propio ser y a su propia personalidad para insistir, por las vías del plagio, en recorrer caminos de muerte, como fueron aquellos en que los falsos apóstoles de la política sumergieron a América durante el último siglo. Pero muchas voces anuncian que ese peligro ha pasado. La voz auténtica del estilo de la raza vuelve a ser escuchada. Los hispanoamericanos principiamos a comprender que Dios está en nosotros, porque Dios está en la Hispanidad; y está en ella porque la Hispanidad —como sentido de la vida— es la verdad. La siembra española del siglo XVI se abre en esperanzas, que dicen que América, en las luchas del futuro, estará donde le corresponde: ¡con Cristo Rey!”

Conclusión
Para España ser fuerte precisa de un Portugal fuerte y sin hipotecas externas. Y viceversa: no puede haber un Portugal fuerte si España es débil y dependiente de Francia. Ojalá las naves portuguesas reinaran sobre el Atlántico y el Índico, ojalá si los marinos portugueses fuesen los dueños de los mares junto con los españoles. Bendita fuera la hora en que la vocación marítima de las dos Patrias propició la hora más alta de la historia, aquella donde Cristo reinó más y mejor por todo el mundo. Aquella donde juntos derrotamos al sarraceno y aquella donde el hereje del norte sufrió en carne propia el acero de nuestra espada.
Dos naciones distintas: un proyecto común. Nada de iberismos ni de políticas internas conjuntas. Antes bien separación nacional y en política interior. Y siempre. Pero, sí, una política exterior coordinada y un proyecto metapolítico común: el proyecto de la Hispanidad y el de llevar a Cristo a los confines del Universo. Lo mismo que nos dio gloria en el pasado cuando éramos hijos fieles de la Iglesia Católica nos la volverá a dar en el futuro.
Porque, como dice Antonio Sardinha,

“(La Península Ibérica) empezó a sumirse en un largo eclipse, que todavía no terminó, y que sólo encontrará fin cuando la alianza peninsular vuelva a restaurar el perdido sentido de la vieja unidad hispánica”.

Vieja unidad hispánica que no tiene otro fundamento que el de Cristo y que es decididamente mariana en su vocación, añado yo. Lo demás, la unión de Portugal y España, no es ni deseable, ni factible y, además, resultaría moral y políticamente reprobable.

Rafael Castela Santos

sábado, março 05, 2005

En defensa de la doctrina tradicional de la Iglesia y del Padre Nuno Serras Pereira

No me sorprende en absoluto que en estos tiempos de caída generalizada en que vivimos se desaten las fuerzas contra un curita portugués que lo único que hace es aplicar a rajatabla la doctrina tradicional de la Iglesia: no se puede dar la Comunión a quien vive en pecado público. Lo que me todavía me sorprende, aunque no mucha dada la falta de lógica con que la gente vive, es que sean muchos declarados no-católicos o agnósticos (o incluso ateos y apóstatas) los que carguen contra este cura.
Como yo, que ni sé jugar al golf ni me gusta, opino en contra y me quejo de lo que el club de golf de Estoril puede haber acordado en su última reunión. ¿Qué tiene que decir sobre un asunto que es de régimen interno, como es la Comunión de sus fieles, alguien que no se considera católico? En pura lógica nada, pero siempre tiene que haber quien sólo sabe rebuznar sobre el particular.
La Iglesia no tiene que adaptarse a nada. Tiene que proclamar la Verdad eterna, la Verdad de los Diez Mandamientos y de Cristo urbi et orbi. En todo tiempo, oportuniter et importuniter, como decía San Pablo. Al mundo, sobre todo al orgulloso mundo de hoy día, le correspondería pensar si algo no va mal cuando se ha roto completamente con todos esos principios. Los principios morales y éticos son inmutables y los Dogmas no cambian ni se tienen que adaptar a nada. Son, no están. Essere, sed non existere, si se quiere darle una formulación más aristotélico-tomista.
Quien peca públicamente escandaliza y, por tanto, no está en comunión con la Iglesia Mística. Esta es la razón teológica. La Comunión tiene que ser negada a quien peca públicamente porque el pecado público tiene una dimensión gravísima y es un mal para la sociedad en su conjunto. Como puede serle negada la Sagrada Eucaristía a quien peca privadamente pero ha sido amonestado previamente por el Sacerdote. Para mayor aclaración y abundamiento en el tema léase este artículo [ http://www.catholicculture.org/docs/doc_view.cfm?recnum=5978
] que, por cierto, no viene de una página tradicionalista, pero sí de una parte de la red de la que discrepamos en Liturgia, pero que al menos conserva la Fe.
La Iglesia Católica, a diferencia de otras religiones como la musulmana, no impone su credo a golpe de alfanje, de «cree o muere» su religión. Quien quiere ser católico se tiene que adherir de corazón y aceptando una verdad externa que le es propuesta. Esa verdad externa, que para simplificar podríamos decir que es lo que está contenido en el Credo, implica la aceptación de la disciplina eclesiástica en aquello que es debido (porque también la Iglesia, monarquía templada donde las haya, no concede a nadie –si siquiera al Santo Padre- un dominio absoluto, y menos aún en materias que no le competen).
Ya decía Chesterton, ese monumento a la lógica y el buen humor, que «lo malo del hombre moderno no es que no crea en Dios, sino que cree en todo». Desde los que creen en la piramidología, en Zeus y Marte, pasando por la abigarrada New Age, etc. Quienes aceptan la Fe en su integridad tienen derecho a opinar sobre las muchísimas materias opinables (incluso de índole teológico) dentro de la Iglesia. Quienes se sitúan fuera de la Iglesia … pues eso: están fuera de la Iglesia, hasta en sus opiniones. Es perfectamente comprensible que los no-católicos (o que actúan como tales) critiquen u opinen en materias públicas, como lo es la posición de la Iglesia ante las leyes civiles sobre el aborto, pongamos por caso. ¿Pero por una cuestión de régimen interno?
Esto me recuerda lo que alguien, un cierto clérigo declarado enemigo de la Iglesia, le dijo al Padre Malachi Martin durante el Vaticano II: «esta vez no vamos a abandonar la Iglesia como cuando Lutero, esta vez nos vamos a quedar dentro».
Parafraseando a Chesterton podría decirse aquello de que «lo malo del hombre moderno no es que opine, sino que opina sobre todo, incluso sobre aquello que no tiene ni puñetera idea».
Todos los perseguidores y odiadores de la Iglesia Católica tienen ahora su hora. Es la hora de las tinieblas y conviene que los católicos nos preparemos para lo peor. El martirio (que, sin embargo, evita completamente el Purgatorio) ha dejado de ser una realidad posible para ser ahora una realidad más que probable para muchos de nosotros. Creerán, incluso, como nos dijo Cristo, que matando a los cristianos harán una cosa buena. Pero su gloria será efímera. Vendrá una Restauración Católica como posiblemente no se haya conocido ni en la mismísima Edad Media, y en la que un pequeño país del oeste europeo, llamado Portugal, jugará un papel crucial. Si quieren perseguir a los cristianos podrán hacerlo, con impunidad. Eso sí, que se atengan a las indefectibles consecuencias, porque Dios da a todos (incluídos a los no-cristianos, paganos, herejes, infieles y apóstatas) de su propia medicina. Quien a hierro mata a hierro muere. Dios, que envió a su Hijo Único –Cristo- al mundo para salvarnos, también venga a los suyos. Y para muchos de los declarados enemigos de Cristo sería mejor que Dios los vengase en el más acá que en el más allá. La Justicia de Dios, superlativa, es otro atributo del Padre que no se puede deslindar de su Misericordia, también superlativa.
Si el Padre Serras Pereira leyera esta humilde nota en esta humilde bitácora, quisiera darle un abrazo y mucho ánimo por su valentía, y le pediría que respetuosamente me diera su bendición sacerdotal. Un pecador empedernido como yo mucho la necesita. Por lo demás algo tiene Portugal cuando todavía tiene Sacerdotes que conservan la Fe, Sacerdotes valientes a quienes no le importan los ladridos de los ignorantes y del mundo. Aplícase aquello del Quijote a Sancho cuando le dice: «¡ladran, Sancho, luego cabalgamos¡».
Que los Beatos Francisco y Jacinta, y la Hermana Lucía, intercedan por el Padre Serras Pereira. Ante Dios nadie es héroe anónimo y Don Nuno ya ha dado muestras de heroicidad.

Rafael Castela Santos

sexta-feira, fevereiro 25, 2005

Breves - 7

Algumas breves reflexões sobre as eleições do passado Domingo:

1º) Os dois últimos Primeiros-Ministros de Portugal, ambos do PSD, eram frequentadores das reuniões do clube de influência mundialista Bilderberg, sem que jamais hajam prestado o mínimo esclarecimento aos portugueses acerca dos compromissos que nelas tenham eventualmente assumido, e quais as consequências daí decorrentes para a vida política do País; também o próximo Primeiro-Ministro de Portugal, este do PS, é presença dos encontros do mesmíssimo Bilderberg, com uma atitude em tudo idêntica à dos seus antecessores no que concerne a explicações sobre as obrigações que por lá hipoteticamente assume. A alternância democrática é, de facto, uma coisa muito bonita!

2º) Para além de pedra angular do decadente e corrupto sistema partidocrático que rege Portugal, bem como de caixa de ressonância de um dos principais grupos de interesse que nele impera, o Partido Socialista, em virtude da sua última governação decorrida entre 1995 e 2001, é iniludivelmente o principal responsável pelo atoleiro em que o País se acha enredado, não só no que concerne ao plano económico-financeiro, mas sobretudo ético-moral (neste último ponto, com grosso contributo do PSD). Supor que um partido com tais vícios, que o tornam forçosamente imobilista, possa fazer as reformas que retirem Portugal do marasmo, é no mínimo revelador de muita ingenuidade. E as primeiras declarações públicas de José Sócrates confirmam infelizmente aquilo que digo: desde o deplorável "Consegui!" na noite das eleições, à maneira de um garoto que acabou de fazer o exame da antiga quarta classe, até ao seu bem guterrista "Tudo para todos", não se augura nada de bom no futuro próximo socrático.

3º) Muitíssimo preocupante é também o crescimento paulatino da extrema-esquerda niilista, único em todo o panorama europeu (talvez com a excepção francesa), e sobretudo junto do eleitorado mais jovem, intensamente condicionado por trinta anos de massacrante propaganda abrilista. É bom de recordar que o Bloco de Esquerda desempenha no actual regime político português o papel de agente provocador, servindo de charneira entre a esfera pública para onde lança a discussão das chamadas questões fracturantes - por exemplo, divórcio simplificado ao extremo, tráfico de droga e aborto descriminalizados, eutanásia e parelhas de homossexuais legalizadas, forças da autoridade desarmadas e humilhadas, imigração e aquisição da nacionalidade totalmente liberalizadas - e os conciliábulos discretos onde tais questões são longamente medradas, possibilitando assim que aqueles que pululam nestes últimos possam manter incólume a sua aparência de respeitabilidade burguesa e moderação. E eis aqui a razão da intensíssima, ainda que aparentemente paradoxal, promoção que tal associação partidária recebe por parte dos meios de comunicação social às ordens do grande capital plutocrático e apátrida: ao dar propositadamente dois passos para a frente, todos os que se limitam a dar apenas um passam por modelos de ponderação; e assim, sucessiva e indefinidamente, se vai realizando a revolução silenciosa gramsciana. Até que um dia...

Ademais, com oito deputados no Parlamento, que em termos mediáticos serão tratados como se fossem oitenta, o BE exercerá uma ferocíssima pressão sobre o PS: as críticas mais violentas que este receberá decorrerão não do facto de fazer uma política esquerdista, mas sim da circunstância de essa política não ser suficientemente esquerdista. A tentação de atirar barro à parede, de pôr à prova e experimentar os complexos de esquerda dos socialistas, de constatar até que ponto eles resistem, ou não, à audácia bloquista será mais do que muita. E de novo assistiremos à eterna angústia do socialismo burguês, permanentemente dividido entre as agruras impostas pelas realidades do quotidiano tecnocrático e a consecução da utopia revolucionária.

Ora, também aqui o futuro não é particularmente brilhante. E, pelo sim, pelo não, aconselho vivamente todos os meus amigos da blogosfera a manterem as suas páginas alojadas em servidores situados nos EUA, ou para lá mudarem: é local que a mão censória da camarilha do Anacleto, que mais cedo ou mais tarde nos irá tentar bater, não consegue alcançar…

4º) Um ponto final, desta feita para o PSD: este partido jamais regressará ao poder, se insistir em ser uma pálida imitação do PS, se sobraçar a tese de que é ao centro-esquerda que se ganham as eleições; na medida em que o consumidor (eleitor) prefere sempre o produto original às imitações, nessa área ideológica o PS estará sempre em vantagem. O PSD deveria olhar para a geografia eleitoral do País, verificar em que região do mesmo tem sistematicamente obtido vitória atrás de vitória, e interrogar-se se aí as mesmas foram alcançadas à custa de uma postura centro-esquerdista. Suponho que não…

China, Quo Vadis?

Reconozco que el haberme topado con el sitio pensarbem, enlazado desde Unica Semper Avis - sitio este que entre mis favoritos más favoritos -, ha sido una más que agradable sorpresa.
Entre el mucho y excelente material que pensarbem
, me llamó la atención la entrevista realizada al Padre Bernardo Cervellera, un experto sinólogo, que nos cuenta cómo el desarrollo chino que tanto asombra al mundo se realiza básicamente a través de la explotación, a través de no pagarle el justo salario al obrero. Pecado éste que clama venganza al Cielo. Y cómo los chinos son capaces de silenciar las páginas del internet del Padre Cervellera, cuyos servidores están en los Estados Unidos. Con razón se describe a China como tierra de horror. Verdaderamente China hoy día es el Imperio de Sarón.

Rafael Castela Santos

Y más sobre Fátima

El Padre Gruner, infatigable apóstol de Fátima, ha lanzado un comunicado hoy mismo muy en la estela de lo que nosotros habíamos publicado en los días anteriores. En él llama la atención acerca del silencio a que Roma forzó a Sor Lucía. El dato, como apunta el P. Nicholas Gruner, es que jamás dijo Sor Lucía que la consagración al Inmaculado Corazón de Rusia se había producido.
Cristopher Ferrara nos cuenta acerca del secreto y sellado de la celda de la Hermana Lucía del Inmaculado Corazón. La orden ha venido de Ratzinger mismo. ¿Tienen algo que ocultar?

Rafael Castela Santos

sábado, fevereiro 19, 2005

Breviário da contra-revolução - 3

"Solicitei" a Mestres Ramalho Ortigão, Alfredo Pimenta e Pequito Rebello que se pronunciassem sobre o teor das últimas sondagens, as quais atribuem doze deputados à extrema-esquerda. Aqui ficam os seus respectivos depoimentos:

"Estudou-se clinicamente a psicologia dos parlamentos, e Nordau demonstrou com exactidão algébrica que o resultado dos votos nunca pode representar senão uma opinião de medíocres. O sufrágio é a indirecta exclusão da superioridade. Por isso, a tendência da sociologia moderna é para combater a tirania dos parlamentos, estabelecendo tribunais supremos encarregados de manter a lei fundamental, alargando os regimes provinciais, conferindo aos municípios a faculdade do referendo." - Ramalho Ortigão, em "Últimas Farpas".

"Esperar que uma multidão já de si inferior e mais inferiorizada ainda pela sugestão de "meneurs" sem ciência e consciência, fazendo do "surencherismo" processo sistemático de propaganda, esperar que essa multidão pervertida e desorientada possa escolher figuras superiores para a alta e grave função legislativa que requer não só um positivo conhecimento da Ciência Social, mas também uma ponderação, uma reflexão, um critério que só em raras criaturas se encontra, é uma ilusão aqui tolerável há um século, absolutamente "demodée" nos tempos de hoje. Não são os incompetentes quem está apto para escolher os competentes. Isso é a subversão da ordem, nos seus mais fundamentais elementos. E essa situação ilógica, só a instituição parlamentar podia consagrá-la. Não são aqueles que precisam de quem os dirija que estão em condições de escolher quem melhor possa executar essas funções dirigentes. Isto é óbvio. A interferência dos cidadãos na vida pública do seu país deve, pois, efectuar-se no exercício da vida municipal, deixando as superiores funções de direcção central a uma restrita e fechada categoria de cidadãos, isto é, aos elementos representativos das corporações espirituais, morais e activas" - Alfredo Pimenta, em "Nação Portuguesa", 1ª série.

"A eleição, quanto mais larga é e mais se aproxima do sufrágio universal, tanto mais inútil para a selecção das competências: incompetentes não podem escolher competentes, discípulos não podem escolher os seus disciplinadores e muito menos o eleitor incapaz que não se interessa pela remota função pública que desempenha.

A eleição, largamente usada, é nociva: torna-se um instrumento de corrupção cívica e moral, pelos costumes hipócritas e venais que propaga; gera a política do aumento das despesas e do mínimo esforço nacional; causa a centralização política e social; alimenta as desordens, lutas e guerras civis."
- José Pequito Rebello, em "Nação Portuguesa", 1ª Série.

Breves - 6

1º) Apenas ontem tomei conhecimento de que o Professor João César das Neves havia sido pronunciado criminalmente por ter cometido a ousadia de criticar publicamente a homossexualidade, facto que desagradou de sobremaneira a certas associações de sodomitas, que contra ele apresentaram uma queixa-crime.

Sem esquecer que tais agremiações de pervertidos até contra Sua Santidade o Papa João Paulo II tentaram intentar um processo similar junto dos tribunais da Nova Sodoma, anteriormente conhecida por Holanda, urge daqui retirar duas conclusões óbvias:

a) Que está em curso um processo óbvio de guerra cultural, desencadeado e patrocinado pelos lóbis, grupos de pressão e sociedades discretas e secretas do costume, que tem por objectivo final a erradicação de toda a expressão pública dos valores morais basilares do Ocidente, bem como de qualquer tentativa de defesa dos mesmos, valores esses consubstanciados, no seu fundamental, na doutrina tradicional cristã. Assistimos, assim, aos primeiros passos daquela que há-de ser a última, mas a mais feroz e implacável perseguição contra o Cristianismo e a Igreja Católica, a qual há-de anteceder a segunda vinda de Cristo à Terra, e que será desencadeada pelos modernos degenerados, adeptos do culto idolátrico do homem-rei. Uma esperança, todavia: Ele estará sempre connosco e as portas do Inferno, apesar dos estragos brutais que irão inapelavelmente fazer, não prevalecerão!

b) Que os tribunais portugueses, ao nível das 1ªs instâncias, dominados por magistrados de esquerda e até extrema-esquerda radical, formados em conformidade com a cartilha politicamente correcta do Centro de Estudos Judiciários, estão cada vez mais embrenhados num activismo judicial que manifestamente extravasa as suas competências, e invade a esfera reservada do poder legislativo. Nesta sequência, assistimos à recusa sistemática e permanente desses órgãos de soberania em aplicarem a pena prevista para punir o crime nefando do aborto no Código Penal, e, simultaneamente, à criminalização, sem qualquer suporte legal e no mais puro desprezo pela Constituição, que os mesmos começam a fazer do exercício da liberdade de expressão, de que o caso do Professor João César das Neves é paradigmático. Ora, por uma vez, urge gritar que o rei vai nu e pôr um travão a estes anacletos becados disfarçados de juízes!

2º) Um partido político que sistematicamente defende o desarmamento das forças da autoridade, mas que constantemente se recusa a pronunciar sobre o desarmamento dos criminosos e a condenar os actos por eles praticados, quando, ao invés, os não tenta até desresponsabilizar, desculpabilizar e inimputabilizar com a demagogia primária, falsa e barata do costume, é iniludivelmente uma força que se tornou cúmplice passiva de todos os crimes perpetrados tais meliantes - como o assassinato brutal de um agente da PSP, esta semana, na Cova da Moura - e pelos quais os seus dirigentes deveriam também responder no local apropriado, para isso se sentando no banco dos réus.

O comentador televisivo de assuntos religiosos

Extraordinário texto publicado no blogue "Fratres in Unum"; aqui fica o seu teor, de palpitante actualidade:
"Em 32 A.D., naquele famoso canal de TV da Judéia, uma famosa entrevistadora, troca idéias com seu diretor de origem romana:
- Caro Claudius, que acha de entrevistarmos um daqueles discípulos do Rabi Jesus de Nazaré? Sua fama corre a largos passos e muitos procuram vê-lo. Sondemos o que fazem pela causa dos oprimidos.- Excelente cara Salomé. Que acha de chamarmos aquele que chamam de Cefas?- Não acho boa idéia. Parece ter posição de liderança... muito sisudo. Dará impressões com certeza distorcidas.- Que acha daquele João?- Hmm.... Não. Parece ser um sonhador... cabeça nas nuvens. Não tem sensibilidade social.
E assim foram passando suas impressões sobre cada um, sem no entanto chegarem a uma conclusão, pois as negativas aos nomes citados eram várias. Mas finalmente... Claudius teve seu momento Eureka!
- Achei! Sei quem podemos chamar. A um que parece ter idealismo social. Preocupa-se com os pobres... e detesta a ostentação.- Diga logo quem é este, meu caro!- Chama-se Judas Iscariotes!- Sim! Perfeito!!!"

quinta-feira, fevereiro 17, 2005

A vueltas con Fátima

En un espíritu de recogimiento, como debe ser propio de Cuaresma, pero también atento a los signos de los tiempos, A Casa de Sarto vuelve a traer a colación el tema de Fátima. La muerte de Sor Lucía del Inmaculado Corazón es un signo de algo que comienza pues a ella le fue dicho que “vería el principio del fin”. Y final es el tiempo que vivimos porque finales son nuestras costumbres y final es nuestra obcecación en renegar de las armas que la Virgen María nos propuso en Fátima: oración (con especial referencia al Rosario y la devoción de los cinco primeros sábados) y penitencia y arrepentimiento.
Por favor, que nadie venga aquí ni a ningún lado buscando historias de terror animado por una curiosidad malsana. Fátima apela al corazón de cada hombre, de cada mujer. Fátima es una invitación desde el Cielo a unirnos más y más a Cristo crucificado de la mano de la Santísima Virgen.
Los hechos, la pérdida universal de la Fe de la Catolicidad (o sea, la apostasía), son evidentes.
Por su interés y brevedad transcribimos aquí un artículo interesante del más abnegado apóstol de Fátima en los tiempos que corremos, el Padre Nicholas Gruner (publicado en The Fatima Crusader, 77)
. Nos habla del Tercer Secreto y de lo que ya, muerta la Hermana Lucía y con la salud del Santo Padre deteriorada en su avanzada edad, se perfila en el horizonte. En el penúltimo párrafo el Padre Gruner expresa una visión personal del problema, aunque ciertamente él es un buen conocedor del tema. Quedémonos, sin embargo, con el hecho de que el ecumenismo –una forma sofisticada de la idolatría- ha hecho mella en la Iglesia. Y la idolatría es un pecado gravísimo contra la Majestad de Dios y contra el Primer Mandamiento.


The Third Secret Reveals the Great Chastisement
by Father Paul Kramer, B.Ph., S.T.B., M.Div., S.T.L. (Cand.)
The late Father Malachi Martin stated in his last interview on the Art Bell Show (1998) that there was something ghastly and horrifying in the Third Secret of Fatima. It is not the annihilation of nations, nuclear war or the bloody persecution of the Church. It is something much worse. Pope Pius XII referred to this when he declared in 1945, "The world is on the verge of a frightful abyss ... Men must prepare themselves for suffering such as mankind has never seen." The Third Secret is apocalyptic and therefore corresponds to the eschatological texts of Sacred Scripture. This is what Cardinal Ratzinger pointed out when he revealed that the Secret concerns the ‘novissimi’ – the ‘last things’ and corresponds to what is revealed in Sacred Scripture.
Pope John Paul II, when asked about the Third Secret in Germany, stated that "we must be prepared to undergo great trials in the not too distant future, trials that will require us to be ready to give up our lives..." Pope John Paul II, as Karol Cardinal Wojtyla, elaborated this theme during a visit to the United States in 1976:
"We are now standing in the face of the greatest historical confrontation humanity has gone through. I do not think that wide circles of the American Society or wide circles of the Christian Community realize this fully. We are now facing the final confrontation between the Church and the anti-Church, of the Gospel versus the anti-Gospel. It is a trial which the Church must take up."
This is the core of the Third Secret of Fatima.
All the fury of hell will be let loose upon the earth in order to attempt to dethrone Christ the King and install satan in His place — it will be the culmination of the ‘mystery of iniquity’ represented in the figure of the Tower of Babel — the apocalyptic ‘mystery of Babylon’: the counterfeit ‘church’, the ‘church of heresy’ and its ‘pope’. The ancient Roman persecutions will pale in comparison to the horrors that will take place in this great ‘tribulation’ that Our Lord foretold in the Holy Gospel and Pius XII foretold to be very near. This is the heart, the core of the Third Secret.
It appears that the consecration of Russia will not be accomplished in time to prevent the tribulation of the Great Chastisement, which has been universally foretold in the prophecies of the saints since the days of the ancient Fathers. It will, however, be done in time to prevent the consummation of the ‘mystery of iniquity’. Jesus Christ Our Lord announced that the prince of this world has been cast from his throne, which therefore, he may never establish again. Satan’s kingdom will be destroyed before it can be fully erected, and thus the Tower of Babel is never completed.
It is my belief, based on the conclusions I have reached after studying Catholic prophecy since 1970, that the Great Apostasy, foretold in Scripture and in the Third Secret of Fatima, will be formalized under the antipope foretold by St. Francis of Assisi, during the pontificate of the immediate successor of Pope John Paul II, who will have to flee from Rome and will not be in a position to bring about the consecration. It will be the next Pope after, according to my humble opinion (and according to the prophecy of the Roman stigmatist Antonio Ruffini), the second Pope after John Paul II who will finally consecrate Russia to the Immaculate Heart of Mary together with all the bishops of the world. Russia will be converted. Her Immaculate Heart will triumph. A vast multitude of Russian Traditionalists will enter the Catholic Church. Russia will be converted and the Church will revert back to Her traditions. There will be peace. But this will take place after the chastisement.
Shortly before spring 1991, when I visited Fatima, Our Lady revealed to Sister Lucy (according to a very reliable source in Fatima) that the Third Secret would be revealed during the course of a major war. The Third Secret has not yet been fully revealed, as even Cardinal Joseph Ratzinger admitted in a private conversation with a German speaking person, a personal friend of Pope John Paul II for many years (who is personally known to me) who confronted him about the alleged publication of the "whole" Third Secret. Ratzinger answered: "Truly, that was not all of it." The Third Secret will be revealed, but it will be late: only after the next world war will have broken out.
The desecration of Catholic churches and sanctuaries by pagan worship and the mingling of the true religion with false religions is the signal that the chastisement will now take place in the immediate future. The desecration of the sanctuary, of God’s Holy Place, is a sacrilegious and blasphemous act of impiety that demands immediate punishment in strict justice. God, therefore, in order to remain just cannot be patient any longer in the presence of the sacrilegious abominations that are now being perpetrated in Catholic churches and sanctuaries. It is precisely for this species of sin that God declares: "Therefore I also will deal with them in My wrath: My eye shall not spare them, neither will I show mercy … nor will I have pity: I will requite their way upon their head." (Ezechiel 8:18, 9:10)
Rafael Castela Santos

terça-feira, fevereiro 15, 2005

Na morte da Irmã Lúcia

A morte da Irmã Lúcia, de que tomei conhecimento com óbvia tristeza e comoção, suscita-me três breves reflexões:

1º) Apesar do funesto evento que se encontra na sua génese, esta é uma ocasião providencial para que todos os católicos dignos desse nome reflictam na mensagem de Fátima, e se apercebam da grandiosidade do apelo que a mesma faz a cada um deles e a toda a humanidade, em total conformidade com os Evangelhos: renúncia ao mal e incentivo à prática do bem em ordem à salvação eterna, isto é, conversão pessoal sustentada pela oração e penitência, pela graça santificante dos sacramentos e, em não despicienda parte, pela mediação decisiva da Mãe de Deus;

2º) Foi bem recheada de sofrimento a vida religiosa da Irmã Lúcia e, para além de tudo aquilo que o Rafael já descreveu magistralmente no artigo anterior, destacaria aqui dois aspectos bem ilustrativos de tal facto.

Primeiramente, relembraria o selvático ataque que o Padre jesuíta belga Dhanis, S.J., herege modernista, contra ela desferiu na segunda metade dos anos 40, tentando desacreditá-la, e por arrasto a toda mensagem de Fátima, pondo torpemente em causa a própria probidade e honradez da vidente; a Dhanis cair-lhe-ia a máscara uns anos mais tarde, ao assumir-se como um dos principais autores do infame "Catecismo Holandês", fruto consumado do mistério da iniquidade. Saliente-se que tal ataque não poderia ter sido feito sem a concordância do Superior-Geral da Companhia de Jesus, ao tempo o Padre Janssens, S.J., curiosamente ou talvez não, o principal detractor, caluniador e perseguidor do Padre Leonardo Castellani, S.J., no seio da ordem inaciana.

Em segundo lugar, para além dos sorrisos posados e forçados das fotografias oficiais, recordaria o modo enxovalhante, desdenhoso e sobranceiro como Papa Paulo VI a tratou em 1967, durante a visita que efectuou a Fátima, enxotando-a literalmente e recusando-se a ouvir o que Lúcia lhe pretendia dizer. E de que outro modo poderia reagir o principal obreiro do V2, e primeiro impulsionador da autodemolição da Igreja Católica, cuja actuação prática foi a completa negação de Fátima?... Decerto ter-se-á esquecido, na sua jactância modernista, aquele que foi seguramente um dos piores Papas que a Igreja conheceu ao longo de vinte séculos de História, de que Deus revela aos pequeninos e aos humildes aquilo que oculta aos grandes, aos doutores e aos sábios?... Acerca deste assunto, sugeriria complementarmente a leitura do livro do sacerdote tradicionalista Paul Kramer, “O Derradeiro Combate do Demónio”, ainda que não sobrace totalmente todas as conclusões nele plasmadas,

3º) Em compensação, e no cumprimento da promessa que Deus, por intermédio de sua Mãe, lhe fez há quase oitenta e oito anos, podemos imaginar a entrada apoteótica da Irmã Lúcia no Paraíso, recebida em glória na Igreja Triunfante por Cristo, por Nossa Senhora, por São José, por Santa Teresa de Ávila, por São João da Cruz, por São Domingos, por São Pio V, por Santa Maria Margarida, por São Luís Maria Guignion Monfort, por Santo Afonso Maria do Ligório, por Santa Bernardete, pelo Beato Pio IX, por São Pio X, por dois Santos que um dia a Igreja há-de expressamente nomear, pelo Anjo Custódio de Portugal e, sobretudo, pelos seus companheiros, os Beatos Jacinto e Francisca de Fátima! E de lá há-de continuar a interceder para que o dogma da Fé jamais se perca na Lusa Pátria!

segunda-feira, fevereiro 14, 2005

Sobre la muerte de Sor Lucía

Es con dolor, pero no con sorpresa, que me llegó la noticia hoy a través de mis padres de la muerte de Sor Lucía. Afortunadamente para mí me crié en una familia donde siempre se habló y se leyó sobre Fátima.
Sor Lucía ocupa una posición especial entres los tres niños videntes de Fátima. Los otros dos murieron en su infancia y son ya Santos. A la Hermana Lucía dos Santos, cuyo apellido quizás no fuera dejado al azar de la Providencia (la Iglesia dirá), le cupo la enorme tarea de transmitir el Mensaje de Fátima. Como tampoco es al azar que la Providencia dictara que su muerte se produjera un 13.
En A Casa de Sarto no pretendemos ser exhaustivos. Apenas apuntar hacia dónde se deben dirigir las antenas. Digamos lo siguiente, moleste a quien moleste :
1)
A Sor Lucía se le silenció durante décadas desde el Vaticano. Con ser grave que a una monja que en todo dio un maravilloso ejemplo cristiano de penitencia y obediencia, lo grave es que el Vaticano silenció a la Madre de Dios, a la Santísima Virgen.
2) A Sor Lucía le pusieron sordina en lo que al pretendido Tercer Secreto (el hecho oficial por Roma). Existen pruebas grafológicas que apuntan hacia una manipulación del Secreto. El Tercer Secreto de Fátima habla de lo peor que puede suceder, de una apostasía universal venida desde dentro de la propia Iglesia Católica. Digo lo peor porque si una guerra es una de las peores plagas, ¿cómo ha de denominarse a la condenación eterna de miles, de millones, de almas ? Desde A Casa de Sarto remitimos al lector
aquí y aquí.
3) Lo sucedido a Sor Lucía no es tampoco único. Los mejores trabajos escritos sobre Fátima, los varios volúmenes dle Padre Alonso, duermen el sueño de los justos en la Biblioteca Vaticana, cerrados a cal y canto. El silencio cómplice y traidor de la Roma modernista sobre el Padre Fuentes puede ser estudiado
aquí. Este silencio se viene ejerciendo sobre aquellos pocos, como el valiente Padre Gruner, a quien no se cortan en atacar todo lo que pueden desde Roma.
4) La pregunta es obvia : ¿Qué se oculta y por qué ? Lo primero no podemos saberlo a ciencia cierta, pero tiene que ver con una hecatombe espiritual sin precedentes. Hecatombe espiritual de la que sólo se puede salir con un
salutífero castigo. Lo segundo es porque el modernismo, « cloaca de todas las herejías » en sabia definición de San Pío X, aliada de aquellas fuerzas como el naturalismo y el liberalismo que niegan el Reinado Social de Nuestro Señor Jesucristo, es la secta en la que han caído muchos prelados. Como aquellos judíos culpables del Sanhedrín, que fallaron en rendir homenaje al Mesías, estos católicos culpables de la Roma modernista fallan en declarar a Cristo Rey y Señor del Universo y a su Madre Santísima darle el altísimo lugar de honor y veneración que le corresponde.
Hoy más que nunca, en la muerte de esta ejemplar monja, gloria de Portugal y gloria de la Catolicidad, gritemos más fuerte que nunca ese grito con que nuestro difunto Jacobo San Miguel, lector nuestro, expiró : ¡Viva Cristo Rey !

Rafael Castela Santos