sexta-feira, abril 25, 2008

Duquesne Diffusion, o Centro de Chiré em linha


Por intermédio da Duquesne Diffusion, o Centro de Chiré-en-Montreuil, de Jean Auguy, o maior e mais dinâmico distribuidor de livros católicos tradicionais em língua francesa - especialmente identificado com a defesa da tradição católica, não só a promovida pela Fraternidade de São Pio X, mas também a encetada pelos grupos dependentes da Comissão Pontifícia "Ecclesia Dei" - chegou finalmente à rede; mais vale tarde do que nunca!

Estando o respectivo sítio ainda a dar os primeiros passos, nem por isso deixo de sugerir vivamente aos meus leitores, em especial aos de tendência mais acentuadamente católica tradicional e monárquica orgânica, que solicitem ao Centro de Chiré o envio de alguns exemplares dos catálogos de novidades editoriais que o mesmo todos os meses publica e distribui pelos seus correspondentes, entre os quais me incluo. Verão que não se arrependem!

Efeméride do dia


Há exactamente cento e oitenta anos, no dia 25 de Abril de 1828, o Senado Municipal de Lisboa aclamava como Rei de Portugal o Senhor Dom Miguel.

Mais más dos notícias dos bispos portugueses


O episcopado nacional quer aprender gestão e eu aplaudo, sabendo que o primeiro bispo que se dedicou explicitamente a tão magna tarefa foi Judas Iscariotes.

Ora, precisamente de verdadeiros Judas é o comportamento dos prelados lusitanos na defesa da Fé Católica e da sua forma máxima de expressão pública - a Santa Missa de rito latino-gregoriano. Mais bem conhecido no exterior do que em Portugal pela sua indigência doutrinária, fruto directo da aceitação incondicional que fez de um modernismo e progressismo destravados, a verdade é que mesmo internamente o episcopado nacional já não consegue enganar os fiéis católicos quanto às suas reais intenções.

De facto, é preocupante constatar como em anos recentes, sob chancela directa da Conferência Episcopal Portuguesa, foram sendo editadas todo um conjunto de obras pretensamente catequéticas, que mais não são do que um desavergonhado propagandear da heresia litúrgica. É escandaloso que em tais publicações a Missa seja sistematicamente definida como celebração do "Mistério Pascal", memorial, refeição, banquete e até festa (no sentido de farra), mas jamais como a renovação não-sangrenta do sacrifício de Cristo na Cruz! Afastamento mais extremo - e portanto herético - da doutrina católica tradicional explicitada e fixada dogmaticamente pelo glorioso Concílio de Trento, não é possível!

Provas concretas do que afirmo podem ser consultadas aqui, aqui e aqui. A este respeito, felicito o renovado e excelente blogue "Ascendens" pelo minucioso e pacientíssimo trabalho que tem vindo a fazer nesta área, ao denunciar factual e publicamente os ensinamentos heréticos sufragados pelos nossos bispos modernistas, e aos quais todos os verdadeiros católicos têm o dever de legitimamente resistir.

quarta-feira, abril 23, 2008

Mojones contra el liberalismo

Se proporcionan en esta entrada una serie de enlaces de interés que demuestran que el liberalismo es incompatible con una cosmovisión católica.
El Padre Sardá i Salvany escribió “el liberalismo es pecado”, obra a nuestro modesto entender clave en la disección y comprensión del liberalismo. Pero es que, como apuntaba el Profesor Canals Vidal, discípulo del Padre Orlandis y destacado miembro de la escuela neotomista de Barcelona, el liberalismo descristianiza. Y, es más, descristianiza profundamente.
Incluso los católicos que tratan con un mínimo de seriedad de defender el liberalismo lo han de hacer proponiendo un liberalismo enormemente morigerado que poco o nada representa el liberalismo que actualmente padecemos. Los liberales católicos se escudan a menudo en los documentos anfibológicos de Juan Pablo II, esquivando las claras distinciones planteadas por León XIII, y propenden a posturas modernistas, personalistas y tardo-maritanianas como única manera de lograr su particular intento de cuadratura del círculo. La Doctrina Social de la Iglesia, tal cual fue enunciada por León XIII, tiene una coherencia y una cohesión interna realmente formidables. Y es, repito, incompatible con el liberalismo.
El impacto del liberalismo sobre la moderna Teología es fuerte y deletéreo. Lo cierto es que el liberalismo es uno de los peores enemigos de la Iglesia.
Históricamente la constante de las Españas, o de las Hispaniae si se prefiere, ha sido la lucha contra el liberalismo. Quizás nadie como San Ezequiel Moreno resuma tan bien en una vida y una obra esta permanente lucha de las Hispaniae contra el liberalismo.
Lucha, por otro lado, consustancial y constitutiva del verdadero ser de las Españas. Nuestro ser no es, ciertamente, liberal.

Rafael Castela Santos

quarta-feira, abril 16, 2008

Las instituciones naturales de la sociedad

Sacado de aquí.

«Tanto el sociedalismo orgánico de Mella como su concepto de la Tradición, hunden sus raíces en la idea de que “la sociedad se fundamenta en la naturaleza del hombre”.
El hombre, según el pensamiento de Aristóteles, es un animal social, y en esta idea se halla implícita toda una amplísima teoría cuyas consecuencias supo Mella extraer, y que fue ignorada tanto por el racionalismo liberal como por el socialismo estatista.
Esas instituciones autónomas o sociedades históricas que durante la Edad Media, y aún durante la moderna, hasta la revolución, formaban en su existencia armonizada la sociedad civil, podrían distribuirse en dos distintos órdenes: unas tenían un carácter natural, respondían a la naturaleza específica del hombre: así, el impulso que llamaríamos de afectividad y continuidad determinaba la institución familiar, con el pleno ejercicio de la patria potestad en su esfera, su propio patrimonio y su continuidad en el tiempo a través de adecuados medios sucesorios; el impulso económico-material determinaba las clases profesionales y la institución gremial, permanente y autónoma; el impulso defensivo engendraba la institución militar, más vinculada por su naturaleza al orden político, pero con una existencia intangible y fuero propio; el impulso intelectual, por fin, exigía la agrupación universitaria, libre y dotada de su propia personalidad y carácter.
Fácilmente puede reconocerse aquí un eco de la concepción política de Platón en su República. Recordemos como derivaba el filósofo griego las tres clases sociales fundamentales –jefes, guerreros y productores- de las facultades anímicas –razón, ánimo y apetito-, con sus mismas tres virtudes privativas. Esta concepción platónica ha sido interpretada muchas veces como la teoría del grande hombre, que reasume al individuo y lo somete a una especie de realización terrena de la Idea Hombre, que sería el Estado; pero, en realidad, no es sino una anticipación del principio aristotélico de la sociabilidad natural, que en ella se halla como implicado; es decir, de la teoría según la cual los impulsos sociales y la estructura natural de la sociedad se hallan preformados en la naturaleza del hombre, que pide una espontánea realización en instituciones adecuadas.
La teoría de las tres clases de la República debe interpretarse a partir de la idea de justicia o vida recta y armónica, es decir, como el ideal realizable o la actualización plena de la potencia insita en la naturaleza del hombre. Así aparece, no como una estructura superior que se impone al hombre concreto y lo subsume, sino como desarrollo de las potencias de su naturaleza. La Edad Media cristiana fue, por su parte, un esfuerzo gigantesco por llevar a la práctica el ideal aristocrático y jerárquico –clasista- de la teoría platónica. Las clases y las instituciones de la sociedad estamentaria constituyen, cada una por sí, una realización autónoma, con unidad finalista, de una potencia o necesidad de la naturaleza humana, ordenándose todas en el cuerpo social jerarquizado que representa la unidad sustancial del hombre.
El segundo grupo de instituciones históricas tiene un carácter más fáctico o existencial que específico o natural. Brota de la realidad geográfica y de la realización histórica de las sociedades humanas y determina la institución municipal para el gobierno de las agrupaciones ciudadanas o rurales, y la regional, que representa el derecho de toda más amplia sociedad histórica a administrarse por sí misma y a gobernarse por las propias leyes que brotan de su personalidad.
Sobre estas instituciones naturales y fácticas surge la necesidad de unidad y dirección que exige el poder rector del Estado.
“Toda institución –dice Mella- se funda, cuando es legítima, en una necesidad de la naturaleza humana”. “Y el Estado tiene la facultad de conocer a la persona colectiva, pero no el derecho de crearla según la teoría de que sólo el Estado existe por derecho propio y las demás instituciones por su concesión y tolerancia”.
A través de esta concepción recibe su luz definitiva la idea de institución que hemos procurado perfilar con alusiones al pensamiento de Hauriou y Renard. Señala M. Faribault que institución procede de in-statuere –establecer sobre-, y statuere procede de status, que, a su vez, entronca con el verbo isteme, mantenerse. Su sentido etimológico total sería, así, lo que se establece y mantiene sobre. Pero ¿sobre qué? A esto respondería Mella: sobre esos impulsos legítimos de la naturaleza, con los que el espíritu humano formará, superponiéndose y completándolos, una obra humano-natural profundamente política. Institución incluirá, así, una doble significación: realidad establecida sobre algo natural y permanente, lo que la distingue del contrato y de cualquier género de convención o de esquema ideológico, y realización u obra del hombre, lo que la opone a la concepción organicista o meramente naturalista de la formación política.»

Rafael Gambra, La monarquía social y representativa en el pensamiento tradicional

(RCS)

segunda-feira, abril 14, 2008

Ocasião para relembrar a boa doutrina


Leio nos blogues amigos "Tradição Católica", "Ascendens" e "Gazeta da Restauração", relatos sobre o miserável desempenho protagonizado por D. Carlos Azevedo numa reportagem televisiva dedicada às relações entre a Igreja Católica e a Maçonaria, na qual o Bispo Auxiliar de Lisboa demonstrou uma indisfarçada simpatia pelo "filhos da viúva". Nada a admirar num notório modernista, bem conhecido pela sua pública antipatia para com a Missa tradicional de rito latino-gregoriano - de facto, a qualidade de uma árvore vê-se não só pelos frutos que dá, mas também pelas simpatias e antipatias que exibe. E que D. Carlos Azevedo manifeste um mal contido apreço pelos pedreiros-livres não me causa espanto de maior: apoiante convicto do espírito do V2, entendido como ruptura com toda a tradição da Igreja, a sua postura recorda aos mais distraídos que as doutrinas pós-conciliares da "nova cristandade" laicista, da colegialidade, da falsa liberdade de religião e do ecumenismo, mais não são do que autênticos cavalos de Tróia do jacobinismo maçónico infiltrados no seio da cidade de Deus que é a Igreja.

De qualquer maneira, porque de um mal é sempre possível retirar algum bem, eis aqui uma excelente ocasião para relembrar a boa doutrina, ensinada em dois documentos fundamentais da Igreja, sobre quais devem ser as verdadeiras relações do Catolicismo com a Maçonaria: o primeiro, a Encíclica "Humanum Genus", do grande Papa Leão XIII; o segundo, a Declaração sobre a Maçonaria, da Sagrada Congregação para a Doutrina da Fé, datada de 26 de Novembro de 1983, redigida pelo então Cardeal Ratzinger, e aprovada pelo Papa João Paulo II.

domingo, abril 13, 2008

Sobre Obispos, nacionalismo vasco, mentiras y otras cintas de video

Sigue sorprendiéndome que en sectores católicos portugueses haya quien se alegre de todo lo que sean éxitos del nacionalismo vasco y catalán. Si son verdaderos católicos tendrán que constatar lo obvio: que es precisamente en las regiones españolas más afligidas por el nacionalismo es precisamente donde la práctica religiosa ha decaído más.
En Cataluña, por ejemplo, ya no llega ni al 4 % la cifra de católicos practicantes, siendo ya el porcentaje de musulmanes practicantes superior a la de los católicos. Las Vascongadas, junto con Navarra, tenían a honra el ser las regiones españolas de mayor intensidad vocacional de toda España. Vaya un dato: en los tiempos anteriores al Vaticano II de cada tres Sacerdotes españoles prácticamente uno era vasco o navarro. Hoy día los Seminarios en el País Vasco están cerrados o, de facto, a punto de cerrar.
Esto debe ser entendido desde dos perspectivas. La primera, sociológica, por la cual el nacionalismo se constituye como un sustituto de la religión. Esto se ver muy bien en los aspectos mesiánicos del nacionalismo. La segunda, religiosa-filosófica, por la cual se invierte el orden justo de las cosas: se pone la adscripción a una tierra, a una raza o lo que sea, por encima de Dios.
Que piensen esto socratistas de medio pelo, adictos empedernidos al cannabis, franconogueiristas cerriles, iberistas taimados, áulicos del Anticristo, tuercebotas cosmopolitistas, mamporreros del Nuevo Orden o los habituales descerebrados neopaganos y demás ralea se puede comprender. Que lo hagan católicos, con desprecio al bien último y mayor de la Santa Madre Iglesia sólo se puede entender desde el odio (disfrazado de visceralismo, resentimiento, envidia, iniquidad o lo que sea). Y el odio es incompatible con ser católico. Es más, para el católico el bien de la Iglesia es el bien mayor. ¿De qué otra forma se entenderían si no los sufrimientos de la Santa Sede cada vez que han visto a países católicos enfrentarse entre sí mismos?
No se pierdan, por favor, el excelente análisis que Pedro Fernández Barbadillo nos hace del nuevo nombramiento del Padre Mario Izeta Gabikagogeaskoa como Obispo de Bilbao en breve. Vasco hasta la médula él mismo ha sufrido las iras nacionalistas por no estar de acuerdo con ellos y fue forzado a abandonar su tierra natal por esta causa. Roma, como nos dice Fernández Barbadillo (otro animal de blogosfera con su siempre provocador y polémico Bokabulario), está harta del clero nacionalista vasco que ha dividido al Cuerpo Místico de Cristo en el País Vasco. Soplan vientos mejores, y más cabales, en Roma. Y católicos vascos no nacionalistas, como Pedro Fernández Barbadillo, son mártires secos (por cierto, que mártir significa testigo) con su persecución privada y pública de este problema.
Aún recuerdo como el Obispo Setién, canalla defensor de etarras y terroristas, trató de manera displicente a una paralítica cerebral en una peregrinación organizada por la Diócesis de San Sebastián al Santuario de Lourdes por el mero hecho de que sus padres “no eran vascos”, sino de Salamanca. Hay puñaladas que nunca se olvidan. ¿Llamamos a esto ejemplo evangélico?
Claro que en la misma Universidad Pontificia de Salamanca, que otrora fuera cátedra de los Santiago Ramírez, Victorino Rodríguez, PP. Nácar y Colunga, etc., y lamentablemente en los tiempos de hierro posteriores al Vaticano II fue ocupada por sujetos del calibre de ese tal Setién, tan teñida hoy día de kantianismos y liberacionismos, no pueden ver al filoliberacionista Setién ni en pintura. Ya no sólo por sus ideas sino porque, como lo describió un insigne y comedido Profesor de la Pontificia –quien tuvo que sufrir en los años 70 a Setién- en una histórica cafetería de la Plaza Mayor, “es un sujeto humanamente despreciable”. Sea como fuere Setién es el paradigma del clero nacionalista vasco. Por sus frutos los conoceréis.
Añado, como nota a pie de página, que en esta humilde Casa de Sarto ya se dieron algunas pinceladas sobre la naturaleza anticatólica del nacionalismo vasco, incluso del autodenominado de centro-derecha, y también sobre el odio y el error como claves fundacionales del nacionalismo.

Rafael Castela Santos

quinta-feira, abril 10, 2008

segunda-feira, abril 07, 2008

Feministoilógica con testostero(i)rreverencia

¡Estamos buenos! Para animalillos simples y absolutamente predecibles que somos los hombres las mujeres son, a veces, difíciles de entender (las suegras no; a ésas se las entiende siempre … ¡vaya que si se las entiende!). Las puñeteras y jodidas hembristas (alias feministas) … esas sí que son imposibles de entender: son ilógicas. De todo punto.
En fin. No tienen de qué preocuparse las feministas. Ellas han ganado la batalla y a los hombres nos queda la capitulación deshonrosa: ya se consiguió el tránsito del varón domado al varón castrado. Pareciera que, como Eric Zémmour nos apunta, todos los hombres debemos pedir perdón por el mero hecho de serlo. Porque en esto hemos devenido: en ser capados y emasculados por un feminismo que es el postmarxismo más exitoso de todos.
Pero eso son las malditas feminazis, que casi aseveraría que son asimismo anglocabronas (porque orwellianas fijo que lo son), puede que incluso rusas. Bueno, rusas no … que las rusas abdicaron del feminismo y de las pretensiones igualitarias el primer día que tuvieron que bajar a la mina por obligación. Al subir del primer turno ya no querían ser iguales.
O quizás filonazis … pero siempre pro-islámicas. Esto último, la asociación entre feministas e islamistas, que me lo expliquen, por favor. De todas maneras, ¿por qué seguimos llamando feminismo a lo que en realidad es hembrismo de la peor especie?
No obstante, al César lo que es del César, algunas ya han iniciado su particular camino de Damasco. ¡A buenas horas, mangas verdes!
Y entre ácratas y libertarios todavía hay voces sensatas. Será por aquello de conservar un mínimo de sensatez al no estar incluidos, todavía, en el establishment. Como aquellas que critican lo opresivos que son el feminismo y el psicoanálisis. Claro que esto lo dice un hombre, pero también hay mujeres sensatas del mismo pelaje político. Y si no lean aquí a Wendy McElroy, una de mis feministas favoritas.
Monseñor Fulton Sheen se quejaba del estado de las mujeres, y eso era en 1947. ¿Qué diría ahora? Hoy día la sana doctrina ya no la resisten ni cuatro (si son mujeres, ni dos siquiera), lo diga quien lo diga, Gustavo Corçao o San Pablo.
Las consecuencias son las que son, sin paliativos. Duro, ¿verdad? Que nadie se engañe: las autodenominadas feministas y a veces simplemente autoproclamadas defensoras de las mujeres, en rigor hembristas, tienen su agenda. Y de esto, loado sea Dios, les acusa una mujer, que si fuera hombre ya estaría linchado tiempo ha.
Empero para las mujeres de verdad, repito: mujeres de verdad, la tarea es áspera. Y nunca fue más necesaria. Y lógica.
Dicho sea con la mejor, y más irreverente, de mis reverencias: Feministoilógica con testostero(i)rreverencia .

Rafael Castela Santos

sexta-feira, abril 04, 2008

Más notícias dos bispos portugueses (para variar...)


Os bispos portugueses voltaram a dar um ar da sua pouca graça: aos pedidos de mudança na Igreja Católica em Portugal solicitados por Sua Santidade o Papa Bento XVI, responderam com a reeleição para presidente da Conferência Episcopal de Portuguesa, de D. Jorge Ortiga, Arcebispo-Primaz de Braga, público crítico do Motu Proprio "Summorum Pontificum" e da restauração da Missa tradicional.

Na primeira entrevista que concedeu após tal reeleição, e face aos últimos desenvolvimentos da ofensiva de descristianização da sociedade portuguesa que o governo socrático continua a concretizar, de que o paradigma mais recente é o divórcio"simplex", Sua Excelência Reverendíssima veio bradar escandalizado que o Estado democrático não pode ser ateu, demonstrando à saciedade não perceber absolutamente nada de relações entre causas e efeitos, dado estar com o espírito invadido pela heresia anticonstantinista da "nova cristandade", ao invés de se manter fiel à doutrina católica tradicional da Realeza Social de Cristo.

Ora, o Estado democrático, precisamente porque é democrático e não conhece outro limite à sua actuação que não os caprichos arbitrários de cada momento da vontade popular, não só pode ser perfeitamente ateu - e o mais natural é que o seja -, como ademais ir mais longe e ilegalizar a Igreja Católica, criminalizar a prática religiosa e puni-la com pesadas penas de prisão ou com a morte. Tal aconteceu no século XX, na Rússia Soviética, no México, na Espanha republicana, e tudo indicia que irá suceder de novo no século XXI, como já se antevê das vozes de alguns agentes provocadores que não costumam dar ponto sem nó. O "Sermon del Cura Loco", desse enviado de Deus e autêntico profeta dos tempos modernos que foi o Padre Leonardo Castellani, está cada vez mais actual.

Os comentadores de assuntos religiosos


Leio este artigo da "Gazeta da Restauração" e reflicto uma vez mais: em Portugal, é curioso verificar quem os meios de comunicação social ditos de referência sistematicamente convidam para falar ou escrever em suposta representação da Igreja Católica. De entre os bispos, D. Januário Torgal Ferreira ou o antigo Camarada Bispo de Setúbal, D. Manuel Martins, e volta não volta, o Patriarca de Lisboa, D. José Policarpo; dos presbíteros, o ex-Prior da Lixa, Mário Oliveira, Frei Bento Domingues, os Padres António Vaz Pinto, Feytor Pinto, Vítor Melícias, Carreira das Neves, o circense Borga, e o "teólogo" Anselmo Borges. Isto quando não apanhamos em cima com o "especialista em temas religiosos" Robalo, os submarinos vermelhos da Liga e Juventude Operárias Católicas, ou com as megeras histéricas do "Nós Somos Igreja".

Ora, ao fazerem-se tais escolhas com a finalidade inconfessada de distorcer a verdadeira doutrina católica e a própria imagem da Igreja, precisão cirúrgica mais canalha é impossível de atingir. O "católico" - bispo, padre ou leigo - a quem permitem o acesso a tais tribunas só pode ser, na melhor das hipóteses, um modernista extremo, ou, na pior delas, um militante comunista radical (com ou sem cartão do partido), mas é certamente alguém sempre pronto para se render face às mentiras mundo, e perante este apostasiar de facto a fé.

Como bem lembra o pensador católico tradicional colombiano Nicolás Gómez Dávila nos seus monumentais aforismos: "El cristianismo progresista se halla tan listo a pactar com el adversario, que el adversario no halla com quien pactar". E ainda mais contundentemente: "El progresismo cristiano es una borrachera de traición".

Um pouco de humor: os Marretas modernistas do "novus ordo"



Why do we always come here?
I guess we'll never know
It's like a kind of torture
To have to watch the show