Uma grande homília...
…ou a arte da oratória sagrada ao seu mais alto nível. Aqui.
Blogue católico tradicional, antimodernista e antiprogressista
…ou a arte da oratória sagrada ao seu mais alto nível. Aqui.
Publicada por JSarto em Terça-feira, Fevereiro 02, 2010 |
Publicada por JSarto em Segunda-feira, Fevereiro 01, 2010 |
Publicada por JSarto em Sábado, Janeiro 30, 2010 |
Publicada por JSarto em Sexta-feira, Janeiro 29, 2010 |
Publicada por JSarto em Segunda-feira, Janeiro 18, 2010 |
Publicada por JSarto em Terça-feira, Janeiro 12, 2010 |
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La base de la sociedad no es el individuo, sino la familia. Los gobiernos se han hartado en estas últimas décadas de dinamitar la familia con leyes permisivas del divorcio, con penalizaciones económicas a la familia, con no favorecer fiscalmente a las familias numerosas, con suprimir el derecho de reunificación de familias por motivos laborales, etc, etc.
La situación actual, donde los gobiernos dinamitan en la base –en la familia- a la misma sociedad en la que se estriban y apoyan no tiene parangón histórico. Es, simplemente, un suicidio en toda regla alentado por todos los áulicos del Enemigo.
El epítome moderno es la consideración económica. Ahora nos dicen que el divorcio es caro, que las familias monoparentales ocasionan mucho gasto al Estado. ¡Para este viaje no se necesitaban estas alforjas! Pero no paran mientes en ello. En todo caso, si el divorcio ocasiona tantos males, ¿por qué legislarlo de un modo tan permisivo? Pero no paran mientes ahí. Su actitud es perversa: prefieren el aborto al parto porque es más caro este último. O eso dicen las aseguradoras médicas norteamericanas. Es odio a la vida: es odio al futuro.
En otro orden de cosas se acusa a la Iglesia de varios latrocinios tan infundados como exitosos. Entre ellos que el que tiene dinero consigue la anulación y el que no lo tiene, no. El Matrimonio católico es indisoluble, por más que les pese a algunos. El problema, el verdadero problema, es que hoy día hay muchas bodas y pocos Matrimonios. Espero que el Padre Gómez Jaubert, autorizada voz en estas lides, deshaga estos mitos y nos ayude a desfacer el entuerto.
La sociedad civil, pervertida por los gobiernos, sí está sufriendo un proceso de divorcio profundo.
De divorcio de la realidad.
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Rafael Castela Santos
Publicada por Rafael Castela Santos em Segunda-feira, Janeiro 11, 2010 |
Publicada por JSarto em Domingo, Dezembro 27, 2009 |
Publicada por JSarto em Quinta-feira, Dezembro 24, 2009 |
Publicada por JSarto em Segunda-feira, Dezembro 21, 2009 |
Publicada por JSarto em Segunda-feira, Dezembro 21, 2009 |
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En nuestras propias filas, las tradicionalistas –y también en algunas aledañas- se sigue combatiendo con furia y rigor una serie de enemigos declarados de la civilización cristiana, como el comunismo o el liberalismo, por ejemplo. Esta crítica es demoledora y bien fundada. Pero tendemos a olvidar que el enemigo requintado de nuestra época es el nihilismo. Contra el maldito nihilismo deberíamos descargar doble número de mandoblazos, al menos, que contra los enemigos “clásicos”. La quinta revolución, la nihilista, es la que está corroyendo todos nuestros fundamentos sin dejar nada en pie, es la más rabiosamente actual y, sin duda, es la más deletérea.
Me sorprendió ver una voz discordante sobre la revolución sexual en la prensa general, la cual recomiendo como lectura. Existen quienes hacen su particular camino de Damasco, y esto es siempre bueno: quien yerra debe reconocer su error. Si ha habido un vector pernicioso, perniciosísimo, de estos últimos tiempos ése ha sido la pinza conseguida por una combinación tan letal como exitosa de feminismo y pansexualismo, ambos epifenómenos nihilistas donde los haya. Sobre el feminismo hay mucho, y bueno, para leer, pero baste siquiera esta pincelada. Pero no nos ocupemos hoy del feminismo pues en A Casa de Sarto ya lo hemos hecho en anteriores y recientes ocasiones y en otras, y pretéritas, ocasiones, también. Asimismo, desde esta modesta tribuna, se ha denunciado el íntimo contubernio entre feminismo y asesinato de inocentes.
En el primer enlace de esta entrada se carga sobre el pansexualismo, sobre la tan traída y llevada revolución sexual. Revolución que empezara de manera oficial en los años contemporáneos de ese otro misil contra Iglesia, y por ende contra la civilización, llamado Vaticano II. Aunque en realidad esta revolución empezó en los años 20. El terreno ya había sido allanado por la hipócrita moral victoriana.
Que nadie se engañe: ni el feminismo ni la revolución sexual han sido gestadas por las mujeres. La mujer, por su propia esencia, tiene en el aspecto sexual un daño menos marcado del Pecado Original que el hombre. Hartos estamos a ver que el hombre disocia el sexo de las emociones y lazos afectivos, pero esto siempre es más difícil en la mujer, lo cual indica su menor daño en esta esfera por mor del Pecado Original. El feminismo y la revolución sexual han sido creados por los hombres con el objetivo innoble de tener “carne fresca” con la que regodearse (y regocijarse, claro está).
Es hora de que los hombres recuperen su nobleza de espíritu. Dicha nobleza está reñida con la promiscuidad. La mujer merece un respeto por su debilidad y mayor fragilidad física. Es propio de caballeros proteger al débil. La mujer merece un respeto y una protección en tanto en cuanto es un ser que es (o va a ser o fue) susceptible de llevar vida dentro de sí. A este privilegio de la maternidad, sublime en el caso de Nuestra Señora donde esto alcanza su perfección, todo hombre con un mínimo de nobleza de espíritu debería responder con la inclinación de la cabeza y hasta la rodilla en tierra.
El artículo primero que enlazábamos nos cuenta las cuitas de quien vivió esa revolución sexual y sufrió sus consecuencias. La promiscuidad y el sexo más o menos libre le hacen daño a todos, pero mucho más –si cabe- a la mujer.
Es hora de recuperar el espacio sagrado del sexo, que en Nuestra Santa Religión tiene su sello en el Matrimonio, elevado a la naturaleza sacramental. Es hora de recuperar por parte de los hombres el compromiso que implica el sexo, compromiso exclusivo con una mujer al que hay que amar como no se ama a ningún otro ser humano; compromiso indeleble extendido a unos hijos que están ahí o que pudieran venir. Es hora, también, de que las mujeres recuperen el respeto de sí mismas con las virtudes de la modestia, el pudor, el recato e incluso la inocencia, palabras ominosas a este mundo descristianizado de nuestros días. Si alguien no me cree, que mire alguna de las fotos, posiblemente bien petroleadas con alcohol (¡y ojalá sea sólo con alcohol!) del primer enlace que sugeríamos.
Pero, precisamente por ominosas al mundo contemporáneo, más necesarias que nunca.
Y para eso, y para comenzar, no estaría mal empezar no reduciendo lo sexual a lo meramente genital, justamente lo contrario de lo que hizo y hace la revolución sexual.
La revolución sexual no es una liberación. Es una esclavitud.
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Rafael Castela Santos
Publicada por Rafael Castela Santos em Sábado, Dezembro 05, 2009 |
Publicada por JSarto em Quarta-feira, Dezembro 02, 2009 |
Publicada por JSarto em Segunda-feira, Novembro 30, 2009 |
Publicada por JSarto em Segunda-feira, Novembro 30, 2009 |
Publicada por JSarto em Segunda-feira, Novembro 30, 2009 |
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“En cada acción, en cada pensamiento, deberías comportarte como si tuvieras que morir hoy mismo; si tuvieras la conciencia recta, no tendrías miedo a morir. Sería mejor estar lejos del pecado que huir de la muerte. Si hoy no estás preparado para morir, ¿cómo lo estarías mañana?”
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Imitación de Cristo (1, 23,1)
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(RCS)
Publicada por Rafael Castela Santos em Terça-feira, Novembro 24, 2009 |
A través de Una Voce Sevilla nos llega este llamamiento al Santo Padre para la restauración del arte sacro. Una verdadera restauración católica tiene que tener en cuanta algunos elementos cruciales. Entre ellos destaca el arte sacro. El documento, que se lee muy bien, explica por qué hemos de defender esta parcela y recuperar la Tradición dentro de la misma. La sana antropología católica reclama que sea a través de los sentidos como se informa de Dios. Uno de los errores cabales, basados en una pésima antropología, de los modernistas es su esfuerzo panrracionalista. El Misterio, el Misterio de Dios, encuentra en el lenguaje artístico una avenida más adecuada de aproximación al mismo; harto distante de esa sequedad tan iconoclasta como aburrida ad nauseam de los textos modernistas.
Yo me pregunto si esta restauración del arte sacro no pasa, entre otras cosas, por la demolición hasta los cimientos de las extrañas construcciones de Fátima y su arte blasfemo contra Nuestro Señor Jesucristo. Una amiga ortodoxa que recientemente visitó el Santuario Mariano se escandalizó profundamente de ver en Fátima el deforme e insultante crucifijo que define esa novedosa construcción, tan ajena toda ella a cualquier parámetro católico, por laxo que éste sea.
Lo repugnante referido a Dios es sencillamente blasfemo. Y todo eso repugnante, como dice un añorado y admirado Prelado en su catalán nativo, sólo puede tener un destino: “a cremar-lo tot …”.
Pero todo. Absolutamente todo.
¡Cómo se echa de menos al Santo Ángel Exterminador!
Rafael Castela Santos
Publicada por Rafael Castela Santos em Sexta-feira, Novembro 20, 2009 |